{"id":34530,"date":"2025-01-16T09:43:50","date_gmt":"2025-01-16T09:43:50","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=34530"},"modified":"2025-01-16T09:44:27","modified_gmt":"2025-01-16T09:44:27","slug":"la-devocion-mariana-en-la-perspectiva-de-don-bosco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/la-devocion-mariana-en-la-perspectiva-de-don-bosco\/","title":{"rendered":"La Devoci\u00f3n mariana en la perspectiva de don Bosco"},"content":{"rendered":"\n<p><em>San Juan Bosco tuvo una profunda devoci\u00f3n hacia Mar\u00eda Auxiliadora, una devoci\u00f3n que tiene sus ra\u00edces en las numerosas experiencias de su intervenci\u00f3n maternal, que comenzaron cuando solo ten\u00eda 9 a\u00f1os. Esta verdadera devoci\u00f3n no pod\u00eda permanecer solo en el \u00e1mbito personal, y as\u00ed Don Bosco sinti\u00f3 la necesidad de compartirla con los dem\u00e1s. En 1869 fund\u00f3 la Asociaci\u00f3n de Mar\u00eda Auxiliadora (ADMA), que a\u00fan hoy contin\u00faa siendo una realidad espiritual vibrante. Cada 5-6 a\u00f1os, la asociaci\u00f3n organiza Congresos internacionales en honor a Mar\u00eda Auxiliadora. El \u00faltimo, el IX Congreso, se celebr\u00f3 en F\u00e1tima, Portugal, del 29 de agosto al 1 de septiembre 2024. Presentamos la intervenci\u00f3n final del Vicario del Rector Mayor, don Stefano Martoglio.<br><\/em><br><br>Tomo la palabra con gusto en este Congreso Mariano, despu\u00e9s de lo que hemos escuchado y vivido para reafirmar un acto de entrega personal e institucional, seg\u00fan el coraz\u00f3n de Don Bosco y la Fe de la Iglesia. Cerraremos estos d\u00edas con uno de los aspectos espirituales que Don Bosco percibe y vive como importante a nivel personal y cualificante para su obra: la devoci\u00f3n mariana. Nos encomendamos a las manos maternales de Mar\u00eda. Aqu\u00ed ahora, en este lugar Santo de la presencia de Mar\u00eda; a ella le pedimos que haga fecundos en la vida lo que hemos vivido, orado y escuchado aqu\u00ed. Por lo tanto, lo que quiero decir, despu\u00e9s de lo que hemos escuchado y vivido, es hacer memoria, comenzando desde el principio. Hacer memoria es importante: significa reconocer que esto no es nuestro, nos ha sido confiado, y que debemos entregarlo a otras generaciones. Con mucha simplicidad, quiero decir a m\u00ed mismo y a cada uno de nosotros algunos aspectos centrales de la Presencia de Mar\u00eda en don Bosco, de su devoci\u00f3n y la nuestra.<br><br><strong>1. Mar\u00eda en los escritos de don Bosco, comencemos desde el principio.<\/strong><br>La mujer \u201cde majestuoso aspecto, vestida con un manto, que resplandec\u00eda por todas partes\u201d, descrita en el sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os que tanto hemos meditado y pensado en este Bicentenario de este Sue\u00f1o, es la Madonna querida por la tradici\u00f3n popular y la devoci\u00f3n com\u00fan. De ella, Don Bosco subraya sobre todo la amabilidad maternal. Esta representaci\u00f3n es la m\u00e1s acorde a su alma, que lo acompa\u00f1ar\u00e1 hasta el \u00faltimo aliento de vida.<br><br>En las <em>Memorias<\/em> <em>del<\/em> <em>Oratorio<\/em> se mencionan muchos de los aspectos y devociones t\u00edpicas de la religiosidad popular: rosario en familia, Angelus, novenas y triduos, invocaciones y jaculatorias, consagraciones, visitas a altares y santuarios, fiestas marianas (Maternidad, Nombre de Mar\u00eda, Madonna del Rosario, Dolorosa, Consoladora, Inmaculada, Madonna de las gracias&#8230;). Atenci\u00f3n: cuando decimos aspectos t\u00edpicos de la religiosidad popular, no decimos algo f\u00e1cil ni \u201cautom\u00e1tico\u201d. La religiosidad popular es la quintaesencia, el destilado, de la experiencia de siglos que nos es tra\u00edda como un don; de la cual debemos apropiarnos.<br><br>Durante el per\u00edodo de estudios en Chieri, aparecen m\u00e1s elementos que conectan la devoci\u00f3n mariana con las elecciones espirituales del joven Bosco, sobre todo la maduraci\u00f3n vocacional y el fortalecimiento de las virtudes que forman al buen seminarista. La Madonna del seminario es la Inmaculada (en todos los seminarios piemonteses, y en aquellos influenciados por la tradici\u00f3n lazarista, la capilla est\u00e1 dedicada a la Inmaculada desde el siglo XVII).<br>Este, precisamente, es el aspecto que caracteriza la piedad mariana del joven don Bosco (formado en la escuela de San Alfonso): <em>la verdadera devoci\u00f3n, que se expresa sobre todo en una vida virtuosa, garantiza el patrocinio m\u00e1s poderoso que se pueda tener en vida y en muerte<\/em>.<br><br>Lo escribir\u00e1 tambi\u00e9n en El joven provisto en 1847: \u201cSi sois sus devotos, adem\u00e1s de colmaros de bendiciones en este mundo, tendr\u00e9is el para\u00edso en la otra vida\u201d.<br><br>Pero es sobre todo en el librito <em>El mes de mayo consagrado a Mar\u00eda SS. Inmaculada para uso del pueblo<\/em> (1858), que el santo enmarca expl\u00edcitamente y de manera insistente la devoci\u00f3n mariana popular y juvenil en un contexto orientado a un compromiso serio y concreto de vida cristiana vivida con fervor y amor.<br><br>\u201c<em>Tres cosas que deben practicarse durante todo el mes: 1. Hacer todo lo posible para no cometer ning\u00fan pecado durante este mes: que sea todo consagrado a Mar\u00eda. 2. Preocuparse mucho por el cumplimiento de los deberes espirituales y temporales de nuestro estado&#8230; 3. Invitar a nuestros parientes y amigos y a todos aquellos que dependen de nosotros a participar en las pr\u00e1cticas de piedad que se realizan en honor de Mar\u00eda durante el mes<\/em>\u201d.<br><br>El otro tema, heredado de toda una tradici\u00f3n devota, es la conexi\u00f3n entre la devoci\u00f3n mariana y la salvaci\u00f3n eterna: \u201cYa que el m\u00e1s bello ornamento del cristianismo es la Madre del Salvador, Mar\u00eda Sant\u00edsima, as\u00ed a Vos me dirijo, oh clement\u00edsima Virgen Mar\u00eda, estoy seguro de adquirir la gracia de Dios, el derecho al Para\u00edso, de recuperar, en resumen, mi dignidad perdida, si Vos or\u00e1is por m\u00ed: <em>Auxilium<\/em> <em>christianorum<\/em>, <em>ora pro nobis<\/em>\u201d. Don Bosco est\u00e1 convencido de que Mar\u00eda interviene como abogada eficaz y mediadora poderosa ante Dios.<br>Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde (1868), para la inauguraci\u00f3n de la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora, el santo escribe y difunde un folleto titulado <em>Maravillas de la Madre de Dios invocada bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora<\/em>. En esta obrita se subraya la dimensi\u00f3n eclesial, sobre la cual se va abriendo cada vez m\u00e1s la mirada de Don Bosco y se orientan sus preocupaciones misioneras y educativas.<br><br>Los t\u00edtulos de <em>Inmaculada<\/em> y de <em>Auxiliadora<\/em> en el contexto eclesial de la \u00e9poca evocan luchas y triunfos, el \u201cgran enfrentamiento\u201d entre la Iglesia y la sociedad liberal. Se hace una lectura religiosa de los eventos pol\u00edticos y sociales, en la l\u00ednea de la reacci\u00f3n cat\u00f3lica a la incredulidad, al liberalismo, a la descristianizaci\u00f3n.<br>Sin embargo, Don Bosco, para sus chicos y sus salesianos, contin\u00faa subrayando predominantemente la dimensi\u00f3n asc\u00e9tico-espiritual y apost\u00f3lica de la piedad mariana. De hecho, la pr\u00e1ctica del mes de Mar\u00eda y de las diversas devociones busca determinar en los j\u00f3venes la decisi\u00f3n de un mayor compromiso en su deber, de ejercer las virtudes, de un ardor asc\u00e9tico (mortificaciones en honor de Mar\u00eda), de una caridad operativa y de una generosa acci\u00f3n de apostolado entre los compa\u00f1eros. Es decir, Don Bosco tiende a asignar a la Inmaculada y a la Auxiliadora un papel determinante en la obra educativa y formativa y a valorar, en el clima del fervor mariano de la \u00e9poca, ejercicios virtuosos y pr\u00e1cticas devotas para llevar una vida de purificaci\u00f3n del pecado y del apego a \u00e9l y de creciente totalidad de donaci\u00f3n de s\u00ed a Dios.<br><br>Por lo tanto: lucha contra el pecado y orientaci\u00f3n hacia Dios, santificaci\u00f3n de uno mismo y del pr\u00f3jimo, servicio de caridad, fuerza para llevar la cruz y compromiso misionero. Estos son los rasgos salientes de una devoci\u00f3n mariana que tiene muy poco de devocionalista y de sentimental (a pesar del clima de la \u00e9poca y los gustos populares que, de todos modos, Don Bosco valora).<br>\u00a1Qu\u00e9 camino en don Bosco y del hombre de fe don Bosco! Entre lo que llev\u00e1is en el coraz\u00f3n, quisiera poner un acento: yo tambi\u00e9n, nosotros tambi\u00e9n debemos caminar en la devoci\u00f3n. No se est\u00e1 quieto, si no se avanza se retrocede&#8230; y nadie puede hacerlo en mi lugar.<br><br><strong>2. Mar\u00eda en la vida de don Bosco, expresiones cotidianas de la devoci\u00f3n de don Bosco y nuestra devoci\u00f3n<br><\/strong><br><strong>2.1. El sentido de una presencia<br><\/strong>Mar\u00eda es, en la vida de Don Bosco, una presencia percibida, amada, activa y estimulante, orientada al gran asunto de la salvaci\u00f3n eterna y de la santidad. \u00c9l la siente cercana y se encomienda a ella, dej\u00e1ndose guiar y conducir por los caminos de su vocaci\u00f3n (la sue\u00f1a, la \u201cve\u201d).<br><br>En Niza Monferrato en junio de 1885, Don Bosco se entreten\u00eda en el parlatorio con las madres capitulares de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, con un hilo de voz, muy cansado. Se le pidi\u00f3 que dejara un \u00faltimo recuerdo. \u00abOh, entonces, ustedes quieren que les diga algo. Si pudiera hablar, \u00a1cu\u00e1ntas cosas les dir\u00eda! Pero soy viejo, viejo ca\u00eddo, como ven; apenas puedo hablar. Solo quiero decirles que la Madonna los quiere mucho, mucho. Y, saben, ella est\u00e1 aqu\u00ed en medio de ustedes. Entonces Don Bonetti, al verlo conmovido, lo interrumpi\u00f3 y comenz\u00f3 a decir, \u00fanicamente para distraerlo:<br>&#8211; \u00a1S\u00ed, as\u00ed, as\u00ed! Don Bosco quiere decir que la Madonna es su Madre y que ella los mira y los protege.<br>&#8211; No, no, retom\u00f3 el Santo, quiero decir que la Madonna est\u00e1 aqu\u00ed, en esta casa y que est\u00e1 contenta con ustedes, y que, si contin\u00faan con el esp\u00edritu de ahora, que es el deseado por la Madonna&#8230; El buen Padre se conmov\u00eda m\u00e1s que antes y don Bonetti tom\u00f3 la palabra otra vez:<br>&#8211; \u00a1S\u00ed, as\u00ed, as\u00ed! Don Bosco quiere decirles que, si siempre son buenos, la Madonna estar\u00e1 contenta con ustedes.<br>&#8211; Pero no, pero no, se esforzaba por explicar don Bosco, tratando de dominar su propia emoci\u00f3n. \u00a1Quiero decir que la Madonna est\u00e1 realmente aqu\u00ed, aqu\u00ed en medio de ustedes! La Madonna pasea en esta casa y la cubre con su manto. &#8211; Al decir esto extend\u00eda los brazos, levantaba los ojos llorosos hacia arriba y parec\u00eda querer persuadir a las hermanas de que la Madonna \u00e9l la ve\u00eda ir de un lado a otro como en su propia casa.<br><br><em>Es una presencia operativa: quien acompa\u00f1a, sostiene, gu\u00eda, anima; quien le ha sido dada: \u00abTe dar\u00e9 la Maestra bajo cuya disciplina puedes volverte sabio, y sin la cual toda sabidur\u00eda se convierte en necedad\u00bb. Una presencia que estimula a vivir conscientemente en la presencia de Dios en una tensi\u00f3n de totalidad: \u00abAl pensar en Dios presente \/ haz que el labio, el coraz\u00f3n, la mente \/ sigan el camino de la virtud \/ oh gran Virgen Mar\u00eda. \/ Sac. Gio Bosco\u00bb (oraci\u00f3n escrita por el santo a los pies de una de sus fotograf\u00edas).<br><\/em><br>Espl\u00e9ndido y esencial: \u00a1lo que no es presencia viva en mi vida es ausencia! El sentido de la Presencia, de la Providencia de Dios, de la acci\u00f3n de Mar\u00eda. Un camino continuo para cada uno de nosotros y para todos nosotros juntos, Familia Salesiana.<br><br><strong>2.2. La energ\u00eda de la misi\u00f3n<\/strong><br>Don Bosco conecta estrechamente a Mar\u00eda con su vocaci\u00f3n y su ministerio. Aqu\u00ed es bueno retomar la presentaci\u00f3n que Don Bosco hace del sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os: \u201cTom\u00e1ndome con bondad de la mano &#8211; mira &#8211; me dijo&#8230; Aqu\u00ed est\u00e1 tu campo, aqu\u00ed es donde debes trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto; y lo que en este momento ves suceder con estos animales, t\u00fa deber\u00e1s hacerlo por mis hijos\u201d. Es la misi\u00f3n de salvaci\u00f3n\/transformaci\u00f3n\/formaci\u00f3n de los j\u00f3venes, a trav\u00e9s de la prevenci\u00f3n, la educaci\u00f3n, la instrucci\u00f3n, la evangelizaci\u00f3n, y un s\u00f3lido conjunto de virtudes en el educador.<br>El Hijo de Mar\u00eda ense\u00f1a el m\u00e9todo y el objetivo: \u201cNo con golpes, sino con mansedumbre y caridad deber\u00e1s ganar a estos tus amigos. As\u00ed que, ponte inmediatamente a darles una instrucci\u00f3n sobre la fealdad del pecado y sobre la preciosidad de la virtud\u201d.<br>La narraci\u00f3n hecha en 1873-74 del antiguo sue\u00f1o inspirador, se conecta con muchos otros relatos de intervenciones e inspiraciones interiores (los sue\u00f1os) en los cuales nuestro santo ha referido a Mar\u00eda un papel de animaci\u00f3n, de gu\u00eda y de apoyo de su anhelo y de su celo por la misi\u00f3n de salvaci\u00f3n juvenil.<br>En este contexto deben ser colocados e interpretados aquellos que Don Bosco reconoce como intervenciones prodigiosas de Mar\u00eda: las \u00abgracias\u00bb concedidas a las personas (espirituales y corporales), su poderosa protecci\u00f3n sobre el Oratorio y sobre la naciente Familia salesiana y su prodigioso desarrollo en beneficio de las almas.<br>Las gracias personales, el darnos cuenta de la presencia particular de Dios, por intercesi\u00f3n de Mar\u00eda, que gu\u00eda providencialmente la existencia personal e institucional. Si no percibes la Presencia, est\u00e1s a merced del azar.<br><br><strong>2.3. Est\u00edmulo a la santidad<\/strong><br>Don Bosco vive la devoci\u00f3n mariana como est\u00edmulo y apoyo de la tensi\u00f3n hacia la perfecci\u00f3n cristiana. En la misma perspectiva, \u00e9l la inculca sabiamente a los j\u00f3venes para promover en ellos la vida cristiana y estimularlos al deseo de santidad. Valorando la sensibilidad de sus chicos y los gustos populares de su piedad, Don Bosco supo transformar una tendencia devocional, matizada de sentimiento rom\u00e1ntico, en un poderoso instrumento de formaci\u00f3n espiritual (animando, corrigiendo, orientando).<br>Mar\u00eda nunca nos deja donde nos encuentra. Como al inicio de los Signos del Evangelio de Juan, sabe que debemos ser guiados, acompa\u00f1ados&#8230; por un itinerario preciso: hagan lo que les dir\u00e1 y llegar\u00e1n all\u00ed donde YO los espero, nos dice don Bosco. Ver lo invisible.<br><br><strong>3. Identidad salesiana y devoci\u00f3n mariana<br><\/strong>Para concluir, les comparto, con sencillez, lo que vivimos como confraternidad, y que est\u00e1 en el centro de nuestra vocaci\u00f3n. Me gusta concluir con esta parte, porque es la estructura de mi vida y de nuestra vida. Si me hace tanto bien a m\u00ed, a nosotros, seguramente har\u00e1 bien a todos.<br><strong>En primer lugar<\/strong>, las Constituciones, que delinean los rasgos caracter\u00edsticos de nuestra devoci\u00f3n mariana. El art\u00edculo 8 (ubicado en el primer cap\u00edtulo, relativo a los elementos que aseguran la identidad de la Congregaci\u00f3n Salesiana) sintetiza el sentido de la presencia de Mar\u00eda en nuestra Sociedad: ella ha indicado a Don Bosco su campo de acci\u00f3n, lo ha guiado y sostenido constantemente, y contin\u00faa entre nosotros su misi\u00f3n de Madre y Auxiliadora: nosotros \u00abnos encomendamos a ella, humilde sierva en quien el Se\u00f1or ha hecho grandes cosas, para convertirnos entre los j\u00f3venes en testigos del amor inagotable de su Hijo\u00bb.<br><br>El art\u00edculo 92 presenta el rol de Mar\u00eda en la vida y en la piedad del salesiano: modelo de oraci\u00f3n y de caridad pastoral; maestra de sabidur\u00eda y gu\u00eda de nuestra familia; ejemplo de fe, de solicitud por los necesitados, de fidelidad en la hora de la cruz, de alegr\u00eda espiritual; nuestra educadora hacia la plenitud de donaci\u00f3n al Se\u00f1or y al valiente servicio de los hermanos. Se deriva, por lo tanto, una devoci\u00f3n filial y fuerte, que se expresa en la oraci\u00f3n (rosario diario y celebraci\u00f3n de sus fiestas) y en la imitaci\u00f3n convencida y personal.<br><br><strong>La mejor s\u00edntesis, sin embargo, se encuentra a mi parecer en la Oraci\u00f3n de encomienda a Mar\u00eda SS. Auxiliadora<\/strong> que se recita diariamente en cada una de nuestras comunidades despu\u00e9s de la meditaci\u00f3n. Fue don Rua en 1894 quien la compuso, como expresi\u00f3n de consagraci\u00f3n diaria en el compromiso de fidelidad y generosidad. Hoy ha sido revisada, pero conserva la misma estructura de aquella antigua y los mismos contenidos. He aqu\u00ed el texto primitivo:<br><br><em>\u00abSant\u00edsima e inmaculada Virgen Auxiliadora, nos consagramos enteramente a ustedes y les prometemos siempre obrar para la mayor gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas.<br><\/em><br><em>Les pedimos que dirijan sus miradas piadosas sobre la Iglesia, su augusto Cabeza, los Sacerdotes y los Misioneros, sobre la Familia Salesiana, nuestros parientes y benefactores y la juventud confiada a nuestros cuidados, sobre los pobres pecadores, los moribundos y las almas del purgatorio.<br><br>Ens\u00e9\u00f1anos, oh Madre tierna, a reproducir en nosotros las virtudes de nuestro Fundador, en particular la angelical modestia, la profunda humildad y la ardiente caridad.<br><\/em><br><em>Haz, oh Mar\u00eda Auxiliadora, que su poderosa intercesi\u00f3n nos haga victoriosos contra los enemigos de nuestra alma en vida y en muerte, para que podamos venir a hacerles corona con Don Bosco en el Para\u00edso. As\u00ed sea\u00bb.<br><\/em>Como se puede ver, la versi\u00f3n actual no hace m\u00e1s que retomar, con algunos desarrollos, el texto de Don Rua. Creo que es bueno, de vez en cuando, retomarla y meditarla. Est\u00e1 estructurada en cuatro partes: promesa; intercesi\u00f3n; docilidad, encomienda.<br><br>En la primera parte (<em>Sant\u00edsima<\/em>) se recuerda el fin \u00faltimo de nuestra consagraci\u00f3n prometiendo orientar cada una de nuestras acciones \u00fanicamente al servicio de Dios y a la salvaci\u00f3n del pr\u00f3jimo, en fidelidad a la esencia de la vocaci\u00f3n salesiana.<br><br>En la segunda parte (<em>Te pedimos<\/em>) se condensa el sentido eclesial, salesiano y misionero de nuestra consagraci\u00f3n, encomendando a la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda la Iglesia, la Congregaci\u00f3n y la Familia Salesiana, los j\u00f3venes, sobre todo los m\u00e1s pobres, todos los hombres redimidos por Cristo. Aqu\u00ed se delinean bien la pasi\u00f3n que debe alimentar y caracterizar la oraci\u00f3n salesiana: universalidad, eclesialidad, misionariedad juvenil.<br><br>En la tercera parte (<em>Ens\u00e9\u00f1anos<\/em>) se concentran las virtudes que caracterizan la fisonom\u00eda t\u00edpica del salesiano disc\u00edpulo de Don Bosco: nos ponemos a la escuela de Mar\u00eda para crecer en la uni\u00f3n con Dios, en la castidad, en la humildad y en la pobreza, en el amor al trabajo y a la templanza, en la ardiente caridad amorosa (bondad y donaci\u00f3n ilimitada a los hermanos), en la fidelidad a la Iglesia y a su magisterio.<br><br>En la \u00faltima parte (<em>Haz, oh Mar\u00eda Auxiliadora<\/em>) nos encomendamos a la intercesi\u00f3n de la Virgen Auxiliadora para obtener la fidelidad y la generosidad en el servicio a Dios hasta la muerte y la admisi\u00f3n en la comuni\u00f3n eterna de los santos.<br><br><br>Esta excelente s\u00edntesis, que contiene un completo programa de vida espiritual y delinea los rasgos fison\u00f3micos de nuestra identidad, puede servirnos hoy de referencia y de traza concreta para la verificaci\u00f3n y la programaci\u00f3n espiritual. \u00a1Y as\u00ed sea para cada uno de nosotros!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Juan Bosco tuvo una profunda devoci\u00f3n hacia Mar\u00eda Auxiliadora, una devoci\u00f3n que tiene sus&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":34524,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":170,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[1720,1768,2593,1822,1690,2612],"class_list":["post-34530","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santisima-virgen-maria","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-familia-salesiana","tag-gracia","tag-maria","tag-nuestros-guias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34530\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34524"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}