{"id":31068,"date":"2024-12-13T08:42:10","date_gmt":"2024-12-13T08:42:10","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=31068"},"modified":"2026-03-31T08:24:54","modified_gmt":"2026-03-31T08:24:54","slug":"los-cardenales-protectores-de-la-sociedad-salesiana-de-san-juan-bosco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/buena-prensa\/los-cardenales-protectores-de-la-sociedad-salesiana-de-san-juan-bosco\/","title":{"rendered":"Los Cardenales Protectores de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco"},"content":{"rendered":"\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Desde el principio, la Sociedad Salesiana ha tenido, como muchas otras \u00f3rdenes religiosas, un cardenal protector.<\/em> <em>A lo largo del tiempo, hasta el Concilio Vaticano II, hubo nueve cardenales protectores, un papel de gran importancia para el crecimiento de la Sociedad Salesiana.<\/em><br><br><br>La instituci\u00f3n de cardenales protectores para las congregaciones religiosas es una antigua tradici\u00f3n que se remonta a los primeros siglos de la Iglesia, cuando el Papa nombraba defensores y representantes de la fe. Con el paso del tiempo, esta pr\u00e1ctica se extendi\u00f3 a las \u00f3rdenes religiosas, a las que se asign\u00f3 un cardenal con la tarea de proteger sus derechos y prerrogativas ante la Santa Sede. La Sociedad Salesiana de San Juan Bosco tambi\u00e9n goz\u00f3 de tal favor, contando con varios cardenales para representarla y protegerla en los cargos eclesi\u00e1sticos.<br><br><strong>Origen de la figura del Cardenal Protector<\/strong><br>La costumbre de tener un protector se remonta a los primeros siglos del Imperio Romano, cuando R\u00f3mulo, el fundador de Roma, cre\u00f3 dos \u00f3rdenes sociales: patricios y plebeyos. Cada plebeyo pod\u00eda elegir a un patricio como protector, estableciendo un sistema de beneficio mutuo entre las dos clases sociales. Esta pr\u00e1ctica fue adoptada posteriormente tambi\u00e9n por la Iglesia. Uno de los primeros ejemplos de protector eclesi\u00e1stico es San Sebasti\u00e1n, nombrado por el Papa Cayo en el a\u00f1o 283 d.C. defensor de la Iglesia de Roma.<br><br>En el siglo XIII, la asignaci\u00f3n de cardenales protectores a las \u00f3rdenes religiosas se convirti\u00f3 en una pr\u00e1ctica establecida. San Francisco de As\u00eds fue uno de los primeros en solicitar un cardenal protector para su orden. Tras una visi\u00f3n en la que sus frailes eran atacados por aves rapaces, Francisco pidi\u00f3 al Papa que les asignara un cardenal como defensor. Inocencio III accedi\u00f3 y nombr\u00f3 al cardenal Ugolino Conti, sobrino del Papa. A partir de entonces, las \u00f3rdenes religiosas siguieron esta tradici\u00f3n para obtener protecci\u00f3n y apoyo en sus relaciones con la Iglesia.<br><br>Esta pr\u00e1ctica se extendi\u00f3 casi como una necesidad, ya que las nuevas \u00f3rdenes mendicantes e itinerantes ten\u00edan un estilo de vida diferente al de los monjes con domicilio fijo, bien conocidos por los obispos locales. Las distancias geogr\u00e1ficas, los diferentes sistemas pol\u00edticos de los lugares donde operaban las nuevas \u00f3rdenes religiosas y las dificultades de comunicaci\u00f3n de la \u00e9poca exig\u00edan una figura de autoridad que conociera a fondo sus problemas y necesidades. Esta figura pod\u00eda representarlos ante la Curia romana, defender sus derechos e intereses e interceder ante la Santa Sede en caso de necesidad. El cardenal protector no ten\u00eda jurisdicci\u00f3n ordinaria sobre las \u00f3rdenes religiosas; su papel era el de un protector ben\u00e9volo, aunque en circunstancias particulares pod\u00eda recibir poderes delegados.<br><br>Esta pr\u00e1ctica se extendi\u00f3 tambi\u00e9n a otras \u00f3rdenes religiosas y, en el caso de la Sociedad Salesiana, los cardenales protectores desempe\u00f1aron un papel crucial para garantizar el reconocimiento y la protecci\u00f3n de la joven congregaci\u00f3n, especialmente en sus primeros a\u00f1os, cuando intentaba consolidarse dentro de la estructura de la Iglesia Cat\u00f3lica.<br><br><strong>La elecci\u00f3n del Cardenal Protector<\/strong><br>La relaci\u00f3n entre Don Bosco y la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica fue compleja, especialmente en los primeros a\u00f1os de la fundaci\u00f3n de la congregaci\u00f3n. No todos los cardenales y obispos ve\u00edan con buenos ojos el modelo educativo y pastoral propuesto por Don Bosco, en parte por su enfoque innovador y en parte por su insistencia en dirigirse a las clases m\u00e1s pobres y desfavorecidas.<br><br>La elecci\u00f3n de un cardenal protector no era aleatoria, sino que se hac\u00eda con sumo cuidado. Normalmente, se buscaba un cardenal que conociera la orden o que hubiera mostrado inter\u00e9s por el tipo de trabajo realizado por la congregaci\u00f3n. En el caso de los Salesianos, esto significaba buscar cardenales que tuvieran especial inter\u00e9s en la juventud, la educaci\u00f3n o las misiones, ya que \u00e9stas eran las principales \u00e1reas de actividad de la Sociedad. Por supuesto, el nombramiento final depend\u00eda del Papa y de la Secretar\u00eda de Estado.<br><br><strong>El papel del Cardenal Protector de los Salesianos<\/strong><br>Para la Sociedad Salesiana, el Cardenal Protector era una figura clave en su interacci\u00f3n con la Santa Sede, ayudando a mediar en cualquier disputa, asegurando la correcta interpretaci\u00f3n de las reglas can\u00f3nicas y velando por que las necesidades de la orden fueran comprendidas y respetadas. A diferencia de algunas congregaciones m\u00e1s antiguas, que ya hab\u00edan establecido una s\u00f3lida relaci\u00f3n con las autoridades eclesi\u00e1sticas, los Salesianos, nacidos en una \u00e9poca de r\u00e1pidos cambios sociales y religiosos, necesitaron un importante apoyo para afrontar los retos iniciales, tanto internos como externos.<br><br>Uno de los aspectos m\u00e1s importantes del papel del Cardenal Protector fue su capacidad para apoyar a los Salesianos en sus relaciones con el Papa y la Curia. Este papel de mediador y protector proporcion\u00f3 a la congregaci\u00f3n un canal directo con las altas esferas de la Iglesia, permiti\u00e9ndoles expresar preocupaciones y peticiones que de otro modo podr\u00edan haber sido ignoradas o pospuestas. El cardenal protector era tambi\u00e9n responsable de asegurar que la Sociedad Salesiana cumpliera con las directrices del Papa y de la Iglesia, asegurando que su misi\u00f3n se mantuviera en l\u00ednea con la ense\u00f1anza cat\u00f3lica.<br><br>En una de sus visitas a Roma, en febrero de 1875, Don Bosco pidi\u00f3 al Santo Padre P\u00edo IX la gracia de tener un cardenal protector:<br><br>\u201c<em>En la misma audiencia pregunt\u00f3 al Papa si deb\u00eda, como las dem\u00e1s Congregaciones religiosas, pedir un Cardenal Protector.<\/em> <em>El Papa le respondi\u00f3 textualmente: &#8211; Mientras yo viva ser\u00e9 siempre vuestro Protector, y de vuestra Congregaci\u00f3n<\/em>\u201d (MB XI, 113).<br><br>Sin embargo, d\u00e1ndose cuenta de la necesidad de una persona de referencia que tuviera autoridad para llevar a cabo diversas tareas para la Sociedad Salesiana, en 1876 Don Bosco volvi\u00f3 a pedir al Papa un Cardenal Protector:<br><br>\u201c<em>Habiendo pedido entonces que, para desenredar nuestros asuntos eclesi\u00e1sticos en Roma, nos asignara un Cardenal Protector para defender nuestras causas ante la Santa Sede, como tienen todas las dem\u00e1s \u00d3rdenes y Congregaciones, me dijo sonriendo: &#8211; Pero, \u00bfcu\u00e1ntos protectores quieres?<\/em> <em>\u00bfNo tienes suficiente con uno?<\/em> <em>&#8211; Haci\u00e9ndome entender: quiero ser tu Cardenal Protector; \u00bfquieres a\u00fan m\u00e1s?<\/em> <em>Al o\u00edr palabras de tanta bondad, se lo agradec\u00ed de todo coraz\u00f3n y le dije: &#8216;Santo Padre, cuando dices esto, ya no busco ning\u00fan otro protector&#8217;<\/em>\u201d<em>.<\/em> (MB XII, 221-222).<br><br>Despu\u00e9s de esta satisfactoria respuesta, Don Bosco obtuvo todav\u00eda un Cardenal Protector en el mismo a\u00f1o de 1876:<br><br>\u201c<em>3\u00ba Hice la petici\u00f3n de un Cardenal Protector a trav\u00e9s del cual pudiera comunicarme con S.S. Al principio pareci\u00f3 que \u00e9l mismo deseaba ser nuestro Protector, pero cuando le hice notar que el Cardenal Protector era en realidad un referendario de las cosas salesianas a S.S.,<\/em> <em>que esas cosas no se pod\u00edan tratar en las Sagradas Congregaciones porque estaban lejos, Su Santidad ser\u00eda nuestro Protector de facto, el Cardenal tratar\u00eda nuestras cosas en los distintos dicasterios y luego las remitir\u00eda a S.S.- En este sentido est\u00e1 bien, a\u00f1adi\u00f3, y yo lo comunicar\u00e9 todo al Cong. de las VV. y RR.<\/em> &#8211;<em>El Card. es el Em. Oreglia que ser\u00e1 el protector de nuestras Misiones, de los Salesianos Cooperadores, de la Opera di Maria A.; de la Archicofrad\u00eda de los devotos de M. A. y de toda la Congregaci\u00f3n Salesiana para los asuntos que tendr\u00e1n que tratarse en Roma ante la Santa Sede<\/em>\u201d. (MB XIII, 496-497)<br><br>Don Bosco menciona a este cardenal en su escrito \u00abLa flor m\u00e1s bella del colegio apost\u00f3lico o m\u00e1s bien la elecci\u00f3n de Le\u00f3n XIII\u00bb (pp. 193-194):<br><br>\u201c<em>XXVIII.<\/em> <em>Card.<\/em> <em>Luigi Oreglia<\/em>\u201d<br><em>Luigi Oreglia dei Baroni di S. Stefano honra al Piamonte como cardenal Bilio, ya que naci\u00f3 en Benevagienna, en la di\u00f3cesis de Mondov\u00ec, el 9 de julio de 1828.<\/em> <em>Hizo sus estudios teol\u00f3gicos en Tur\u00edn bajo la ense\u00f1anza de nuestros valientes profesores, que admiraban su mente perspicaz y su infatigable amor por el trabajo.<\/em> <em>Pas\u00f3 luego a Roma, a la Academia Eclesi\u00e1stica, donde complet\u00f3 de manera encomiable su educaci\u00f3n religiosa, y se dedic\u00f3 al estudio de las lenguas, principalmente el alem\u00e1n, en el que es muy bueno.<\/em> <em>Habiendo ingresado en la prelatura, fue nombrado el 15 de abril de 1858 referendario de la Signatura, luego enviado internuncio a La Haya en Holanda, de donde pas\u00f3 a Portugal, despu\u00e9s de haber sido preconizado arzobispo de Damiata, sucediendo en ese importante cargo diplom\u00e1tico al eminent\u00edsimo cardenal Perrieri.<\/em> <em>Encontr\u00f3 a\u00fan vivas en Portugal ciertas tradiciones de Pombal, que combati\u00f3 con gran inteligencia y valor.<\/em> <em>Por lo cual no fue demasiado grato a los que entonces gobernaban.<\/em> <em>Y volvi\u00f3 a Roma y el Santo Padre, para demostrar que si dej\u00f3 de representar a la Santa Sede en Portugal no fue por ning\u00fan dem\u00e9rito, lo cre\u00f3 y lo hizo Cardenal en el Consistorio del 22 de diciembre de 1873, d\u00e1ndole el t\u00edtulo de Santa Anastasia y nombr\u00e1ndolo Prefecto de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Indulgencias y Sagradas Reliquias.<\/em> <em>El cardenal Oreglia a\u00f1adi\u00f3 a los nobles modales del caballero las virtudes del sacerdote ejemplar.<\/em> <em>P\u00edo Nono siempre le tuvo aprecio y amaba su conversaci\u00f3n llena de reserva y gracia.<\/em> <em>Va despacio para ocuparse de alg\u00fan negocio, pero cuando gasta una palabra, no le importan los trabajos y los sinsabores con tal de que tenga \u00e9xito.<\/em> <em>Es muy indulgente.<\/em> <em>El nuevo Pont\u00edfice le tiene en gran estima y le ha confirmado en el cargo de prefecto de la Sagrada Congregaci\u00f3n de Indulgencias y Sagradas Reliquias.\u00bb<\/em><br><br>El cardenal Luigi Oreglia sigui\u00f3 siendo protector de los salesianos de 1876 a 1878, aunque ya hab\u00eda desempe\u00f1ado esta tarea de manera informal antes de 1876.<br><br>Sin embargo, oficialmente, el primer Cardenal Protector de los Salesianos fue Lorenzo Nina, que desempe\u00f1\u00f3 este cargo de 1879 a 1885. Le\u00f3n XIII accedi\u00f3 a la petici\u00f3n de Don Bosco de tener un cardenal protector para la Sociedad, y la notificaci\u00f3n oficial lleg\u00f3 tras una audiencia el 29 de marzo de 1879:<br><br>\u201c<em>Seis d\u00edas despu\u00e9s de esta audiencia, con una nota de la Secretar\u00eda de Estado que llevaba la firma de Monse\u00f1or Serafino Cretoni, se notific\u00f3 oficialmente a Don Bosco el nombramiento de Protector, en estos honrosos t\u00e9rminos: \u201cLa Santidad de Nuestro Se\u00f1or, deseando que la Congregaci\u00f3n Salesiana, que cada d\u00eda adquiere nuevos t\u00edtulos a la benevolencia especial de la Santa Sede por sus obras de caridad y de beneficencia de la Iglesia, reciba el t\u00edtulo de Protector.<\/em> <em>Sede para las obras de caridad y de fe implantadas en las diversas partes del mundo, se ha dignado graciosamente conferir este cargo al Sr. Cardenal Lorenzo Nina, Su Secretario de Estado\u201d.<\/em> <em>En tiempos de P\u00edo IX, el Cardenal Oreglia actuaba como Protector, pero s\u00f3lo a t\u00edtulo oficial, pues aquel Pont\u00edfice se hab\u00eda reservado la protecci\u00f3n de la Sociedad, necesitada de especial y paternal asistencia en sus primeros tiempos; ahora, en cambio, estaba el Protector propiamente dicho, como otras Congregaciones religiosas.<\/em> <em>Tampoco pod\u00eda recaer la elecci\u00f3n en un Prelado m\u00e1s ben\u00e9volo; quien, habiendo conocido a Don Bosco antes del cardenalato, le ten\u00eda en la m\u00e1s alta estima y le profesaba un sincero afecto.<\/em> <em>Requerido por Don Bosco para ser Protector de los Salesianos, se mostr\u00f3 muy dispuesto, dici\u00e9ndole: &#8211; Yo no podr\u00eda ofrecerme para esto al Santo Padre; pero si el Santo Padre me lo dice, acepto inmediatamente.<\/em> <em>&#8211; Dio una prueba elocuente de su buena voluntad cuando el Beato le propuso que, ya que Su Eminencia ten\u00eda tanto que hacer, le asignara una persona con quien tratar el asunto de las Misiones.<\/em> <em>El Cardenal respondi\u00f3: &#8211; No, no; quiero que lo tratemos directamente; venga ma\u00f1ana a las cuatro y media, y hablaremos mejor.<\/em> <em>Es un milagro ver surgir en estos tiempos una Congregaci\u00f3n sobre las ruinas de otras, donde se quisiera destruirlo todo.<\/em> <em>&#8211; El Beato experiment\u00f3 a menudo cu\u00e1n beneficiosa era para \u00e9l tan afectuosa protecci\u00f3n.<\/em> <em>A su regreso a Tur\u00edn y habiendo informado al Cap\u00edtulo Superior de la designaci\u00f3n pontificia de Protector, envi\u00f3 al Cardenal, en nombre de toda la Congregaci\u00f3n, una carta de agradecimiento por haberse dignado aceptar ese cargo, de cordial\u00edsimo homenaje y de oraci\u00f3n por las Misiones y quiz\u00e1 tambi\u00e9n por los privilegios; as\u00ed nos lo da a entender la siguiente respuesta de Su Eminencia<\/em>\u00bb. (MB XIV, 78-79)<br><br>A partir de ahora, la Congregaci\u00f3n Salesiana tendr\u00e1 siempre un cardenal protector con gran influencia en la Curia Romana.<br>Adem\u00e1s de esta figura oficial, siempre hubo otros cardenales y altos prelados que, comprendiendo la importancia de la educaci\u00f3n, apoyaron a los Salesianos. Entre ellos se encuentran los cardenales Alessandro Barnab\u00f2 (1801-1874), Giuseppe Berardi (1810-1878), Gaetano Alimonda (1818-1891), Luigi Maria Bilio (1826-1884), Luigi Galimberti (1836-1896), Augusto Silj (1846-1926) y muchos otros.<br><br><strong>Lista de los Protectores de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco:<\/strong><br><br><\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"table\"><tbody><tr><td><strong>&nbsp;<\/strong><\/td><td><strong>Cardinal Protector SDB<\/strong><\/td><td><strong>Periodo<\/strong><\/td><td><strong>Nombramiento<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>&nbsp;<\/td><td><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/P%C3%ADo_IX\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Beato Papa Pio IX<\/a><\/td><td>&nbsp;<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>1<\/td><td>Luigi OREGLIA<\/td><td>1876-1878<\/td><td>&nbsp;<\/td><\/tr><tr><td>2<\/td><td><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lorenzo_Nina\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Lorenzo NINA<\/a><\/td><td>1879-1885<\/td><td>29.03.1879 (MB XIV,78-79)<\/td><\/tr><tr><td>3<\/td><td>Lucido Maria PAROCCHI<\/td><td>1886-1903<\/td><td>12.04.1886 (ASV, Segr. Stato, 1886, prot. 66457; ASC D544, Cardenales Protectores, Parocchi)<\/td><\/tr><tr><td>4<\/td><td><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Mariano_Rampolla_del_Tindaro\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Mariano RAMPOLLA DEL TINDARO<\/a><\/td><td>1903-1913<\/td><td>31.03.1093 (carta del Cardenal Rampolla a Don Rua)<\/td><\/tr><tr><td>5<\/td><td><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Pietro_Gasparri\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Pietro GASPARRI<\/a><\/td><td>1914-1934<\/td><td>09.10.1914 (AAS 1914-006, p. 22)<\/td><\/tr><tr><td>6<\/td><td><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/P%C3%ADo_XII\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Eugenio PACELLI<\/a> (Pio XII)<\/td><td>1935-1939<\/td><td>02.01.1935 (AAS 1935-027, p.116)<\/td><\/tr><tr><td>7<\/td><td>Vincenzo LA PUMA<\/td><td>1939-1943<\/td><td>24.05.1939 (AAS 1939-031, p. 281)<\/td><\/tr><tr><td>8<\/td><td>Carlo SALOTTI<\/td><td>1943-1947<\/td><td>29.12.1943 (AAS 1943-036, p. 61)<\/td><\/tr><tr><td>9<\/td><td><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Benedetto_Aloisi_Masella\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Benedetto Aloisi MASELLA<\/a><\/td><td>1948-1970<\/td><td>10.02.1948 (AAS 1948-040, p.165)<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u00faltimo protector de los Salesianos fue el Cardenal Benedetto Aloisi Masella, ya que la funci\u00f3n de los protectores fue anulada por la Secretar\u00eda de Estado en el momento del Concilio Vaticano II en 1964. Los protectores titulares permanecieron hasta su muerte, y con ellos muri\u00f3 tambi\u00e9n el oficio que recibieron.<br><br>Esto sucedi\u00f3 porque, en el contexto contempor\u00e1neo, la funci\u00f3n del cardenal protector perdi\u00f3 parte de su relevancia formal. La Iglesia cat\u00f3lica sufri\u00f3 numerosas reformas durante el siglo XX, y muchas de las funciones que antes se delegaban en los cardenales protectores se incorporaron a las estructuras oficiales de la Curia Romana o quedaron obsoletas por los cambios en el gobierno eclesi\u00e1stico. Sin embargo, aunque la figura del cardenal protector ya no exista con las mismas prerrogativas que en el pasado, el concepto de protecci\u00f3n eclesi\u00e1stica sigue siendo importante.<br><br>Hoy en d\u00eda, los Salesianos, como muchas otras congregaciones, mantienen una estrecha relaci\u00f3n con la Santa Sede a trav\u00e9s de varios dicasterios y oficinas curiales, en particular el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apost\u00f3lica. Adem\u00e1s, muchos cardenales siguen apoyando personalmente la misi\u00f3n de los Salesianos, incluso sin el t\u00edtulo formal de protector. Esta cercan\u00eda y apoyo siguen siendo esenciales para asegurar que la misi\u00f3n salesiana contin\u00fae respondiendo a los desaf\u00edos del mundo contempor\u00e1neo, particularmente en la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes y en las misiones.<br><br>La instituci\u00f3n de los cardenales protectores de la Sociedad Salesiana fue un elemento crucial en su crecimiento y consolidaci\u00f3n. Gracias a la protecci\u00f3n ofrecida por estas eminentes figuras eclesi\u00e1sticas, Don Bosco y sus sucesores pudieron llevar a cabo la misi\u00f3n salesiana con mayor serenidad y seguridad, sabiendo que pod\u00edan contar con el apoyo de la Santa Sede. La labor de los cardenales protectores result\u00f3 esencial no s\u00f3lo para defender los derechos de la congregaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n para favorecer su expansi\u00f3n por todo el mundo, ayudando a difundir el carisma de Don Bosco y su sistema educativo.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el principio, la Sociedad Salesiana ha tenido, como muchas otras \u00f3rdenes religiosas, un cardenal&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":31061,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":51,"footnotes":""},"categories":[175],"tags":[1708,2636,1756,1768,1828,2633,1696],"class_list":["post-31068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-buena-prensa","tag-benefactores","tag-consejos","tag-cooperadores-salesianos","tag-don-bosco","tag-gracias-recibidas","tag-iglesia","tag-papa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31068"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31068\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":52543,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31068\/revisions\/52543"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31061"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}