{"id":30946,"date":"2024-11-26T17:29:00","date_gmt":"2024-11-26T17:29:00","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30946"},"modified":"2026-03-26T07:57:09","modified_gmt":"2026-03-26T07:57:09","slug":"la-vida-segun-el-espiritu-en-mama-margarita-2-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/la-vida-segun-el-espiritu-en-mama-margarita-2-2\/","title":{"rendered":"La vida seg\u00fan el Esp\u00edritu en Mam\u00e1 Margarita (2\/2)"},"content":{"rendered":"\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/la-vida-segun-el-espiritu-en-mama-margarita-1-2\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. \u00c9xodo hacia el sacerdocio del hijo<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde el sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os, cuando es la \u00fanica que intuye la vocaci\u00f3n de su hijo, \u201cqui\u00e9n sabe, tal vez llegue a ser sacerdote\u201d, es la m\u00e1s convencida y tenaz partidaria de la vocaci\u00f3n de su hijo, afrontando por ello humillaciones y sacrificios: \u201cSu madre entonces, que quer\u00eda sostenerlo a costa de cualquier sacrificio, no dud\u00f3 en tomar la resoluci\u00f3n de hacerlo frecuentar las escuelas p\u00fablicas de Chieri al a\u00f1o siguiente. Se preocup\u00f3 entonces de encontrar personas verdaderamente cristianas con las que pudiera colocarlo en un internado\u201d. Margarita sigui\u00f3 discretamente el camino vocacional y formativo de Juan, en medio de graves apuros econ\u00f3micos.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Siempre le dej\u00f3 libertad en sus elecciones y no condicion\u00f3 en absoluto su camino hacia el sacerdocio, pero cuando el p\u00e1rroco intent\u00f3 convencer a Margarita de por qu\u00e9 Juan no eleg\u00eda la vida religiosa, para garantizarle seguridad econ\u00f3mica y ayuda, ella tendi\u00f3 inmediatamente la mano a su hijo y pronunci\u00f3 unas palabras que quedar\u00edan grabadas en el coraz\u00f3n de Don Bosco para el resto de su vida: \u201cS\u00f3lo quiero que examines bien el paso que quieres dar, y que luego sigas tu vocaci\u00f3n sin mirar a nadie\u201d. El p\u00e1rroco quer\u00eda que te disuadiera de esta decisi\u00f3n, en vista de la necesidad que podr\u00eda tener en el futuro de tu ayuda. Pero yo digo: Yo no tengo nada que ver con estas cosas, porque Dios es lo primero. No te preocupes por m\u00ed. No quiero nada de ti; no espero nada de ti. Piensa bien: nac\u00ed en la pobreza, he vivido en la pobreza, quiero morir en la pobreza. De hecho te lo protesto. Si decides hacerte sacerdote secular y por desgracia te haces rico, no vendr\u00e9 a hacerte ni una sola visita, es m\u00e1s, no volver\u00e9 a pisar tu casa. Recu\u00e9rdalo bien\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero en este camino vocacional, no deja de ser fuerte con su hijo, record\u00e1ndole, con ocasi\u00f3n de su partida para el seminario de Chieri, las exigencias de la vida sacerdotal: \u201cJuan m\u00edo, has vestido el h\u00e1bito sacerdotal; siento todo el consuelo que una madre puede sentir por la buena fortuna de su hijo. Pero recuerda que no es el h\u00e1bito lo que honra tu estado, sino la pr\u00e1ctica de la virtud. Si alguna vez llegas a dudar de tu vocaci\u00f3n, \u00a1ah, por piedad, no deshonres este h\u00e1bito! D\u00e9jalo pronto. Amo m\u00e1s a un pobre campesino, que a un hijo sacerdote descuidado en sus deberes\u201d. Don Bosco no olvidar\u00eda nunca estas palabras de su madre, expresi\u00f3n a la vez de la conciencia de su dignidad sacerdotal y fruto de una vida profundamente recta y santa.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El d\u00eda de la Primera Misa de Don Bosco, Margarita volvi\u00f3 a hacerse presente con palabras inspiradas por el Esp\u00edritu, que expresaban tanto el aut\u00e9ntico valor del ministerio sacerdotal como la entrega total de su hijo a su misi\u00f3n, sin fingimientos ni peticiones: \u201cEres sacerdote; dices Misa; a partir de aqu\u00ed est\u00e1s m\u00e1s cerca de Jesucristo. Recuerda, sin embargo, que empezar a decir Misa es empezar a sufrir. No te dar\u00e1s cuenta enseguida, pero poco a poco ver\u00e1s que tu madre te ha dicho la verdad. Estoy seguro de que rezar\u00e1s por m\u00ed todos los d\u00edas, tanto si a\u00fan vivo como si ya he muerto; eso me basta. A partir de ahora piensa s\u00f3lo en la salud de las almas y no pienses en m\u00ed\u201d. Renuncia por completo a su hijo para ofrecerlo al servicio de la Iglesia. Pero al perderlo lo vuelve a encontrar, compartiendo su misi\u00f3n educativa y pastoral entre los j\u00f3venes.<br><br><strong>5. \u00c9xodo de los Becchi a Valdocco<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Bosco hab\u00eda apreciado y reconocido los grandes valores que hab\u00eda sacado de su familia: la sabidur\u00eda campesina, la sana astucia, el sentido del trabajo, la esencialidad de las cosas, la laboriosidad para ponerse manos a la obra, el optimismo a ultranza, la resiliencia en los momentos de infortunio, la capacidad de recuperarse despu\u00e9s de los golpes, la alegr\u00eda siempre y en todo caso, el esp\u00edritu de solidaridad, la fe viva, la verdad y la intensidad del afecto, el gusto por la acogida y la hospitalidad; todos bienes que hab\u00eda encontrado en casa y que le hab\u00edan construido de esa manera. Est\u00e1 tan marcado por esta experiencia que, cuando piensa en una instituci\u00f3n educativa para sus hijos varones, no quiere otro nombre que el de \u2018hogar\u2019 y define el esp\u00edritu que deb\u00eda imprimirle con la expresi\u00f3n \u2018esp\u00edritu de familia\u2019. Y para darle la impronta adecuada, le pide a Mam\u00e1 Margarita, ya anciana y cansada, que abandone la tranquilidad de su casita en las colinas, para bajar a la ciudad y hacerse cargo de aquellos chicos recogidos de la calle, aquellos que le dar\u00edan no pocas preocupaciones y penas. Pero ella va para ayudar a Don Bosco y para ser madre de aquellos que ya no tienen familia ni afectos. Si Juan Bosco aprende en la escuela de Mam\u00e1 Margarita el arte de amar concretamente, generosamente, desinteresadamente y hacia todos, su madre compartir\u00e1 la elecci\u00f3n de su hijo de consagrar su vida a la salvaci\u00f3n de los j\u00f3venes hasta el final. Esta comuni\u00f3n de esp\u00edritu y de acci\u00f3n entre hijo y madre marca el inicio de la obra salesiana, implicando a muchas personas en esta aventura divina. Llegado a una situaci\u00f3n de paz, acepta, ya no joven, dejar la vida tranquila y la seguridad de los Becchi, para ir a Tur\u00edn, en un suburbio y en una casa despojada. Fue un verdadero cambio en su vida.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces Don Bosco, despu\u00e9s de pensar y repensar c\u00f3mo salir de las dificultades, fue a hablar con su p\u00e1rroco de Castelnuovo, cont\u00e1ndole su necesidad y sus temores.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; \u00a1Tienes a tu madre! El p\u00e1rroco le respondi\u00f3 sin dudarlo un instante: haz que venga contigo a Tur\u00edn.<br>Don Bosco, que hab\u00eda previsto esta respuesta, quiso hacer algunas reflexiones, pero Don Cinzano replic\u00f3:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Ll\u00e9vate a tu madre contigo. No encontrar\u00e1s a nadie mejor que ella para la obra. Ten la seguridad de que tendr\u00e1s un \u00e1ngel a tu lado. Don Bosco volvi\u00f3 a casa convencido de las razones que le hab\u00eda expuesto el sacerdote. Sin embargo, dos razones lo reten\u00edan. La primera era la vida de privaciones y cambio de costumbres, a la que naturalmente tendr\u00eda que someterse su madre en aquella nueva posici\u00f3n. La segunda, la repugnancia que le produc\u00eda proponer a su madre un cargo que de alguna manera la hubiera hecho depender de \u00e9l. Para Don Bosco su madre lo era todo, y con su hermano Jos\u00e9 estaba acostumbrado a mantener todos sus deseos como ley incuestionable. Sin embargo, despu\u00e9s de pensar y rezar, viendo que no le quedaba otra opci\u00f3n, concluy\u00f3:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Mi madre es una santa, \u00a1as\u00ed que puedo declararme a ella!<br>As\u00ed que un d\u00eda la llev\u00f3 aparte y le habl\u00f3 as\u00ed:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; He decidido, oh madre, volver a Tur\u00edn entre mis queridos j\u00f3venes. A partir de ahora, como ya no me alojar\u00e9 en el Refugio, necesitar\u00e9 una persona de ayuda; pero el lugar donde tendr\u00e9 que vivir en Valdocco, a causa de ciertas personas que viven cerca de all\u00ed, es muy arriesgado, y no me deja tranquilo. Necesito, pues, tener a mi lado una salvaguardia que aleje de las personas mal\u00e9volas todo motivo de sospecha y de chismorreo. S\u00f3lo t\u00fa podr\u00edas quitarme todo temor; \u00bfno vendr\u00edas de buen grado a quedarte conmigo? Ante esta salida imprevista, la piadosa mujer se qued\u00f3 un tanto pensativa, y luego contest\u00f3:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Mi querido hijo, puedes imaginarte cu\u00e1nto me cuesta el coraz\u00f3n dejar esta casa, a tu hermano y a los dem\u00e1s seres queridos; pero si te parece que tal cosa puede agradar al Se\u00f1or estoy dispuesta a seguirte. Don Bosco se lo asegur\u00f3, y d\u00e1ndole las gracias, concluy\u00f3:<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 &#8211; Arreglemos entonces las cosas, y despu\u00e9s de la fiesta de los Santos nos iremos. Margarita fue a vivir con su hijo, no para llevar una vida m\u00e1s c\u00f3moda y agradable, sino para compartir con \u00e9l las penurias y sufrimientos de cientos de muchachos pobres y abandonados; fue all\u00ed, no atra\u00edda por la codicia del dinero, sino por el amor a Dios y a las almas, porque sab\u00eda que la parte del sagrado ministerio que Don Bosco hab\u00eda asumido, lejos de proporcionarle recursos o ganancias, le obligaba a gastar sus propios bienes, y tambi\u00e9n a buscar limosnas. Ella no se detuvo; al contrario, admirando el valor y el celo de su hijo, se sinti\u00f3 a\u00fan m\u00e1s animada a ser su compa\u00f1era e imitadora, hasta su muerte.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Margarita vivi\u00f3 en el Oratorio aportando ese calor maternal y sabidur\u00eda de mujer profundamente cristiana, entrega heroica a su hijo en tiempos dif\u00edciles para su salud y seguridad f\u00edsica, ejerciendo as\u00ed una aut\u00e9ntica maternidad espiritual y material hacia su hijo sacerdote. De hecho, se instala en Valdocco no s\u00f3lo para cooperar en la obra iniciada por su hijo, sino tambi\u00e9n para disipar cualquier ocasi\u00f3n de calumnia que pudiera surgir de la proximidad de locales equ\u00edvocos.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abandona la tranquila seguridad del hogar de Jos\u00e9 para aventurarse con su hijo en una misi\u00f3n nada f\u00e1cil y arriesgada. Vive su tiempo en una dedicaci\u00f3n sin reservas a los j\u00f3venes \u2018de los que fue madre\u2019. Amaba a los muchachos del oratorio como a sus propios hijos y trabajaba por su bienestar, educaci\u00f3n y vida espiritual, dando al oratorio ese ambiente familiar que ser\u00eda caracter\u00edstico de las casas salesianas desde el principio. \u201cSi existe la santidad de los \u00e9xtasis y las visiones, existe tambi\u00e9n la de las ollas que limpiar y los calcetines que remendar. Mam\u00e1 Margarita era una santa as\u00ed\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En sus relaciones con los ni\u00f1os era ejemplar, distingui\u00e9ndose por su finura en la caridad y su humildad en el servicio, reserv\u00e1ndose para s\u00ed las ocupaciones m\u00e1s humildes. Su intuici\u00f3n de madre y de mujer espiritual le llev\u00f3 a reconocer en Domingo Savio una extraordinaria obra de gracia.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, incluso en el Oratorio no faltaron las pruebas y cuando hubo un momento de vacilaci\u00f3n debido a la dureza de la experiencia, causada por una vida muy exigente, la mirada al Crucifijo se\u00f1alado por su hijo fue suficiente para infundirle nueva energ\u00eda: \u201cDesde ese instante no escap\u00f3 de sus labios ninguna palabra de lamento. En efecto, a partir de entonces pareci\u00f3 insensible a esas miserias\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Rua resumi\u00f3 bien el testimonio de Mam\u00e1 Margarita en el oratorio, con quien vivi\u00f3 cuatro a\u00f1os: \u201cMujer verdaderamente cristiana, piadosa, de coraz\u00f3n generoso y valiente, prudente, que se dedic\u00f3 por entero a la buena educaci\u00f3n de sus hijos y de su familia adoptiva\u201d.<br><br><strong>6. \u00c9xodo a la casa del Padre<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Naci\u00f3 pobre. Vivi\u00f3 pobre. Muri\u00f3 pobre con el \u00fanico vestido que usaba; en su bolsillo hab\u00eda 12 liras destinadas a comprar uno nuevo, que nunca compr\u00f3.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Incluso en la hora de la muerte, se dirigi\u00f3 a su amado hijo y le dej\u00f3 palabras dignas de la mujer sabia: \u201cTen mucha confianza en los que trabajan contigo en la vi\u00f1a del Se\u00f1or&#8230; Ten cuidado que muchos en vez de la gloria de Dios buscan su propia utilidad&#8230;. No busqu\u00e9is la elegancia ni el esplendor en las obras. Buscad la gloria de Dios; tened como base la pobreza de obras. Muchos aman la pobreza en los dem\u00e1s, pero no en s\u00ed mismos. La ense\u00f1anza m\u00e1s eficaz es que seamos los primeros en hacer lo que ordenamos a los dem\u00e1s\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Margarita, que hab\u00eda consagrado a Juan a la Sant\u00edsima Virgen, a la que le hab\u00eda encomendado al comienzo de sus estudios, recomend\u00e1ndole la devoci\u00f3n y la propagaci\u00f3n del amor a Mar\u00eda, le tranquilizaba ahora: \u201cLa Virgen no dejar\u00e1 de guiar sus asuntos\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Toda su vida fue una entrega total. En su lecho de muerte pudo decir: \u201cHe hecho toda mi parte\u201d. Muri\u00f3 a los 68 a\u00f1os en el Oratorio de Valdocco, el 25 de noviembre de 1856. Los chicos del Oratorio la acompa\u00f1aron al cementerio, llor\u00e1ndola como \u2018Mam\u00e1\u2019.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Bosco, entristecido, dijo a Pietro Enria: \u201cHemos perdido a nuestra madre, pero estoy seguro de que nos ayudar\u00e1 desde el Cielo. Era una santa\u201d. Y el mismo Enria a\u00f1adi\u00f3: \u201cDon Bosco no exager\u00f3 al llamarla santa, porque se sacrific\u00f3 por nosotros y fue una verdadera madre para todos nosotros\u201d.<br><br><strong>Para concluir<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mam\u00e1 Margarita fue una mujer rica de vida interior y de fe gran\u00edtica, sensible y d\u00f3cil a la voz del Esp\u00edritu, dispuesta a captar y realizar la voluntad de Dios, atenta a los problemas del pr\u00f3jimo, disponible para proveer a las necesidades de los m\u00e1s pobres y especialmente de los j\u00f3venes abandonados. Don Bosco recordar\u00eda siempre las ense\u00f1anzas y lo que hab\u00eda aprendido en la escuela de su madre y esta tradici\u00f3n marcar\u00eda su sistema educativo y su espiritualidad. Don Bosco hab\u00eda experimentado que la formaci\u00f3n de su personalidad estaba vitalmente enraizada en el extraordinario clima de entrega y bondad de su familia; por eso quiso reproducir en su obra sus cualidades m\u00e1s significativas. Margarita entrelaz\u00f3 su vida con la de su hijo y con los inicios de la obra salesiana: fue la primera \u2018Cooperadora\u2019 de Don Bosco; con activa bondad se convirti\u00f3 en el elemento materno del Sistema Preventivo. En la escuela de Don Bosco y de Mam\u00e1 Margarita esto significa cuidar la formaci\u00f3n de las conciencias, educar a la fortaleza de la vida virtuosa en la lucha, sin rebajas ni compromisos, contra el pecado, con la ayuda de los sacramentos de la Eucarist\u00eda y de la Reconciliaci\u00f3n, creciendo en la docilidad personal, familiar y comunitaria a las inspiraciones y mociones del Esp\u00edritu Santo para fortalecer las razones del bien y testimoniar la belleza de la fe.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para toda la Familia Salesiana, este testimonio es una ulterior invitaci\u00f3n a asumir una atenci\u00f3n privilegiada a la familia en la pastoral juvenil, formando e implicando a los padres en la acci\u00f3n educativa y evangelizadora de sus hijos, valorando su contribuci\u00f3n en los itinerarios de educaci\u00f3n afectiva y favoreciendo nuevas formas de evangelizaci\u00f3n y de catequesis de y a trav\u00e9s de las familias. Mam\u00e1 Margarita es hoy un modelo extraordinario para las familias. La suya es una santidad familiar: como mujer, esposa, madre, viuda, educadora. Su vida contiene un mensaje de gran actualidad, especialmente en el redescubrimiento de la santidad del matrimonio.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero hay que subrayar otro aspecto: una de las razones fundamentales por las que Don Bosco quiso tener a su madre a su lado en Tur\u00edn fue encontrar en ella una custodia para su propio sacerdocio. \u201cLl\u00e9vate a tu madre contigo\u201d, le hab\u00eda sugerido el viejo p\u00e1rroco. Don Bosco acogi\u00f3 a Mam\u00e1 Margarita en su vida de sacerdote y educador. De ni\u00f1o, hu\u00e9rfano, fue su madre quien le llev\u00f3 de la mano, de joven sacerdote fue \u00e9l quien la llev\u00f3 de la mano para compartir una misi\u00f3n especial. No se puede entender la santidad sacerdotal de Don Bosco sin la santidad de Mam\u00e1 Margarita, modelo no s\u00f3lo de santidad familiar, sino tambi\u00e9n de maternidad espiritual hacia los sacerdotes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) 4. \u00c9xodo hacia el sacerdocio del hijo\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde el sue\u00f1o de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30774,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":67,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1708,2566,1720,2636,1756,1846,1972,2620,2026],"class_list":["post-30946","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-benefactores","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-cooperadores-salesianos","tag-nuestros-heroes","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30946","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30946"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30946\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51672,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30946\/revisions\/51672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30946"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30946"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30946"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}