{"id":30882,"date":"2024-11-23T08:03:04","date_gmt":"2024-11-23T08:03:04","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30882"},"modified":"2024-11-23T08:03:52","modified_gmt":"2024-11-23T08:03:52","slug":"san-francisco-promotor-de-la-cultura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-promotor-de-la-cultura\/","title":{"rendered":"San Francisco, promotor de la cultura"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>Como pastor de una di\u00f3cesis compuesta en su inmensa mayor\u00eda por aldeanos y monta\u00f1eses analfabetos, herederos de una \u201ccultura\u201d ancestral y pr\u00e1ctica, Francisco de Sales fue tambi\u00e9n el promotor de una cultura erudita entre la \u00e9lite intelectual.<\/em><\/em><em>Para transmitir su mensaje, comprendi\u00f3 que deb\u00eda conocer a su p\u00fablico y tener en cuenta sus necesidades y gustos.<\/em><em>Cuando le hablaba a la gente, y especialmente cuando escrib\u00eda para gente educada, su m\u00e9todo era el que estableci\u00f3 en el Prefacio de su \u00abTe\u00f3timo\u00bb: \u00abPor supuesto, tom\u00e9 en consideraci\u00f3n la condici\u00f3n de las mentes de este siglo, y tuve que hacerlo: es muy importante considerar la edad en la que uno escribe\u00bb.<br><\/em><br><br><strong>Francisco de Sales y la cultura popular<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nacido en el seno de una familia noble con fuertes lazos con la tierra, Francisco de Sales nunca fue ajeno a la cultura popular. El entorno en el que creci\u00f3 ya le pon\u00eda en estrecho contacto con el pueblo llano, hasta el punto de que \u00e9l mismo se colocaba de buen grado entre los \u00abgrandes monta\u00f1eses\u00bb cuando se levantaban por la ma\u00f1ana. Durante sus visitas pastorales, utilizaba el patois, hablando coloquialmente \u201cla lengua grosera del pa\u00eds para hacerse o\u00edr mejor\u201d. En cualquier caso, es seguro que el contacto directo con el conjunto de la poblaci\u00f3n imprimi\u00f3 a su experiencia pastoral una tonalidad concreta y c\u00e1lida.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los autores que se ocuparon de la transmisi\u00f3n de la cultura popular en esta \u00e9poca subrayan, adem\u00e1s, que no exist\u00edan fronteras rigurosas entre mensaje religioso y cultura popular, dado que elementos extranjeros se fusionaban espont\u00e1neamente con la religi\u00f3n ense\u00f1ada oficialmente. Como es sabido, la cultura popular se expresa mucho mejor en forma narrativa que escrita. Hay que recordar que un cierto porcentaje de la poblaci\u00f3n no sab\u00eda leer y la mayor\u00eda no sab\u00eda escribir. En general, los ancianos, los sabios y los hombres sab\u00edan leer, mientras que los ni\u00f1os, la gente com\u00fan y las mujeres eran analfabetos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En cualquier caso, los libros expuestos en las librer\u00edas o en los vendedores ambulantes estaban haciendo su aparici\u00f3n, no s\u00f3lo en las ciudades, sino tambi\u00e9n en los pueblos. Esta producci\u00f3n de folletos baratos debi\u00f3 ser necesariamente muy variada, dependiendo probablemente en gran medida de la literatura popular, que a\u00fan transmit\u00eda una sensibilidad medieval: vidas de santos, novelas de caballer\u00edas, historias de bandoleros o almanaques con sus previsiones meteorol\u00f3gicas y sus consejos para los seres humanos y los animales. Pero tambi\u00e9n iban llegando producciones m\u00e1s modernas: novelas, tal vez incluso manuales de buenas costumbres, o incluso obras de piedad en la l\u00ednea del Concilio de Trento.<br><strong><br><\/strong>Pero la cultura popular tambi\u00e9n se transmit\u00eda a trav\u00e9s de reuniones cotidianas y en las fiestas, cuando \u00edbamos a beber y comer juntos a tabernas y fondas, en particular, con motivo de bodas, bautizos, funerales y hermandades, durante bailes y tiovivos festivos, en ferias y mercados. Francisco de Sales tal vez prest\u00f3 un buen servicio a la sociedad al no prohibir sistem\u00e1ticamente todas las manifestaciones de convivencia y entretenimiento p\u00fablico, limit\u00e1ndose a imponer restricciones a los eclesi\u00e1sticos, a los que se les exig\u00eda mantener una cierta reserva.<br><strong><br>Sabidur\u00eda y habilidad<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales, comprensivo observador de la naturaleza y de las personas, aprendi\u00f3 mucho de su contacto. Son los agricultores y quienes trabajan la tierra quienes le han dicho que \u201ccuando nieva lo suficiente en invierno, la cosecha ser\u00e1 mejor el a\u00f1o siguiente\u201d. En cuanto a los pastores y pastores de monta\u00f1a, el cuidado que tienen de sus reba\u00f1os y manadas es un ejemplo de celo \u201cpastoral\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el mundo de los oficios, Francisco de Sales pudo observar a menudo de cerca sus admirables habilidades: \u201cLos agricultores siembran los campos s\u00f3lo despu\u00e9s de haberlos arado y limpiado de arbustos espinosos; los alba\u00f1iles utilizan las piedras s\u00f3lo despu\u00e9s de haberlas escuadrado; los herreros s\u00f3lo trabajan el hierro despu\u00e9s de golpearlo; Los orfebres cincelan el oro s\u00f3lo despu\u00e9s de purificarlo en el crisol\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No falta el humor en determinadas historias que cuenta. Desde la antig\u00fcedad, los barberos han tenido fama de ser grandes conversadores; a alguien que le pregunt\u00f3 a un rey: \u00bfc\u00f3mo quieres que te corte la barba? \u00e9l respondi\u00f3: \u201cSin decir una palabra\u201d. \u00bfA qui\u00e9n se le debe dar cr\u00e9dito por la elegancia al vestir? Si uno \u201cse enorgullece de estar bien vestido\u201d, \u201c\u00bfqui\u00e9n no ve que esa gloria, si la hay, pertenece al sastre y al zapatero?\u201d. Con su trabajo el carpintero hace peque\u00f1os milagros y \u201cquien no sabe nada de incrustaciones, al ver ba\u00fales retorcidos en un taller de carpinter\u00eda, se sorprender\u00eda al saber que de un ba\u00fal as\u00ed se puede obtener una verdadera obra maestra\u201d. Incluso los vidrieros se asombran al verlos crear objetos maravillosos con el aliento de sus bocas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El arte de la tipograf\u00eda era, pues, objeto de su gran admiraci\u00f3n, aunque en \u00e9l los motivos religiosos prevalec\u00edan sobre cualquier otra consideraci\u00f3n, como se desprende de una carta en italiano aproximado que escribi\u00f3 al nuncio de Tur\u00edn en mayo de 1598:<br><br>\u201c<em>Fra l &#8216;Otras cosas necesarias, una es que haya una impresora en los anexos. Los haer\u00e9ticos env\u00edan cada hora libritos muy pestilentes, y muchas obras cat\u00f3licas quedan en manos de los autores porque no pueden enviarlas con seguridad a Lyon y no tienen las instalaciones de una imprenta<\/em>\u201d.<br><br><strong>El Arte y los artistas<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el \u00e1mbito de las artes, el triunfo del Renacimiento brill\u00f3 en obras inspiradas en la antig\u00fcedad. Francisco de Sales pudo contemplarlos durante sus estancias en Francia e Italia. En Roma, durante su viaje de 1599, pudo admirar la estupenda c\u00fapula de San Pedro, terminada s\u00f3lo unos a\u00f1os antes: \u201cEl palacio, la bas\u00edlica, el monumento de San Pedro son grandes\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp; La escultura cl\u00e1sica era entonces objeto de tal admiraci\u00f3n, escribe Francisco de Sales, que incluso \u201cse conservan fragmentos de estatuas antiguas para recordar la antig\u00fcedad\u201d. \u00c9l mismo nombra a varios escultores antiguos, empezando por Fidias, este artista, que \u201cnunca represent\u00f3 nada tan perfecto como las divinidades\u201d. Aqu\u00ed est\u00e1 Policleto, \u201cmi Policleto, tan querido para m\u00ed\u201d, afirm\u00f3, que con \u201csu mano maestra\u201d transfigur\u00f3 el bronce. Recuerda tambi\u00e9n el Coloso de Rodas, s\u00edmbolo de la divina providencia, en el que no hay \u201cni cambio ni sombra de vicisitud\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y ahora aqu\u00ed est\u00e1n los pintores famosos nombrados por Plinio y Plutarco: Arelio, que \u201cpint\u00f3 todos los rostros de sus retratos a semejanza de las mujeres que amaba\u201d; Apeles, pintor \u2018\u00fanico\u2019, preferido por Alejandro Magno; Timante, que cubri\u00f3 con un velo la cabeza de Agamen\u00f3n porque desesperaba de poder expresar plenamente la consternaci\u00f3n pintada en su rostro al ver a su hija Ifigenia\u201d; Zeuxis, que pintaba uvas con maestr\u00eda, de modo que \u201clos p\u00e1jaros cre\u00edan que las uvas pintadas eran uvas reales, tanto hab\u00eda imitado el arte a la naturaleza\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Percibimos en Francesco de Sales un aprecio real por la belleza de la obra de arte como tal, y al mismo tiempo la capacidad de comunicar sus emociones a los lectores. \u00bfNo ser\u00eda la pintura un arte divino? La palabra de Dios no se sit\u00faa s\u00f3lo a nivel del o\u00eddo, sino tambi\u00e9n a nivel de la vista y de la contemplaci\u00f3n est\u00e9tica: \u201cDios es el pintor, nuestra fe es la pintura, los colores son la palabra de Dios, el pincel es la Iglesia\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sinti\u00f3 especialmente atra\u00eddo por la pintura religiosa, muy recomendada por su antiguo director espiritual Possevino, que le envi\u00f3 su \u201cencantadora obra\u201d <em>De poesi et pictura<\/em>. \u00c9l mismo se consideraba pintor, porque, escribi\u00f3 en el prefacio de la Filotea, \u201cDios quiere que pinte en los corazones de la gente no s\u00f3lo las virtudes comunes, sino tambi\u00e9n su muy querida y amada devoci\u00f3n\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales tambi\u00e9n amaba el canto y la m\u00fasica. Sabemos que hac\u00eda cantar himnos durante las clases de catecismo, pero nos gustar\u00eda saber qu\u00e9 se cantaba en su catedral. \u00a1Una vez, en una carta, al d\u00eda siguiente de una ceremonia en la que se hab\u00eda cantado un texto del <em>Cantar de los Cantares<\/em>, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Ah! qu\u00e9 bien se cant\u00f3 ayer en nuestra iglesia y en mi coraz\u00f3n!\u201d Conoc\u00eda y apreciaba las diferencias entre los instrumentos: \u201cEntre los instrumentos, los tambores y las trompetas hacen m\u00e1s ruido, pero los la\u00fades y las espinetas hacen m\u00e1s melod\u00eda; el sonido de unos es m\u00e1s fuerte, y el de los otros m\u00e1s suave y espiritual\u201d.<br><br><strong>La Academia \u201cflorimontana\u201d (1606)<\/strong><strong><br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLa ciudad de Annecy \u2013 escribi\u00f3 pomposamente su sobrino Charles-Auguste de Sales \u2013 bajo un prelado tan famoso como Francisco de Sales y bajo un presidente tan ilustre como Antoine Favre era comparable a la ciudad de Atenas, y estaba entonces habitada por un gran n\u00famero de m\u00e9dicos, tanto te\u00f3logos como de juristas y de eminentes literatos\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos hemos preguntado c\u00f3mo pudo surgir en el esp\u00edritu de Francisco la idea de fundar una academia llamada \u00abflorimontana\u00bb con su amigo Antoine Favre, a finales de 1606, \u201cporque las musas florecen en las monta\u00f1as de Saboya\u201d. Hay que ver en \u00e9l el fruto de la amistad que un\u00eda al obispo y al jurisconsulto, y el resultado de su \u00edntima colaboraci\u00f3n. Sus contactos con Italia probablemente no estuvieron ajenos a esta comprensi\u00f3n. Nacidas en Italia a finales del siglo XIV, las academias se hab\u00edan generalizado. Entre ellas destac\u00f3 la Academia Plat\u00f3nica de Florencia, animada por Marsilio Ficino, cuya influencia es reconocible en el autor del Te\u00f3timo. En Tur\u00edn exist\u00eda la Academia \u201cpapiniana\u201d, de la que Antoine Favre hab\u00eda sido miembro. Tampoco hay que olvidar que los calvinistas de Ginebra ten\u00edan el suyo propio, y esto debi\u00f3 pesar mucho a la hora de crear un \u201crival\u201d cat\u00f3lico.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Academia de Annecy ten\u00eda su emblema: un naranjo, \u00e1rbol admirado por Francisco de Sales, porque est\u00e1 lleno de flores y frutos en todas las estaciones (<em>flores fructusque perennes<\/em>). De hecho, explic\u00f3 Francisco, \u201cen Italia, en la costa de G\u00e9nova, y tambi\u00e9n en los pa\u00edses de Francia, como Provenza, a lo largo de las costas, en todas las estaciones se pueden ver cubiertas de hojas, flores y frutos\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El programa de los encuentros era enciclop\u00e9dico, ya que seg\u00fan los Estatutos \u201clas lecciones ser\u00e1n de teolog\u00eda, de pol\u00edtica, de filosof\u00eda, de ret\u00f3rica, de cosmograf\u00eda, de geometr\u00eda o de aritm\u00e9tica\u201d. En cualquier caso, se prest\u00f3 especial atenci\u00f3n a las letras y a la belleza formal. Un art\u00edculo de los Estatutos dec\u00eda: \u201cEl estilo al hablar o leer ser\u00e1 serio, refinado, elegante y evitar\u00e1 toda forma de pedanter\u00eda\u201d.<br><br>La Academia estaba formada por cient\u00edficos y profesores reconocidos, pero tambi\u00e9n se impart\u00edan cursos p\u00fablicos que la convert\u00edan en una especie de peque\u00f1a universidad popular. De hecho, hab\u00eda asambleas generales en las que pod\u00edan participar \u201ctodos los buenos maestros de las artes honestas, como pintores, escultores, carpinteros, arquitectos y similares\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Est\u00e1 claro que el objetivo de los dos fundadores era reunir a la \u00e9lite intelectual de Saboya y poner las letras y las ciencias al servicio de la fe y la piedad, seg\u00fan el ideal del humanismo cristiano. Las sesiones se llevaron a cabo en la casa de Antoine Favre, donde su esposa e hijos se ocuparon de recibir a los invitados. Por tanto, la atm\u00f3sfera parec\u00eda algo familiar. Por otra parte, dec\u00eda un art\u00edculo, \u201ctodos los acad\u00e9micos estar\u00e1n unidos entre s\u00ed por el amor mutuo y fraternal\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre los acad\u00e9micos o miembros correspondientes de la Academia destac\u00f3 el abad comendatario de Hautecombe, Alfonso Delbene, descendiente de una numerosa familia de Florencia, amigo de Giusto Lipsio y de Ronsard que le dedic\u00f3 su Arte Po\u00e9tico; ha sido calificado como un puente entre la cultura italiana y la cultura francesa.<br>Los inicios de la Academia fueron brillantes y parec\u00edan prometedores. Seg\u00fan Charles-Auguste de Sales, el primer a\u00f1o se abri\u00f3 con \u201cel curso de matem\u00e1ticas con la <em>Aritm\u00e9tica<\/em> de Jacques Pelletier, los <em>Elementos<\/em> de Euclides, la esfera y la cosmograf\u00eda con sus partes, la geograf\u00eda, la hidrograf\u00eda, la corograf\u00eda y la topograf\u00eda; seguido del arte de la navegaci\u00f3n y la teor\u00eda de los planetas, y finalmente la m\u00fasica te\u00f3rica\u201d. Por lo dem\u00e1s, lo que se sabe es poco.<br>En 1610, tres a\u00f1os despu\u00e9s del comienzo, Antoine Favre fue nombrado presidente del Senado de Saboya y parti\u00f3 hacia Chamb\u00e9ry. El obispo, por su parte, ciertamente no pod\u00eda mantener solo la Academia Florimont, que decay\u00f3 y desapareci\u00f3. Sin embargo, si su existencia fue ef\u00edmera, su influencia fue duradera. El proyecto cultural que le hab\u00eda dado origen fue retomado por los barnabitas, que llegaron al colegio de Annecy en 1614.<br><br><strong>\u00bfUn asunto Galileo en Annecy?<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El colegio de Annecy contaba con una celebridad en la persona del padre Redento Baranzano, un bernabita piamont\u00e9s conquistado por las nuevas teor\u00edas cient\u00edficas, un profesor brillante que despertaba la admiraci\u00f3n e incluso el entusiasmo de los estudiantes. En 1617 se public\u00f3, sin autorizaci\u00f3n de sus superiores, un resumen de sus cursos bajo el t\u00edtulo <em>Uranoscopia<\/em>, donde desarroll\u00f3 el sistema planetario de Cop\u00e9rnico, as\u00ed como las ideas de Galileo. El libro pronto caus\u00f3 revuelo hasta el punto de que sus superiores llamaron al autor a Mil\u00e1n. En septiembre de 1617, Francisco de Sales escribi\u00f3 una carta en italiano al general de los bernabitas para defender al interesado a nivel personal, sin mencionar sus ideas, para que pudiera ser restituido a sus funciones.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El deseo del obispo se cumpli\u00f3: el padre Baranzano regres\u00f3 a Annecy a finales de octubre del mismo a\u00f1o. A finales de noviembre, el obispo expres\u00f3 su satisfacci\u00f3n al superior general. El religioso public\u00f3 un nuevo folleto en 1618 como se\u00f1al de buena voluntad, pero no parece que haya renunciado a sus ideas.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1619, el erudito bernabita public\u00f3 en Lyon las <em>Novae opinions physicae<\/em>, primer volumen de la segunda parte de una ambiciosa <em>Summa philosophica anneciensis<\/em>. El obispo hab\u00eda dado su aprobaci\u00f3n oficial a \u00abesta obra erudita de un hombre erudito\u00bb y autoriz\u00f3 su impresi\u00f3n. El can\u00f3nigo que, a petici\u00f3n del obispo, la examin\u00f3, consider\u00f3 que la obra no conten\u00eda \u00abnada contrario a la fe, a las ense\u00f1anzas de la Iglesia cat\u00f3lica y a las buenas costumbres\u00bb, y que presentaba \u201ca todo amante de la filosof\u00eda una Doctrina filos\u00f3fica muy digna, valiosa por su clara articulaci\u00f3n, singular minuciosidad, agradable brevedad, erudici\u00f3n poco com\u00fan y, en su materia, muy rara\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cabe se\u00f1alar que Baranzano adquiri\u00f3 fama internacional y que estuvo en contacto con Francis Bacon, el impulsor ingl\u00e9s de la reforma de la ciencia, junto con el astr\u00f3nomo alem\u00e1n Giovanni Kepler, y con el propio Galileo. Fue la \u00e9poca en la que se inici\u00f3 imprudentemente un proceso contra estos \u00faltimos, con el fin de salvaguardar, se pensaba, la autoridad de la Biblia comprometida por las nuevas teor\u00edas sobre la rotaci\u00f3n de la Tierra alrededor del Sol. Mientras que el cardenal Belarmino estaba preocupado por el da\u00f1o de las nuevas teor\u00edas, para Francisco de Sales no pod\u00eda haber contradicciones entre raz\u00f3n y fe. \u00bfY no era el sol el s\u00edmbolo del amor celestial, alrededor del cual todo se mueve, y el centro de la devoci\u00f3n?<br><br><strong>La alta cultura y la teolog\u00eda<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco tambi\u00e9n se mantuvo informado de los temas abordados en los libros de teolog\u00eda a medida que iban apareciendo. Despu\u00e9s de haber \u00abvisto con sumo placer\u00bb un borrador de la <em>Summa di theologia<\/em> de un padre cisterciense, envi\u00f3 algunos consejos por escrito al autor. En su opini\u00f3n, es necesario eliminar \u201ctodas las palabras excesivamente escol\u00e1sticas\u201d, \u201csuperfluas\u201d e \u201cinapropiadas\u201d utilizadas en la Suma para no hacerla \u201cdemasiado grande\u201d y garantizar que sea \u201ctodo jugo y pulpa\u201d, haci\u00e9ndola as\u00ed \u00abm\u00e1s nutritiva y apetecible\u201d; luego sugiri\u00f3 \u201cdar m\u00e1s espacio a las cuestiones realmente importantes sobre las que es necesario educar mejor al lector\u201d y, finalmente, no tener miedo de utilizar un \u201cestilo afectivo\u201d, es decir, capaz de emocionar. M\u00e1s tarde, escribiendo a uno de sus sacerdotes que se dedicaba a los estudios literarios y eruditos, le dio m\u00e1s o menos las mismas recomendaciones: \u201cDebo decirle que los conocimientos que voy adquiriendo cada d\u00eda, m\u00e1s que los estados de \u00e1nimo del mundo, me llevan a Espero apasionadamente que la bondad divina inspire a algunos de sus servidores a escribir seg\u00fan el gusto de este pobre mundo\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Escribir \u201cseg\u00fan el gusto de este pobre mundo\u201d presupon\u00eda que se permit\u00eda utilizar ciertos medios capaces de despertar el inter\u00e9s del lector de la \u00e9poca:<br><br><em>En verdad, Se\u00f1or, somos pescadores y pescadores de hombres. Por tanto, debemos utilizar para esta pesca no s\u00f3lo los cuidados, los esfuerzos y las vigilias, sino tambi\u00e9n el cebo, la industria, los acercamientos y, si es leg\u00edtimo expresarlo as\u00ed, las santas artima\u00f1as. El mundo se est\u00e1 volviendo tan delicado que, pronto, nadie se atrever\u00e1 a tocarlo sino con guantes almizclados, ni a curar sus heridas m\u00e1s que con cataplasmas de algalia; pero \u00bfqu\u00e9 importa si los hombres son sanados y finalmente salvos? Nuestra reina, la caridad, hace todo por sus hijos.<br><\/em><br>Otro defecto, especialmente entre los te\u00f3logos, fue la falta de claridad; esto le hizo querer escribir en la portada de determinadas obras: \u00a1<em>Fiat lux<\/em>!<br><br><strong>Un escritor lleno de proyectos<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hacia el final de su vida todav\u00eda ten\u00eda numerosos proyectos en mente. Michel Favre afirm\u00f3 que Francisco ten\u00eda la intenci\u00f3n de escribir un tratado titulado <em>Sobre el amor al pr\u00f3jimo<\/em>, as\u00ed como una <em>Historia te\u00e1ndrica<\/em> en cuatro libros: una traducci\u00f3n vern\u00e1cula de los cuatro evangelios en forma de concordancia; una demostraci\u00f3n de los puntos principales de la fe de la Iglesia Cat\u00f3lica; una educaci\u00f3n sobre las buenas costumbres y la pr\u00e1ctica de las virtudes cristianas\u00bb; finalmente una historia de los <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/em>. Todav\u00eda ten\u00eda a la vista un <em>Libro sobre los cuatro amores<\/em>, en el que promet\u00eda ense\u00f1ar c\u00f3mo debemos amar a Dios, a nosotros mismos, a nuestros amigos y a nuestros enemigos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ninguno de estos vol\u00famenes ver\u00e1 la luz del d\u00eda. \u201cMorir\u00e9 como esas mujeres embarazadas \u2013 escribi\u00f3 \u2013 que no dan a luz lo que han concebido\u201d. Su \u201cfilosof\u00eda\u201d era la siguiente: \u201cEs necesario asumir m\u00e1s compromisos de los que uno sabe cumplir y como si tuviera que vivir mucho tiempo, sin preocuparse, sin embargo, de hacer m\u00e1s de lo que uno har\u00eda, sabiendo que Tendr\u00e1 que morir al d\u00eda siguiente.\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como pastor de una di\u00f3cesis compuesta en su inmensa mayor\u00eda por aldeanos y monta\u00f1eses analfabetos,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":30875,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":11,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1720,2198,2633,1972,2620,2032,2026],"class_list":["post-30882","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-carisma-salesiano","tag-educacion","tag-iglesia","tag-santos","tag-testigos","tag-vida","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30882","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30882"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30882\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30875"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30882"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30882"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30882"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}