{"id":30818,"date":"2024-11-18T15:28:37","date_gmt":"2024-11-18T15:28:37","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30818"},"modified":"2024-11-18T15:29:28","modified_gmt":"2024-11-18T15:29:28","slug":"beato-miguel-rua-la-consagracion-de-nuestra-pia-sociedad-al-sagrado-corazon-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/reflexiones\/beato-miguel-rua-la-consagracion-de-nuestra-pia-sociedad-al-sagrado-corazon-de-jesus\/","title":{"rendered":"Beato Miguel Rua.La consagraci\u00f3n de nuestra P\u00eda Sociedad al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p>El pasado 24 de octubre, el Santo Padre quiso renovar la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas con la publicaci\u00f3n de la enc\u00edclica <em>Dilexit nos<\/em>, en la que explicaba las razones de esta elecci\u00f3n:<br><br><em>\u00abAlgunos se preguntan si todav\u00eda hoy tiene alg\u00fan significado.<\/em><em>Pero cuando tenemos la tentaci\u00f3n de navegar por la superficie, de vivir con prisas sin saber en el fondo por qu\u00e9, de convertirnos en consumistas insaciables y esclavos de los engranajes de un mercado al que no le interesa el sentido de nuestra existencia, necesitamos recuperar la importancia del coraz\u00f3n\u00bb.<\/em><br><br>Tambi\u00e9n nosotros queremos subrayar el valor de esta devoci\u00f3n, profundamente arraigada en la tradici\u00f3n salesiana. Don Bosco, inspirado en la espiritualidad de San Francisco de Sales, conoc\u00eda muy bien la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n, promovida por una de las hijas de San Francisco, la visitandina Santa Margarita Mar\u00eda Alacoque. Esta devoci\u00f3n fue una fuente continua de inspiraci\u00f3n para \u00e9l, y nos proponemos explorarla en una serie de futuros art\u00edculos. Baste, por ahora, recordar el escudo salesiano, en el que Don Bosco quiso incluir el Sagrado Coraz\u00f3n, y la bas\u00edlica romana dedicada al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que \u00e9l mismo se comprometi\u00f3 a hacer construir en Roma, gastando tiempo, energ\u00edas y recursos.<br><br>Su sucesor, el Beato Miguel Rua, continu\u00f3 la estela del fundador, cultivando la devoci\u00f3n y consagrando la Congregaci\u00f3n Salesiana al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas.<br><br>En este mes de noviembre queremos recordar su carta circular, escrita hace 124 a\u00f1os, el 21 de noviembre de 1900, para preparar esta consagraci\u00f3n, que aqu\u00ed presentamos \u00edntegra.<br><br><br>\u00abConsagraci\u00f3n de nuestra P\u00eda Sociedad al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<br><br><em>Queridos hermanos e hijos,<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde hace mucho tiempo y desde muchas partes se me pide con gran insistencia que consagre nuestra P\u00eda Sociedad al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, por un acto solemne y perentorio. Nuestras Casas del Noviciado y del Estudiantado, unidas en santa liga, y la querida memoria de nuestro inolvidable Hermano, don Andrea Beltrami, insistieron especialmente en ello. Despu\u00e9s de un largo retraso, que me ha recomendado la prudencia, considero oportuno acceder a estas peticiones ahora que el siglo XIX toca a su fin, y el siglo XX avanza, feliz de muchas esperanzas.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya en muchas circunstancias he recomendado a mis hijos y Hermanos salesianos, y a nuestras Hermanas, las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, la devoci\u00f3n al Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, y, seguro de que traer\u00eda un gran bien espiritual a cada uno de nosotros, el a\u00f1o pasado hice un llamamiento para que cada salesiano se consagrase a \u00c9l. Estas recomendaciones fueron bien acogidas por todos; mis mandatos se cumplieron escrupulosamente, y los bienes que esperaba llegaron en abundancia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora pretendo que cada uno se consagre de nuevo, de manera muy especial, a este Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n; m\u00e1s a\u00fan, deseo que cada Director consagre enteramente a \u00c9l la Casa que preside, e invite a los j\u00f3venes a hacer de s\u00ed mismos esta santa ofrenda, los instruya en el gran acto que van a realizar y les d\u00e9 consuelo para que se preparen convenientemente a ello.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Podemos decir a los cristianos acerca del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas lo que San Juan Bautista dijo a los jud\u00edos al hablar del divino Salvador: \u00abHay entre vosotros uno a quien no conoc\u00e9is\u00bb. Y bien podemos repetir a este respecto las palabras de Jes\u00fas a la Samaritana: \u00ab\u00a1Oh, s\u00ed conocieras el don de Dios!\u00bb. \u00a1Qu\u00e9 mayor amor y confianza sentir\u00e1n hacia Jes\u00fas nuestros miembros y nuestros j\u00f3venes si est\u00e1n bien instruidos en esta devoci\u00f3n!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Se\u00f1or ha concedido gracias a cada uno de nosotros, las ha concedido a cada una de las Casas; pero fue a\u00fan m\u00e1s generoso con sus favores con la Congregaci\u00f3n que es nuestra madre. Nuestra P\u00eda Sociedad ha sido y es continuamente beneficiada de un modo muy especial por la bondad de Jes\u00fas, que ve cu\u00e1nta necesidad tenemos de gracias extraordinarias para vencer la tibieza, renovar nuestro fervor y llevar a cabo la gran tarea que Dios nos ha confiado: es justo, pues, que nuestra P\u00eda Sociedad est\u00e9 entera y enteramente consagrada a ese Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n. Present\u00e9monos todos juntos a Jes\u00fas, y le seremos queridos como quien le ofrece no s\u00f3lo todas las flores de su jard\u00edn, sino el jard\u00edn mismo; no s\u00f3lo los diversos frutos del \u00e1rbol, sino el \u00e1rbol mismo. Porque si la consagraci\u00f3n de los individuos es aceptable a Dios, m\u00e1s aceptable debe ser la consagraci\u00f3n de toda una comunidad, siendo como una legi\u00f3n, una falange, un ej\u00e9rcito que se ofrece a \u00c9l.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y me parece que \u00e9ste es verdaderamente el momento querido por la Providencia divina para realizar el acto solemne. La circunstancia se nos presenta como muy propicia y oportuna. Me parece hermoso y, dir\u00eda, sublime, en el momento que divide dos siglos, presentarnos a Jes\u00fas, almas expiatorias de las faltas del uno, y ap\u00f3stoles para ganar al otro a su amor. Oh, c\u00f3mo Jes\u00fas bendito echar\u00e1 entonces una mirada benigna sobre nuestras diversas casas, que han venido a ser como otros tantos altares en los que le ofrecemos la contrici\u00f3n de nuestros corazones y lo mejor de nuestras energ\u00edas f\u00edsicas y morales; c\u00f3mo bendecir\u00e1 a nuestra Sociedad, que re\u00fane estos holocaustos esparcidos por el mundo en uno solo y grandioso, para postrarse a los pies de Jes\u00fas y exclamar en nombre de sus hijos: \u00ab\u00a1Oh Jes\u00fas! gracias, gracias; perd\u00f3n, perd\u00f3n; \u00a1ayuda, ayuda!\u00bb. Y decirle: \u00abNosotros, Jes\u00fas, ya somos Tuyos por derecho, al haber sido comprados por Ti con Tu precios\u00edsima Sangre, pero queremos serlo tambi\u00e9n por elecci\u00f3n y consagraci\u00f3n espont\u00e1nea y absoluta: nuestras Casas ya son Tuyas por derecho, pues T\u00fa eres el due\u00f1o de todas las cosas, pero queremos que sean Tuyas, y s\u00f3lo Tuyas, tambi\u00e9n por nuestra voluntad espont\u00e1nea; te las consagramos: Nuestra P\u00eda Sociedad ya es vuestra por derecho, puesto que T\u00fa la inspiraste, T\u00fa la fundaste, T\u00fa la hiciste nacer, por decirlo as\u00ed, de tu propio Coraz\u00f3n; pues bien, queremos confirmar este derecho tuyo; queremos que, por la ofrenda que te hacemos, se convierta en un templo en medio del cual podamos decir con verdad que habita nuestro Salvador Jesucristo se\u00f1or, due\u00f1o y rey. S\u00ed, Jes\u00fas, vence todas las dificultades, reina, reina en medio de nosotros: T\u00fa tienes el derecho, T\u00fa lo mereces, nosotros lo queremos\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos son los votos, los suspiros, los prop\u00f3sitos de nuestro coraz\u00f3n: tratemos de inspirarnos continuamente en ellos y de revigorizarlos en el amor de Dios en esta ocasi\u00f3n tan especial.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por tanto, queridos amigos, ha llegado el gran momento de hacer p\u00fablica y solemne nuestra consagraci\u00f3n y la de toda nuestra P\u00eda Sociedad al Divino Coraz\u00f3n de Jes\u00fas: ha llegado el momento de hacer el acto externo y perentorio, tan deseado, por el que declaramos que nosotros y la Congregaci\u00f3n permanecemos sagrados para el Divino Coraz\u00f3n. Ahora es necesario establecer algunas normas pr\u00e1cticas para regular esta gran funci\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pretendo, en primer lugar, que esta solemne Consagraci\u00f3n sea preparada por un devoto triduo de oraciones y predicaciones, que comenzar\u00e1 convenientemente en la tarde de los Santos Inocentes, 28 de diciembre, d\u00eda en que muri\u00f3 San Francisco de Sales, nuestro gran Titular.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En segundo lugar, me propongo que el Acto de Consagraci\u00f3n sea hecho por todos juntos, j\u00f3venes, adscritos, hermanos, superiores de cada casa, as\u00ed como por el mayor n\u00famero de cooperadores que puedan reunirse. Los hermanos que, por alguna circunstancia, se encuentren fuera de la propia comunidad y no puedan volver a ella, procuren ir a la casa salesiana m\u00e1s cercana y all\u00ed \u00fananse a los dem\u00e1s hermanos en este acto. Aquellos que no puedan ir convenientemente a una de nuestras casas, hagan tambi\u00e9n esta consagraci\u00f3n del mejor modo que las circunstancias les permitan.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En tercer lugar, decreto que esta funci\u00f3n se realice en la iglesia, en la noche del 31 de diciembre al 1 de enero, en el momento solemne que divide los dos siglos. Sab\u00e9is que el Santo Padre, tambi\u00e9n para este a\u00f1o, dispuso que en la medianoche del 31 de diciembre se celebrara solemnemente la Santa Misa, con el Sant\u00edsimo Sacramento expuesto. Ahora, en nuestro caso, ser\u00eda mejor que, reunidos en la iglesia media hora antes, se expusiera el Sant\u00edsimo Sacramento y, despu\u00e9s de al menos un cuarto de hora de adoraci\u00f3n, se renovaran todos los votos bautismales, los hermanos renovaran tambi\u00e9n sus votos religiosos y, a continuaci\u00f3n, se hiciera la consagraci\u00f3n de s\u00ed mismos, de sus casas y de todo el consorcio humano al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, con el formulario prescrito por el Santo Padre el a\u00f1o pasado. En ese mismo momento yo, con el Superior del Cap\u00edtulo, har\u00e9 la Consagraci\u00f3n de toda la Congregaci\u00f3n, utilizando un formulario especial.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A continuaci\u00f3n, se celebrar\u00e1 la Santa Misa en cada casa, seguida de la Bendici\u00f3n con el Sant\u00edsimo Sacramento, despu\u00e9s del canto del <em>Te Deum<\/em>, y de las dem\u00e1s pr\u00e1cticas que el Santo Padre o los distintos Obispos ordenen para la ocasi\u00f3n.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En los Oratorios festivos, y donde, por cualquier circunstancia, no sea posible o conveniente celebrar este servicio a medianoche, podr\u00e1 celebrarse a la ma\u00f1ana siguiente, a una hora m\u00e1s conveniente, habiendo concedido el Santo Padre permiso para mantener expuesto el Sant\u00edsimo Sacramento desde la medianoche hasta el mediod\u00eda del 1 de enero, confiriendo indulgencia plenaria a quienes hagan entretanto una hora de adoraci\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No quisiera que esta Consagraci\u00f3n fuera un acto est\u00e9ril: debe ser fuente de un gran bien para nosotros y para nuestro pr\u00f3jimo. El acto de Consagraci\u00f3n es breve, pero el fruto debe ser imperecedero. Y para obtenerlo, creo conveniente recomendaros algunas pr\u00e1cticas especiales, aprobadas y encomiadas por la Iglesia, y enriquecidas por la misma Iglesia con muchas indulgencias, que, a la vez que mantendr\u00e1n vivo el recuerdo de este gran acto, servir\u00e1n tambi\u00e9n para excitar cada vez m\u00e1s esta devoci\u00f3n en nosotros, en los j\u00f3venes y en los fieles confiados a nuestros cuidados.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Propongo, por tanto, que la fiesta del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas se solemnice en todas partes como una de las fiestas principales del a\u00f1o.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En todas las Casas se conmemore el primer viernes del mes con un oficio especial y se recomiende a todos los hermanos y j\u00f3venes que <em>comulguen<\/em> ese d\u00eda.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Inscr\u00edbase todo hermano en la asociaci\u00f3n llamada <em>Pr\u00e1ctica de los Nueve<\/em><em>Oficios<\/em>, y esfu\u00e9rcese por desempe\u00f1ar verdaderamente el oficio que le corresponde.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cada casa estar\u00e1 asociada a la Confraternidad de la <em>Guardia<\/em><em>de Honor<\/em>, y ostentar\u00e1 el cuadrante; y cada hermano y joven fijar\u00e1 la hora especial en que se proponga hacer su hora de guardia, seg\u00fan lo prescrito por dicha Confraternidad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el noviciado y estudiantados, quien pueda, har\u00e1 la Hora Santa, seg\u00fan las normas establecidas para la pr\u00e1ctica de esta devoci\u00f3n<em>.<\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como nada puede contribuir mejor al provechoso cumplimiento del mencionado acto de Consagraci\u00f3n, y a la buena pr\u00e1ctica de la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n, que saber en qu\u00e9 consiste, he recopilado, y en lo sucesivo os expongo, una conveniente instrucci\u00f3n. De este modo espero que la devoci\u00f3n al Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas sea m\u00e1s apreciada y deseada por todos nosotros y tambi\u00e9n por nuestros buenos alumnos.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00cdntimamente convencido de que este acto solemne que vamos a realizar ser\u00e1 grato al Sacrat\u00edsimo Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, y que producir\u00e1 un gran bien a nuestra P\u00eda Sociedad, mientras os saludo y os bendigo, os pido de nuevo que os un\u00e1is a m\u00ed en el agradecimiento a este Divino Coraz\u00f3n por los grandes favores que ya nos ha concedido, y en la oraci\u00f3n para que el nuevo siglo, al mismo tiempo que sea para nosotros un consuelo y una ayuda, sea tambi\u00e9n verdaderamente el siglo del triunfo de Jes\u00fas Redentor, para que \u00c9l, nuestro querido Jes\u00fas, llegue a reinar en las mentes y en los corazones de todos los pueblos del mundo, y que <em>Christus vincit, Christus regnat, Christus imperat<\/em> se repita pronto en toda la extensi\u00f3n de su significado.<br><br><em>Atentamente in Corde Jesu<\/em><br>Sac. MICHELE RUA<br><br><strong>INSTRUCCI\u00d3N SOBRE LA DEVOCI\u00d3N AL SANTO CORAZ\u00d3N DE JES\u00daS<\/strong><br><br>Jes\u00fas, nuestro sumamente compasivo Redentor, habiendo venido a la tierra para salvar a todos los hombres, puso en su Iglesia una inestimable riqueza de bienes, que deb\u00edan ser de valor para ese fin. Y, sin embargo, no contento con esta providencia universal y generosa, siempre que surg\u00eda una necesidad especial, quer\u00eda proporcionar a los hombres una ayuda a\u00fan m\u00e1s eficaz. Con este fin, ciertamente por inspiraci\u00f3n del Se\u00f1or, se instituyeron gradualmente muchas solemnidades divinas; con este fin, el Se\u00f1or hizo construir muchos santuarios en todas las partes del mundo, y con este fin, con este fin, se instituy\u00f3 en la Iglesia una gran santidad de pr\u00e1cticas religiosas, seg\u00fan las necesidades.<br><br><em>N. 22, Tur\u00edn, 21 de noviembre de 1900,<\/em><br><em>Fiesta de la Presentaci\u00f3n de Mar\u00eda en el Templo<\/em>\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado 24 de octubre, el Santo Padre quiso renovar la devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":30811,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":29,"footnotes":""},"categories":[468],"tags":[2566,1720,2636,1828,2190,1960,1966],"class_list":["post-30818","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-gracias-recibidas","tag-jesus","tag-salesianos","tag-salvacion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30818","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30818"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30818\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30811"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30818"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30818"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30818"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}