{"id":30782,"date":"2024-11-13T08:22:04","date_gmt":"2024-11-13T08:22:04","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30782"},"modified":"2026-03-25T16:38:11","modified_gmt":"2026-03-25T16:38:11","slug":"la-vida-segun-el-espiritu-en-mama-margarita-1-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/la-vida-segun-el-espiritu-en-mama-margarita-1-2\/","title":{"rendered":"La vida seg\u00fan el Esp\u00edritu en Mam\u00e1 Margarita (1\/2)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Lemoyne en su prefacio a la vida de Mam\u00e1 Margarita nos deja un retrato verdaderamente singular: \u201cNo describiremos acontecimientos extraordinarios o heroicos, sino que retrataremos una vida sencilla, constante en la pr\u00e1ctica del bien, vigilante en la educaci\u00f3n de sus hijos, resignada y previsora en las angustias de la vida, resuelta en todo lo que el deber le impon\u00eda. No rica, pero con coraz\u00f3n de reina; no instruida en ciencias profanas, sino educada en el santo temor de Dios; privada a temprana edad de los que hab\u00edan de ser su sost\u00e9n, pero segura con la energ\u00eda de su voluntad apoyada en la ayuda celestial, pudo cumplir felizmente la misi\u00f3n que Dios le hab\u00eda confiado\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con estas palabras, se nos ofrecen las piezas de un mosaico y un lienzo sobre los que podemos construir la aventura del Esp\u00edritu que el Se\u00f1or regal\u00f3 a esta mujer que, d\u00f3cil al Esp\u00edritu, se arremang\u00f3 y afront\u00f3 la vida con fe laboriosa y caridad maternal. Seguiremos las etapas de esta aventura con la categor\u00eda b\u00edblica de \u201c\u00e9xodo\u201d, expresi\u00f3n de un aut\u00e9ntico camino en la obediencia de la fe. Tambi\u00e9n Mam\u00e1 Margarita vivi\u00f3 su \u201c\u00e9xodo\u201d, tambi\u00e9n ella camin\u00f3 hacia \u201cuna tierra prometida\u201d, atravesando el desierto y superando las pruebas. Vemos este camino reflejado a la luz de la relaci\u00f3n con su hijo y seg\u00fan dos din\u00e1micas t\u00edpicas de la vida en el Esp\u00edritu: una menos visible, constituida por el dinamismo interior del cambio de s\u00ed mismo, condici\u00f3n previa e indispensable para ayudar a los dem\u00e1s; otra m\u00e1s inmediata y documentable: la capacidad de arremangarse para amar al pr\u00f3jimo en la carne, acudiendo en ayuda de los necesitados.<br><br><strong>1. \u00c9xodo de Capriglio a la granja de Biglione<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Margarita fue educada en la fe, vivi\u00f3 y muri\u00f3 en la fe. \u201cDios estaba en el primer plano de todos sus pensamientos\u201d. Sent\u00eda que viv\u00eda en la presencia de Dios y expresaba esta convicci\u00f3n con la afirmaci\u00f3n que era habitual en ella: \u2018Dios te ve\u2019. Todo le hablaba de la paternidad de Dios y era grande su confianza en la Providencia, mostrando gratitud a Dios por los dones recibidos y gratitud a todos los que eran instrumentos de la Providencia. Margarita pas\u00f3 su vida en una continua e incesante b\u00fasqueda de la voluntad de Dios, \u00fanico criterio operativo para sus elecciones y acciones.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A los 23 a\u00f1os se casa con Francisco Bosco, viudo a los 27, con su hijo Antonio y su madre semiparalizada. Margarita se convierte no s\u00f3lo en esposa, sino en madre adoptiva y ayuda de su suegra. Este paso es el m\u00e1s importante para los esposos porque saben bien que haber recibido santamente el sacramento del matrimonio es para ellos fuente de muchas bendiciones: para la serenidad y la paz en la familia, para los futuros hijos, para el trabajo y para superar los momentos dif\u00edciles de la vida. Margarita vive fiel y fruct\u00edferamente su matrimonio con Francisco Bosco. Sus anillos ser\u00e1n signo de una fecundidad que se extender\u00e1 a la familia fundada por su hijo Juan. Todo ello despertar\u00e1 en Don Bosco y sus muchachos un gran sentimiento de gratitud y amor hacia esta pareja de santos esposos y padres.<br><br><strong>2. \u00c9xodo de la granja Biglione a los Becchi<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00f3lo despu\u00e9s de cinco a\u00f1os de matrimonio, en 1817, muri\u00f3 su marido Francisco. Don Bosco recordaba que, al salir de la habitaci\u00f3n, su madre, llorando, \u201cme tom\u00f3 de la mano\u201d, y lo condujo fuera. He aqu\u00ed el icono espiritual y educativo de esta madre. Toma a su hijo de la mano y lo lleva fuera. Ya desde este momento existe ese \u201ctomar de la mano\u201d, que unir\u00e1 a madre e hijo tanto en el camino vocacional como en la misi\u00f3n educativa.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Margarita se encuentra en una situaci\u00f3n muy dif\u00edcil desde el punto de vista emocional y econ\u00f3mico, incluyendo una disputa pretextada por la familia Biglione. Hay deudas que pagar, duro trabajo en el campo y una terrible hambruna que afrontar, pero ella vive todas estas pruebas con gran fe y confianza incondicional en la Providencia.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La viudez le abre una nueva vocaci\u00f3n como educadora atenta y sol\u00edcita de sus hijos. Se dedica a su familia con tenacidad y valent\u00eda, rechazando una ventajosa propuesta de matrimonio. \u201cDios me dio un marido y me lo quit\u00f3; cuando muri\u00f3 me confi\u00f3 tres hijos, y ser\u00eda una madre cruel si los abandonara cuando m\u00e1s me necesitan&#8230; El tutor&#8230; es un amigo, yo soy la madre de mis hijos; nunca los abandonar\u00e9, aunque quieras darme todo el oro del mundo\u201d.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Educa a sus hijos con sabidur\u00eda, anticip\u00e1ndose a la inspiraci\u00f3n pedag\u00f3gica del Sistema Preventivo. Es una mujer que ha hecho la elecci\u00f3n de Dios y sabe transmitir a sus hijos, en su vida cotidiana, el sentido de su presencia. Lo hace de forma sencilla, espont\u00e1nea, incisiva, aprovechando cada peque\u00f1a oportunidad para educarles a vivir a la luz de la fe. Lo hace anticipando aquel m\u00e9todo \u201cde la palabra al o\u00eddo\u201d que Don Bosco utilizar\u00eda m\u00e1s tarde con los muchachos para llamarlos a la vida de la gracia, a la presencia de Dios. Lo hace ayud\u00e1ndoles a reconocer en las criaturas la obra del Creador, que es un Padre providencial y bueno. Lo hace relatando los hechos del Evangelio y la vida de los santos.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La educaci\u00f3n cristiana. Prepara a sus hijos para recibir los sacramentos, transmiti\u00e9ndoles un vivo sentido de la grandeza de los misterios de Dios. Juan Bosco recibi\u00f3 la Primera Comuni\u00f3n en la Pascua de 1826: \u201cOh querido hijo, \u00e9ste ha sido un gran d\u00eda para ti. Estoy convencido de que Dios ha tomado verdaderamente posesi\u00f3n de tu coraz\u00f3n. Ahora prom\u00e9tele hacer todo lo posible para que sigas siendo bueno hasta el final de tu vida\u201d. Estas palabras de Mam\u00e1 Margarita hacen de ella una verdadera madre espiritual de sus hijos, especialmente de Juan, que se mostrar\u00e1 enseguida sensible a estas ense\u00f1anzas, que tienen el sabor de una verdadera iniciaci\u00f3n, expresi\u00f3n de la capacidad de introducir el misterio de la gracia en una mujer iletrada, pero rica en la sabidur\u00eda de los ni\u00f1os.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La fe en Dios se refleja en la exigencia de rectitud moral que practica consigo misma e inculca a sus hijos. \u201cContra el pecado hab\u00eda declarado una guerra perpetua. No s\u00f3lo aborrec\u00eda lo que era malo, sino que se esforzaba por alejar la ofensa del Se\u00f1or incluso de aquellos que no le pertenec\u00edan. Por eso estaba siempre alerta contra el esc\u00e1ndalo, cautelosa, pero decidida y a costa de cualquier sacrificio\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El coraz\u00f3n que anima la vida de Mam\u00e1 Margarita es un inmenso amor y devoci\u00f3n hacia la Sant\u00edsima Eucarist\u00eda. Ella experimenta su valor salv\u00edfico y redentor en su participaci\u00f3n en el santo sacrificio y en la aceptaci\u00f3n de las pruebas de la vida. A esta fe y amor educa a sus hijos desde peque\u00f1os, transmiti\u00e9ndoles esa convicci\u00f3n espiritual y educativa que encontrar\u00e1 en Don Bosco un sacerdote enamorado de la Eucarist\u00eda y que har\u00e1 de ella un pilar de su sistema educativo.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La fe encontr\u00f3 expresi\u00f3n en la vida de oraci\u00f3n y en particular la oraci\u00f3n en com\u00fan en familia. Madre Margarita encontr\u00f3 la fuerza de una buena educaci\u00f3n en una vida cristiana intensa y sol\u00edcita. Ella gu\u00eda con el ejemplo y orienta con la palabra. En su escuela Juanito aprende as\u00ed de forma vital el poder preventivo de la gracia de Dios. \u201cLa instrucci\u00f3n religiosa, que una madre imparte con la palabra, con el ejemplo, comparando la conducta de su hijo con los preceptos particulares del catecismo, hace que la pr\u00e1ctica de la Religi\u00f3n se convierta en algo normal y que el pecado sea rechazado por instinto, del mismo modo que la bondad es amada por instinto. Ser bueno se convierte en un h\u00e1bito, y la virtud no cuesta mucho esfuerzo. Un ni\u00f1o as\u00ed educado debe hacerse violencia a s\u00ed mismo para volverse malo. Margarita conoc\u00eda el poder de tal educaci\u00f3n cristiana y c\u00f3mo la ley de Dios, ense\u00f1ada en el catecismo cada noche y recordada con frecuencia incluso durante el d\u00eda, era el medio seguro de hacer que los ni\u00f1os fueran obedientes a los preceptos de su madre. Por eso repet\u00eda las preguntas y respuestas tantas veces como era necesario para que los ni\u00f1os las aprendieran de memoria\u201d.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Testimonio de caridad<\/em>. En su pobreza, practicaba la hospitalidad con alegr\u00eda, sin hacer distinciones ni exclusiones; ayudaba a los pobres, visitaba a los enfermos, y sus hijos aprendieron de ella a amar desmesuradamente a los m\u00e1s peque\u00f1os. \u201cTen\u00eda un car\u00e1cter muy sensible, pero esta sensibilidad se transmutaba de tal manera en caridad que se la pod\u00eda llamar con raz\u00f3n la madre de los necesitados\u201d. Esta caridad se manifestaba en una marcada capacidad para comprender las situaciones, para tratar con las personas, para tomar las decisiones adecuadas en el momento oportuno, para evitar los excesos y para mantener en todo momento un gran equilibrio: \u201cUna mujer de mucho sentido com\u00fan\u201d (Don Giacinto Ballesio). La sensatez de sus ense\u00f1anzas, su coherencia personal y su firmeza sin ira llegan al alma de los ni\u00f1os. Proverbios y refranes florecen con facilidad en sus labios y en ellos condensa preceptos de vida: \u201cMala lavandera nunca encuentra buena piedra\u201d; \u201cQuien a los veinte no sabe, a los treinta no hace y necio morir\u00e1\u201d; \u201cla conciencia es como una cosquilla, quien la siente y quien no\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En particular hay que subrayar que Juan Bosco iba a ser un gran educador de muchachos, \u201cporque hab\u00eda tenido una madre que le hab\u00eda educado la afectividad. Una madre buena, simp\u00e1tica, fuerte. Con mucho amor educ\u00f3 su coraz\u00f3n. No se puede entender a Don Bosco sin mam\u00e1 Margarita. No se le puede entender\u201d. Mam\u00e1 Margarita contribuy\u00f3 con su mediaci\u00f3n materna a la obra del Esp\u00edritu en el modelado y formaci\u00f3n del coraz\u00f3n de su hijo. Don Bosco aprendi\u00f3 a amar, como \u00e9l mismo declar\u00f3, dentro de la Iglesia, gracias a Mam\u00e1 Margarita y con la intervenci\u00f3n sobrenatural de Mar\u00eda, que le fue dada por Jes\u00fas como \u201cMadre y Maestra\u201d.<br><br><strong>3. El \u00e9xodo de los Becchi a la granja de los Moglia<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un momento de gran prueba para Margarita es la dif\u00edcil relaci\u00f3n entre sus hijos. \u00abLos tres hijos de Margarita, Antonio, Jos\u00e9 y Juan, eran diferentes en temperamento e inclinaciones. Antonio era tosco de modales, de poca o ninguna delicadeza de sentimientos, un exagerado violento, un verdadero retrato del \u00a1<em>A m\u00ed no me importa<\/em>! Viv\u00eda de la intimidaci\u00f3n. A menudo se dejaba llevar y pegaba a sus hermanitos, y mam\u00e1 Margarita ten\u00eda que correr para quit\u00e1rselos de las manos. Sin embargo, nunca utiliz\u00f3 la fuerza para defenderlos y, fiel a su m\u00e1xima, jam\u00e1s le toco un pelo a Antonio. Es de imaginar el dominio que Margarita ten\u00eda sobre s\u00ed misma para contener la voz de la sangre y el amor que profesaba a Jos\u00e9 y Juan. Antonio hab\u00eda estado medio escolarizado y hab\u00eda aprendido a leer y escribir, pero se jactaba de no haber estudiado ni ido nunca a la escuela. No ten\u00eda aptitudes para los estudios, hac\u00eda los trabajos del campo.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por otra parte, Antonio se encontraba en una situaci\u00f3n particularmente dif\u00edcil: mayor que su edad, estaba herido en su doble condici\u00f3n de hu\u00e9rfano de padre y de madre. A pesar de su intemperancia, era generalmente sumiso, gracias a la actitud de Mam\u00e1 Margarita, que consegu\u00eda dominarlo con la bondad del razonamiento. Con el tiempo, desgraciadamente, crecer\u00e1 su intolerancia hacia Juanito en particular, que no se dejaba someter f\u00e1cilmente, y tambi\u00e9n sus reacciones hacia Mam\u00e1 Margarita se har\u00e1n m\u00e1s duras y a veces pesadas. En particular, Antonio no acepta que Juanito se dedique a los estudios y las tensiones llegar\u00e1n a un punto culminante: \u201cQuiero acabar con esta gram\u00e1tica. He venido grande y gordo, nunca he visto estos libros\u201d. Antonio es hijo de su tiempo y de su condici\u00f3n campesina y no puede entender ni aceptar que su hermano pueda dedicarse a sus estudios. Todos est\u00e1n disgustados, pero la que m\u00e1s sufre es Mam\u00e1 Margarita, implicada personalmente y con la guerra en casa d\u00eda tras d\u00eda: \u201cMi madre estaba angustiada, yo lloraba, el capell\u00e1n afligido\u201d.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ante los celos y la hostilidad de Antonio, Margarita busca una soluci\u00f3n al conflicto familiar, enviando a Juanito a la granja de los Moglia durante unos dos a\u00f1os y luego, ante la resistencia de Antonio, dispone con firmeza la divisi\u00f3n de la propiedad para que Juan pueda estudiar. Por supuesto, es s\u00f3lo Juan, de 12 a\u00f1os, quien abandona el hogar, pero tambi\u00e9n la Madre experimenta este profundo desapego. No olvidemos que Don Bosco en sus Memorias del Oratorio no habla de este periodo. Tal silencio sugiere una experiencia dif\u00edcil de procesar, siendo en ese momento un ni\u00f1o de doce a\u00f1os, obligado a dejar su casa porque no pod\u00eda vivir con su hermano. Juan sufri\u00f3 en silencio, esperando la hora de la Providencia y con \u00e9l a Mam\u00e1 Margarita, que no quiso cerrar el camino de su hijo, sino abrirlo por v\u00edas especiales, confi\u00e1ndolo a una buena familia. La soluci\u00f3n tomada por la madre y aceptada por el hijo fue una opci\u00f3n temporal en vista de una soluci\u00f3n definitiva. Era confianza y abandono en Dios. Madre e hijo viven una temporada de espera.<br><br><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/la-vida-segun-el-espiritu-en-mama-margarita-2-2\/\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Lemoyne en su prefacio a la vida de Mam\u00e1 Margarita nos deja un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":30774,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":54,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1708,2566,1720,2636,1756,1846,1972,2620,2026],"class_list":["post-30782","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-benefactores","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-cooperadores-salesianos","tag-nuestros-heroes","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30782","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30782"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30782\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51174,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30782\/revisions\/51174"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30782"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30782"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30782"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}