{"id":30530,"date":"2024-10-21T06:52:48","date_gmt":"2024-10-21T06:52:48","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30530"},"modified":"2026-03-25T16:36:55","modified_gmt":"2026-03-25T16:36:55","slug":"maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-11-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-11-13\/","title":{"rendered":"Maravillas de la Madre de Dios invocadas bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora (11\/13)"},"content":{"rendered":"\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-10-13\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong>Ap\u00e9ndice de cosas diversas<br><\/strong><\/strong><br><br><strong>I. La antigua costumbre de consagrar las iglesias<\/strong><br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una vez construida una iglesia, no es posible cantar en ella los oficios divinos, celebrar el santo sacrificio y otras funciones eclesi\u00e1sticas, si antes no ha sido bendecida o consagrada. El obispo, con la multiplicidad de cruces y la aspersi\u00f3n de agua bendita, pretende purificar y santificar el lugar con exorcismos contra los malos esp\u00edritus. Esta bendici\u00f3n puede ser realizada por el obispo o por un simple sacerdote, pero con ritos diferentes. Cuando se trata de la unci\u00f3n del sagrado crisma y de los santos \u00f3leos, la bendici\u00f3n corresponde al obispo, y se llama solemne, real y consecutiva porque tiene el complemento de todas las dem\u00e1s, y m\u00e1s a\u00fan porque la materia bendecida y consagrada no puede convertirse en uso profano; de ah\u00ed que se llame estrictamente consagraci\u00f3n. Si entonces en tales ceremonias s\u00f3lo se realizan ciertas oraciones con ritos y ceremonias similares, la funci\u00f3n puede ser realizada por un sacerdote, y se llama bendici\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La bendici\u00f3n puede ser realizada por cualquier sacerdote, con el permiso del Ordinario, pero la consagraci\u00f3n pertenece al Papa, y s\u00f3lo al obispo. El rito de consagrar las iglesias es muy antiguo y est\u00e1 lleno de profundos misterios, y Cristo como ni\u00f1o santific\u00f3 su observancia, mientras que su caba\u00f1a y el pesebre se convirtieron en un templo en la ofrenda hecha por los Magos. As\u00ed pues, la cueva se convirti\u00f3 en un templo y el pesebre en un altar. San Cirilo nos dice que por los ap\u00f3stoles el cen\u00e1culo donde recibieron el Esp\u00edritu Santo fue consagrado en una iglesia, una sala que tambi\u00e9n representaba a la Iglesia universal. En efecto, seg\u00fan Nic\u00e9foro Calisto, hist. lib. 2, cap. 33, tal era la solicitud de los ap\u00f3stoles que en todos los lugares donde predicaban el Evangelio consagraban alguna iglesia u oratorio. El pont\u00edfice san Clemente I, creado en el a\u00f1o 93, sucesor nada menos que del disc\u00edpulo de san Pedro, entre sus otras ordenaciones decret\u00f3 que todos los lugares de oraci\u00f3n fueran consagrados a Dios. Ciertamente en tiempos de San Pablo las iglesias estaban consagradas, como algunos de los eruditos, escribiendo a los Corintios en el c. III, \u00bf<em>aut Ecclesiam Dei contemnitis<\/em>? San Urbano I, elegido en el a\u00f1o 226, consagr\u00f3 la casa de Santa Cecilia en una iglesia, como escribi\u00f3 Burius <em>in vita eius<\/em>. San Marcelo I, creado en el a\u00f1o 304, consagr\u00f3 la iglesia de Santa Lucina, como relata el papa San D\u00e1maso. Tambi\u00e9n es cierto que la solemnidad de la pompa, con la que hoy se realiza la consagraci\u00f3n, aument\u00f3 con el tiempo, despu\u00e9s de que Constantino, al restablecer la paz en la Iglesia, construyera suntuosas bas\u00edlicas. Incluso los templos de los gentiles, antes morada de falsos dioses y nido de mentiras, fueron convertidos en iglesias con la aprobaci\u00f3n del piadoso emperador, y consagrados con la santidad de las venerables reliquias de los m\u00e1rtires. Entonces, seg\u00fan las prescripciones de sus predecesores, el papa san Silvestre I estableci\u00f3 el rito solemne, que fue ampliado y confirmado por otros papas, especialmente por san F\u00e9lix III. San Inocencio I estableci\u00f3 que las iglesias no deb\u00edan consagrarse m\u00e1s de una vez. El Pont\u00edfice San Juan I en su viaje a Constantinopla por los asuntos de los arrianos consagr\u00f3 las iglesias de los herejes como cat\u00f3licas, como leemos en Bernini.<br><br><br><strong>II. Explicaci\u00f3n de las principales ceremonias utilizadas en la consagraci\u00f3n de iglesias.<br><\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ser\u00eda largo describir las explicaciones m\u00edsticas que los santos Padres y Doctores dan de los ritos y ceremonias de la consagraci\u00f3n de las iglesias. Cecconi habla de ellos en los cap\u00edtulos X y XI, y el padre Galluzzi en el cap\u00edtulo IV, del que podemos resumir lo siguiente.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los sagrados Doctores no dudaron, pues, en afirmar que la consagraci\u00f3n de la iglesia es una de las m\u00e1s grandes funciones sagradas eclesi\u00e1sticas, como se deduce de los sermones de los santos Padres y de los tratados lit\u00fargicos de los autores m\u00e1s famosos, que demuestran la excelencia y nobleza que encierra tan hermosa funci\u00f3n, encaminada toda ella a hacer respetar y venerar la casa de Dios. Las vigilias, ayunos y oraciones se predican para preparar los exorcismos contra el demonio. Las reliquias representan a nuestros santos. Y para que las tengamos siempre presentes y en el coraz\u00f3n, se colocan en la caja con tres granos de incienso. La escalera por la que el obispo asciende a la unci\u00f3n de las doce cruces nos recuerda que nuestra meta final y primordial es el Para\u00edso. Dichas cruces y otras tantas velas significan los doce Ap\u00f3stoles, los doce Patriarcas y los doce Profetas, que son la gu\u00eda y los pilares de la Iglesia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Adem\u00e1s, en la unci\u00f3n de las doce cruces en otros tantos lugares distribuidos por la pared consiste formalmente la consagraci\u00f3n, y se dice que la iglesia y sus paredes est\u00e1n consagradas, como se\u00f1ala San Agust\u00edn, lib. Agust\u00edn, lib. 4, <em>Contra Crescent<\/em>. La iglesia se cierra para representar la Si\u00f3n celestial, donde no se entra a menos que se est\u00e9 purgado de toda imperfecci\u00f3n, y con varias oraciones se invoca la ayuda de los santos, y la luz del Esp\u00edritu Santo. La vuelta que el obispo da tres veces, en unidad con el clero alrededor de la iglesia, pretende aludir a la vuelta que los sacerdotes daban con el arca alrededor de los muros de Jeric\u00f3, no para que cayeran los muros de la iglesia, sino para que el orgullo del demonio y su poder se apagaran mediante la invocaci\u00f3n a Dios y la repetici\u00f3n de las oraciones sagradas, mucho m\u00e1s eficaces que las trompetas de los antiguos sacerdotes o levitas. Los tres golpes que el obispo da con la punta de su b\u00e1culo en el umbral de la puerta nos muestran el poder del Redentor sobre su Iglesia, no se trata de la dignidad sacerdotal que ejerce el obispo. El alfabeto griego y latino representa la antigua uni\u00f3n de los dos pueblos producida por la cruz del mismo Redentor; y la escritura que el obispo hace con la punta del b\u00e1culo significa la doctrina y el ministerio apost\u00f3licos. La forma, pues, de esta escritura significa la cruz, que debe ser el objeto ordinario y principal de todo aprendizaje de los fieles cristianos. Significa tambi\u00e9n la creencia y la fe de Cristo transmitida de los jud\u00edos a los gentiles, y de ellos transmitida a nosotros. Todas las bendiciones est\u00e1n llenas de profundo significado, como lo est\u00e1n todas las cosas que se emplean en el augusto servicio. La unci\u00f3n sagrada con la que se impregnan el altar y las paredes de la iglesia significa la gracia del Esp\u00edritu Santo, que no puede enriquecer el templo m\u00edstico de nuestra alma si antes no se limpia de sus manchas. El servicio termina con la bendici\u00f3n al estilo de la santa Iglesia, que siempre comienza sus acciones con la bendici\u00f3n de Dios y las termina con ella, porque todo comienza con Dios y termina en Dios. Se termina con el sacrificio no s\u00f3lo para cumplir el decreto pontificio de San Higino, sino porque no es una consagraci\u00f3n completa donde con la Misa no se consume tambi\u00e9n completamente incluso la v\u00edctima.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por la grandeza del rito sagrado, por la elocuencia de su significaci\u00f3n m\u00edstica, se ve f\u00e1cilmente cu\u00e1nta importancia le concede la santa Iglesia, nuestra madre, y, por consiguiente, cu\u00e1nta importancia debemos concederle nosotros. Pero lo que debe aumentar nuestra veneraci\u00f3n por la casa del Se\u00f1or es ver hasta qu\u00e9 punto este rito est\u00e1 fundado e informado por el verdadero esp\u00edritu del Se\u00f1or revelado en el Antiguo Testamento. El esp\u00edritu que gu\u00eda hoy a la Iglesia a rodear de tanta veneraci\u00f3n los templos del culto cat\u00f3lico es el mismo que inspir\u00f3 a Jacob a santificar con \u00f3leo el lugar donde tuvo la visi\u00f3n de la escalera; es el mismo que inspir\u00f3 a Mois\u00e9s y a David, a Salom\u00f3n y a Judas Macabeo a honrar con ritos especiales los lugares destinados a los misterios divinos. \u00a1Oh, cu\u00e1nto nos ense\u00f1a y consuela esta uni\u00f3n de esp\u00edritu de uno y otro Testamento, de una y otra Iglesia! Nos muestra cu\u00e1nto le gusta a Dios ser adorado e invocado en sus iglesias, as\u00ed como cu\u00e1n gustosamente responde a las oraciones que le dirigimos en ellas. \u00a1Cu\u00e1nto respeto por un lugar, cuya profanaci\u00f3n arm\u00f3 la mano de un Dios con el azote y lo transform\u00f3 de manso cordero en severo castigador!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Acudamos, pues, al templo sagrado, pero con frecuencia, pues diaria es la necesidad que tenemos de Dios; intervengamos en \u00e9l, pero con confianza y con temor religioso. Con confianza, pues all\u00ed encontramos a un Padre dispuesto a escucharnos, a multiplicarnos el pan de sus gracias como en el monte, a abrazarnos como al hijo pr\u00f3digo, a consolarnos como a la mujer cananea, en las necesidades temporales como en las bodas de Can\u00e1, en las espirituales como en el Calvario; con temor, porque ese Padre no deja de ser nuestro juez, y si tiene o\u00eddos para o\u00edr nuestras oraciones, tambi\u00e9n tiene ojos para ver nuestras ofensas, y si ahora calla como cordero paciente en su tabern\u00e1culo, hablar\u00e1 con voz terrible el gran d\u00eda del juicio. Si le ofendemos fuera de la Iglesia, a\u00fan nos quedar\u00e1 la iglesia como refugio para el perd\u00f3n; pero si le ofendemos dentro de la Iglesia, \u00bfd\u00f3nde iremos para ser perdonados?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el templo se aplaca la justicia divina, se recibe la misericordia divina, <em>suscepimus divinam misericordiam tuam in medio templi tui<\/em>. En el templo Mar\u00eda y Jos\u00e9 encontraron a Jes\u00fas cuando lo hab\u00edan perdido, en el templo lo encontraremos si lo buscamos con ese esp\u00edritu de santa confianza y santo temor con que Mar\u00eda y Jos\u00e9 lo buscaron.<br><br><em>Copia de la inscripci\u00f3n sellada en la piedra angular de la iglesia dedicada a Mar\u00eda Auxiliadora en Valdocco.<br><\/em><br>D. O. M.<br><br>UT VOLUNTATIS ET PIETATIS NOSTRAE<br>SOLEMNE TESTIMONIUM POSTERIS EXTARET<br>IN MARIAM AGUSTAM GENITRICEM<br>CHRISTIANI NOMINIS POTENTEM<br>TEMPLUM HOC AB INCHOATO EXTRUERE<br>DIVINA PROVIDENTIA UNICE FRETIS<br>IN ANIMO FUIT<br>QUINTA TANDEM CAL. MAI. AN. MDCCCLXV<br>DUM NOMEN CHRISTIANUM REGERET<br>SAPIENTIA AC FORTITUDINE<br>PIUS PAPA IX PONTIFEX MAXIMUS<br>ANGULAREM AEDIS LAPIDEM<br>IOAN. ANT. ODO EPISCOPUS SEGUSINORUM<br>DEUM PRECATUS AQUA LUSTRALI<br>RITE EXPIAVIT<br>ET AMADEUS ALLOBROGICUS V. EMM. II FILIUS<br>EAM PRIMUM IN LOCO SUO CONDIDIT<br>MAGNO APPARATU AC FREQUENTI CIVIUM CONCURSU<br>HELLO O VIRGO PARENS<br>VOLENS PROPITIA TUOS CLIENTES<br>MAIESTATI TUAE DEVOTOS<br>E SUPERIS PRAESENTI SOSPITES AUXILIO.<br><br>I. B. Francesia scripsit.<br><br><br>Traducci\u00f3n.<br><br>Como solemne testimonio puesto a la posteridad de nuestra benevolencia y religi\u00f3n hacia la augusta Madre de Dios Mar\u00eda Auxiliadora, resolvimos construir este templo desde los cimientos el d\u00eda XXVII de abril del a\u00f1o MDCCCLXV, gobernando la Iglesia Cat\u00f3lica con sabidur\u00eda y fortaleza, el Pont\u00edfice M\u00e1ximo P\u00edo IX bendijo la piedra angular de la iglesia seg\u00fan los ritos religiosos por Giovanni Antonio Odone obispo de Susa y Amedeo de Saboya hijo de Vittorio E. II. II la coloc\u00f3 en su lugar por primera vez en medio de gran pompa y gran afluencia de p\u00fablico. Salve, oh Virgen Madre, socorre benignamente a tus devotos con tu majestad y defi\u00e9ndelos desde el cielo con eficaz ayuda.<br><br><br><strong>Himno le\u00eddo en la solemne bendici\u00f3n de la piedra angular.<br><\/strong><br>Cuando el adorador de \u00eddolos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La guerra fue declarada a Jes\u00fas,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cu\u00e1ntos mil intr\u00e9pidos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1La tierra ensangrent\u00f3!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De feroces luchas indemne<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De Dios la Iglesia que surgi\u00f3<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A\u00fan propaga su vida<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De un mar a otro.<br><br>Y a\u00fan se jacta de sus m\u00e1rtires<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este humilde valle,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aqu\u00ed muri\u00f3 Octavio,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aqu\u00ed cay\u00f3 Solutor.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Hermosa victoria inmortal!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sobre el sangriento c\u00e9sped<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De m\u00e1rtires se ensalza<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal vez el altar divino.<br><br>Y aqu\u00ed la afligida juventud<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Abre sus suspiros,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un refrigerio para su alma<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Encuentra en sus m\u00e1rtires;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aqu\u00ed la viuda despreciada<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De devoto y santo coraz\u00f3n<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Deposita su humilde llanto<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el seno del Rey de Reyes,<br><br>Y a ti, que vences soberanamente<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M\u00e1s que mil espadas,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A ti que ostentas glorias<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En todos los \u00e1mbitos,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A Ti poderoso y humilde<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A Quien todo el nombre habla,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; MAR\u00cdA, AUXILIO,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Templo elevamos a Ti.<br><br>As\u00ed, oh Virgen misericordiosa,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; s\u00e9 grande para tus devotos,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sobre ellos en copia<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; derrama tus favores.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ya con tierna pupila<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La joven PR\u00cdNCIPE mira<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que aspira a tus laureles,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Oh Madre del redentor!<br><br>El de mente y car\u00e1cter<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De noble sentimiento,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A ti se entrega, oh Virgen,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De a\u00f1os en flor;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l con mirada asidua<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te canta canciones sagradas,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y ahora anhela los brazos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El rugido de siempre.<br><br>El de Amadeus la gloria,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las grandes virtudes de Umberto<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Guarda en su coraz\u00f3n, y recuerda<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su celeste corona;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y de las nubes blancas,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De los equipos celestiales<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De la Madre bendita<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Escucha el piadoso discurso.<br><br>Querido y amado Pr\u00edncipe,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una hueste de santos h\u00e9roes,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 ben\u00e9fico pensamiento<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; te trae aqu\u00ed entre nosotros?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Utiliza a la aureada realeza<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Del excelso esplendor del mundo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De miserable escualidez<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfTe dignaste visitar?<br><br>Hermosa esperanza para el pueblo,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En medio del cual vienes,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que tus d\u00edas vivan<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tranquilos, dulces y serenos:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nunca sobre tu joven cabeza<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sobre tu alma segura<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que no chille la desgracia,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que ning\u00fan d\u00eda amargo amanezca.<br><br>Sabio y celoso prelado,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y nobles se\u00f1ores,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfCu\u00e1nto gustan al Eterno<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vuestros santos ardores?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bendita vida y pl\u00e1cida<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vive quien por el decoro<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Del Templo su tesoro<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; O la obra prodig\u00f3.<br><br>\u00a1Oh dulce y piadoso espect\u00e1culo!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Oh d\u00eda memorable!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1D\u00eda m\u00e1s bello y noble!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 se ha visto y cu\u00e1ndo?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bien hablas a mi alma:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De este a\u00fan m\u00e1s bello<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Seguramente ser\u00e1 el d\u00eda<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que el Templo se abre al cielo.<br><br>En el dif\u00edcil trabajo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dorados beneficios,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y pronto llegar\u00e1 a su fin,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con alegr\u00eda en Dios descansas;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y entonces fundiendo fervorosamente<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En mi c\u00edtara una canci\u00f3n:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alabaremos al Santo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A la Fortaleza de Israel.<\/p>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-12-13\/\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) Ap\u00e9ndice de cosas diversas I. 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