{"id":30494,"date":"2024-10-20T10:01:01","date_gmt":"2024-10-20T10:01:01","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30494"},"modified":"2024-10-20T10:01:34","modified_gmt":"2024-10-20T10:01:34","slug":"san-francisco-de-sales-al-servicio-de-la-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-al-servicio-de-la-educacion\/","title":{"rendered":"San Francisco de Sales al servicio de la educaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales estaba convencido de que \u00abde la buena o mala educaci\u00f3n de la juventud depende radicalmente el bienestar o el malestar de la sociedad y del estado\u00bb; tambi\u00e9n cre\u00eda \u201cque los colegios son como viveros y seminarios, de donde salen los que m\u00e1s tarde ocupar\u00e1n cargos y puestos, destinados a ser bien o mal administrados en la medida en que previamente los injertos hayan sido bien o mal cultivados\u201d. Por ello, deseaba que \u00abla juventud sea educada por igual en la piedad y la moral, como en las letras y las ciencias\u00bb.<br><br><strong>Escuela, internado y formaci\u00f3n profesional en Thonon<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La formaci\u00f3n de la juventud en los estudios y en la fe cat\u00f3lica era particularmente urgente en Thonon, ciudad cercana a Ginebra. Varios proyectos ocuparon el esp\u00edritu de Francisco de Sales durante muchos a\u00f1os, en la \u00e9poca en que era p\u00e1rroco y m\u00e1s tarde obispo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes del retorno de la ciudad al catolicismo, hab\u00eda una escuela en Thonon fundada gracias a un legado que aseguraba recursos suficientes para la educaci\u00f3n de doce escolares. En 1579, la educaci\u00f3n estaba a cargo de dos o tres institutrices. Con la restauraci\u00f3n del catolicismo en Thonon en 1598, el presb\u00edtero de Sales pidi\u00f3 que el legado se utilizara para doce alumnos \u00abque fueran cat\u00f3licos\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero el proyecto que estaba m\u00e1s cerca del coraz\u00f3n del p\u00e1rroco era traer a los padres de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas a Thonon: \u00abQuienquiera que a\u00f1adiera a esto un colegio de jesuitas en esta ciudad, har\u00eda que toda la zona circundante, que, en lo que respecta a la religi\u00f3n, es casi completamente indiferente, participara de este bien\u00bb. El p\u00e1rroco prepar\u00f3 una <em>Memoria<\/em> en la que afirmaba en\u00e9rgicamente la convicci\u00f3n general: \u00abNo hay nada m\u00e1s \u00fatil para esta provincia de Chiablese que construir un colegio de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la ciudad de Thonon\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A finales de octubre de 1599 lleg\u00f3 un primer jesuita, a finales de noviembre un segundo y los dem\u00e1s estaban en camino desde Avi\u00f1\u00f3n. Hacia finales de a\u00f1o, los jesuitas que llegaron a Thonon comenzaron con una \u00abescuelita\u00bb, que al a\u00f1o siguiente tendr\u00eda ciento veinte alumnos. Como consecuencia de los disturbios de 1600, se dispersaron durante varios meses, tras lo cual volvieron a abrir escuelas con unos trescientos alumnos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero \u00bfde qu\u00e9 servir\u00edan las escuelas de gram\u00e1tica si, por humanidad, se obligaba a los alumnos a asistir a colegios protestantes? Era urgente crear clases secundarias y superiores de filosof\u00eda, teolog\u00eda, Sagrada Escritura y derecho. A principios de diciembre de 1602, todo parec\u00eda listo para la apertura del colegio y futura universidad de Thonon. Ahora bien, pocos d\u00edas despu\u00e9s, el intento fallido del duque de Saboya de retomar Ginebra hizo que los jesuitas se marcharan de nuevo. Pronto se vieron obligados a retirarse definitivamente.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tras la marcha de los jesuitas, el colegio se reactiv\u00f3 con la ayuda de personal local. El colegio de Thonon no conoci\u00f3 un verdadero desarrollo hasta finales de 1615, cuando el obispo recurri\u00f3 a la congregaci\u00f3n de barnabitas, ya establecida en el colegio de Annecy.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al mismo tiempo que se preve\u00edan los estudios literarios, otro proyecto movilizaba las energ\u00edas del p\u00e1rroco y de sus colaboradores. En 1599, Francisco de Sales preconiza la fundaci\u00f3n de una \u00abposada de todas las ciencias y artes\u00bb, es decir, una especie de escuela profesional dotada de una imprenta, una f\u00e1brica de papel, un taller mec\u00e1nico, una pasamaner\u00eda y una armer\u00eda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay que subrayar la idea de una instituci\u00f3n para la formaci\u00f3n en las \u00abartes y oficios\u00bb, porque el aprendizaje se realizaba normalmente en casa, con el padre ense\u00f1ando su oficio al hijo destinado a sucederle, o con un artesano. Por otra parte, se observa que Francisco de Sales y sus colaboradores se interesaban por los oficios manuales considerados viles, que la mayor\u00eda de los humanistas parec\u00edan ignorar. Promover las \u00abartes mec\u00e1nicas\u00bb significaba tambi\u00e9n valorar a los artesanos que las \u00e9lites tend\u00edan a despreciar.<br><br><strong>Las peque\u00f1as escuelas de la di\u00f3cesis<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1606, hab\u00eda en la di\u00f3cesis quince escuelas de varones, donde se ense\u00f1aba gram\u00e1tica, literatura y catecismo. En apariencia, esto era poco. En realidad, la alfabetizaci\u00f3n estaba bastante extendida en las parroquias; se organizaban cursillos en determinadas \u00e9pocas del a\u00f1o, sobre todo en invierno, gracias a acuerdos temporales con los maestros y, sobre todo, a la buena voluntad de los p\u00e1rrocos y vice p\u00e1rrocos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La ense\u00f1anza era elemental y consist\u00eda en primer lugar en aprender a leer mediante un libro de ortograf\u00eda. El maestro no sol\u00eda tener una habitaci\u00f3n propia, sino que utilizaba cualquier habitaci\u00f3n, un establo o una cuadra. A veces \u00absus lecciones, impartidas al aire libre, incluso a 1.500 o 2.000 metros de altitud, con los alumnos sentados en una piedra, un carro, el tronco de un abeto o en los brazos de un arado, no carec\u00edan de encanto y pintoresquismo\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como es de suponer, los maestros proced\u00edan generalmente del clero diocesano y de los religiosos. En el testamento de un tal Nicolas Clerc, se estipula que el servicio parroquial \u00abser\u00e1 desempe\u00f1ado por un rector capaz de instruir a la juventud hasta la gram\u00e1tica\u00bb; en caso de que \u00abdivague y descuide el oficio divino o la instrucci\u00f3n de la juventud, despu\u00e9s de haber sido amonestado tres veces\u00bb y \u00abremitido al obispo\u00bb, ser\u00e1 privado de sus ingresos y sustituido por otro cl\u00e9rigo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1616, el obispo acept\u00f3 la petici\u00f3n de los principales de la ciudad de Bonne, que le rogaban que les proporcionara un monje de un convento vecino, encomend\u00e1ndole \u00abla instrucci\u00f3n de la juventud en las letras y la piedad\u00bb, \u00aben vista del gran fruto y utilidad que se puede derivar de ello en vista de la buena instrucci\u00f3n que ha comenzado a dar a la juventud de dicha ciudad y su vecindad, que tienen la intenci\u00f3n de enviar all\u00ed a sus propios hijos\u00bb.<br><br><strong>Los colegios<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>La ense\u00f1anza secundaria impartida en los colegios de Saboya se origin\u00f3 sobre todo gracias al desarrollo de las escuelas primarias, que, gracias a las donaciones, pudieron a\u00f1adir clases de lat\u00edn, gram\u00e1tica y bellas artes.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Monse\u00f1or intervino para salvar el colegio de La Roche, donde hab\u00eda realizado sus primeros estudios de gram\u00e1tica. El colegio no siempre disfrut\u00f3 de d\u00edas tranquilos. En 1605, Francisco de Sales escribi\u00f3 a los can\u00f3nigos de la colegiata para acallar \u00abla opini\u00f3n personal\u00bb de algunos, rog\u00e1ndoles que \u00abaseguraran de nuevo el consenso general\u00bb: \u00abpod\u00e9is y deb\u00e9is contribuir\u00bb, les escribi\u00f3, \u00abno s\u00f3lo con vuestras voces, sino tambi\u00e9n con vuestras advertencias y el trabajo de convicci\u00f3n, ya que la erecci\u00f3n y conservaci\u00f3n de este colegio servir\u00e1 a la gloria de Dios y de la Iglesia\u00bb, y procurar\u00e1 tambi\u00e9n \u00abel bien de esta ciudad\u00bb. El fin espiritual estaba, s\u00ed, en primer lugar, pero no se olvidaba el bien temporal.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En Annecy, el obispo sigui\u00f3 de cerca la vida del colegio fundado por Eustache Chappuis, en el que \u00e9l mismo hab\u00eda estudiado de 1575 a 1578. Las dificultades que atravesaba le llevaron probablemente a visitar con frecuencia este instituto. Adem\u00e1s, la presencia del obispo era un honor codiciado, sobre todo con ocasi\u00f3n de disputas filos\u00f3ficas, a las que era invitado \u00abmonse\u00f1or, el reverend\u00edsimo obispo de Ginebra\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las actas de las decisiones del colegio indican su presencia con ocasi\u00f3n de discusiones, as\u00ed como de intervenciones para apoyar peticiones o establecer contratos con profesores. Seg\u00fan un testigo, el obispo acud\u00eda a primera hora de la ma\u00f1ana para asistir a \u00abactos p\u00fablicos, disputas, representaciones de acontecimientos hist\u00f3ricos y otros ejercicios, para animar a la juventud, y, en particular, a las disputas p\u00fablicas de filosof\u00eda al final de los cursos\u00bb. El mismo testigo a\u00f1ade: \u00abA menudo le ve\u00eda participar personalmente en disputas filos\u00f3ficas\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En realidad, seg\u00fan uno de los profesores de la \u00e9poca, \u00abtanto la buena literatura como la sana moral hab\u00edan perdido gran parte de su brillo\u00bb y los ingresos hab\u00edan disminuido. La administraci\u00f3n sufr\u00eda sobresaltos. El obispo so\u00f1aba con una direcci\u00f3n nueva y estable para el colegio, que le parec\u00eda \u00abcasi un erial\u00bb.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1613, de paso por Tur\u00edn, le sugirieron el nombre de una nueva congregaci\u00f3n que navegaba con el viento a favor: los Barnabitas. En Mil\u00e1n, se reuni\u00f3 con su superior general y se cerr\u00f3 el trato. En diciembre de 1614, firm\u00f3 el contrato para que los Barnabitas entraran en el colegio Chappuis.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales qued\u00f3 tan satisfecho con los Barnabitas que, como hemos dicho, los llam\u00f3 sin demora a Thonon. En abril de 1615, pudo escribir a un amigo suyo: \u00abCiertamente, nuestros buenos Barnabitas son realmente muy buena gente: m\u00e1s dulces de lo que se puede decir, cumplidores, humildes y gentiles mucho m\u00e1s de lo que est\u00e1 de moda en su pa\u00eds\u00bb. En consecuencia, sugiri\u00f3 que tambi\u00e9n vinieran a Francia:<br><br><em>Por mi parte, creo que un d\u00eda ser\u00e1n de gran utilidad para Francia, porque hacen el bien no s\u00f3lo con la instrucci\u00f3n de la juventud (que no es excesivamente necesaria en un pa\u00eds donde los padres jesuitas lo hacen tan excelentemente), sino que cantan en coro, oyen confesiones, dan catecismo incluso en los pueblos a los que son enviados, predican; en una palabra, hacen todo lo que se puede desear, lo hacen muy cordialmente, y no piden mucho para su sustento\u00bb.<\/em><br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1619 particip\u00f3 en las negociaciones para que los barnabitas se hicieran cargo del colegio de Beaune, en Borgo\u00f1a. Como este trato fracas\u00f3, pudieron instalarse en Montargis al a\u00f1o siguiente.<br><br><strong>Estudios superiores<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Ducado de Saboya, al no poder contar con grandes ciudades y ver a menudo amenazada su estabilidad, no ten\u00eda universidad propia. Los estudiantes que pudieron hacerlo fueron a estudiar al extranjero. El hermano de Francisco de Sales, Luis, fue enviado a Roma para estudiar all\u00ed Derecho. En Francia, hab\u00eda estudiantes saboyanos en Montpellier, donde iban a estudiar medicina, y en Toulouse, donde iban a estudiar derecho.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En Avi\u00f1\u00f3n, el cardenal saboyano de Brogny hab\u00eda fundado un colegio en su palacio para acoger gratuitamente a veinticuatro estudiantes de Derecho, diecis\u00e9is de los cuales eran saboyanos. Desgraciadamente, los saboyanos perdieron las plazas que les estaban reservadas. En octubre de 1616, Francisco de Sales hizo varias gestiones ante el duque de Saboya y tambi\u00e9n en Roma para encontrar \u00abalg\u00fan remedio eficaz contra los des\u00f3rdenes que, en el mismo colegio, se han producido\u00bb y para que las plazas del colegio fueran devueltas a \u00ablos s\u00fabditos de Vuestra Alteza\u00bb. Con ocasi\u00f3n de su \u00faltimo viaje, que le llev\u00f3 a Avi\u00f1\u00f3n en noviembre de 1621 y antes de concluirlo definitivamente en Lyon, habl\u00f3 largo y tendido con el vicelegado del Papa para defender una vez m\u00e1s los intereses saboyanos del colegio.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Incluso hab\u00eda estudiantes saboyanos en Lovaina, donde Eustache Chappuis hab\u00eda fundado un colegio para los saboyanos que asist\u00edan a la universidad. El obispo de Ginebra estaba en contacto constante y amistoso con Jacques de Bay, presidente del colegio; en varias ocasiones Francisco de Sales le escribi\u00f3 para recomendar a los que iban all\u00ed que se pusieran, como \u00e9l dec\u00eda, \u00abbajo tus alas\u00bb. En los casos en que los padres ten\u00edan dificultades para sufragar los gastos, dec\u00eda que estaba dispuesto a reembols\u00e1rselos. Segu\u00eda a sus alumnos: \u00abEstudia cada vez m\u00e1s\u00bb, escribi\u00f3 a uno de ellos, \u00abcon esp\u00edritu de diligencia y humildad\u00bb. Tambi\u00e9n poseemos una carta de 1616 dirigida al nuevo presidente del colegio, Jean Massen, en favor de un estudiante de teolog\u00eda, pariente suyo, del que esperaba \u00abprogreso en las letras y en la virtud\u00bb.<br><br><strong>\u00bfEscuelas para ni\u00f1as?<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo lo dicho hasta ahora s\u00f3lo se refiere a la educaci\u00f3n de los chicos. S\u00f3lo para ellos exist\u00edan las escuelas. \u00bfY para las ni\u00f1as? En la \u00e9poca de Francisco de Sales, las \u00fanicas instituciones que pod\u00edan ofrecer ayuda a las familias en este sentido eran los monasterios femeninos, que, sin embargo, se dedicaban principalmente al reclutamiento. Juana de Sales, la \u00faltima hija de Madame de Boisy, fue enviada al monasterio en 1605, \u00abpara darle un cambio de aire y darle el gusto por la devoci\u00f3n\u00bb. Ingres\u00f3 a los doce a\u00f1os, pero como no sent\u00eda ninguna atracci\u00f3n por la vida religiosa, no es razonable, afirmaba Francisco de Sales, \u00abdejar tanto tiempo en un monasterio a una joven que no tiene intenci\u00f3n de quedarse all\u00ed para siempre\u00bb. Ella se retir\u00f3 ya en su segundo a\u00f1o.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero, \u00bfqu\u00e9 hacer si el monasterio se les cerraba? Estaba la soluci\u00f3n de las Ursulinas, que empezaban a ser conocidas como congregaci\u00f3n para la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes. Estaban presentes en la capital francesa desde 1608. El obispo alent\u00f3 su llegada a Chamb\u00e9ry, escribiendo en 1612 que \u00abser\u00eda muy bueno que en Chamb\u00e9ry hubiera ursulinas, y me gustar\u00eda contribuir haciendo algo para ello\u00bb; \u00abtres hijas o mujeres valientes ser\u00edan suficientes\u00bb, a\u00f1adi\u00f3, \u00abpara empezar\u00bb. La fundaci\u00f3n no tendr\u00eda lugar en la antigua capital de Saboya hasta 1625.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1614, pudo alegrarse de la reciente llegada de las Ursulinas a Lyon, \u00abuna de las congregaciones -dijo- que m\u00e1s ama mi esp\u00edritu\u00bb. Tambi\u00e9n las deseaba en su di\u00f3cesis, particularmente en Thonon. En enero de 1621, escribi\u00f3 al superior de las Ursulinas de Besan\u00e7on para tratar de alentar este proyecto, porque, escribi\u00f3, \u00absiempre he amado, estimado y honrado esas obras de gran caridad que vuestra congregaci\u00f3n acostumbra a practicar, y por lo tanto, siempre he deseado profundamente su difusi\u00f3n tambi\u00e9n en esta provincia de Saboya\u00bb. El proyecto, sin embargo, no pudo llevarse a cabo hasta 1634.<br><br><strong>La educaci\u00f3n de las j\u00f3venes en los monasterios de la Visitaci\u00f3n<\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando, a partir de 1610, Francisco de Sales funda con Juana de Chantal lo que ser\u00e1 la Orden de la Visitaci\u00f3n, pronto se plantea la cuesti\u00f3n de la admisi\u00f3n y la educaci\u00f3n de las j\u00f3venes destinadas o no a la vida religiosa. Conocemos el caso de la hija de la Se\u00f1ora de Chantal, la alegre y coqueta <em>Franceschetta<\/em>, que s\u00f3lo ten\u00eda once a\u00f1os cuando su madre, deseosa de que se hiciera religiosa, la llev\u00f3 con ella a la casa que se convertir\u00eda en el hogar de la primera visitandina. Pero la joven tuvo que tomar otro camino. Las ni\u00f1as enviadas a los monasterios sin desearlo no ten\u00edan m\u00e1s remedio que hacerse insoportables.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1614, una ni\u00f1a de nueve a\u00f1os, hija del guardi\u00e1n del castillo de Annecy, fue aceptada en el primer monasterio de la Visitaci\u00f3n. A los catorce a\u00f1os, a fuerza de insistir, se le permiti\u00f3 vestir el h\u00e1bito religioso, pero sin tener los requisitos para ser novicia. Enferma de los pulmones, despert\u00f3 la admiraci\u00f3n del fundador, que sinti\u00f3 \u00abun consuelo incre\u00edble, al encontrarla indiferente a la muerte y a la vida, en una actitud dulce de paciencia y con el rostro sonriente, a pesar de la fiebre alt\u00edsima y de los muchos dolores que sufr\u00eda\u00bb. Como \u00fanico consuelo, pidi\u00f3 que se le permitiera hacer su profesi\u00f3n antes de morir\u00bb. Muy diferente, sin embargo, fue otra compa\u00f1era, una joven de Lyon, hija del jefe de los comerciantes y gran benefactora, que se hizo insoportable en la comunidad hasta el punto de que la madre de Chantal tuvo que corregirla.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la Visitaci\u00f3n de Grenoble, una ni\u00f1a de doce a\u00f1os pide vivir con las religiosas. A la superiora, que dudaba en aceptar a esta \u00abrosa\u00bb que pod\u00eda llevar algunas espinas, la fundadora le aconsej\u00f3 con una sonrisa y una pizca de astucia:<br><br><em>Es cierto que estas j\u00f3venes dan algunas espinas; pero, \u00bfqu\u00e9 hay que hacer?<\/em><em>En este mundo, nunca he encontrado un bien que no costara algo.<\/em><em>Debemos disponer nuestras voluntades de tal modo que no busquen comodidades, o, si las buscan y las desean, sepan adaptarse serenamente a las dificultades que son siempre inseparables de las comodidades.<\/em><em>En este mundo no hay vino sin fondo.<\/em><em>Debemos, pues, calcular bien.<\/em><em>\u00bfEs mejor que tengamos espinas en nuestro jard\u00edn para poder tener rosas, o que no tengamos rosas para no tener espinas?<\/em><em>Si trae m\u00e1s bien que mal, ser\u00e1 bueno admitirla; si trae m\u00e1s mal que bien, no debe admit\u00edrsela.<\/em><br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al final, el Fundador se mostr\u00f3 muy circunspecto a la hora de admitir chicas j\u00f3venes en los monasterios de la Visitaci\u00f3n, debido a la incompatibilidad con el modo de vida de las religiosas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De hecho, la Visitaci\u00f3n no hab\u00eda sido concebida ni deseada para tal obra: \u00abDios -escrib\u00eda el fundador a la superiora de Nevers &#8211; no ha elegido vuestro instituto para la educaci\u00f3n de ni\u00f1as, sino para la perfecci\u00f3n de las mujeres y de las j\u00f3venes que son llamadas a \u00e9l a esa edad en que ya pueden responder de lo que hacen\u00bb. Era muy consciente de que la vida del monasterio dif\u00edcilmente pod\u00eda proporcionar un ambiente adecuado para el desarrollo de las ni\u00f1as: \u00abNo s\u00f3lo la experiencia, sino tambi\u00e9n la raz\u00f3n nos ense\u00f1a que las ni\u00f1as tan j\u00f3venes, puestas bajo la disciplina de un monasterio, generalmente desproporcionada para su edad, comienzan a detestarlo y odiarlo\u00bb.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A pesar de algunos arrepentimientos, Francisco de Sales no lleg\u00f3 a ser el fundador de un instituto dedicado a la educaci\u00f3n. Sin embargo, es un hecho que sus esfuerzos a favor de la instituci\u00f3n de la educaci\u00f3n de ni\u00f1os y ni\u00f1as, en todas sus formas, fueron numerosos y exigentes. El motivo primordial que le guiaba era espiritual, sobre todo cuando se trataba de alejar a la juventud del \u00abveneno de la herej\u00eda\u00bb, y en este sentido tuvo bastante \u00e9xito, a medida que la Reforma cat\u00f3lica ganaba terreno; sin embargo, no descuid\u00f3 el bien temporal que constituye la educaci\u00f3n de la juventud en beneficio de la sociedad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales estaba convencido de que \u00abde la buena o mala educaci\u00f3n de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":30487,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":50,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,2636,2558,2198,1978,2633,1816,1972,2620],"class_list":["post-30494","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-consejos","tag-dios","tag-educacion","tag-escuela","tag-iglesia","tag-jovenes","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30494","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=30494"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/30494\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/30487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=30494"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=30494"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=30494"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}