{"id":30067,"date":"2024-09-24T16:17:58","date_gmt":"2024-09-24T16:17:58","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=30067"},"modified":"2026-03-26T08:15:02","modified_gmt":"2026-03-26T08:15:02","slug":"maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-10-13","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-10-13\/","title":{"rendered":"Maravillas de la Madre de Dios invocadas bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora (10\/13)"},"content":{"rendered":"\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-9-13\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong>Cap\u00edtulo XIX. Medios por los que se construy\u00f3 esta Iglesia.<br><\/strong><\/strong><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quienes hayan hablado u o\u00eddo hablar de este sagrado edificio querr\u00e1n saber de d\u00f3nde se obtuvieron los medios, que en total superan ya el medio mill\u00f3n. Me encuentro en una gran dificultad para responderme a m\u00ed mismo, por lo que soy menos capaz de satisfacer a los dem\u00e1s. Dir\u00e9, por tanto, que los \u00f3rganos legales dieron grandes esperanzas al principio; pero en la pr\u00e1ctica decidieron no contribuir. Algunos ciudadanos acaudalados, viendo la necesidad de este edificio, prometieron ostentosas limosnas, pero en su mayor\u00eda cambiaron de opini\u00f3n y juzgaron mejor emplear su caridad en otra parte.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es cierto que algunos devotos acomodados hab\u00edan prometido oblaciones, pero en el momento oportuno, es decir, har\u00edan oblaciones cuando estuvieran seguros de la obra y la hubieran visto en marcha.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con las ofrendas del Santo Padre y de algunas otras personas piadosas, se pudo comprar el terreno y nada m\u00e1s; de modo que, cuando lleg\u00f3 el momento de comenzar la obra, no ten\u00eda ni un c\u00e9ntimo para gastar en ella. Aqu\u00ed, por una parte, estaba la certeza de que este edificio era para la mayor gloria de Dios, por otra, estaba la absoluta falta de medios. Entonces qued\u00f3 claro que la Reina del Cielo no quer\u00eda que los cuerpos morales, sino los cuerpos reales, es decir, los verdaderos devotos de Mar\u00eda, tomaran parte en el santo empe\u00f1o, y Mar\u00eda misma quiso poner su mano en ello y hacer saber que era su propia obra la que quer\u00eda construirlo: <em>Aedificavit sibi domum Maria<\/em>.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Emprendo, pues, el relato de las cosas tal como sucedieron, y cuento concienzudamente la verdad, y me encomiendo al ben\u00e9volo lector para que me compadezca benignamente si encuentra algo que no le agrade. He aqu\u00ed la verdad. La excavaci\u00f3n hab\u00eda comenzado, y se acercaba la quincena en que hab\u00eda que pagar a los excavadores, y no hab\u00eda dinero alguno; cuando un suceso afortunado abri\u00f3 un camino inesperado a la caridad. A causa del sagrado ministerio, me llamaron a la cabecera de la cama de una persona gravemente enferma. Llevaba tres meses inm\u00f3vil, atormentada por la tos y la fiebre, con un grave agotamiento estomacal. Si alguna vez -me dijo- pudiera recuperar un poco de salud, estar\u00eda dispuesta a hacer cualquier oraci\u00f3n, cualquier sacrificio; ser\u00eda un gran favor para m\u00ed si pudiera siquiera levantarme de la cama.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfQu\u00e9 piensas hacer?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Lo que t\u00fa me digas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Hacer una novena a Mar\u00eda Auxiliadora.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; \u00bfQu\u00e9 debo rezar?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Durante nueve d\u00edas reza tres Padrenuestros, Avemar\u00edas y Gloria al Sant\u00edsimo Sacramento con tres Avemar\u00edas a la Sant\u00edsima Virgen.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Esto har\u00e9; \u00bfy qu\u00e9 obra de caridad?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; Si juzg\u00e1is bien y si consegu\u00eds una mejora real de vuestra salud, har\u00e9is algunas ofrendas para la Iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora que se est\u00e1 iniciando en Valdocco.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &#8211; S\u00ed, s\u00ed: con mucho gusto. Si en el curso de esta novena s\u00f3lo consigo levantarme de la cama y dar unos pasos por esta habitaci\u00f3n, har\u00e9 una ofrenda para la iglesia que mencionas en honor de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comenz\u00f3 la novena y ya est\u00e1bamos en el \u00faltimo d\u00eda; aquella tarde deb\u00eda entregar nada menos que mil francos a los alba\u00f1iles. Fui, pues, a visitar a nuestra enferma, en cuya recuperaci\u00f3n estaban invertidos todos mis recursos, y no sin ansiedad y agitaci\u00f3n llam\u00e9 al timbre de su casa. La empleada abre la puerta y me anuncia con alegr\u00eda que su se\u00f1ora estaba perfectamente recuperada, que ya hab\u00eda dado dos paseos y que ya hab\u00eda ido a la iglesia a dar gracias al Se\u00f1or.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras la empleada se apresuraba a contar estas cosas, la misma se\u00f1ora se acerc\u00f3, jubilosa, diciendo: Estoy curada, ya he ido a dar gracias a la Sant\u00edsima Virgen; ven, aqu\u00ed tienes el paquete que te he preparado; \u00e9sta es la primera ofrenda, pero sin duda no ser\u00e1 la \u00faltima. Tom\u00e9 el paquete, fui a casa, lo revis\u00e9 y encontr\u00e9 en \u00e9l cincuenta napoleones de oro, que formaban precisamente los mil francos que ella necesitaba.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este hecho, el primero en su g\u00e9nero, lo mantuve celosamente oculto; sin embargo, se propag\u00f3 como una chispa el\u00e9ctrica. Otros y luego otros se encomendaron a Mar\u00eda Auxiliadora haciendo la novena y prometiendo alguna oblaci\u00f3n si obten\u00edan la gracia implorada. Y aqu\u00ed, si quisiera exponer la multitud de hechos, tendr\u00eda que hacer no un peque\u00f1o op\u00fasculo, sino grandes vol\u00famenes.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cesaron los dolores de cabeza, se vencieron las fiebres, se curaron las llagas y \u00falceras cancerosas, ces\u00f3 el reumatismo, se curaron las convulsiones, se curaron instant\u00e1neamente las dolencias de ojos, o\u00eddos, dientes y ri\u00f1ones; tales son los medios de que se sirvi\u00f3 la misericordia del Se\u00f1or para proporcionarnos lo necesario para llevar a t\u00e9rmino esta iglesia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tur\u00edn, G\u00e9nova, Bolonia, N\u00e1poles, pero m\u00e1s que ninguna otra ciudad, Mil\u00e1n, Florencia y Roma fueron las ciudades que, habiendo experimentado especialmente la ben\u00e9fica influencia de la Madre de las Gracias invocada bajo el nombre de Auxilio de los Cristianos, mostraron tambi\u00e9n su gratitud con oblaciones. Incluso pa\u00edses m\u00e1s remotos como Palermo, Viena, Par\u00eds, Londres y Berl\u00edn se dirigieron a Mar\u00eda Auxiliadora con las oraciones y promesas habituales. No me consta que nadie haya recurrido en vano. Un favor espiritual o temporal m\u00e1s o menos marcado era siempre el fruto de la petici\u00f3n y del recurso hechos a la Madre piadosa, a la poderosa ayuda de los cristianos. Recurr\u00edan, obten\u00edan el favor celestial, hac\u00edan su ofrenda sin que se les pidiera en modo alguno.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si t\u00fa, oh lector, entras en esta iglesia, ver\u00e1s un p\u00falpito elegantemente construido para nosotros; es una persona gravemente enferma, que hace una promesa a Mar\u00eda Auxiliadora; Ella cura y ha cumplido su voto. El elegante altar de la capilla de la derecha pertenece a una matrona romana que lo ofrece a Mar\u00eda por la gracia recibida.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si serias razones, que todo el mundo puede conjeturar a la ligera, no me persuadieran de posponer su publicaci\u00f3n, podr\u00eda decir el pa\u00eds y los nombres de las personas que apelaron a Mar\u00eda desde todas partes. En efecto, podr\u00eda decirse que cada rinc\u00f3n, cada ladrillo de este edificio sagrado recuerda un beneficio, una gracia obtenida de esta augusta Reina del Cielo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una persona imparcial recoger\u00e1 estos hechos, que a su debido tiempo servir\u00e1n para dar a conocer a la posteridad las maravillas de Mar\u00eda Auxiliadora.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En estos \u00faltimos tiempos la miseria se hac\u00eda sentir de manera excepcional, tambi\u00e9n nosotros fren\u00e1bamos la obra a la espera de tiempos mejores para su continuaci\u00f3n; cuando otros medios providenciales vinieron al rescate. El <em>c\u00f3lera morbus<\/em> que hizo estragos entre nosotros y en los pa\u00edses vecinos conmovi\u00f3 a los corazones m\u00e1s insensibles e inescrupulosos.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entre otros, una madre, al ver a su \u00fanico hijo asfixiado por la violencia de la enfermedad, le inst\u00f3 dirigirse a Mar\u00eda Sant\u00edsima en busca de ayuda. En el exceso del dolor pronunci\u00f3 estas palabras: <em>Maria Auxilium Christianorum, ora pro nobis<\/em>. Con el m\u00e1s c\u00e1lido afecto de coraz\u00f3n, su madre repiti\u00f3 la misma jaculatoria. En ese momento, la violencia de la enfermedad se mitig\u00f3, el enfermo sud\u00f3 profusamente, de modo que en pocas horas estuvo fuera de peligro y casi completamente curado. La noticia de este hecho se difundi\u00f3, y entonces otros se encomendaron con fe en Dios Todopoderoso y en el poder de Mar\u00eda Auxiliadora con la promesa de hacer alguna ofrenda para continuar la construcci\u00f3n de su iglesia. No se sabe de nadie que haya recurrido a Mar\u00eda de este modo sin ser escuchado. Se cumple as\u00ed el dicho de San Bernardo, seg\u00fan el cual nunca se ha sabido de nadie que haya recurrido confiadamente a Mar\u00eda en vano. Mientras escrib\u00eda (mayo de 1868) recib\u00ed un ofrecimiento con un informe de una persona de gran autoridad, que me anunciaba c\u00f3mo todo un pa\u00eds se hab\u00eda librado de manera extraordinaria de la infestaci\u00f3n del c\u00f3lera gracias a la medalla, al recurso y a la oraci\u00f3n hechos a Mar\u00eda Auxiliadora. De este modo hubo oblaciones de todas partes, oblaciones, es verdad, de peque\u00f1a entidad, pero que juntas fueron suficientes para la necesidad.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tampoco deb\u00eda pasarse en silencio otro medio de caridad para esta iglesia, como la ofrenda de una parte de las ganancias del comercio, o del fruto del campo. Muchos, que durante muchos a\u00f1os hab\u00edan dejado de recibir el fruto de los gusanos de seda y de las cosechas, prometieron dar la d\u00e9cima parte del producto que recibieran. Se sent\u00edan extraordinariamente favorecidos; contentos, pues, de mostrar a su celestial benefactora signos especiales de gratitud con sus ofrendas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De este modo, hemos llevado a cabo este majestuoso edificio para nosotros con una asombrosa dispensaci\u00f3n, sin que nadie haya hecho nunca una colecta de ning\u00fan tipo. \u00bfQui\u00e9n podr\u00eda creerlo? Una sexta parte de los gastos se cubri\u00f3 con oblaciones de personas devotas; el resto fueron todas oblaciones hechas por gracias recibidas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora a\u00fan quedan algunas notas por saldar, algunas obras por terminar, muchos ornamentos y mobiliario por proveer, pero tenemos una gran confianza en esta augusta Reina del Cielo, que no cesar\u00e1 de bendecir a sus devotos y de concederles gracias especiales, de modo que por devoci\u00f3n a Ella y por gratitud por las gracias recibidas seguir\u00e1n prestando su ben\u00e9fica mano para llevar a t\u00e9rmino la santa empresa. Y as\u00ed, como dice el supremo Pastor de la Iglesia, que los devotos de Mar\u00eda aumenten sobre la tierra y que sea mayor el n\u00famero de sus afortunados hijos, que un d\u00eda har\u00e1n su gloriosa corona en el reino de los cielos para alabarla, bendecirla y darle gracias por siempre.<br><br><strong>Himno de V\u00edsperas de la Fiesta de Mar\u00eda A.<br><\/strong>Te Redemptoris, Dominique nostri<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dicimus Matrem, speciosa virgo,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Christianorum decus et levamen<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rebus in arctis.<br>Saeviant portae licet inferorum,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hostis antiquus fremat, et minaces,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ut Deo sacrum populetur agmen,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Suscitet iras.<br>Nil truces possunt furiae nocere<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mentibus castis, prece, quas vocata<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Annuens Virgo fovet, et superno<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Robore firmat.<br>Tanta si nobis faveat Patrona<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bellici cessat sceleris tumultus,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mille sternuntur, fugiuntque turmae,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mille cohortes.<br>Tollit ut sancta caput in Sione<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Turris, arx firmo fabricata muro,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Civitas David, clypeis, et acri<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Milite tuta.<br>Virgo sic fortis Domini potenti<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dextera, caeli cumulata donis,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A piis longe famulis repellit<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Daemonis ictus.<br>Te per aeternos veneremur annos,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Trinitas, summo celebrando plausu,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te fide mentes resonoque linguae<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Carmine laudent. Am\u00e9n.<br><br><strong>Himno de V\u00edsperas de la Fiesta de Mar\u00eda A. &#8211; <em>TRADUCCI\u00d3N<\/em><br><\/strong>Virgen Madre del Se\u00f1or,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra ayuda y nuestro orgullo,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde el valle de l\u00e1grimas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te imploramos con fe y amor.<br>Desde las puertas del infierno<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Det\u00e9n la hueste amenazadora,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; T\u00fa piadosamente est\u00e1s vigilando<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con tu mirada excelsa.<br>Sus furias desatadas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pasar\u00e1n sin verg\u00fcenza ni da\u00f1o,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si de corazones castos en vano<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se elevan a Ti las plegarias.<br>Patrona, en cada guerra<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos convertimos en los h\u00e9roes del campo;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al rayo de tu poder<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mil huestes huyen y aterrizan.<br>T\u00fa eres el baluarte que rodea<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De Si\u00f3n las casas santas;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; T\u00fa eres la honda de David<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que hiere al gigante orgulloso.<br>T\u00fa eres el escudo que repele<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las espadas ignorantes de Satan\u00e1s,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; T\u00fa eres el bast\u00f3n que le hace retroceder<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al abismo de donde vino.<br>[&#8230;]<br><br><strong>Himno de alabanza<br><\/strong>Saepe dum Christi populus cruentis<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hostis infensis premeretur armis,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Venit adiutrix pia Virgo coelo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lapsa sereno.<br>Prisca sic Patrum monumenta narrant,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Templa testantur spoliis opimis<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Clara, votivo repetita cultu<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Festa quotannis.<br>En novi grates liceat Mariae<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cantici laetis modulis referre<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pro novis donis, resonante plausu,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Urbis et orbis.<br>O dies felix memoranda fastis,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Qua Petri Sedes fidei Magistrum<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Triste post lustrum reducem beata<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sorte recepit!<br>Virgines castae, puerique puri,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gestiens Clerus, populusque grato<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Corde Reginae celebrare caeli<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Munera certent.<br>Virginum Virgo, benedicta Iesu<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mater, haec auge bona: fac, precamur,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ut gregem Pastor Pius ad salutis<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pascua ducat.<br>Te per aeternos veneremur annos,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Trinitas, summo celebrando plausu,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Te fide mentes, resonoque linguae<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Carmine laudent. Amen.<br><br><strong>Himno de alabanza &#8211; <em>TRADUCCI\u00d3N<\/em><\/strong>.<br>Cuando el ac\u00e9rrimo enemigo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al asalto fue visto<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con las armas m\u00e1s terribles<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al pueblo de Cristo,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A menudo a las defensas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mar\u00eda del cielo descendi\u00f3.<br>Columnas altares y c\u00fapulas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con trofeos adornados<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y ritos, fiestas y c\u00e1nticos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; le fueron dedicados.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Oh, cu\u00e1ntos son los recuerdos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1De sus muchas victorias!<br>Pero a sus nuevos favores<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A sus nuevos favores;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que todas las naciones se unan<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y los coros excelsos<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En divina armon\u00eda<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con la Ciudad Reina.<br>La inconsolable Iglesia<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus p\u00e1rpados se calmen;<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el d\u00eda que amaneci\u00f3<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Del largo y triste exilio<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De Pedro a la Sede suprema<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Regres\u00f3 el Supremo Heredero.<br>Los j\u00f3venes virginales<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los castos adolescentes<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con el Clero y el pueblo<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cantin tan auspiciosos acontecimientos:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gareggino en homenaje<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De afecto y lengua.<br>Oh Virgen de las v\u00edrgenes<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Madre del Dios de la paz,<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pueda el Pastor de las almas<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con labio tan verdadero<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y su alta virtud<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Guiarnos a la salud.<br>[&#8230;]<br><br>Teol. PAGNONE<\/p>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-11-13\/\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) Cap\u00edtulo XIX. 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