{"id":29975,"date":"2024-09-14T12:26:21","date_gmt":"2024-09-14T12:26:21","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=29975"},"modified":"2024-09-14T12:26:57","modified_gmt":"2024-09-14T12:26:57","slug":"un-interesante-caso-judicial-en-valdocco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/un-interesante-caso-judicial-en-valdocco\/","title":{"rendered":"Un interesante caso judicial en Valdocco"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>Una carta al magistrado de la ciudad de Tur\u00edn fechada el 18 de abril de 1865 abre una interesante e in\u00e9dita ventanita a la vida cotidiana de Valdocco de aquella \u00e9poca.<br><\/em><\/em><br>Entre los j\u00f3venes acogidos en Valdocco en la d\u00e9cada de los 60, cuando se hab\u00edan abierto casi todos los talleres para artesanos, generalmente hu\u00e9rfanos, hab\u00eda algunos enviados por la seguridad p\u00fablica. As\u00ed pues, el Oratorio no s\u00f3lo acog\u00eda a j\u00f3venes buenos y animados de buen coraz\u00f3n, sino tambi\u00e9n a j\u00f3venes dif\u00edciles y problem\u00e1ticos con experiencias decididamente negativas a sus espaldas.<br><br>Quiz\u00e1 estemos acostumbrados a pensar que en Valdocco, con la presencia de Don Bosco, las cosas siempre iban bien, sobre todo en los a\u00f1os cincuenta y principios de los sesenta, cuando la obra salesiana a\u00fan no se hab\u00eda extendido y Don Bosco viv\u00eda en contacto directo y constante con los chicos. Pero m\u00e1s tarde, con una gran masa heterog\u00e9nea de j\u00f3venes, educadores, aprendices de artesanos, j\u00f3venes estudiantes, novicios, estudiantes de filosof\u00eda y teolog\u00eda, estudiantes de la escuela nocturna y trabajadores \u201cexternos\u201d, podr\u00edan haber surgido dificultades en la gesti\u00f3n disciplinaria de la comunidad de Valdocco.<br><br><strong>Un hecho bastante grave<br><\/strong>Una carta al magistrado de la ciudad de Tur\u00edn fechada el 18 de abril de 1865 abre una interesante e in\u00e9dita ventanita a la vida cotidiana de Valdocco de aquella \u00e9poca. La reproducimos y a continuaci\u00f3n y luego la comentamos.<br><br><em>Al Se\u00f1or Magistrado Urbano de la ciudad de Tur\u00edn<br><\/em><br><em>Vista la citaci\u00f3n de intimaci\u00f3n al cl\u00e9rigo Mazzarello, ayudante en el taller de encuadernaci\u00f3n de la casa conocida como Oratorio de San Francisco de Sales; vista a s\u00ed mismo las citaciones de intimaci\u00f3n a los j\u00f3venes Parodi Federico, Castelli Juan y Guglielmi Jos\u00e9, y habiendo examinado detenidamente su contenido, el sac. Bosco Juan, director de este establecimiento, en su deseo de resolver el asunto con menos molestias por parte de las autoridades de la magistratura urbana, cree poder intervenir en nombre de todos en el caso relativo al joven Boglietti Carlos, dispuesto a dar a quien sea la mayor satisfacci\u00f3n.<br>Antes de mencionar el hecho en cuesti\u00f3n, parece oportuno se\u00f1alar que el art\u00edculo 650 del c\u00f3digo penal parece totalmente ajeno al asunto que nos ocupa, porque si se interpretara en el sentido que desea el tribunal de la magistratura urbana, se introducir\u00eda en el r\u00e9gimen dom\u00e9stico de las familias, y los padres y tutores ya no podr\u00edan corregir a sus hijos, ni siquiera para prevenir la insolencia y la insubordinaci\u00f3n, [lo que] ir\u00eda en grave detrimento de la moralidad p\u00fablica y privada.<br>Adem\u00e1s, para contener a ciertos j\u00f3venes, en su mayor\u00eda enviados por la autoridad gubernamental, ten\u00edan la facultad de utilizar todos los medios que considerasen apropiados y, en casos extremos, de enviar al brazo de la seguridad p\u00fablica, como se ha hecho en varias ocasiones.<br>Volviendo ahora al caso de Carlos Boglietti, debemos constatar con pesar, pero con franqueza que fue advertido paternalmente varias veces en vano, y que no s\u00f3lo se mostr\u00f3 incorregible, sino que insult\u00f3, amenaz\u00f3 y maldijo a su asistente, el cl\u00e9rigo Mazzarello delante de sus compa\u00f1eros. Ese asistente, que era de car\u00e1cter muy manso y apacible, se asust\u00f3 tanto por ello que desde entonces estuvo siempre enfermo sin haber podido reanudar nunca sus funciones, y a\u00fan vive enfermo.<br><br>Tras este suceso, Boglietti huy\u00f3 de la casa sin decir a sus superiores a donde se dirig\u00eda y s\u00f3lo dio a conocer su huida a trav\u00e9s de su hermana, cuando supo que quer\u00eda entregarse en manos de la polic\u00eda. Esto no se hizo para preservar su honor.<br><\/em><br><em>Mientras tanto, se solicita que se reparen los da\u00f1os que el asistente ha sufrido en su honor y en su persona, al menos hasta que pueda reanudar sus ocupaciones ordinarias.<br><\/em><br><em>Que las costas de este pleito corran a su cargo. Que ni Boglietti Carlos ni el Sr. Caneparo Stefano su pariente y consejero ya no acudan al citado establecimiento a renovar los actos de insubordinaci\u00f3n y esc\u00e1ndalos ya causados en otras ocasiones.<br>[Sac. Gio Bosco].<br><\/em><br>\u00bfQu\u00e9 dir\u00e9? En primer lugar, que la carta documento muestra c\u00f3mo entre los j\u00f3venes acogidos en Valdocco en los a\u00f1os sesenta, cuando por entonces se hab\u00edan abierto casi todos los talleres para artesanos, generalmente hu\u00e9rfanos, hab\u00eda algunos enviados por la seguridad p\u00fablica. Por tanto, el Oratorio no s\u00f3lo acogi\u00f3 a chicos como Domingo Savio o Francisco Besucco o incluso Miguel Magone, es decir, j\u00f3venes buenos, vivaces, pero de buen coraz\u00f3n, sino tambi\u00e9n a j\u00f3venes dif\u00edciles, problem\u00e1ticos y con experiencias decididamente negativas a sus espaldas.<br>A los jovenc\u00edsimos educadores salesianos de Valdocco se les confi\u00f3 la ardua tarea de reeducarlos, autorizados tambi\u00e9n a recurrir a \u201ctodos aquellos medios que se considerasen oportunos\u201d. \u00bfCu\u00e1les? Sin duda el Sistema Preventivo de Don Bosco, cuya validez qued\u00f3 demostrada por la experiencia de dos d\u00e9cadas en Valdocco. Pero cuando los hechos se pon\u00edan a prueba, \u201cen casos extremos\u201d, para los j\u00f3venes m\u00e1s incorregibles, hab\u00eda que recurrir a la misma fuerza p\u00fablica que los hab\u00eda llevado all\u00ed.<br><br><strong>En el caso en cuesti\u00f3n<br><\/strong>Don Bosco, ante una citaci\u00f3n judicial de uno de sus j\u00f3venes cl\u00e9rigos y de algunos muchachos del Oratorio, sinti\u00f3 el deber de intervenir directamente ante la autoridad constituida para defender a su joven educador, salvaguardar la imagen positiva de su Oratorio y proteger su propia autoridad educativa. Con extrema claridad se\u00f1al\u00f3 al magistrado las posibles consecuencias negativas, para \u00e9l mismo, para las familias y para la sociedad en general, de la aplicaci\u00f3n r\u00edgida, y en su opini\u00f3n injustificada, de un art\u00edculo del c\u00f3digo penal.<br>Como excelente abogado, con una temeraria arenga jur\u00eddico-educativa, Don Bosco transform\u00f3 as\u00ed su defensa en acusaci\u00f3n y al acusador en acusado, hasta el punto de solicitar inmediatamente una indemnizaci\u00f3n por los da\u00f1os f\u00edsicos y morales causados al joven asistente Mazzarello, que cay\u00f3 enfermo y se vio obligado a guardar reposo.<br><br><strong>El desenlace de la disputa<br><\/strong>No se sabe; probablemente termin\u00f3 en nada. Pero todo el asunto nos revela una serie de actitudes y comportamientos no s\u00f3lo poco conocidos de Don Bosco, sino que de alguna manera siempre est\u00e1n vigentes. As\u00ed llegamos a saber que incluso bajo la atenta mirada de Don Bosco el Sistema Preventivo pod\u00eda fallar a veces. El primer inter\u00e9s a salvaguardar era siempre el del joven individual, obviamente a condici\u00f3n de que no entrara en conflicto con el inter\u00e9s superior de otros compa\u00f1eros. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n hab\u00eda que defender la imagen positiva de la obra salesiana en los foros judiciales apropiados. En cuyo caso, sin embargo, hab\u00eda que tener sabiamente en cuenta las posibles consecuencias para no encontrarse con sorpresas desagradables.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una carta al magistrado de la ciudad de Tur\u00edn fechada el 18 de abril de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":29968,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":28,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,2636,1768,2198,1816,2620,2026],"class_list":["post-29975","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-don-bosco","tag-educacion","tag-jovenes","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29975","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29975"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29975\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29968"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29975"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29975"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29975"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}