{"id":29872,"date":"2024-09-02T16:12:53","date_gmt":"2024-09-02T16:12:53","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=29872"},"modified":"2024-09-02T16:16:04","modified_gmt":"2024-09-02T16:16:04","slug":"un-gran-colaborador-de-don-bosco-don-antonio-sala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/su-recuerdo-es-una-bendicion\/un-gran-colaborador-de-don-bosco-don-antonio-sala\/","title":{"rendered":"Un gran colaborador de Don Bosco: Don Antonio Sala"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Una figura importante pero pr\u00e1cticamente desconocida en la historia de los primeros a\u00f1os de la Congregaci\u00f3n Salesiana. Dedic\u00f3 toda su vida salesiana al \u00e1mbito econ\u00f3mico. Din\u00e1mico y emprendedor, fue un gran administrador en el sentido moderno. A su \u00abvisi\u00f3n\u00bb previsora y clarividente debemos muchas obras que son un orgullo actual de la Congregaci\u00f3n. Pero sobre todo su amor por Don Bosco fue intenso.<br><\/em><\/em><br><br><strong>Infancia y juventud<br><\/strong>Naci\u00f3 el 29 de enero de 1836 en Brianza de Lecco, en Monticello di Olgiate Molgora, di\u00f3cesis de Mil\u00e1n. Su padre Pedro y su hermano, administradores de una hilander\u00eda, se hab\u00edan casado con dos hermanas. Eran dos familias muy religiosas con un hijo sacerdote (el salesiano Antonio y su primo Federico, te\u00f3logo y futuro obispo auxiliar de Mil\u00e1n) y un hijo religioso: Ambrosio, hermano de Antonio, salesiano durante algunos a\u00f1os, y sor Mar\u00eda Serafina, hermana de Federico, religiosa de clausura en B\u00e9rgamo. Antonio, una vez terminados sus estudios primarios, adolescente fuerte y robusto, se puso inmediatamente a trabajar en el \u00e1mbito familiar. Como animador del oratorio parroquial, demostr\u00f3 aptitudes para la vida sacerdotal, con su habilidad para atraer a los chicos, organizar los entretenimientos y llevarlos a los oficios religiosos. De regreso del servicio militar en el ej\u00e9rcito austroh\u00fangaro, asumi\u00f3 la responsabilidad de dirigir el negocio familiar, donde revel\u00f3 excelentes dotes administrativas y un gran sentido pr\u00e1ctico. Cuando muri\u00f3 su madre, el joven Antonio madur\u00f3 el deseo de hacerse sacerdote. El p\u00e1rroco P. Nava lo interpret\u00f3 y escribi\u00f3 a Don Bosco a principios de 1863, alabando los dones de naturaleza y gracia del joven y pidi\u00e9ndole que le acogiera en Valdocco. A la respuesta inmediatamente positiva de Don Bosco, Don Nava le dio las gracias y le asegur\u00f3 que el muy agradecido Antonio, de 26 a\u00f1os, llegar\u00eda a Valdocco lo antes posible. El p\u00e1rroco, muy generoso, se comprometi\u00f3 a pagar por adelantado durante cinco a\u00f1os no s\u00f3lo la pensi\u00f3n \u201cdemasiado modesta\u201d solicitada por Don Bosco, sino que en caso de fallecimiento entregar\u00eda como garant\u00eda muebles, cubiertos de plata y objetos de valor en su posesi\u00f3n.<br><br><strong>Estudiante-trabajador y sacerdote-educador<br><\/strong>Al llegar a Tur\u00edn el 5 de marzo de 1863, Sala comenz\u00f3 sus estudios de gram\u00e1tica. En Valdocco se encontraba a gusto, y como \u201chijo de Mar\u00eda\u201d no s\u00f3lo compens\u00f3 los a\u00f1os escolares que hab\u00eda perdido, sino que, desenvuelto y pr\u00e1ctico en los asuntos de negocios, en su tiempo libre ayudaba al ec\u00f3nomo enfermizo P. Alasonatti, daba una mano a los proveedores de las casas, iba \u00e9l mismo al mercado y asist\u00eda en los primeros trabajos de las obras de construcci\u00f3n de la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora. La experiencia le servir\u00eda para las diversas iglesias y edificios salesianos que supervisar\u00eda personalmente en las d\u00e9cadas siguientes.<br>El 22 de mayo de 1869 el P. Sala era ordenado sacerdote, tras haber estado cuatro a\u00f1os en la casa de Lanzo.<br><br><strong>Ec\u00f3nomo en Valdocco (1869-1880)<br><\/strong>Incluso antes de que terminara el curso escolar, el 3 de julio de 1869 Don Bosco le pregunt\u00f3 confidencialmente si estar\u00eda dispuesto a trasladarse a Valdocco durante alg\u00fan tiempo porque hab\u00eda una necesidad absoluta de un ec\u00f3nomo de la casa, ya que el ec\u00f3nomo general P. Savio estaba sobrecargado de trabajo. El P. Sala acept\u00f3 y fue a Valdocco. All\u00ed permanecer\u00eda 26 a\u00f1os, hasta su muerte.<br>All\u00ed pudo profundizar sus apresurados estudios teol\u00f3gicos asistiendo durante tres a\u00f1os a las lecciones de moral en el Convitto: le ser\u00edan muy \u00fatiles en el ministerio pastoral que desempe\u00f1ar\u00eda durante muchos a\u00f1os como confesor ordinario en la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora, capell\u00e1n del Instituto del Buen Pastor, confesor extraordinario del colegio Artigianelli, y sucesivamente tambi\u00e9n asistente espiritual de los talleres femeninos de San Jos\u00e9 en el refugio de Barolo.<br>En la reuni\u00f3n del Consejo Superior del 11 de diciembre de 1869, el padre Savio fue confirmado como ec\u00f3nomo general, pero el padre Sala tambi\u00e9n recibi\u00f3 muchos votos y fue elegido ec\u00f3nomo formalmente en el Cap\u00edtulo del Oratorio del mes de enero siguiente. Tuvo que llevar a cabo una formidable actividad econ\u00f3mico-administrativa dentro de la mega obra de Valdocco, con varios centenares de j\u00f3venes, divididos entre estudiantes, artesanos, oratorianos, cl\u00e9rigos, con muchas aulas, patios, talleres, refectorios, dormitorios, salones, la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora, capillas; a esto hay que a\u00f1adir loter\u00edas, edificios, mantenimiento general, problemas de impuestos, actas notariales&#8230; No estuvo exento de momentos dif\u00edciles, tanto que el 27 de enero de 1870 Don Bosco desde Florencia invit\u00f3 a Don Rua para darle \u00e1nimos.<br>En enero de 1873, habiendo puesto en marcha una peque\u00f1a loter\u00eda cuyo primer premio era una preciosa copia de la Madonna di Foligno de Rafael, Don Bosco le confi\u00f3 la venta de los bonos, prevista sobre todo en Lombard\u00eda. Don Sala viaj\u00f3 especialmente por las provincias de Mil\u00e1n, Como y Varese, donde pudo ofrecer tarjetas ben\u00e9ficas a las familias m\u00e1s conspicuas, a las que sent\u00eda cercanas de alguna manera y que quiz\u00e1s ya estaban en contacto con Don Bosco. Envi\u00f3 muchos bonos, pero muchos otros le fueron devueltos, por lo que fue en busca de otros benefactores hasta Roma. Salesiano de la primera hora, el P. Sala realiz\u00f3 muchos otros humildes servicios, entre ellos la cl\u00e1sica asistencia en el patio y en los talleres y alguna ense\u00f1anza a j\u00f3venes coadjutores. En 1876, en Roma, se ocup\u00f3 de alojar tanto a los salesianos destinados a las nuevas fundaciones de Albano, Ariccia y Magliano como a los misioneros que hab\u00edan venido a recibir un mandato del Papa. El 17 de diciembre de 1876 asisti\u00f3 por primera vez a las reuniones del Consejo Superior: lo har\u00eda durante casi 20 a\u00f1os. En 1878 hizo inspecciones en Mornese y Chieri para prever la necesaria adaptaci\u00f3n de las casas de las FMA. En octubre hizo lo mismo con los salesianos de Randazzo en Sicilia y despu\u00e9s por el Este y Mogliano Veneto. Hizo lo mismo durante m\u00e1s de quince a\u00f1os. Don Bosco confi\u00f3 en \u00e9l y \u00e9l le correspondi\u00f3 la confianza hasta su lecho de muerte, incluso a\u00fan despu\u00e9s, como veremos.<br><br>El Cap\u00edtulo General de 1880 eligi\u00f3 al P. Sala Ec\u00f3nomo General, pero tambi\u00e9n sigui\u00f3 siendo Ec\u00f3nomo de Valdocco durante otros tres a\u00f1os. Inmediatamente se puso manos a la obra.<br>En abril de 1881 hizo reanudar las obras de la iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n y de la residencia de los Salesianos en Roma. Despu\u00e9s se interes\u00f3 por el nuevo edificio de Mogliano Veneto y examin\u00f3 el proyecto de una amplia renovaci\u00f3n de la casa de La Navarra (Francia). A principios de abril del a\u00f1o siguiente estuvo de nuevo en Mestre para negociar con la benefactora Astori y hacer una inspecci\u00f3n de la colonia agr\u00edcola que se estaba construyendo en Mogliano; en noviembre acompa\u00f1\u00f3 all\u00ed a los cuatro primeros salesianos. El 8 de julio de 1883 firm\u00f3 el pliego de condiciones para las obras de construcci\u00f3n del Hospicio de San Juan Evangelista en Tur\u00edn y en oto\u00f1o hizo ordenar los espacios de la imprenta de Valdocco, incluido el despacho del director, que decor\u00f3 con cortinas en las ventanas, \u201cmereciendo\u201d una ben\u00e9vola reprimenda de Don Bosco por tales \u201crefinamientos extras\u201d. A mediados de enero de 1884, con motivo de la Exposici\u00f3n Nacional de Ciencia y Tecnolog\u00eda de Tur\u00edn, se decidi\u00f3 instalar la compleja m\u00e1quina (adquirida para la f\u00e1brica de papel salesiana de Mathi), que a partir de trapos produc\u00eda libros encuadernados. Fue una ardua tarea para el padre Sala conseguir alumnos salesianos debidamente formados para manejarla. Fue un rotundo \u00e9xito de p\u00fablico y Don Bosco se tom\u00f3 la libertad de rechazar otro premio que no fuera el primero. Poco despu\u00e9s, el P. Sala viaj\u00f3 a Roma para acelerar los trabajos en Sacro Cuore, de modo que a principios de mayo Don Bosco pudiera colocar la primera piedra del Hospicio, junto con el Conde Colle (que habr\u00eda traido consigo una ofrenda de 50.000 liras).<br>Obviamente, el P. Sala asisti\u00f3 a las reuniones del Consejo General para dar su esclarecida opini\u00f3n sobre todo en asuntos de su inter\u00e9s: aceptaci\u00f3n de obras, fundaci\u00f3n de una casa en Par\u00eds, pliego de condiciones para la de Lucca, sustituci\u00f3n de un viejo horno por uno nuevo de Viena a un precio favorable, adopci\u00f3n de una \u201ccasa de hu\u00e9spedes\u201d para el personal femenino en Valdocco, estimaciones de los gastos de iluminaci\u00f3n para las casas de Viena, Niza Mar\u00edtima y Mil\u00e1n. El 12 de septiembre present\u00f3 el proyecto del escudo oficial de la Congregaci\u00f3n Salesiana que, discutido y corregido, fue aprobado por el Consejo. En la misma reuni\u00f3n se le encarg\u00f3 que resolviera la disputa sobre el terreno de Chieri y la franja de terreno municipal de Tur\u00edn destinada a la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora, pero ya compensada mediante una permuta. Siguieron numerosas reuniones en septiembre y octubre con la presencia ocasional del P. Sala. El 9 de diciembre se ocup\u00f3 de los problemas econ\u00f3micos de varias casas, entre ellas las de Sampierdarena, N\u00e1poles y Schio.<br><br><strong>Los tres a\u00f1os 1885-1887<br><\/strong>Durante todo el a\u00f1o siguiente (1885) se interes\u00f3 por la casa de Faenza por lo que \u201cmereci\u00f3\u201d otra paternal reprimenda de Don Bosco por los excesivos gastos en los cimientos. En abril asisti\u00f3 a una encuesta realizada en el Colegio de Lanzo por orden del Tribunal Civil de Tur\u00edn. El 22 de junio present\u00f3 e hizo aprobar el plan para elevar un piso de la casa de las FMA en Niza. Para erigir la casa en Trento se asegur\u00f3 de la disponibilidad de recursos econ\u00f3micos locales adecuados, confiado en la colaboraci\u00f3n del Municipio, pero puesto en alerta por Don Bosco que, siempre vigilante, le recordaba que a menudo \u201clos Municipios prometen y no tiene cuidado\u201d. El 20 de septiembre de 1885, don Sala inform\u00f3 al Consejo sobre el terreno para el cementerio salesiano que pod\u00eda adquirirse por 14.000 liras. Se le autoriz\u00f3 a intentar bajar el precio y realizar el proyecto presentado.<br>Siguieron dos a\u00f1os m\u00e1s de reuniones del Consejo General, de viajes para ayudar a las casas en dificultades por problemas edilicios, administrativos y econ\u00f3micos. Mientras tanto, hab\u00eda sido reelegido ec\u00f3nomo general (septiembre de 1886; volver\u00eda a serlo seis a\u00f1os m\u00e1s tarde) y preparaba todo para la consagraci\u00f3n solemne de la iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n en Roma (14 de mayo). All\u00ed, unos meses m\u00e1s tarde, por invitaci\u00f3n expresa del Papa, fueron nombrados un nuevo Procurador y un nuevo P\u00e1rroco en sustituci\u00f3n del P. F. Dalmazzo, y el P. Sala tuvo mil quebraderos de cabeza para desenredar la enmara\u00f1ada madeja de una situaci\u00f3n econ\u00f3mico-financiera insostenible.<br><br><strong>Al lado de Don Bosco moribundo (enero de 1888)<br><\/strong>Llamado urgentemente desde Roma el 30 de diciembre, ya estaba junto a la cama de Don Bosco en la ma\u00f1ana de A\u00f1o Nuevo. Durante todo el mes se altern\u00f3 con el joven secretario Viglietti en la asistencia al enfermo.<br>Cuando Don Bosco falleci\u00f3 el 31 de enero, esa misma noche el Consejo General \u201cpromete al Se\u00f1or que, si Nuestra Se\u00f1ora nos conced\u00eda la gracia de poder enterrar a Don Bosco bajo la iglesia de Mar\u00eda Auxiliadora o al menos en nuestra casa de Valsalice, habr\u00eda empezado a trabajar en la decoraci\u00f3n de su iglesia este a\u00f1o o al menos lo antes posible\u201d. La petici\u00f3n formal realizada por el padre Sala a las autoridades municipales fue rechazada. Entonces apel\u00f3 a Roma y el Presidente del Consejo F. Crispi, consciente de la ayuda que le hab\u00eda prestado Don Bosco cuando estaba exiliado en Tur\u00edn, le concedi\u00f3 la sepultura fuera de la ciudad, en el colegio salesiano de Valsalice. Mientras tanto, el cuerpo de Don Bosco se encuentra cerca de la habitaci\u00f3n de Don Sala. En la tarde del 4 de febrero fue trasladado a Valsalice. En la peque\u00f1a procesi\u00f3n colina arriba, don Sala llora: ha perdido a la persona m\u00e1s querida que a\u00fan ten\u00eda en la tierra. Durante otros seis a\u00f1os, sin embargo, seguir\u00eda desempe\u00f1ando con gran competencia el arduo campo de trabajo que Don Bosco le hab\u00eda confiado en un principio. El 21 de mayo de 1895 se reunir\u00eda con \u00e9l en el cielo, abatido por un infarto card\u00edaco.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una figura importante pero pr\u00e1cticamente desconocida en la historia de los primeros a\u00f1os de la&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":29865,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":30,"footnotes":""},"categories":[180],"tags":[1720,1960,1990,2620,2026,2637],"class_list":["post-29872","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-su-recuerdo-es-una-bendicion","tag-carisma-salesiano","tag-salesianos","tag-solidaridad","tag-testigos","tag-virtud","tag-vocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29872","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29872"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29872\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29865"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29872"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29872"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29872"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}