{"id":29474,"date":"2024-07-23T06:52:01","date_gmt":"2024-07-23T06:52:01","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=29474"},"modified":"2024-07-23T06:52:41","modified_gmt":"2024-07-23T06:52:41","slug":"corregir-a-los-hijos-rebeldes-con-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/corregir-a-los-hijos-rebeldes-con-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"Corregir a los \u201chijos rebeldes\u201d con San Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En septiembre de 1594, Francisco de Sales, sacerdote de la catedral, lleg\u00f3, acompa\u00f1ado de su primo, a Thonon, en Chiablese, provincia situada al sur del lago Leman y cerca de Ginebra, para explorar el territorio con el fin de reconquistar posiblemente al catolicismo aquella provincia, convertida en protestante desde hac\u00eda sesenta a\u00f1os. Comenz\u00f3 as\u00ed una aguda fase de enfrentamiento con los hijos rebeldes de la santa Iglesia, que marcar\u00eda toda su vida como hombre de Iglesia. Hasta su muerte en 1622, emplear\u00eda todos los recursos de un arte tambi\u00e9n caracter\u00edstico del educador frente a los \u201chijos rebeldes\u201d.<br><br><strong>Reconquistar almas<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la \u00e9poca de Francisco de Sales, los partidarios de una \u201creducci\u00f3n\u201d de los herejes por la fuerza eran numerosos. Su padre, el se\u00f1or de Boisy, opinaba que era necesario hablarles \u201ca boca de ca\u00f1\u00f3n\u201d. Aunque la fuerza pol\u00edtica y militar de que dispon\u00eda el duque de Saboya en Chiablese le hab\u00eda permitido conquistar \u201cel cuerpo\u201d de los habitantes, lo que era m\u00e1s importante para Francisco de Sales, y constitu\u00eda su principal objetivo, era conquistar las almas. En otras palabras, dijo a Filotea que \u201cquien conquista el coraz\u00f3n del hombre, conquista al hombre entero\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo primero que hab\u00eda que hacer era saber exactamente cu\u00e1l era la posici\u00f3n de los adversarios. \u00bfC\u00f3mo discutir con los protestantes si no se ha le\u00eddo la <em>Instituci\u00f3n de la Religi\u00f3n Cristiana<\/em> de Calvino? El joven sacerdote escribi\u00f3 ya en 1595 a su antiguo director espiritual, el padre Possevino:<br><br><em>Ya no me atrevo en modo alguno a atacar a Calvino o a Beza, [&#8230;] sin que todos quieran saber exactamente a qu\u00e9 atenerme. Por esto, ya he sufrido dos afrentas, que no me habr\u00edan tocado, si no hubiera confiado en las citas de libros que me enga\u00f1aron. [&#8230;] En una palabra, en estas comarcas, todo el mundo tiene siempre a mano las \u201cInstituciones\u201d; me encuentro en un pa\u00eds donde todo el mundo conoce de memoria sus \u201cInstituciones\u201d.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Poseemos una lista que contiene m\u00e1s de sesenta libros prohibidos, cuyo uso fue permitido a Francisco de Sales por la Congregaci\u00f3n de la Inquisici\u00f3n. No s\u00f3lo contiene obras de Calvino, Beza y diversos autores protestantes, sino tambi\u00e9n traducciones de la Biblia al franc\u00e9s, catecismos protestantes, libros sobre controversias calvinistas, tratados sobre teolog\u00eda protestante y vida evang\u00e9lica, panfletos contra el Papa o simplemente libros de cat\u00f3licos que fueron incluidos en el \u00edndice.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s de la ciencia, la misi\u00f3n exig\u00eda cualidades morales y espirituales especiales, empezando por el desinter\u00e9s total. Su amigo y disc\u00edpulo, el obispo Jean-Pierre Camus, subray\u00f3 esta actitud de desprendimiento que iba a caracterizar toda la vida de Francisco de Sales: \u201cAunque los de Ginebra le reten\u00edan todos los ingresos de la mesa episcopal y el producto de su cap\u00edtulo, nunca le o\u00ed quejarse de tales retenciones\u201d. Por otra parte, seg\u00fan Francisco de Sales, no hab\u00eda que preocuparse demasiado por los bienes eclesi\u00e1sticos, porque, dec\u00eda, \u201cel destino de los bienes de la Iglesia es como el de la barba: cuanto m\u00e1s se la afeita, m\u00e1s robusta y espesa crece\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su objetivo era puramente pastoral: \u201cNo suspiraba por otra cosa que por convertir a las almas rebeldes a la luz de la verdad, que s\u00f3lo brilla en la verdadera Iglesia\u201d. Cuando hablaba de Ginebra, \u201ca la que llamaba su pobre o amada (t\u00e9rminos de compasi\u00f3n y amor), a pesar de su rebeld\u00eda\u201d, suspiraba a veces: \u201c<em>Da mihi animas, caetera tolle tibi<\/em>\u201d. Entendida en su sentido literal, que es el del libro del G\u00e9nesis (cf. Gn 14,21), tal petici\u00f3n hecha a Abraham por el rey de Sodoma tras la victoria que le hab\u00eda permitido recuperar a los prisioneros de guerra y los bienes arrebatados al enemigo, significaba simplemente: \u201cDame las personas y qu\u00e9date con todo lo dem\u00e1s\u201d, es decir, con el bot\u00edn. Pero en labios de Francisco de Sales, estas palabras se convirtieron en la oraci\u00f3n que el misionero dirig\u00eda a Dios para pedirle \u201calmas\u201d, renunciando por completo a las recompensas materiales y a los intereses personales.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l mismo, falto de recursos (su padre le hab\u00eda cortado los vivires durante la misi\u00f3n en Chiablese para convencerle de que renunciara), quer\u00eda ganarse la vida con su trabajo. Dijo<br><br><em>Cuando predicaba la fe en Chiablese, a menudo deseaba ardientemente saber hacer algo, para imitar a San Pablo, que se alimentaba con el trabajo de [sus] manos; pero no sirvo para nada, salvo para remendar mi ropa de alguna manera; sin embargo, es cierto que Dios me ha concedido la gracia de no ser una carga para nadie en Chiablese; cuando no ten\u00eda con qu\u00e9 alimentarme, mi buena madre me enviaba a escondidas ropa blanca y dinero de Sales.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La rebeli\u00f3n de los protestantes hab\u00eda sido causada en gran parte por los pecados del clero, por lo que su conversi\u00f3n exig\u00eda sobre todo tres cosas de los misioneros: oraci\u00f3n, caridad y esp\u00edritu de sacrificio. Escribi\u00f3 a su amigo Antoine Favre en noviembre de 1594: \u201cLa oraci\u00f3n, la limosna y el ayuno son las tres partes que componen la cuerda que el enemigo rompe con dificultad; con la gracia divina, intentaremos atar con ella a este adversario\u201d.<br><br><br><strong>El m\u00e9todo salesiano<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo primero que hab\u00eda que hacer era ponerse en el mismo terreno intelectual que los adversarios. Lo menos que pod\u00eda decirse de ellos a este respecto era que eran absolutamente refractarios a los argumentos filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos heredados de la escol\u00e1stica medieval. Un punto importante, \u00e9ste, que fue se\u00f1alado por Pierre Magnin:<br><br><em>Evit\u00f3 con todas sus fuerzas lanzarse a las disputas y querellas de la escol\u00e1stica, ya que esto se hac\u00eda en vano y, para la gente, el que da la voz m\u00e1s alta siempre aparece como si tuviera m\u00e1s raz\u00f3n. En lugar de ello, se dedic\u00f3 principalmente a proponer con claridad y articulaci\u00f3n los misterios de nuestra santa fe y a defender a la Iglesia cat\u00f3lica contra las vanas creencias de sus enemigos. Para ello, no se carg\u00f3 con muchos libros, pues durante unos diez a\u00f1os s\u00f3lo utiliz\u00f3 la Biblia, la \u201cSuma\u201d de Santo Tom\u00e1s y las \u201cControversias\u201d del cardenal Belarmino.<br><\/em><br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En efecto, si Santo Tom\u00e1s le proporcionaba el punto de referencia cat\u00f3lico y \u201cel eminente te\u00f3logo\u201d Belarmino el arsenal de pruebas contra los protestantes, la \u00fanica base de discusi\u00f3n posible era la Biblia. Y en esto estaba de acuerdo con los herejes:<br><br><em>La fe cristiana se funda en la palabra de Dios; es ella la que la coloca en el grado supremo de seguridad, porque tiene como garante una verdad tan eterna e infalible. La fe que se apoya en otra cosa no es cristiana. Por tanto, la palabra de Dios es la verdadera regla de la buena fe, ya que ser fundamento y regla en este campo es lo mismo.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales fue muy severo con los autores y difusores de errores, especialmente con los \u201cheresiarcas\u201d Calvino y los ministros protestantes, hacia quienes, para \u00e9l, no era concebible tolerancia alguna. Su paciencia, por el contrario, era ilimitada hacia todos aquellos que consideraba v\u00edctimas de sus teor\u00edas. Tambi\u00e9n Pierre Magnin asegura que Francisco escuchaba pacientemente sus dificultades sin montar nunca en c\u00f3lera y sin proferir palabras insultantes contra ellos, a pesar de que estos herejes eran acalorados en sus disputas y sol\u00edan valerse de insultos, burlas o calumnias; en cambio, les mostraba un amor muy cordial, para convencerles de que no le animaba otro inter\u00e9s que la gloria de Dios y la salvaci\u00f3n de las almas.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En un apartado de su libro titulado <em>De la Acogida<\/em>, J.-P. Camus se\u00f1al\u00f3 una serie de rasgos del modelo salesiano, que lo diferenciaban de otros misioneros de Chiablese (probablemente capuchinos) de largas t\u00fanicas y aspecto austero y rudo, que apostrofaban a la gente con las expresiones: \u201ccorazones incircuncisos, rebeldes a la luz, obstinados, raza de v\u00edboras, miembros corrompidos, chispas del infierno, hijos del diablo y de las tinieblas\u201d. Para no atemorizar a la poblaci\u00f3n, Francisco y sus colaboradores hab\u00edan decidido \u201cpartir vestidos con capas y botas cortas, convencidos de que as\u00ed acceder\u00edan m\u00e1s f\u00e1cilmente a las casas de la gente y no molestar\u00edan a las empresas llevando t\u00fanicas largas que eran nuevas para ellos\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Siempre seg\u00fan Camus, fue denunciado ante el obispo porque llamaba \u201chermanos\u201d a los herejes, aunque siempre se trataba de hermanos \u201cerrantes\u201d, a los que invitaba a la reconciliaci\u00f3n y a la reunificaci\u00f3n. A los ojos de Francisco, la fraternidad con los protestantes se justificaba por tres motivos:<br><br><em>Ellos, de hecho, son nuestros hermanos en virtud del bautismo, que es v\u00e1lido en su Iglesia; lo son, adem\u00e1s, en cuanto a sangre y carne, porque nosotros y ellos somos descendientes de Ad\u00e1n. Adem\u00e1s, somos conciudadanos y, por tanto, s\u00fabditos del mismo pr\u00edncipe; \u00bfno es esto capaz de constituir cierta fraternidad? Adem\u00e1s, los consideraba como hijos de la Iglesia en cuanto a su disposici\u00f3n, porque se dejan instruir, y como mis hermanos en cuanto a la esperanza de la misma llamada a la salvaci\u00f3n; y es precisamente [con el nombre de hermanos] como se llamaba antiguamente a los catec\u00famenos antes de bautizarlos.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hermanos perdidos, hermanos rebeldes, pero hermanos, al fin y al cabo. Los misioneros \u201cde choque\u201d le criticaron, entonces, porque \u201clo echaba todo a perder pensando que hac\u00eda el bien, porque complac\u00eda al orgullo tan natural de la herej\u00eda, porque dorm\u00eda a esa gente en su error, acomodando la almohada bajo el codo; cuando en cambio era mejor corregirles usando la misericordia y la justicia, sin ungirles la cabeza con el aceite de la adulaci\u00f3n\u201d. Por su parte, Francisco trataba a la gente con respeto, incluso con compasi\u00f3n, y \u201csi otros pretend\u00edan hacerse temer, \u00e9l deseaba hacerse amar y entrar en los esp\u00edritus por la puerta de la complacencia\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque Camus parece forzar las caracter\u00edsticas oponiendo los dos m\u00e9todos, es cierto que el m\u00e9todo salesiano ten\u00eda sus propias caracter\u00edsticas. La t\u00e1ctica que emple\u00f3 con un calvinista como Jean-Gaspard Deprez lo demuestra claramente: con ocasi\u00f3n de su primer encuentro -cuenta-, \u201cse acerc\u00f3 a m\u00ed y me pregunt\u00f3 c\u00f3mo iba el peque\u00f1o mundo, es decir, el coraz\u00f3n, y si cre\u00eda que pod\u00eda salvarme en mi religi\u00f3n y c\u00f3mo serv\u00eda a Dios en ella\u201d. Durante las conversaciones secretas que mantuvo en Ginebra con Teodoro de Beza, sucesor de Calvino, utiliz\u00f3 el mismo m\u00e9todo basado en el respeto al interlocutor y el di\u00e1logo cort\u00e9s. El \u00fanico que se enfad\u00f3 fue Beza, que pronunci\u00f3 \u201cpalabras indignas de un fil\u00f3sofo\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Seg\u00fan Georges Rolland, que vio a menudo trabajar a Francisco con los protestantes, \u201cnunca les presion\u00f3 [&#8230;] hasta el punto de hacerles indignarse y sentirse cubiertos de verg\u00fcenza y confusi\u00f3n\u201d, sino que \u201ccon su dulzura ordinaria les respondi\u00f3 juiciosamente, despacio, sin acritud ni desprecio, y por este medio se gan\u00f3 sus corazones y su buena voluntad\u201d. Tambi\u00e9n a\u00f1ade que \u201ca menudo era criticado por los cat\u00f3licos que le segu\u00edan a estas conferencias, porque trataba a sus oponentes con demasiada delicadeza. Le dec\u00edan que deb\u00eda hacer que se avergonzaran de sus respuestas impertinentes; a lo que \u00e9l respond\u00eda que emplear palabras insultantes y despectivas no har\u00eda m\u00e1s que desanimar y entorpecer a esos pobres descarriados, mientras que era necesario intentar salvarlos y no confundirlos. Y en la c\u00e1tedra, hablando de ellos, dec\u00eda: \u201cNuestros se\u00f1ores adversarios\u201d, y evitaba en lo posible el nombre de herejes o hugonotes.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A la larga, este m\u00e9todo result\u00f3 eficaz. La hostilidad inicial de los habitantes de Chiablese, familiarizados con los t\u00e9rminos insultantes de \u201cpapista\u201d, \u201cmago\u201d, \u201chechicero\u201d, \u201cid\u00f3latra\u201d y \u201ctuerto\u201d, fue dando paso al respeto, la admiraci\u00f3n y la amistad. Comparando este m\u00e9todo con el de otros misioneros, Camus escribi\u00f3 que Francisco \u201ccazaba m\u00e1s moscas con una cucharada de miel tan familiar para \u00e9l, que todos ellos con sus barriles de vinagre\u201d. Seg\u00fan Claude Marin, los primeros que se atrev\u00edan a acercarse a \u00e9l eran los ni\u00f1os; \u201cles daba una caricia acompa\u00f1ada de una palabra dulce\u201d. Un reci\u00e9n convertido tentado de volverse atr\u00e1s le dec\u00eda: \u201cHas recuperado mi alma\u201d.<br><br><strong>En busca de una nueva forma de comunicaci\u00f3n<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al principio de su misi\u00f3n en Chiablese, Francisco de Sales se top\u00f3 pronto con un muro. Los dirigentes del partido protestante hab\u00edan decidido prohibir a sus correligionarios asistir a los sermones del sacerdote papista. \u00bfQu\u00e9 hacer en tales condiciones? Puesto que los habitantes de Thonon no quer\u00edan acudir a \u00e9l, \u00e9l acudir\u00eda a ellos. \u00bfC\u00f3mo? La nueva forma de comunicaci\u00f3n consistir\u00eda en redactar y distribuir peri\u00f3dicamente folletos, f\u00e1ciles de leer a voluntad en sus casas.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La empresa comenz\u00f3 en enero de 1595. Redact\u00f3 los primeros art\u00edculos, copiados a mano mientras esperaba los servicios de una imprenta, y los distribuy\u00f3 poco a poco. Cada semana enviaba a imprimir a Chamb\u00e9ry un nuevo folleto, que luego hac\u00eda distribuir en las casas de Thonon y en el campo. Dirigi\u00e9ndose a los \u201cse\u00f1ores de Thonon\u201d, Francisco de Sales les explic\u00f3 los porqu\u00e9s y el c\u00f3mo de esta iniciativa:<br><br><em>Habiendo dedicado un poco de tiempo a predicar la palabra de Dios en vuestra ciudad, sin haber sido o\u00eddo por vosotros m\u00e1s que raramente, poco a poco y en secreto, para no dejar piedra sobre piedra por mi parte, empec\u00e9 a poner por escrito algunas razones principales, que eleg\u00eda sobre todo en mis sermones y trataba previamente de viva voz en defensa de la fe de la Iglesia.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Distribuidos peri\u00f3dicamente en los hogares, los folletos aparec\u00edan como una especie de revista semanal. \u00bfQu\u00e9 ventajas pensabas obtener de esta nueva forma de comunicaci\u00f3n? Al dirigirse a los \u201cse\u00f1ores de Thonon\u201d, Francisco de Sales destac\u00f3 las cuatro \u201cconveniencias\u201d de la comunicaci\u00f3n escrita:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; l. Lleva la informaci\u00f3n a casa. 2. Facilita la confrontaci\u00f3n p\u00fablica y el debate de opiniones con el adversario. 3. Es cierto que \u201clas palabras pronunciadas con la boca est\u00e1n vivas, mientras que escritas en papel est\u00e1n muertas\u201d; sin embargo, la escritura \u201cse puede manejar, ofrece m\u00e1s tiempo para la reflexi\u00f3n que la voz y permite reflexionar m\u00e1s profundamente\u201d. 4. La comunicaci\u00f3n escrita es un medio eficaz para combatir la desinformaci\u00f3n, porque da a conocer con precisi\u00f3n el pensamiento del autor y permite verificar si el pensamiento de un personaje corresponde o no a la doctrina que dice defender. Esto le hizo decir: \u201cNo digo nada a Thonon, salvo lo que quiero que se sepa en Annecy y en Roma, en caso de necesidad\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De hecho, consideraba que su primer deber era luchar contra las deformaciones de la doctrina de la Iglesia por parte de los autores protestantes. J.-P. Camus lo explica con precisi\u00f3n:<br><br><em>Uno de sus mayores males reside en el hecho de que sus ministros falsifican nuestras creencias, de modo que su presentaci\u00f3n resulta ser algo muy distinto de lo que es en realidad: por ejemplo, que no damos ninguna importancia a la Sagrada Escritura; que adoramos al Papa; que consideramos a los santos como dioses; que damos m\u00e1s importancia a la Sant\u00edsima Virgen que a Jesucristo; que adoramos a las im\u00e1genes con una adoraci\u00f3n latr\u00e9utica y les atribuimos un aura divina; que las almas del purgatorio est\u00e1n en el mismo estado y en la misma desesperaci\u00f3n que las del infierno; que adoramos el pan de la Eucarist\u00eda; que privamos a las personas de participar de la sangre de Jesucristo; que no nos importan los m\u00e9ritos de Jesucristo, atribuyendo la salvaci\u00f3n \u00fanicamente a los m\u00e9ritos de nuestras buenas acciones; que la confesi\u00f3n auricular es un tormento del esp\u00edritu; e invectivas similares, que hacen que nuestra religi\u00f3n sea odiosa y est\u00e9 desacreditada entre estas personas, que est\u00e1n as\u00ed desinformadas y enga\u00f1adas.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dos actitudes caracterizan el proceder personal de Francisco de Sales como \u201cperiodista\u201d: por una parte, el deber de informar con precisi\u00f3n a sus lectores, explic\u00e1ndoles las razones de la posici\u00f3n cat\u00f3lica, en definitiva, de serles \u00fatil; por otra, un gran deseo de mostrarles su afecto. Dirigi\u00e9ndose a sus lectores, declar\u00f3 inmediatamente: \u201cNunca leer\u00e9is un escrito dirigido a vosotros de un hombre tan aficionado a vuestro bien espiritual como yo\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Junto a la comunicaci\u00f3n escrita, utiliz\u00f3 incidentalmente otras formas de comunicaci\u00f3n, en particular el teatro. Con ocasi\u00f3n del gran acontecimiento cat\u00f3lico de Annemasse, en septiembre de 1597, al que asisti\u00f3 una multitud de varios miles de personas, se represent\u00f3 un drama b\u00edblico titulado El sacrificio de Abraham, en el que el sacerdote se hac\u00eda pasar por Dios Padre. El texto, compuesto en verso, no era obra suya; sin embargo, fue \u00e9l quien sugiri\u00f3 el tema a su primo, el can\u00f3nigo de Sales, y a su hermano Luis, a quien se consideraba \u201csumamente versado en letras humanas\u201d.<br><br><strong>Verdad y caridad<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El autor del libro <em>El Esp\u00edritu del Beato Francisco de Sales<\/em> capt\u00f3 bien el coraz\u00f3n del mensaje salesiano en su forma definitiva, al parecer, cuando titul\u00f3 el comienzo de su obra: De la verdadera caridad, citando esta \u201cfrase preciosa y notable\u201d de su h\u00e9roe: \u201cLa verdad que no es caritativa brota de la caridad que no es verdadera\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para Francisco de Sales, explica Camus, toda correcci\u00f3n debe tener por objeto el bien del que debe ser corregido (lo que puede causar un sufrimiento moment\u00e1neo) y debe hacerse con dulzura y paciencia. Es m\u00e1s, quien corrige debe estar dispuesto a sufrir la injusticia y la ingratitud de quien recibe la correcci\u00f3n.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De la experiencia de Francisco de Sales en Chiablese se recordar\u00e1 que la indispensable alianza de la verdad con la caridad no siempre es f\u00e1cil de poner en pr\u00e1ctica, que hay muchas maneras de ponerla en pr\u00e1ctica, pero que es indispensable para quienes est\u00e1n animados por una aut\u00e9ntica preocupaci\u00f3n por la correcci\u00f3n y la educaci\u00f3n de los \u201chijos rebeldes\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En septiembre de 1594, Francisco de Sales, sacerdote de la catedral, lleg\u00f3, acompa\u00f1ado de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":29467,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":35,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1720,2636,2558,2633,1966,1972,2026],"class_list":["post-29474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-iglesia","tag-salvacion","tag-santos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29474\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29467"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}