{"id":29320,"date":"2024-07-09T10:46:58","date_gmt":"2024-07-09T10:46:58","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=29320"},"modified":"2026-03-25T16:31:46","modified_gmt":"2026-03-25T16:31:46","slug":"el-punto-de-inflexion-en-la-vida-de-san-francisco-de-sales-2-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/el-punto-de-inflexion-en-la-vida-de-san-francisco-de-sales-2-2\/","title":{"rendered":"El punto de inflexi\u00f3n en la vida de San Francisco de Sales (2\/2)"},"content":{"rendered":"\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/el-punto-de-inflexion-en-la-vida-de-san-francisco-de-sales-1-2\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><strong>Comienzo de una nueva etapa<br><\/strong><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A partir de este momento, todo se precipitar\u00eda. Francisco se convirti\u00f3 en un hombre nuevo: \u201c\u00c9l, al principio perplejo, inquieto, melanc\u00f3lico -as\u00ed A. Ravier-, ahora toma decisiones sin demora, ya no alarga sus empresas, se lanza a ellas de cabeza\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inmediatamente, el 10 de mayo, se puso el h\u00e1bito eclesi\u00e1stico. Al d\u00eda siguiente, se present\u00f3 al vicario de la di\u00f3cesis. El 12 de mayo, toma posesi\u00f3n de su cargo en la catedral de Annecy y visita al obispo, Mons. Claude de Granier. El 13 de mayo, preside por primera vez el rezo del Oficio Divino en la catedral. A continuaci\u00f3n, arregl\u00f3 sus asuntos temporales: renunci\u00f3 al t\u00edtulo de se\u00f1or de Villaroget y a sus derechos de primog\u00e9nito; renunci\u00f3 a la magistratura a la que le hab\u00eda destinado su padre. Del 18 de mayo al 7 de junio, se retir\u00f3 con su amigo y confesor, Am\u00e9 Bouvard, al castillo de Sales para preparar sus \u00f3rdenes. Por \u00faltima vez, le asaltan las dudas y las tentaciones; sale victorioso, convencido de que Dios se le hab\u00eda manifestado \u201cmuy misericordioso\u201d durante estos ejercicios espirituales. Prepara entonces el examen can\u00f3nico para la admisi\u00f3n a las \u00f3rdenes.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Invitado por primera vez por el obispo a predicar el d\u00eda de Pentecost\u00e9s, que ese a\u00f1o ca\u00eda el 6 de junio, prepar\u00f3 con sumo cuidado su primer serm\u00f3n para una fiesta en la que \u201cno s\u00f3lo los ancianos, sino tambi\u00e9n los j\u00f3venes deb\u00edan predicar\u201d; pero la llegada inesperada de otro predicador le impidi\u00f3 pronunciarla. El 9 de junio, el obispo de Granier le confiri\u00f3 las cuatro \u00f3rdenes menores y dos d\u00edas despu\u00e9s lo promovi\u00f3 al subdi\u00e1cono.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comenz\u00f3 entonces para \u00e9l una intensa actividad pastoral. El 24 de junio, fiesta de San Juan Bautista, predic\u00f3 en p\u00fablico por primera vez con gran valor, no sin antes sentir cierto temblor, que le oblig\u00f3 a tumbarse en la cama unos instantes antes de subir al p\u00falpito. A partir de entonces, los sermones se multiplicar\u00edan.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una iniciativa audaz para un subdi\u00e1cono fue la fundaci\u00f3n en Annecy de una asociaci\u00f3n destinada a reunir no s\u00f3lo a cl\u00e9rigos, sino sobre todo a laicos, hombres y mujeres, bajo el t\u00edtulo de \u201cCofrad\u00eda de los Penitentes de la Santa Cruz\u201d. \u00c9l mismo redact\u00f3 sus estatutos, que el obispo confirm\u00f3 y aprob\u00f3. Constituida el 1 de septiembre de 1593, inici\u00f3 sus actividades el 14 del mismo mes. Desde el principio, la membres\u00eda fue numerosa y, entre los primeros miembros, Francisco tuvo la alegr\u00eda de contar a su padre y, alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, a su hermano Luis. Los estatutos preve\u00edan no s\u00f3lo celebraciones, oraciones y procesiones, sino tambi\u00e9n visitas a enfermos y presos. Al principio hubo cierto descontento, sobre todo entre los religiosos, pero pronto se vio que el testimonio de los miembros era convincente.<br>Francisco fue ordenado di\u00e1cono el 18 de septiembre y sacerdote tres meses despu\u00e9s, el 18 de diciembre de 1593. Tras tres d\u00edas de preparaci\u00f3n espiritual, celebr\u00f3 su primera misa el 21 de diciembre y predic\u00f3 en Navidad. Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s, tuvo la alegr\u00eda de bautizar a su hermanita Juana, la \u00faltima hija de la se\u00f1ora de Boisy. Su instalaci\u00f3n oficial en la catedral tuvo lugar a finales de diciembre.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su \u201carenga\u201d en lat\u00edn caus\u00f3 una gran impresi\u00f3n en el obispo y en los dem\u00e1s miembros del cabildo, tanto m\u00e1s profunda cuanto que el tema que abordaba era candente: recuperar la antigua sede de la di\u00f3cesis, que era Ginebra. Todos estaban de acuerdo: hab\u00eda que recuperar Ginebra, la ciudad de Calvino que hab\u00eda proscrito el catolicismo. Pero, \u00bfc\u00f3mo? \u00bfCon qu\u00e9 armas? Y ante todo, \u00bfcu\u00e1l era la causa de esta deplorable situaci\u00f3n? La respuesta del rector no ten\u00eda por qu\u00e9 gustar a todos: \u201cSon los ejemplos de los sacerdotes perversos, las acciones, las palabras, en esencia, la iniquidad de todos, pero particularmente del clero\u201d. Siguiendo el ejemplo de los profetas, Francisco de Sales ya no analizaba las causas pol\u00edticas, sociales o ideol\u00f3gicas de la reforma protestante; ya no predicaba la guerra contra los herejes, sino la conversi\u00f3n de todos. El fin del exilio s\u00f3lo pod\u00eda alcanzarse mediante la penitencia y la oraci\u00f3n, en una palabra, mediante la caridad:<br><br><em>Es por la caridad por lo que debemos desmantelar los muros de Ginebra, por la caridad invadirla, por la caridad recuperarla. [&#8230;] No os propongo ni el hierro, ni ese polvo cuyo olor y sabor recuerdan al horno infernal [&#8230;]. Es con el hambre y la sed sufridas por nosotros y no por nuestros adversarios como debemos vencer al enemigo.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Charles-Auguste afirma que, al final de este discurso, Francisco \u201cdescendi\u00f3 de su amb\u00f3n entre los aplausos de toda la asamblea\u201d, pero cabe suponer que algunos can\u00f3nigos se sintieron irritados por la arenga de este joven sacerdote.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pod\u00eda haberse contentado con \u201cimponer la disciplina de los can\u00f3nigos y la exacta observancia de los estatutos\u201d, y en lugar de ello se lanz\u00f3 a una labor pastoral cada vez m\u00e1s intensa: confesiones, predicaci\u00f3n en Annecy y en los pueblos, visitas a los enfermos y a los presos. Cuando era necesario, empleaba sus conocimientos jur\u00eddicos en beneficio de los dem\u00e1s, resolv\u00eda litigios y discut\u00eda con los hugonotes. Desde enero de 1594 hasta el inicio de su misi\u00f3n en Chiablese, en septiembre, su labor de predicador debi\u00f3 de tener un comienzo prometedor. Como demuestran las numerosas citas, sus fuentes eran la Biblia, los Padres y los te\u00f3logos, y tambi\u00e9n autores paganos como Arist\u00f3teles, Plinio y Virgilio, cuyo famoso <em>Jovis omnia plena<\/em> no tem\u00eda citar. Su padre no estaba acostumbrado a un celo tan arrollador ni a una predicaci\u00f3n tan frecuente. Un d\u00eda -contaba Francisco a su amigo Jean-Pierre Camus- me llev\u00f3 aparte y me dijo:<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Francisco no era de esta opini\u00f3n: para \u00e9l, \u201cculpar a un obrero o a un vi\u00f1ador porque cultiva demasiado bien su tierra era alabarlo\u201d.<br><br><em>Sacerdote, predicas demasiado a menudo. Incluso oigo tocar la campana entre semana para el serm\u00f3n y me dicen: \u00a1Es el sacerdote! \u00a1El sacerdote! En mi \u00e9poca no era as\u00ed, los sermones eran mucho m\u00e1s raros; \u00a1pero qu\u00e9 sermones! Dios sabe que eran eruditos, bien documentados; estaban llenos de historias maravillosas, un solo serm\u00f3n conten\u00eda m\u00e1s citas en lat\u00edn y griego que diez de los tuyos: todo el mundo era feliz y se edificaba, la gente corr\u00eda a o\u00edrlos; habr\u00edas o\u00eddo que iban a recoger man\u00e1. Ahora hac\u00e9is que esta pr\u00e1ctica sea tan com\u00fan que ya no le prestamos atenci\u00f3n y ya no os tenemos en tanta estima.<\/em><br><br><strong>Los inicios de su amistad con Antoine Favre<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los humanistas ten\u00edan un gusto por la amistad, un espacio propicio para el intercambio epistolar en el que uno pod\u00eda expresar su afecto con expresiones apropiadas extra\u00eddas de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica. Francisco de Sales hab\u00eda le\u00eddo sin duda el <em>De amicitia<\/em> de Cicer\u00f3n. Volvi\u00f3 a su memoria la expresi\u00f3n con la que Horacio llamaba a Virgilio \u201cla mitad de mi alma\u201d (<em>Et serves animae dimidium meae<\/em>).<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tal vez recordara tambi\u00e9n la amistad que un\u00eda a Montaigne y \u00c9tienne de La Bo\u00e9tie: \u201c\u00c9ramos en todos los aspectos la mitad del otro\u201d, escribi\u00f3 el autor de los Ensayos, \u201csiendo una sola alma en dos cuerpos, seg\u00fan la feliz definici\u00f3n de Arist\u00f3teles\u201d; \u201csi se me pide que explique por qu\u00e9 le amaba, encuentro que esto no puede expresarse m\u00e1s que respondiendo: Porque \u00e9l era \u00e9l y porque yo era yo\u201d. Un verdadero amigo es un tesoro, dice el proverbio, y Francisco de Sales pudo experimentar que era cierto en el momento en que su vida dio un giro definitivo, gracias a su amistad con Antoine Favre.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Poseemos la primera carta que Favre le dirigi\u00f3 el 30 de julio de 1593 desde Chamb\u00e9ry. Con alusiones al \u201cdivino Plat\u00f3n\u201d y en un lat\u00edn elegante y refinado, expresaba su deseo: el de, seg\u00fan escrib\u00eda, \u201cno s\u00f3lo amarte y honrarte, sino tambi\u00e9n contraer un v\u00ednculo vinculante para siempre\u201d. Favre ten\u00eda entonces treinta y cinco a\u00f1os, hab\u00eda sido senador durante cinco a\u00f1os, y Francisco era diez a\u00f1os m\u00e1s joven. Ya se conoc\u00edan de o\u00eddas, y Francisco incluso hab\u00eda intentado ponerse en contacto con \u00e9l. Al recibir la carta, el joven sacerdote de Sales se alegr\u00f3:<br><br><em>He recibido, ilustr\u00edsimo var\u00f3n y recto Senador, vuestra carta, precios\u00edsima prenda de vuestra benevolencia para conmigo, que, tambi\u00e9n por no esperada, me ha llenado de tanta alegr\u00eda y admiraci\u00f3n, que no puedo expresar mis sentimientos.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s all\u00e1 de la ret\u00f3rica evidente, ayudada por el uso del lat\u00edn, \u00e9ste fue el comienzo de una amistad que dur\u00f3 hasta su muerte. A la \u201cprovocaci\u00f3n\u201d del \u201cm\u00e1s ilustre y recto senador\u201d, que se asemejaba a un desaf\u00edo a duelo, Francisco respondi\u00f3 con expresiones adecuadas al caso: si el amigo fue el primero en entrar en la arena pac\u00edfica de la amistad, ya se ver\u00e1 qui\u00e9n ser\u00e1 el \u00faltimo en permanecer en ella, porque yo -dijo Francisco- soy \u201cun luchador que, por naturaleza, es el m\u00e1s ardiente en este tipo de lucha\u201d. De este primer intercambio de correspondencia nacer\u00e1 el deseo de conocerse: de hecho, escribe, \u201cque la admiraci\u00f3n suscita el deseo de conocer, es una m\u00e1xima que se aprende desde las primeras p\u00e1ginas de la filosof\u00eda\u201d. Las cartas se sucedieron r\u00e1pidamente.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A finales de octubre de 1593, Francisco le respondi\u00f3 para agradecerle que le procurara \u2018otra amistad\u2019, la de Fran\u00e7ois Girard. Hab\u00eda le\u00eddo y rele\u00eddo las cartas de Favre \u201cm\u00e1s de diez veces\u201d. El 30 de noviembre siguiente, Favre le insisti\u00f3 para que aceptara la dignidad de senador, pero por este motivo no quiso seguirle. A principios de diciembre, Francisco le anunci\u00f3 que su \u201cquerid\u00edsima madre\u201d hab\u00eda dado a luz a su decimotercer hijo. Hacia finales de diciembre, le informa de su pr\u00f3xima ordenaci\u00f3n sacerdotal, un \u201cdistinguido honor y excelente bien\u201d, que le convertir\u00e1 en un hombre diferente, a pesar de los sentimientos de temor que albergaba en su interior. En la v\u00edspera de Navidad de 1593 tuvo lugar una reuni\u00f3n en Annecy, donde unos d\u00edas despu\u00e9s Favre probablemente presenci\u00f3 la toma de posesi\u00f3n del joven sacerdote. A principios de 1594, una fiebre oblig\u00f3 a Francisco a guardar cama, y su amigo le consol\u00f3 hasta tal punto que le dijo que tu fiebre se hab\u00eda convertido en \u201cnuestra\u201d fiebre. En marzo de 1594, empez\u00f3 a llamarle \u201chermano\u201d, mientras que la novia de Favre ser\u00eda para Francisco \u201cmi dulc\u00edsima hermana\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta amistad result\u00f3 fruct\u00edfera y fecunda, pues el 29 de mayo de 1594, Favre fund\u00f3 a su vez la Cofrad\u00eda de la Santa Cruz en Chamb\u00e9ry; y el martes de Pentecost\u00e9s, los dos amigos organizaron una gran peregrinaci\u00f3n com\u00fan a Aix. En junio, Favre con su esposa, llamada por Francisco \u201cmi dulc\u00edsima hermana, tu m\u00e1s ilustre y amada esposa\u201d, y sus \u201cnobles hijos\u201d era esperado con impaciencia en Annecy. Antoine Favre tuvo entonces cinco hijos y una hija. En agosto, escribi\u00f3 una carta a los hijos de Favre para agradecerles sus escritos, animarles a seguir los ejemplos de su padre y rogarles que transmitieran a su madre sus sentimientos de \u201cpiedad filial\u201d. El 2 de septiembre de 1594, en una nota escrita apresuradamente, Favre anuncia su pr\u00f3xima visita \u201clo antes posible\u201d y termina con repetidos saludos no s\u00f3lo a su \u201cquerido hermano\u201d, sino tambi\u00e9n a \u201clos de Sales y a todos los Salesianos\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No faltaron quienes no se abstuvieron de criticar estas cartas un tanto magnilocuentes, llenas de cumplidos exagerados y periodos latinos sobreactuados. Al igual que su corresponsal, el sacerdote de Sales, intercalando su lat\u00edn con referencias a la Biblia y a los Padres de la Iglesia, se ocupaba especialmente de citar a autores de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica. El modelo ciceroniano y el arte epistolar nunca se le escaparon y, adem\u00e1s, su amigo Favre califica las cartas de Francisco no s\u00f3lo de \u201cciceronianas\u201d, sino tambi\u00e9n de \u201catenienses\u201d. No es de extra\u00f1ar que una de sus propias cartas a Antoine Favre contenga la famosa cita de Terencio: \u201cNada de lo humano nos es ajeno\u201d, adagio que se ha convertido en profesi\u00f3n de fe entre los humanistas.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En conclusi\u00f3n, Francisco consideraba esta amistad como un don del cielo, describi\u00e9ndola como una \u201camistad fraternal que la Bondad divina, forjadora de la naturaleza, teji\u00f3 tan v\u00edvida y perfectamente entre \u00e9l y yo, a pesar de que \u00e9ramos diferentes en nacimiento y vocaci\u00f3n, y desiguales en dones y gracias que yo s\u00f3lo pose\u00eda en \u00e9l\u201d. Durante los a\u00f1os dif\u00edciles que vendr\u00edan, Antoine Favre ser\u00eda siempre su confidente y su mejor apoyo.<br><br><strong>Una misi\u00f3n peligrosa<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En 1594, el duque de Saboya, Carlos Manuel I (1580-1630), acababa de reconquistar Chiablese, una regi\u00f3n cercana a Ginebra, al sur del lago Lem\u00e1n, disputada durante mucho tiempo entre vecinos. La historia pol\u00edtico-religiosa de Chiablese era complicada, como demuestra una carta escrita en tosco italiano en febrero de 1596 y dirigida al nuncio de Tur\u00edn:<br><br><em>Una parte de esta di\u00f3cesis de Ginebra fue ocupada por los Berneses, hace sesenta a\u00f1os, [y] permaneci\u00f3 her\u00e9tica; la cual, siendo reducida al pleno poder de Su Alteza Seren\u00edsima estos \u00faltimos a\u00f1os, por la guerra, [y reunida con] su antiguo patrimonio, muchos de los [habitantes,] movidos m\u00e1s bien por el estruendo de los arcabuces que por los sermones que all\u00ed se predicaban por orden de Monse\u00f1or Obispo, se redujeron a la fe en el seno de la santa madre Iglesia. Pero entonces, infestadas aquellas tierras por las incursiones de los ginebrinos y los franceses, volvieron al fango.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El duque, con la intenci\u00f3n de devolver al catolicismo a aquella poblaci\u00f3n de unas veinticinco mil almas, se dirigi\u00f3 al obispo para que hiciera lo necesario. Ya en 1589, hab\u00eda enviado a cincuenta p\u00e1rrocos para recuperar la posesi\u00f3n de las parroquias, pero pronto fueron rechazados por los calvinistas. Esta vez era necesario proceder de otro modo, es decir, enviar a dos o tres misioneros muy instruidos, capaces de hacer frente a la tormenta que no dejar\u00eda de azotar a los \u201cpapistas\u201d. En una asamblea del clero, el obispo expuso el plan y pidi\u00f3 voluntarios. Nadie dijo ni p\u00edo. Cuando volvi\u00f3 los ojos hacia el preboste de Sales, \u00e9ste le dijo: \u201cMonse\u00f1or, si me cree capaz y me lo ordena, estoy dispuesto a obedecer e ir\u00e9 de buena gana\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sab\u00eda bien lo que le esperaba y que ser\u00eda recibido con \u201cinsultos en los labios o piedras en la mano\u201d. Para Francisco, la oposici\u00f3n de su padre a tal misi\u00f3n (perjudicial para su vida y a\u00fan m\u00e1s para el honor de su familia) ya no parec\u00eda un obst\u00e1culo, porque reconoc\u00eda una voluntad superior en la orden del obispo. A las objeciones de su padre sobre los peligros reales de la misi\u00f3n, respondi\u00f3 con orgullo:<br><br><em>Dios, mi Padre, proveer\u00e1: es \u00e9l quien ayuda a los fuertes; s\u00f3lo hace falta valor. [&#8230;] \u00bfY si nos enviaran a la India o a Inglaterra? \u00bfNo habr\u00eda de ir all\u00ed? [&#8230;] Es cierto que es una empresa laboriosa, y nadie se atrever\u00eda a negarlo; pero \u00bfpara qu\u00e9 nos ponemos estas ropas si rehuimos llevar la carga?<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se prepar\u00f3 para la misi\u00f3n en el castillo de Sales, a principios de septiembre de 1594, en un clima pesado: \u201cSu padre no quer\u00eda verle, porque se opon\u00eda totalmente al compromiso apost\u00f3lico de su hijo y le hab\u00eda obstaculizado con todos los esfuerzos imaginables, sin haber conseguido minar su generosa decisi\u00f3n. La \u00faltima noche se despidi\u00f3 en secreto de su virtuosa madre\u201d.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El 14 de septiembre de 1594 lleg\u00f3 a Chiablese en compa\u00f1\u00eda de su primo Luis de Sales. Cuatro d\u00edas despu\u00e9s, su padre envi\u00f3 a un criado para decirle que regresara, \u201cpero el santo joven [en respuesta] envi\u00f3 de vuelta a su sirviente Georges Rolland y a su propio caballo, y persuadi\u00f3 a su primo de que regresara tambi\u00e9n para tranquilizar a la familia. El primo le obedeci\u00f3, aunque m\u00e1s tarde volvi\u00f3 a verle. Y nuestro santo cont\u00f3 [&#8230;] que en toda su vida nunca hab\u00eda sentido un consuelo interior tan grande, ni tanto valor en el servicio de Dios y de las almas, como aquel 18 de septiembre de 1594, cuando se encontr\u00f3 sin compa\u00f1ero, sin sirviente, sin equipo, y obligado a vagar de aqu\u00ed para all\u00e1, solo, pobre y a pie, ocupado en predicar el Reino de Dios.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Para disuadirle de una misi\u00f3n tan arriesgada, su padre le deshered\u00f3. Seg\u00fan Pierre Magnin, \u201cel padre de Francisco, seg\u00fan supe de labios del santo var\u00f3n, no quiso ayudarle con la abundancia que hubiera sido necesaria, deseando desviarle de tal empresa iniciada por su hijo contra su consejo, bien consciente del evidente peligro al que expon\u00eda su vida. Y una vez le permiti\u00f3 salir de Sales para volver a Thonon con s\u00f3lo un escudo, de modo que [Francisco] se vio obligado [&#8230;] a hacer el viaje a pie, a menudo mal vestido y mal abrigado, expuesto a un fr\u00edo intenso, al viento, a la lluvia y a la nieve insoportables en este pa\u00eds\u00bb.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tras un asalto que sufri\u00f3 con Georges Rolland, el se\u00f1or de Boisy volvi\u00f3 a intentar disuadirle de la empresa, pero de nuevo sin \u00e9xito. Francisco intent\u00f3 sacudir las cuerdas de su orgullo paterno escribi\u00e9ndole estas encomiables l\u00edneas<br><br><em>Si Rolland fuera tu hijo, aunque no es m\u00e1s que tu sirviente, no habr\u00eda tenido tan poco valor como para echarse atr\u00e1s en un combate tan modesto como el que le ha tocado, y no hablar\u00eda de \u00e9l como de una gran batalla. Nadie puede dudar de la mala voluntad de nuestros adversarios; pero nos hac\u00e9is un mal al dudar de nuestro valor. [&#8230;] Te ruego, pues, Padre m\u00edo, que no atribuyas mi perseverancia a la desobediencia y que me consideres siempre como tu hijo m\u00e1s respetuoso.<\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una observaci\u00f3n esclarecedora que nos ha transmitido Alberto de Ginebra nos ayuda a comprender mejor lo que acab\u00f3 por convencer al padre de que dejara de oponerse a su hijo. El abuelo de este testigo en el proceso de beatificaci\u00f3n, amigo del se\u00f1or de Boisy, hab\u00eda dicho un d\u00eda al padre de Francisco que deb\u00eda sentirse \u201cmuy afortunado por tener un hijo tan querido por Dios, y que lo consideraba demasiado sabio y temeroso de Dios como para oponerse a la santa voluntad [de su hijo], que ten\u00eda por objeto realizar un plan en el que el santo nombre de Dios ser\u00eda muy glorificado, la Iglesia exaltada y la casa de Sales recibir\u00eda mayor gloria que todos los dem\u00e1s t\u00edtulos, por ilustres que fueran\u201d.<br><br><strong>El tiempo de las responsabilidades<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sacerdote de la catedral en 1593, con s\u00f3lo veinticinco a\u00f1os, jefe de la misi\u00f3n de Chiablese al a\u00f1o siguiente, Francisco de Sales pudo contar con una educaci\u00f3n excepcionalmente rica y armoniosa: una educaci\u00f3n familiar cuidada, una formaci\u00f3n moral y religiosa de gran calidad y estudios literarios, filos\u00f3ficos, teol\u00f3gicos, cient\u00edficos y jur\u00eddicos de alto nivel. Es cierto que se hab\u00eda beneficiado de posibilidades negadas a la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos, pero en \u00e9l destacaban el esfuerzo personal, la respuesta generosa a los llamamientos que recib\u00eda y la tenacidad que mostraba en la prosecuci\u00f3n de su vocaci\u00f3n, por no hablar de la marcada espiritualidad que inspiraba su comportamiento.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A estas alturas iba a convertirse en un hombre p\u00fablico, con responsabilidades cada vez m\u00e1s amplias, que le permitir\u00edan poner sus dones de la naturaleza y de la gracia al servicio de los dem\u00e1s. Previsto para ser obispo coadjutor de Ginebra ya en 1596, nombrado obispo en 1599, se convirti\u00f3 en obispo de Ginebra a la muerte de su predecesor en 1602. Hombre de Iglesia ante todo, pero muy inmerso en la vida de la sociedad, le veremos preocupado no s\u00f3lo por la administraci\u00f3n de la di\u00f3cesis, sino tambi\u00e9n por la formaci\u00f3n de las personas confiadas a su ministerio pastoral.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) Comienzo de una nueva etapa\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A partir de este momento, todo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":29313,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":57,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1708,2566,2558,2633,1966,1972,2620,2637],"class_list":["post-29320","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-benefactores","tag-caridad","tag-dios","tag-iglesia","tag-salvacion","tag-santos","tag-testigos","tag-vocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29320","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29320"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29320\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51101,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29320\/revisions\/51101"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/29313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29320"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29320"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29320"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}