{"id":28640,"date":"2024-06-10T14:49:47","date_gmt":"2024-06-10T14:49:47","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=28640"},"modified":"2024-06-10T14:50:30","modified_gmt":"2024-06-10T14:50:30","slug":"don-bosco-y-la-lengua-italiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/don-bosco-y-la-lengua-italiana\/","title":{"rendered":"Don Bosco y la lengua italiana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Piamonte a principios del siglo XIX era todav\u00eda una zona perif\u00e9rica en comparaci\u00f3n con el resto de Italia. La lengua hablada era el piamont\u00e9s. El italiano s\u00f3lo se utilizaba en casos especiales, como llevar un vestido en ocasiones especiales. Las clases altas utilizaban m\u00e1s bien el franc\u00e9s en la escritura y recurr\u00edan al dialecto en la conversaci\u00f3n.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1822, el rey Carlos F\u00e9lix aprob\u00f3 un reglamento para las escuelas con disposiciones especiales para la ense\u00f1anza de la lengua italiana. Sin embargo, estas disposiciones no fueron muy eficaces, sobre todo por el m\u00e9todo con que se aplicaron.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No es de extra\u00f1ar, por tanto, que el uso correcto de la lengua italiana tambi\u00e9n le costara no pocos esfuerzos a Don Bosco. No en vano, en el manuscrito de sus Memorias es f\u00e1cil encontrar palabras piamontesas italianizadas o palabras italianas utilizadas en sentido dialectal, como en los siguientes casos:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Not\u00e9 que [&#8230;] aparec\u00eda un sfrosadore\u00bb (ASC 132 \/ 58A7), donde sfrosadore (<\/em>piamont\u00e9s:<em> sfrosador) significa defraudador, e igualmente: \u201cDon Bosco con sus hijos podr\u00eda en cualquier momento excitar una revoluci\u00f3n\u201d (ASC 132 \/ 58E4), donde figli<\/em> (piamont\u00e9s: <em>fieuj<\/em>) significa <em>j\u00f3venes<\/em>. Y as\u00ed sucesivamente.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si Don Bosco pudo entonces escribir con propiedad de lenguaje, combinada con sencillez y claridad, se debe, entre otras cosas, al paciente uso del vocabulario que le aconsejaba Silvio Pellico (MB III, 314-315).<br><br><strong>Una correcci\u00f3n<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un ejemplo significativo lo encontramos en la correcci\u00f3n de una frase del primer sue\u00f1o que describe en sus <em>Memorias<\/em>: \u201c<em>Hazte sano, fuerte y robusto<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Don Bosco, revisando el manuscrito, traz\u00f3 una l\u00ednea sobre la palabra \u201csano\u201d y escribi\u00f3 en su lugar: \u201chumilde\u201d (ASC 132 \/ 57A7).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 oy\u00f3 realmente Don Bosco en su sue\u00f1o y por qu\u00e9 cambi\u00f3 entonces esa palabra? Se ha hablado de un cambio de significado hecho con fines did\u00e1cticos, como parece haber sido costumbre de Don Bosco a veces al narrar y escribir sus sue\u00f1os. Pero, \u00bfno podr\u00eda tratarse m\u00e1s bien de una simple aclaraci\u00f3n del significado original?<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A los 9 a\u00f1os Juancito Bosco s\u00f3lo hablaba y o\u00eda en piamont\u00e9s. Acababa de empezar a estudiar \u201clos elementos de la lectura y la escritura\u201d en la escuela de Don Lacqua, en Capriglio. En casa y en el pueblo s\u00f3lo se hablaba en dialecto. En la iglesia, Juancito o\u00eda al p\u00e1rroco o al capell\u00e1n leer el Evangelio en lat\u00edn y explicarlo en piamont\u00e9s.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por tanto, es m\u00e1s que razonable suponer que en sue\u00f1os Juancito oyera tanto al \u201cVenerable Hombre\u201d como a la \u201cMujer de majestuoso aspecto\u201d expresarse en dialecto. Las palabras que oy\u00f3 en el sue\u00f1o deben entonces ser recordadas en dialecto. No: \u201chumilde, fuerte, robusto\u201d, sino: \u201c<em>san, f\u00f2rt e robusto<\/em>\u201d en el caracter\u00edstico acento local.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En tales circunstancias, estos adjetivos no pod\u00edan tener un significado puramente literal, sino figurado. Ahora bien, \u201c<em>san<\/em>\u201d, en sentido figurado, significa: sin maldad, recto en su conducta moral, es decir, bueno (C. ZALLI, Dizionario Piemontese-Italiano, Carmagnola, Tip. di P. Barbi\u00e9, 2 a ed, 1830, vol. II, p. 330, usado en el Dizionario Piemontese-Italiano, Carmagnola, Tip. di P. Barbi\u00e9, 2 a ed, 1830, vol. II, p. 330). II, p. 330, utilizado por Don Bosco); \u201c<em>f\u00f2rt e robust<\/em>\u201d significa <em>valiente<\/em> (fuerte, intr\u00e9pido, etc.) y que est\u00e1 dotado de resistencia en el sentido f\u00edsico y moral (C. ZALLI, o. c., vol. I, 360; vol. II, 309).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Don Bosco no olvidar\u00eda nunca m\u00e1s esos tres adjetivos \u201c<em>san, f\u00f2rt e robust<\/em>\u201d y cuando escribi\u00f3 sus Memorias, aunque a primera vista los tradujo literalmente, pens\u00e1ndolo despu\u00e9s, le pareci\u00f3 m\u00e1s oportuno precisar mejor el significado de la primera palabra. Que <em>san<\/em> (= bueno) para un ni\u00f1o de 9 a\u00f1os significaba <em>obediente<\/em>, <em>d\u00f3cil, no caprichoso, no altivo<\/em>, en una palabra: \u00a1&#8217;humilde&#8217;!<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se tratar\u00eda, pues, de una aclaraci\u00f3n, no de un cambio de significado.<br><br><strong>Confirmaci\u00f3n de esta interpretaci\u00f3n<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Don Bosco, al escribir sus Memorias, subray\u00f3 con franqueza los defectos de su infancia. Dos pasajes tomados de las mismas Memorias lo confirman.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El primero se refiere al a\u00f1o de su primera Confesi\u00f3n y Comuni\u00f3n para la que Mam\u00e1 Margarita hab\u00eda preparado a su Juan: Don Bosco escribi\u00f3: \u201c<em>Consider\u00e9 y trat\u00e9 de practicar los consejos de mi piadosa madre; y me parece que desde aquel d\u00eda ha habido alguna mejor\u00eda en mi vida, especialmente en la obediencia y sumisi\u00f3n a los dem\u00e1s, a la que antes hab\u00eda sentido gran repugnancia, queriendo siempre hacer mis reflexiones infantiles a los que me mandaban o me daban buenos consejos<\/em>\u201d (ASC 132 \/ 60B5).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La otra se encuentra un poco m\u00e1s adelante, donde Don Bosco habla de las dificultades que encontr\u00f3 con su hermanastro Antonio para entregarse al estudio. Es un detalle divertido para nosotros, pero que delata el temperamento de Antonio y el de Juancito. As\u00ed, se cuenta que Antonio le dijo un d\u00eda, al verlo en la cocina, sentado a la mesa, todo concentrado en sus libros: \u201c<em>Quiero terminar con esta gram\u00e1tica. He llegado a la mayor\u00eda de edad y nunca he visto estos libros<\/em>\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda Don Bosco: \u201c<em>Dominado en aquel momento por la aflicci\u00f3n y la c\u00f3lera, respond\u00ed lo que no deb\u00eda. \u201cHablas mal -le dije-. \u00bfNo sabes que nuestro burro es m\u00e1s grande que t\u00fa y que nunca fue a la escuela? \u00bfQuieres llegar a ser como \u00e9l?\u201d. Ante estas palabras mont\u00f3 en c\u00f3lera, y s\u00f3lo con mis piernas, que me serv\u00edan muy bien, pude escapar y librarme de una lluvia de golpes y bofetadas<\/em>\u201d (ASC 132 \/ 57B5).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos detalles permiten comprender mejor la advertencia del sue\u00f1o y, al mismo tiempo, pueden explicar la raz\u00f3n de la \u201caclaraci\u00f3n\u201d ling\u00fc\u00edstica antes mencionada.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al interpretar, por tanto, los manuscritos de Don Bosco ser\u00e1 \u00fatil no olvidar el problema de la lengua, porque Don Bosco hablaba y escrib\u00eda correctamente en italiano, pero su lengua materna era aquella en la que pensaba.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En Roma, el 8 de mayo de 1887, en una recepci\u00f3n en su honor, cuando le preguntaron qu\u00e9 lengua le gustaba m\u00e1s, dijo: <em>\u201cLa lengua que m\u00e1s me gusta es la que me ense\u00f1\u00f3 mi madre, porque me cost\u00f3 poco esfuerzo aprenderla y me resulta m\u00e1s f\u00e1cil expresar mis ideas en ella, \u00a1y luego no la olvido tan f\u00e1cilmente como otras lenguas!\u201d<\/em><em> (MB XVIII, 325)<\/em><em>.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Piamonte a principios del siglo XIX era todav\u00eda una zona perif\u00e9rica en comparaci\u00f3n&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":28633,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":47,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,1768,1972,1984],"class_list":["post-28640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-santos","tag-suenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28640\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/28633"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}