{"id":28335,"date":"2024-05-13T07:03:45","date_gmt":"2024-05-13T07:03:45","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=28335"},"modified":"2024-05-13T07:04:21","modified_gmt":"2024-05-13T07:04:21","slug":"madre-rosetta-marchese-profundamente-educadora-salesiana-porque-enraizada-en-cristo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/madre-rosetta-marchese-profundamente-educadora-salesiana-porque-enraizada-en-cristo\/","title":{"rendered":"Madre Rosetta Marchese: profundamente educadora salesiana porque enraizada en Cristo"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>Madre Rosetta Marchese, Hija de Mar\u00eda Auxiliadora, fue Superiora General de 1981 a 1984. Recibi\u00f3 muchas gracias de la Providencia que la sostuvieron en su camino de servicio a la Congregaci\u00f3n y la llevaron a hacer una ofrenda de s\u00ed misma por la salvaci\u00f3n de las almas, ofrenda que Dios apreci\u00f3<\/em><\/em>.<br><br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Sierva de Dios Madre Rosetta Marchese naci\u00f3 en Aosta el 20 de octubre de 1922, hija de Giovanni y Giovanna Stuardi. Es la mayor de tres hijas: ella, Ana y Mar\u00eda Luisa. Naci\u00f3 en una bonita casa de las afueras. Rosetta asisti\u00f3 al parvulario y a las tres primeras clases de primaria en las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora. De 1928 a 1938 (de los 6 a los 16 a\u00f1os) fue una asidua y activa oratoriana y miembro de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica. El ambiente salesiano era vivo, sereno y fue all\u00ed donde floreci\u00f3 su vocaci\u00f3n.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con casi 16 a\u00f1os, el 15 de octubre de 1938, Rosetta ingres\u00f3 como aspirante en la Casa \u201cMadre Mazzarello\u201d de Tur\u00edn. El 31 de enero de 1939 fue admitida al postulantado. Era una joven sencilla, alegre, de oraci\u00f3n y sacrificio. El 6 de agosto entr\u00f3 en el Noviciado. En su mesita del estudio se lee: \u201cQuien se ahorra no ama, se ama\u201d. El 5 de agosto de 1941 hizo su primera profesi\u00f3n. Solicit\u00f3 a sus superiores salir como misionera, pero debido a la guerra no recibi\u00f3 una respuesta positiva. Inmediatamente despu\u00e9s de su profesi\u00f3n, Sor Rosetta fue enviada a Tur\u00edn y Vercelli para preparar el bachillerato y ayudar a las colegialas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A los 21 a\u00f1os, de 1943 a 1947, fue alumna de la Universidad Cat\u00f3lica del Sagrado Coraz\u00f3n de Mil\u00e1n, en Castel Fogliani (Piacenza). De 1947 -a\u00f1o en que hizo su profesi\u00f3n perpetua- a 1957 estuvo destinada en la Casa Misionera \u201cMadre Mazzarello\u201d de Tur\u00edn como profesora, asistente de las educandas, encargada del oratorio y de las exalumnas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En 1957 (a los 37 a\u00f1os) dej\u00f3 Tur\u00edn para ir a Caltagirone, en Sicilia, como directora y permaneci\u00f3 all\u00ed hasta 1961. Su encuentro con Monse\u00f1or Francesco Fasola, Siervo de Dios, fue fundamental y ayud\u00f3 a sacar de su alma intuiciones y gracias latentes. El d\u00eda en que tom\u00f3 posesi\u00f3n de la di\u00f3cesis de Caltagirone (22 de enero de 1961), intuy\u00f3 la santidad del Obispo que la guiar\u00eda espiritualmente durante 23 a\u00f1os, hasta su muerte. Su relaci\u00f3n con el obispo Fasola arroj\u00f3 m\u00e1s luz sobre el misterio del sacerdocio, hasta el punto de que el 2 de agosto de 1961 sor Rosetta se ofreci\u00f3 por la santidad del obispo y, m\u00e1s tarde, por la Iglesia, por la santidad de los sacerdotes y por las almas religiosas. Mientras tanto, apoy\u00f3 a muchas monjas como maestra de vida interior mediante el acompa\u00f1amiento espiritual y la correspondencia. De 1961 a 1965, Sor Rosetta fue directora del Instituto Ges\u00f9 Nazareno de Via Dalmazia, en Roma. Su servicio coincidi\u00f3 con la celebraci\u00f3n del Concilio Vaticano II.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De 1965 a 1971 la Madre Angela Vespa, Superiora General de las FMA, confi\u00f3 a Sor Rosetta la gran Provincia romana de \u201cS. Cecilia\u201d. De 1971 a 1973 fue directora en Lecco Olate. Despu\u00e9s se le confi\u00f3 el gobierno de otra gran Provincia, la lombarda \u201cMaria Immacolata\u201d. En el XVI Cap\u00edtulo General, el 17 de octubre de 1975, fue elegida Consejera Visitadora.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De 1975 a 1981 visit\u00f3 las Provincias de B\u00e9lgica, Sicilia, Zaire (actual Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo), Francia, Alemania y Piamonte. En 1981, en el centenario de la muerte de la Madre Mazzarello, que ofreci\u00f3 su vida por el Instituto, del 7 al 10 de octubre, la Madre Rosetta tuvo una experiencia misteriosa en la casa fundacional del Instituto en Mornese. Una voz en la parroquia del pueblo y en la habitaci\u00f3n de la Cofundadora le dijo: \u201c\u00a1Acepta, acepta!\u201d. El 24 de octubre de 1981, en el XVII Cap\u00edtulo General, fue elegida por unanimidad Madre General.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En Tur\u00edn, el 24 de mayo de 1982, una fiebre alta fue el primer s\u00edntoma de la enfermedad que la consumir\u00eda: una leucemia grave. En sus cuadernos y epistolarios anota que ofrece su vida por la santidad del Instituto, de los sacerdotes y de los j\u00f3venes. Todos se movilizaron con la oraci\u00f3n incesante y tambi\u00e9n la voluntad de donar sangre para transfusiones. La Hermana Ancilla Modesto cuenta que las Hermanas de Portugal preguntan a la Hermana Luc\u00eda de F\u00e1tima si puede implorar la curaci\u00f3n a Nuestra Se\u00f1ora. La Hermana Luc\u00eda de F\u00e1tima tiene un sobrino salesiano, el Padre Valihno, que, el 14 de enero de 1983, va a visitar a la Madre en Gemelli, llevando la estatua de Nuestra Se\u00f1ora de F\u00e1tima y un mensaje de la Hermana Luc\u00eda: \u201cLa ofrenda fue agradable a Dios\u201d. En sus \u00faltimos d\u00edas, confi\u00f3 a su vicaria, la Madre Letona Mar\u00eda Pilar, que en aquella peque\u00f1a habitaci\u00f3n de Mornese hab\u00eda intuido su elecci\u00f3n como Madre General y su muerte por la santidad de las hermanas y de los sacerdotes. De hecho, la Madre Rosetta naci\u00f3 al Cielo el 8 de marzo de 1984, a la edad de 61 a\u00f1os.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La figura que emerge entrelazando sus cuadernos personales (1962-1982), su epistolario (1961-1983) con el obispo Francesco Fasola (tambi\u00e9n Siervo de Dios), junto con algunas otras cartas, es la de una mujer profundamente m\u00edstica, aut\u00e9nticamente salesiana-educadora, plenamente inserta en el contexto socio-eclesial de la Italia conciliar y postconciliar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Consciente de la compleja realidad de su tiempo y abierta al don de la gracia, con su experiencia de Dios, da, en cierto modo, la \u201cconfirmaci\u00f3n\u201d de las grandes verdades de la fe cat\u00f3lica sobre la Eucarist\u00eda, la Virgen y la Iglesia, puestas en tela de juicio en la descristianizaci\u00f3n generalizada t\u00edpica de los 20 a\u00f1os italianos 1958-1978 y, en particular, en la crisis de 1968 con sus prolongadas reverberaciones. Su vida se convirti\u00f3 en una llamada a lo esencial e inmutable en las fluctuantes y complejas experiencias de su tiempo, de manera especial para la Iglesia, para los sacerdotes, para su Instituto de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora y para los laicos de la Familia Salesiana.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Madre Rosetta tiene una misi\u00f3n espec\u00edfica: trazar una l\u00ednea \u201creparadora y afirmativa\u201d respecto a las verdades de fe empobrecidas por la cultura descristianizada y volver a presentarlas con fuerza y belleza.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente al materialismo y la descristianizaci\u00f3n de la cultura, Madre Rosetta tiene una experiencia fuerte y viva de la Trinidad. Percibi\u00f3 los primeros recuerdos trinitarios desde los primeros a\u00f1os de su vida religiosa (1944 en Castelfogliani; 1951 en Tur\u00edn, en la Casa Madre Mazzarello; 1959 en Caltagirone), como ella misma relata con detalle:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Tengo ante m\u00ed las etapas de este camino trazado por \u00c9l: los Ejercicios de los votos trienales, cuando leyendo y meditando el Evangelio de San Juan, qued\u00e9 toda atrapada en los sentimientos de Jes\u00fas hacia el Padre Celestial y fue el comienzo de mi lento trabajo de apartarme de m\u00ed misma para lanzarme a la penetraci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, visto as\u00ed. Luego, hacia los diez a\u00f1os de profesi\u00f3n, las palabras de Jes\u00fas a Felipe: \u00abel que me ve a m\u00ed, ve al Padre\u00bb, me abrieron al Misterio de la Trinidad y Jes\u00fas me condujo a la alegr\u00eda de Su presencia en m\u00ed, pero muy imperfectamente experimentada y comprendida por m\u00ed. Luego, hace seis a\u00f1os, Nuestra Se\u00f1ora me abri\u00f3 de par en par al Esp\u00edritu Santo y entonces el Misterio de la Trinidad se me hizo cada vez m\u00e1s familiar. El 24 de julio del 65, recitando el Gloria durante la Santa Misa en la expresi\u00f3n \u00abHijo del Padre\u00bb, sent\u00ed c\u00f3mo toda la ternura del Padre se derramaba sobre mi alma y, a partir de ese momento, Jes\u00fas me dio una participaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima en sus sentimientos por el Padre Celestial. Desde entonces, todos los d\u00edas mi invocaci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo ha sido siempre \u00e9sta y creo poder decir que siempre he vivido con esta pasi\u00f3n \u00fanica de identificarme con Jes\u00fas en su amor por el Padre Celestial<\/em>\u201d (Marqu\u00e9s Rosetta, Texto mecanografiado).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a la crisis de los sacerdotes y de los fieles sobre la fe en la <em>Eucarist\u00eda<\/em>, la Madre Rosetta vivi\u00f3 una intensa vida eucar\u00edstica de la que sacaba fuerza y luz incluso para la compleja vida cotidiana.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Ahora decimos muchas cosas, pero estoy convencida de que s\u00f3lo una dar\u00eda un vuelco a la Congregaci\u00f3n: poder clavar a las hermanas diez minutos cada d\u00eda ante el Sagrario en oraci\u00f3n silenciosa de contemplaci\u00f3n y uni\u00f3n con Su Voluntad. All\u00ed se resolver\u00edan todos los problemas. Empecemos por ser fieles para que todas lleguen all\u00ed<\/em>\u201d (Madre Rosetta Marchese, Carta a Sor Elvira Casapollo, Mornese 19 de agosto de 1978).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde 1979 hasta su muerte vivi\u00f3 el fen\u00f3meno m\u00edstico de la inhabitaci\u00f3n eucar\u00edstica, o la Presencia Real de Jes\u00fas, como una Presencia permanente y continua en su interior despu\u00e9s de la Comuni\u00f3n. La Madre Rosetta lleva dentro de s\u00ed un horno eucar\u00edstico ardiente en el que sumerge a sus hermanas, j\u00f3venes y laicos:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Me parece ahora que mi tarea consiste en tomar continuamente a todas las almas y sumergirlas en el fuego de amor que es el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, que llevo dentro de m\u00ed. Quisiera poder repet\u00edrselo mil veces al d\u00eda, siempre&#8230; y entonces me dejo atrapar por el trabajo y las dificultades que conlleva; pero esta continua prueba de mi debilidad me hace bien y aumenta mi confianza; cuanto m\u00e1s peque\u00f1a y miserable soy, m\u00e1s f\u00e1cil me resulta perderme en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas<\/em>\u201d (Madre Rosetta Marchese, Carta al obispo Fasola Francesco, Fiesta de los Arc\u00e1ngeles 1980).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a la crisis de una mariolog\u00eda amenazada por el secularismo y poco atractiva para el pueblo de Dios, Jes\u00fas da a la Madre Rosetta una viva relaci\u00f3n filial con la Virgen Mar\u00eda, mujer del Fiat y del Magnificat, y le da una experiencia viva de la mirada de la Virgen. Con esta intensidad propone a los j\u00f3venes y a los laicos de la Familia Salesiana su amor a Mar\u00eda Auxiliadora. De hecho, ella escribe<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Al comienzo de los ejercicios espirituales, casi de repente, me sent\u00ed como penetrada por una mirada interior de Nuestra Se\u00f1ora y como subyugada y tomada por esta mirada [&#8230;] Vislumbr\u00e9 c\u00f3mo mi presencia en Mar\u00eda, permaneciendo en Ella, abandonada a Ella, como Jes\u00fas despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n, ser\u00eda el camino m\u00e1s seguro para dejar actuar libremente al Esp\u00edritu en Jes\u00fas (no s\u00e9 si me expreso bien)<\/em>\u201d (Madre Rosetta Marchese, Carta al P. Giuseppe Groppo, Roma 4 de mayo de 1963).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras se agravaba la crisis de las instituciones (Iglesia y sociedad), Madre Rosetta vivi\u00f3 toda la experiencia conciliar y postconciliar <em>cum Ecclesiae<\/em> e invoc\u00f3 la presencia constante del Esp\u00edritu sobre ella. El d\u00eda de la apertura del Concilio, siguiendo el acontecimiento por televisi\u00f3n, escribi\u00f3 al Padre Fasola describi\u00e9ndolo como un nuevo Pentecost\u00e9s:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Sent\u00ed tan viva y palpitante la grandeza y la santidad de la Iglesia de Dios; me parec\u00eda experimentar casi sensiblemente la presencia de Mar\u00eda y del Esp\u00edritu Santo en aquel inmenso cen\u00e1culo santo<\/em>\u201d (Madre Rosetta, Carta al obispo Francesco Fasola, Roma, 13 de octubre de 1962).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a un activismo que hace est\u00e9ril el apostolado entre los j\u00f3venes, ella se\u00f1ala el secreto de la gracia de la unidad: vivir el deber del momento presente en uni\u00f3n con Dios, enraizada en una relaci\u00f3n esponsal con Cristo.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>He aqu\u00ed, queridos, de este modo comenz\u00e1is la contemplaci\u00f3n y la acci\u00f3n: cuando tu acci\u00f3n se realiza s\u00f3lo para \u00c9l, buscando Su gloria, haciendo lo posible con los ni\u00f1os para encontrar un buen momento para hablar de \u00c9l; cuando te acercas a los padres con el \u00fanico pensamiento de decirles una palabra para ayudarles a educar mejor a sus hijos; cuando, despu\u00e9s de la escuela, asistes a esos ni\u00f1os con la intenci\u00f3n de hacerles sentir la bondad, el afecto, el cuidado del Se\u00f1or que te env\u00eda para sustituir a sus padres que no pueden seguirles; cuando intentas ser buena y paciente con tus hermanas a pesar del trabajo y el cansancio; \u00a1todo esto es buscar a Dios y la uni\u00f3n con \u00c9l! Entonces podr\u00e9is decir que verdaderamente el Se\u00f1or reina en vuestra vida, y que hay unidad entre la acci\u00f3n y la contemplaci\u00f3n<\/em>\u201d. (Carta de Sor Marchese Rosetta a Sor Boni Maria Rosa, Roma, 21 de enero de 1980).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>La Sant\u00edsima Trinidad en m\u00ed, yo en el coraz\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad, por todo el amor del Esp\u00edritu Santo; pose\u00edda por Jes\u00fas como una esposa; perdida en \u00c9l en alabanza al Padre<\/em>\u201d. (Madre Rosetta Marchese, Cuaderno de notas, 10 de noviembre de 1967).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a un estilo de gobierno a menudo formal y desapegado, t\u00edpico del periodo preconciliar, eligi\u00f3 la \u201cm\u00edstica de gobernar\u201d:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Para servir a las almas, debo moverme en la Paz de Dios; en Jes\u00fas para intuirlas, amarlas, descubrir la voluntad del Padre para ellas, en el Esp\u00edritu Santo. Permanecer inmersa en Jes\u00fas, respirar en el Esp\u00edritu Santo y permanecer con paz y amor junto a cada alma: todo lo dem\u00e1s es inmensamente secundario<\/em>\u201d. (Madre Rosetta Marchese, Cuaderno, 1 de diciembre de 1971).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su testimonio y su espiritualidad salesiana, tan fascinantes y prof\u00e9ticos, iluminan nuestra vida de fe, nuestra relaci\u00f3n con el Se\u00f1or Jes\u00fas, y revigorizan nuestro apostolado entre los j\u00f3venes con una nueva belleza y profundidad. Ella anima a las hermanas:<br><br>\u201c<em>Hacedlo todo para salvar almas y que ning\u00fan esfuerzo os parezca demasiado grande si pens\u00e1is que sirve para salvar almas, especialmente almas j\u00f3venes<\/em>\u201d. (Informe de la visita extraordinaria de la Madre Rosetta Marchese, Munich, 20-24 de noviembre de 1978, 3\/3).<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Verdaderamente la Madre Rosetta Marchese es una salesiana completa en la que el \u201c<em>Da mihi animas cetera tolle<\/em>\u201d de Don Bosco y de la Madre Mazzarello entre los j\u00f3venes, especialmente las chicas, est\u00e1 enraizado en un profundo fuego interior, en una profunda uni\u00f3n con Dios.<br><br><br><em>Hermana Francesca Caggiano<br>Vice postuladora<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Madre Rosetta Marchese, Hija de Mar\u00eda Auxiliadora, fue Superiora General de 1981 a 1984. 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