{"id":27621,"date":"2024-04-19T07:14:26","date_gmt":"2024-04-19T07:14:26","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=27621"},"modified":"2024-04-19T07:15:03","modified_gmt":"2024-04-19T07:15:03","slug":"don-bosco-la-politica-y-la-cuestion-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/don-bosco-la-politica-y-la-cuestion-social\/","title":{"rendered":"Don Bosco, la pol\u00edtica y la cuesti\u00f3n social"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>\u00bfDon Bosco hizo pol\u00edtica? S\u00ed, pero no en el sentido inmediato de la palabra. \u00c9l mismo dec\u00eda que su pol\u00edtica era la del Padre Nuestro: salvar las almas, los j\u00f3venes<br>Pobres a quienes alimentar y educar.<br><\/em><\/em><br><br><strong>Don Bosco y la pol\u00edtica<br><\/strong>Don Bosco vivi\u00f3 intensamente y con conciencia los problemas, tambi\u00e9n in\u00e9ditos para \u00e9l, de los grandes cambios culturales y sociales de su siglo, sobre todo en sus implicaciones pol\u00edticas, y tom\u00f3 una meditada opci\u00f3n que quiso que formara parte de su esp\u00edritu y caracterizara su misi\u00f3n.<br>Quiso conscientemente \u201cno hacer pol\u00edtica de partidos\u201d, y dej\u00f3 como legado espiritual a su Congregaci\u00f3n el no hacerla, no porque fuera \u201capol\u00edtico\u201d, es decir, ajeno a los grandes problemas humanos de su \u00e9poca y de la sociedad en la que viv\u00eda, sino porque quiso dedicarse a la reforma de la sociedad sin entrar en movimientos pol\u00edticos. Por tanto, no estaba \u201cdesvinculado\u201d; al contrario, quer\u00eda que sus Salesianos estuvieran verdaderamente \u201ccomprometidos\u201d. Pero es necesario aclarar el significado de este compromiso pol\u00edtico.<br>El t\u00e9rmino \u201cpol\u00edtica\u201d puede usarse en dos sentidos: en el primer sentido indica el campo de los valores y de los fines, que definen el \u201cbien com\u00fan\u201d en una visi\u00f3n global de la sociedad; en el segundo sentido indica el campo de los medios y de los m\u00e9todos que hay que seguir para alcanzar el \u201cbien com\u00fan\u201d.<br>La primera acepci\u00f3n considera la pol\u00edtica en el sentido m\u00e1s amplio de la palabra. A este nivel, todo el mundo tiene una responsabilidad pol\u00edtica. La segunda acepci\u00f3n considera la pol\u00edtica como una serie de iniciativas que, a trav\u00e9s de partidos, etc., pretenden orientar el ejercicio del poder a favor del pueblo. En este segundo nivel la pol\u00edtica est\u00e1 relacionada con una intervenci\u00f3n en el gobierno del pa\u00eds, que va m\u00e1s all\u00e1 del compromiso deseado por Don Bosco.<br>Reconoce en s\u00ed mismo y en los suyos una responsabilidad pol\u00edtica que se relaciona con la primera acepci\u00f3n, en cuanto pretende ser un compromiso educativo religioso orientado a crear una cultura que informe cristianamente la pol\u00edtica. En este segundo sentido Don Bosco hac\u00eda pol\u00edtica, aunque la presentara bajo otros t\u00e9rminos, como \u201ceducaci\u00f3n moral y civil de la juventud\u201d.<br><br><strong>Don Bosco y la cuesti\u00f3n social<br><\/strong>Don Bosco presinti\u00f3 la evoluci\u00f3n social de su tiempo. \u201cFue de los pocos que comprendi\u00f3 desde el principio, y lo dijo mil veces, que el movimiento revolucionario no era un torbellino pasajero, porque no todas las promesas hechas al pueblo eran deshonestas, y muchas respond\u00edan a las aspiraciones universales y vivas del proletariado. Por otra parte, vio c\u00f3mo las riquezas empezaban a convertirse en monopolio de capitalistas despiadados, y c\u00f3mo los patronos impon\u00edan al obrero aislado e indefenso pactos injustos tanto en materia de salarios como de horas de trabajo; vio c\u00f3mo a menudo se imped\u00eda brutalmente la santificaci\u00f3n de las fiestas, y c\u00f3mo estas causas deb\u00edan producir tristes efectos: la p\u00e9rdida de la fe en los obreros, la miseria de sus familias y la adhesi\u00f3n a m\u00e1ximas subversivas. Por eso, como gu\u00eda y freno de las clases trabajadoras, consideraba una fiesta necesaria que el clero se acercara a ellas\u201d (MB IV, 80).<br>Dirigirse a la juventud pobre con la intenci\u00f3n de trabajar por la salvaci\u00f3n moral y cooperar as\u00ed en la construcci\u00f3n cristiana de la nueva sociedad era en \u00e9l precisamente el efecto y la consecuencia natural y primaria de la intuici\u00f3n que ten\u00eda de esta sociedad y de su futuro.<br>Pero no hay que buscar la f\u00f3rmula t\u00e9cnica en las palabras de Don Bosco. Don Bosco hablaba s\u00f3lo del abuso de la riqueza. Habl\u00f3 de ello con tal insistencia, con tal fuerza de expresi\u00f3n y extraordinaria originalidad de concepto, que revela no s\u00f3lo la agudeza de su diagn\u00f3stico de los males del siglo, sino tambi\u00e9n la intrepidez del m\u00e9dico que quiere curarlos. Indic\u00f3 el remedio en el uso cristiano de la riqueza, en la conciencia de su funci\u00f3n social. Se abusa mucho de la riqueza, repet\u00eda sin cesar, hay que recordar a los ricos su deber antes de que llegue la cat\u00e1strofe.<br><br><strong>Justicia y caridad<br><\/strong>Mencionando el trabajo realizado en Tur\u00edn por el Can. Cottolengo y Don Bosco, un profesor del Instituto de Ciencias Pol\u00edticas de la Universidad de Tur\u00edn admite el bien hecho por estos dos santos, pero luego expresa la opini\u00f3n de que \u201ceste aspecto del movimiento caritativo piamont\u00e9s, a pesar de los notables resultados obtenidos, ha sido hist\u00f3ricamente negativo\u201d porque m\u00e1s que cualquier otro habr\u00eda contribuido a frenar el progreso impl\u00edcito en la acci\u00f3n de las masas populares que reivindicaban sus derechos.<br>En su opini\u00f3n, \u201cla actividad de estos dos santos piamonteses estaba viciada por la concepci\u00f3n de fondo que mov\u00eda a ambos, seg\u00fan la cual todo se abandonaba en las manos misericordiosas de una providencia divina\u201d (ib\u00edd.). Habr\u00edan permanecido ajenos a los movimientos reales de las masas y a sus derechos, ligados como estaban a la imagen de una sociedad compuesta, por la fuerza de las circunstancias, de nobleza y pueblo, de ricos y proletariado, donde los ricos deb\u00edan ser misericordiosos y los pobres humildes y pacientes. En resumen, San J. B. Cottolengo y San J. Bosco no se habr\u00edan dado cuenta del problema del cambio de clases.<br>No puedo detenerme aqu\u00ed a considerar el caso de Cottolengo. S\u00f3lo se\u00f1alar\u00e9 que su intervenci\u00f3n respondi\u00f3 a una experiencia ardiente que le llev\u00f3 inmediatamente a hacer algo, como hab\u00eda hecho el buen samaritano del Evangelio (Lc 10, 29 37). Ay si el buen samaritano hubiera esperado el cambio de la sociedad para intervenir. \u00a1El hombre del camino de Jeric\u00f3 habr\u00eda muerto! \u201cLa caridad de Cristo nos impulsa\u201d (2 Co 5,14) deb\u00eda ser el programa de acci\u00f3n de san Jos\u00e9 Benito Cottolengo. Cada uno tiene una misi\u00f3n en la vida. La acci\u00f3n sobre los efectos del mal no niega el reconocimiento de la necesidad de ir a las causas. Pero sigue siendo lo m\u00e1s urgente. Y entonces el Cottolengo pensaba no s\u00f3lo en esto, sino en mucho m\u00e1s.<br>La intervenci\u00f3n de Don Bosco en la cuesti\u00f3n social estaba guiada por una opci\u00f3n fundamental: por los pobres, por los hechos y por el di\u00e1logo con aquellos que, aunque estuvieran del otro lado, pod\u00edan ser inducidos a hacer algo.<br><br><strong>La aportaci\u00f3n de Don Bosco<br><\/strong>Como sacerdote educador, Don Bosco hizo una opci\u00f3n de campo, por la juventud pobre y abandonada, y fue m\u00e1s all\u00e1 de la idea puramente caritativa, preparando a esa juventud para que fuera capaz de hacer valer honestamente sus derechos.<br>Sus primeras actividades fueron principalmente en beneficio de los dependientes pobres de las tiendas y de los obreros de los talleres. Sus intervenciones, que hoy podr\u00edan calificarse de sindicalistas, le llevaron a entablar relaciones directas con los patronos de esos j\u00f3venes para concluir con ellos \u201ccontratos de arrendamiento de obra\u201d.<br>Luego, al darse cuenta de que esta ayuda no resolv\u00eda los problemas salvo en casos limitados, empez\u00f3 a crear talleres de artes y oficios, peque\u00f1as empresas en las que los productos acabados bajo la gu\u00eda de un maestro artesano beneficiar\u00edan a los propios alumnos. Se trataba de organizar en la propia casa el aprendizaje, para que los j\u00f3venes aprendices pudieran ganarse el pan sin ser explotados por sus patrones. Finalmente pas\u00f3 a la idea de un maestro de artesano que no fuera el mismo patr\u00f3n del taller ni un asalariado de la escuela, sino un religioso laico, maestro de artesano, que pudiera dar al joven aprendiz, desinteresadamente, a tiempo completo y por vocaci\u00f3n, una formaci\u00f3n profesional y cristiana completa.<br>Las escuelas profesionales que so\u00f1\u00f3, y que m\u00e1s tarde pusieron en pr\u00e1ctica sus Sucesores, fueron una importante contribuci\u00f3n a la soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n obrera. No fue ni el primero ni el \u00fanico en ese empe\u00f1o; sin embargo, le dio su propio giro, sobre todo armonizando su instituci\u00f3n con la naturaleza de los tiempos e imparti\u00e9ndole su propio m\u00e9todo educativo.<br>No es de extra\u00f1ar, por tanto, que grandes soci\u00f3logos cat\u00f3licos del siglo pasado prestaran atenci\u00f3n a Don Bosco. Mons. Charles Emil Freppel (1827-1891), obispo de Angers, hombre de gran cultura y miembro de la C\u00e1mara francesa, dec\u00eda el 2 de febrero de 1884, en un discurso en el Parlamento sobre la cuesti\u00f3n obrera: \u201cVicente de Pa\u00fal solo ha hecho m\u00e1s por la soluci\u00f3n de las cuestiones obreras de su tiempo que todos los escritores del siglo de Luis XIV. Y ahora mismo, en Italia, un religioso, Don Bosco, al que visteis en Par\u00eds, consigue preparar mejor la soluci\u00f3n de la cuesti\u00f3n obrera que todos los oradores del Parlamento italiano. Esta es la verdad indiscutible\u201d (cf. Journal officiel de la R\u00e9publique fran\u00e7aise&#8230;. Chambre. D\u00e9bats parlementaires, 3 f\u00e9vrier 1884, p. 280).<br><br>Un testimonio que no necesita comentarios&#8230;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDon Bosco hizo pol\u00edtica? 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