{"id":27577,"date":"2024-04-15T07:35:49","date_gmt":"2024-04-15T07:35:49","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=27577"},"modified":"2024-05-02T13:59:41","modified_gmt":"2024-05-02T13:59:41","slug":"cuales-son-los-requisitos-para-entrar-en-la-sociedad-salesiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/cuales-son-los-requisitos-para-entrar-en-la-sociedad-salesiana\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1les son los requisitos para entrar en la Sociedad Salesiana?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>En varias partes del mundo se acerca el momento en que algunos j\u00f3venes, atra\u00eddos por la gracia de Dios, se disponen a decir su \u201cFiat\u201d en el seguimiento de Cristo, seg\u00fan el carisma que Dios ha instituido a trav\u00e9s de San Juan Bosco. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las disposiciones con las que deber\u00edan afrontar el ingreso en la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco? El propio santo lo dice en una carta dirigida a sus hijos (MB VIII, 828-830).<br><\/em><\/em><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El d\u00eda de Pentecost\u00e9s Don Bosco dirigi\u00f3 una carta a todos los Salesianos, tratando del prop\u00f3sito con el que deb\u00edan entrar en la P\u00eda Sociedad de. San Francisco de Sales, y anunciaba que quiz\u00e1 dentro de poco ser\u00eda aprobada definitivamente. Entre los documentos que poseemos no hay rastro de tal promesa. Sin embargo, dado que su aut\u00f3grafo lleva la fecha del 24 de mayo, fiesta de Mar\u00eda Auxiliadora de 1867, parece que la festividad le hab\u00eda dado la inspiraci\u00f3n para escribir y le mostraba una visi\u00f3n m\u00e1s v\u00edvida del futuro. En cualquier caso, hizo varias copias, luego cambi\u00f3 \u00e9l mismo la fecha y escribi\u00f3 de su pu\u00f1o y letra la direcci\u00f3n a don Bonetti y a mis hijos de San Francisco de Sales que viven en Mirabello; al Padre Lemoyne y a mis hijos de San Francisco de Sales que viven en Lanzo. Tambi\u00e9n estaba su firma y la inscripci\u00f3n: El Director lea y explique donde sea necesario.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 He aqu\u00ed la copia destinada a los Salesianos del Oratorio.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cA Don Rua y a los dem\u00e1s amados hijos de San Francisco que viven en Tur\u00edn.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nuestra Sociedad ser\u00e1 tal vez pronto aprobada definitivamente y, por tanto, necesitar\u00eda hablar con frecuencia con mis queridos hijos. Como no siempre puedo hacerlo en persona, al menos intentar\u00e9 hacerlo por carta.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Comenzar\u00e9, por tanto, diciendo unas palabras sobre el objetivo general de la Sociedad y luego pasaremos a hablar de sus observancias particulares.<br><br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El primer objetivo de nuestra Sociedad es la santificaci\u00f3n de sus miembros. Por tanto, al entrar en ella, cada uno debe despojarse de cualquier otro pensamiento, de cualquier otra preocupaci\u00f3n. Quien quisiera entrar en ella para gozar de una vida tranquila, para tener comodidad en la prosecuci\u00f3n de sus estudios, para librarse de los mandatos de sus padres o para eximirse de la obediencia de alg\u00fan superior, tendr\u00eda un fin torcido y ya no ser\u00eda aquel seguimiento del Salvador, puesto que seguir\u00eda su propia utilidad temporal, no el bien del alma. Los Ap\u00f3stoles fueron alabados por el Salvador y se les prometi\u00f3 un reino eterno, no porque abandonaran el mundo, sino porque al abandonarlo se declararon dispuestos a seguirle en la tribulaci\u00f3n; como en efecto hicieron, consumando sus vidas en trabajos, penitencias y aflicciones, sufriendo finalmente el martirio por la fe.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ni siquiera con buen prop\u00f3sito entra o permanece en la Sociedad quien est\u00e1 persuadido de que es necesario para ella. Que cada uno grabe bien esto en su mente y en su coraz\u00f3n: <strong>empezando por el Superior General hasta el \u00faltimo de los miembros, nadie es necesario en la Sociedad<\/strong>. S\u00f3lo Dios debe ser su cabeza, su maestro absolutamente necesario. Por tanto, los miembros de la Sociedad deben dirigirse a su jefe, a su verdadero maestro, al recompensador, a Dios, y por \u00c9l cada uno debe inscribirse en la Sociedad, por \u00c9l trabajar, obedecer, abandonar todo lo que se pose\u00eda en el mundo para poder decir al final de la vida al Salvador, a quien hemos elegido como modelo: <em>Ecce nos reliquimus omnia et secuti sumus te; quid ergo erit nobis? (Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; \u00bfqu\u00e9 nos va a tocar? Mt. 19,29).<br><\/em><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si decimos entonces que <strong>cada uno debe entrar en la Sociedad guiado por el \u00fanico deseo de servir m\u00e1s perfectamente a Dios y de hacer el bien a s\u00ed mismo<\/strong>, se entiende de hacer a s\u00ed mis el verdadero bien, el bien espiritual y eterno. Los que buscan una vida c\u00f3moda, una vida confortable, no entran en nuestra Sociedad con buen prop\u00f3sito. Tomamos como base la palabra del Salvador que dice: \u201cEl que quiera ser mi disc\u00edpulo, que vaya, venda lo que tiene en el mundo, lo d\u00e9 a los pobres y me siga\u201d. Pero \u00bfad\u00f3nde ir, ad\u00f3nde seguirle, si no ten\u00eda ni un palmo de tierra donde apoyar su cansada cabeza? \u201cQuien quiera ser mi disc\u00edpulo\u201d, dice el Salvador, \u201cs\u00edgame con la oraci\u00f3n, con la penitencia y, sobre todo, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome la cruz de la tribulaci\u00f3n diaria y s\u00edgame\u201d. <em>Abneget semetipsum tollat crucem suam quotidie, et sequatur me\u201d (Si alguno quiere venir en pos de m\u00ed, que se niegue a s\u00ed mismo, tome su cruz cada d\u00eda y me siga. Lc. 9,23)<\/em>. Pero \u00bfhasta cu\u00e1ndo seguirle? Hasta la muerte y, si es necesario, incluso una muerte de cruz.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esto es lo que hace en nuestra Sociedad quien agota sus fuerzas en el ministerio sagrado, en la ense\u00f1anza o en otro ejercicio sacerdotal, hasta una muerte violenta de prisi\u00f3n, de destierro, de hierro, de agua, de fuego, hasta el momento en que, despu\u00e9s de haber sufrido y muerto con Jesucristo en la tierra, pueda ir a gozar de \u00c9l en el Cielo.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este me parece el sentido de aquellas palabras de San Pablo que dice a todos los cristianos: <em>Qui vult gaudere cum Christo, oportet pati cum Christo (El que quiera regocijarse con Cristo debe sufrir con Cristo)<\/em>.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando un miembro entra con estas buenas disposiciones, debe mostrarse sin pretensiones y acoger cualquier oficio que se le conf\u00ede. La ense\u00f1anza, el estudio, el trabajo, la predicaci\u00f3n, la confesi\u00f3n en la iglesia, fuera de ella, las ocupaciones m\u00e1s bajas deben ser asumidas con alegr\u00eda y prontitud de \u00e1nimo, porque Dios no se fija en la calidad del empleo, sino en el prop\u00f3sito de quien lo cubre. Por tanto, todos los oficios son igualmente nobles, porque son igualmente meritorios a los ojos de Dios.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mis queridos hijos, tened confianza en vuestros superiores: ellos deben rendir estricta cuenta de vuestras obras a Dios; por eso estudian vuestra capacidad, vuestras inclinaciones y disponen de ellas de manera compatible con vuestras fuerzas, pero siempre seg\u00fan parezca que revierten en mayor gloria de Dios y provecho de las almas.<br><br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Oh! si nuestros hermanos entran en la Sociedad con estas disposiciones, nuestras Casas se convertir\u00e1n ciertamente en un para\u00edso terrenal. La paz y la concordia reinar\u00e1n entre los individuos de cada familia, y la caridad ser\u00e1 el vestido cotidiano de los que mandan, la obediencia y el respeto preceder\u00e1n los pasos, las obras e incluso los pensamientos de los Superiores. En resumen, se tendr\u00e1 una familia de hermanos en torno a su padre, para promover la gloria de Dios por encima de la tierra, para salir un d\u00eda a amarle y alabarle en la inmensa gloria de los bienaventurados del Cielo. Que Dios te colme de bendiciones a ti y a tus trabajos, y que la Gracia del Se\u00f1or santifique tus acciones y te ayude a perseverar en el bien.<br><br><br><em>Tur\u00edn, 9 de junio de 1867, d\u00eda de Pentecost\u00e9s.<br>Aff.mo in G. C., Sac. Bosco GIOVANNI\u00bb.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En varias partes del mundo se acerca el momento en que algunos j\u00f3venes, atra\u00eddos por&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":27571,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":87,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1720,2636,2558,1768,1816,1960,1972,2637],"class_list":["post-27577","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-don-bosco","tag-jovenes","tag-salesianos","tag-santos","tag-vocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27577","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27577"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27577\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}