{"id":27336,"date":"2024-04-03T09:48:59","date_gmt":"2024-04-03T09:48:59","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=27336"},"modified":"2024-05-02T14:12:48","modified_gmt":"2024-05-02T14:12:48","slug":"1924-2024-100-anos-apoyando-las-misiones-salesianas-instituto-salesiano-de-misiones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/misiones\/1924-2024-100-anos-apoyando-las-misiones-salesianas-instituto-salesiano-de-misiones\/","title":{"rendered":"1924-2024. 100 a\u00f1os apoyando las Misiones Salesianas. Instituto Salesiano de Misiones"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>El 13 de enero de 1924, con un decreto real, se erigi\u00f3 <strong>el Instituto Salesiano para las Misiones<\/strong> como entidad moral, por iniciativa del Rector Mayor, el Beato Filippo Rinaldi, que quer\u00eda apoyar las actividades misioneras. El Instituto contin\u00faa hoy su labor en favor de numerosas misiones en todo el mundo.<br><\/em><\/em><br>En los a\u00f1os veinte, las misiones salesianas iban en aumento, alimentadas por las cartas de los misioneros que se presentaban constantemente en el Bolet\u00edn Salesiano, por la efervescencia producida en aquellos a\u00f1os por los nuevos descubrimientos geogr\u00e1ficos y culturales, y por las numerosas personas que, emigrando lejos de su patria en busca de una vida mejor, enviaban noticias a los que se hab\u00edan quedado en casa. Una serie de acontecimientos vinieron a reforzar la atenci\u00f3n prestada a las misiones.<br><br>En 1922, para la formaci\u00f3n de los futuros misioneros, don Rinaldi hab\u00eda fundado en Ivrea el Instituto Cardenal Cagliero, que s\u00f3lo un a\u00f1o despu\u00e9s de su creaci\u00f3n ya contaba con ciento sesenta candidatos. Este instituto fue reconocido por la Sagrada Congregaci\u00f3n de Propaganda Fide el 30 de abril de 1924 con un decreto en el que se erig\u00eda can\u00f3nicamente al Instituto Cardenal Cagliero en seminario para aspirantes a las Misiones Salesianas, se le declaraba \u201cdependiente de ella y part\u00edcipe de todos los derechos y privilegios de que gozan los Institutos similares\u201d y se sancionaba y comunicaba su estatuto.<br><br>Este creciente inter\u00e9s llev\u00f3 en 1923 al Rector Mayor Felipe Rinaldi a fundar una revista llamada \u201cJuventud Misionera\u201d con el fin de animar y cultivar el trabajo por las misiones entre las nuevas generaciones. En el primer n\u00famero leemos: \u201cLa Juventud Misionera cuenta, pues, con vuestra propaganda activa [para dar a conocer la actividad de los misioneros]. Y espera a\u00fan m\u00e1s de todos vosotros: espera encontrar en vosotros a los misioneros de los&#8230;. misioneros. Lanzar\u00e1 frecuentes y continuos llamamientos a vuestros buenos corazones para que se\u00e1is celosos ap\u00f3stoles de una idea: las <em>Misiones<\/em>\u201d.<br><br>El 9 de noviembre de 1923, el rey de Italia, V\u00edctor Manuel III, firm\u00f3 un decreto sobre la dispensa provisional del servicio militar obligatorio para los j\u00f3venes que se preparaban para ir a las misiones, o para los que ya eran misioneros. Este cambio favoreci\u00f3 e impuls\u00f3 la preparaci\u00f3n de misioneros, hasta el punto de que la Congregaci\u00f3n Salesiana estableci\u00f3 un n\u00famero de 31 institutos religiosos que preparaban a los j\u00f3venes para las misiones: 15 en Italia y el resto en el extranjero.<br><br>En junio de 1924, el Rector Mayor, don Felipe Rinaldi, escribi\u00f3 a los Salesianos sobre las misiones:<br>\u201cY, admirablemente, los mismos j\u00f3venes de muchos de nuestros colegios, internados, pensionados y, sobre todo, oratorios festivos, se han convertido ya en fervientes ap\u00f3stoles, suscitando y manteniendo viva entre sus compa\u00f1eros una noble competici\u00f3n de privaciones y mortificaciones espont\u00e1neas en beneficio de nuestras Misiones; de loter\u00edas, obras de teatro y otras diversiones con el mismo fin; de cartas a padres, hermanos, conocidos y amigos para obtener algunas ofrendas, o para inducirles a inscribirse entre los Cooperadores o a suscribirse a la querida revista Juventud Misionera. Y no pocas veces ocurre que, a fuerza de mendigar para las Misiones, algunos j\u00f3venes acaban d\u00e1ndose tambi\u00e9n ellos mismos, convirti\u00e9ndose en misioneros salesianos\u201d.<br><br>En 1925 se proyect\u00f3 una nueva Exposici\u00f3n Misionera Mundial que se celebrar\u00eda en el Vaticano, en la que tambi\u00e9n participar\u00edan los Salesianos, y la inauguraci\u00f3n solemne, presidida por el Santo Padre P\u00edo XI, estaba prevista para diciembre de 1924. Un impulso adicional llev\u00f3 a don Felipe Rinaldi a confiar la tarea de las misiones (hasta entonces reservada a \u00e9l mismo) al Prefecto General, P. Pedro Ricaldone, que deb\u00eda seguir los preparativos. Dijo al respecto: \u201cEl art\u00edculo 62 de nuestro Reglamento dice: El cuidado de las Misiones se conf\u00eda a uno de los Superiores Capitulares, delegado para ello por el Rector Mayor. Haciendo uso de esta facultad, delego esto en el R.mo D. Pedro Ricaldone, Prefecto General. \u00c9l ya est\u00e1 relacionado con nuestros misioneros a trav\u00e9s de otras atribuciones, por lo que me parece el m\u00e1s adecuado por razones de sencillez. Puesto que es \u00e9l quien ocupa el lugar del Rector Mayor, esta delegaci\u00f3n no disminuye el contacto que deseo mantener con mis queridos misioneros, tan distantes y a veces expuestos a peligros y sorpresas tan graves\u201d.<br><br>Cuando Don Bosco termin\u00f3 su vida terrena, los misioneros salesianos estaban presentes en cinco pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina, en n\u00famero de unos 150, entre los 773 salesianos de toda la Congregaci\u00f3n. Su n\u00famero creci\u00f3 tanto que, en 1925, unos 3.000 Salesianos hab\u00edan partido para las misiones. Un n\u00famero tan grande de misioneros, con un gran n\u00famero tambi\u00e9n de obras misioneras, por no hablar de los beneficiarios de las misiones, requer\u00eda una enorme organizaci\u00f3n, tanto en la preparaci\u00f3n de estos generosos Salesianos como en recursos materiales.<br><br>Tambi\u00e9n se estaban haciendo preparativos para celebrar el 50 aniversario de la primera Expedici\u00f3n Misionera (1875-1925). Sobre esto, el Bolet\u00edn Salesiano de junio de 1924 escrib\u00eda:<br>\u201cAcerc\u00e1ndonos al Cincuentenario de las Misiones Salesianas (1875-1925), recomendamos a todos la celebraci\u00f3n de las <strong>Jornadas Misioneras<\/strong> en favor de las Misiones Salesianas, con el fin de difundir su conocimiento y sus necesidades, y de lograr una mayor simpat\u00eda hacia ellas, para que alcancen el apoyo que necesitan diariamente.<br>Pero las <strong>Jornadas Misioneras<\/strong> no pueden reunir de repente esa ayuda que se necesita. \u201cNuestros Misioneros, por ejemplo, piden con insistencia diaria -no s\u00f3lo ropa blanca y objetos para el ejercicio del sagrado ministerio-, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, <em>telas, ropas, calzados<\/em>, para vestir a los peque\u00f1os alumnos de los numerosos Orfanatos y a los dem\u00e1s ne\u00f3fitos, y <em>medicinas y mil cosas m\u00e1s<\/em> necesarias para asistir fraternalmente e iniciar a los nuevos cristianos en la vida civil\u201d.<br><br>Para ello, fue necesario fundar un organismo jur\u00eddico, el Instituto Salesiano de Misiones, para atender las necesidades misioneras. Su escritura de constituci\u00f3n fue registrada ya el 18 de octubre de 1922 en el registro notarial de Moncalieri (hoy municipio del \u00e1rea metropolitana de Tur\u00edn), por el P. Rinaldi, Rector Mayor, y algunos de sus colaboradores. Fue un acto de nacimiento de una entidad que reflejaba el creciente inter\u00e9s por las misiones salesianas. En 1924 fue reconocida civilmente como entidad sin \u00e1nimo de lucro, con el Real Decreto n\u00ba 22 de 13.01.1924.<br><br>A lo largo de un siglo, el Instituto de Misiones Salesianas ha actuado como intermediario entre los bienhechores y los beneficiarios de las misiones. Un bien incalculable ha sido realizado por tantas personas -muchas veces de forma oculta- que han querido participar en esta noble actividad y que con seguridad ser\u00e1n copiosamente recompensadas por Dios. Don Bosco sosten\u00eda que la generosidad de los bienhechores es siempre redimida por Dios, y no s\u00f3lo en la vida eterna.<br><br>La tarea del Instituto Salesiano para las Misiones, que comenz\u00f3 hace cien a\u00f1os, no se ha detenido porque las necesidades no han cesado. Contin\u00faa hoy porque la educaci\u00f3n de los j\u00f3venes, especialmente de los m\u00e1s pobres, es una misi\u00f3n permanente. Siempre hay necesidad de benefactores porque Dios quiere que todos participen en su obra salvadora. Depende de cada uno si quiere ser cooperador de Dios. Y si alguien lo desea, puede hacerlo poni\u00e9ndose en contacto con este instituto en los datos de contacto que se indican a continuaci\u00f3n.<br><br><br>Instituto Salesiano de Misiones<br>Via Maria Ausiliatrice, 32<br>10152 Tur\u00edn<br>CF 00155220494<br>tel. +39 011.5224.248<br>istitutomissioni@sdb.org<br>istitutosalesianoperlemissioni@pec.it<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 13 de enero de 1924, con un decreto real, se erigi\u00f3 el Instituto Salesiano&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":27329,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":12,"footnotes":""},"categories":[185],"tags":[1708,2566,1720,2582,1894,1936,1702,1990],"class_list":["post-27336","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-misiones","tag-benefactores","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-eventos","tag-misiones","tag-pobres","tag-providencia","tag-solidaridad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27336","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=27336"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/27336\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/27329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=27336"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=27336"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=27336"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}