{"id":26541,"date":"2024-02-21T13:22:32","date_gmt":"2024-02-21T13:22:32","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=26541"},"modified":"2024-05-02T12:17:22","modified_gmt":"2024-05-02T12:17:22","slug":"ser-amable-como-don-bosco-2-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/ser-amable-como-don-bosco-2-2\/","title":{"rendered":"Ser amable como Don Bosco (2\/2)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><a href=\"..\/es\/don-bosco\/ser-amable-como-don-bosco-1-2\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>5) Ser aut\u00e9ntico<br><\/strong><\/strong>En la era digital, las personas aut\u00e9nticas son muy importantes. No presumen, no intentan encajar en un molde, se sienten c\u00f3modos con lo que son y no tienen miedo de mostrarlo. Expresan sus pensamientos y sentimientos con total honestidad, sin preocuparse por lo que puedan pensar los dem\u00e1s, creando un ambiente de honestidad y aceptaci\u00f3n.<br>En sus <em>Memorias<\/em>, se recoge esta complacida afirmaci\u00f3n: \u201cYo por todos los compa\u00f1eros, incluso los mayores en edad y estatura, me tem\u00edan por mi valor y mi gallarda fuerza\u201d.<br>\u201cEs in\u00fatil, dir\u00eda a su vez don Cafasso, quiere hacerlo a su manera; sin embargo, hay que dejarle hacerlo; incluso cuando un proyecto ser\u00eda desaconsejable, don Bosco lo consigue\u201d; resentida por no haberle ganado para su causa, la marquesa Barolo le acus\u00f3 de ser \u201cterco, obstinado, orgulloso\u201d.<br>Son buenos ladrillos. Sabe utilizarlos bien para construir una obra maestra.<br><br><strong>Sencillez<\/strong>.<br>Muchas personas necesitan aparentar ser diferentes, parecer m\u00e1s fuertes de lo que son. Querer ser lo que no son.<br>Las flores simplemente florecen. Ligeras silenciosas son lo que son. La persona sencilla como los p\u00e1jaros en el cielo. El canto a veces, silencio m\u00e1s a menudo, la vida siempre. Don Bosco vive como respira. Siempre es \u00e9l. Nunca doble, nunca pretencioso, nunca complejo. La inteligencia no es enmara\u00f1ada, complicada, esnobismo. La realidad es compleja sin duda. No podr\u00edamos describir f\u00e1cilmente un \u00e1rbol, una flor, una estrella, una piedra&#8230; Eso no impide que sean simplemente lo que son. La rosa no tiene por qu\u00e9, florece porque florece, no se cuida, no desea ser vista&#8230;<br>Las Memorias cuentan que en 1877, en Ancona, \u00abDon Bosco fue a celebrar hacia las diez en la iglesia del Ges\u00f9, oficiada por los Misioneros de la Preciosa Sangre. Le sirvi\u00f3 la Misa un joven, que no olvid\u00f3 aquel encuentro durante el resto de su vida. Vio entrar en la sacrist\u00eda a un \u201ccurita\u201d bajito, modesto de rostro y actitud, totalmente desconocido. Pero \u201cen ese rostro de tez morena\u201d vio algo de una bondad atractiva, que inmediatamente despert\u00f3 en \u00e9l una mezcla de curiosidad y reverencia. Mientras celebraba, not\u00f3 que hab\u00eda algo especial en \u00e9l, algo que invitaba al recogimiento y al fervor. Al final de la misa, despu\u00e9s de la acci\u00f3n de gracias, el sacerdote le puso la mano en la cabeza, le dio diez c\u00e9ntimos, quiso saber qui\u00e9n era y a qu\u00e9 se dedicaba, y le dirigi\u00f3 unas buenas palabras. \u00a1Cuarenta y ocho a\u00f1os despu\u00e9s, aquel joven, que se llamaba Eugenio Marconi y era alumno del Instituto del Buen Pastor, escribir\u00eda m\u00e1s tarde: \u201c\u00a1Oh, la dulzura de aquella voz! \u00a1la afabilidad, el cari\u00f1o que conten\u00edan aquellas palabras! Me sent\u00ed confundido y conmovido\u201d. Poco despu\u00e9s descubri\u00f3 que el \u201ccurita\u201d era Don Bosco y fue un amigo devoto suyo durante toda su vida.<br>Lo contrario de sencillo no es complicado, sino falso. La sencillez es desnudez, expoliaci\u00f3n, pobreza. Sin otra riqueza que todo. Sin otro tesoro que la nada. La sencillez es libertad, ligereza, transparencia. Sencillo como el aire, libre como el aire. Como una ventana abierta al gran soplo del mundo, a la presencia infinita y silenciosa de todo.<br>Donde sopla el Esp\u00edritu del Evangelio: \u00abMirad los p\u00e1jaros que viven en libertad: no siembran, no siegan, no ponen su cosecha en graneros&#8230; y, sin embargo, \u00a1vuestro Padre que est\u00e1 en los cielos los alimenta! Pues bien, \u00bfno sois vosotros mucho m\u00e1s importantes que ellos?\u00bb (Mt 6, 26).<br>Las <em>Memorias Biogr\u00e1ficas<\/em> afirman tranquilamente: \u00abEra evidente que se arrojaba en los brazos de la divina Providencia, como un ni\u00f1o en los de su madre\u00bb (MB III, 36).<br>Todo es sencillo para Dios. Todo es divino para los sencillos. Incluso el trabajo. Incluso el esfuerzo.\u00a0<br><br><strong>6) Ser resistente<br><\/strong>La vida est\u00e1 llena de sorpresas. Las cosas no siempre salen bien y a veces nos enfrentamos a retos que ponen a prueba nuestra fuerza y determinaci\u00f3n. En esos momentos, la resiliencia es una cualidad poderosa. Se trata de tener la fuerza mental y emocional para recuperarse ante la adversidad, para seguir adelante incluso cuando las cosas se ponen dif\u00edciles. Y es algo que la gente admira. Tener al lado a alguien que encarna el coraje puede ser una incre\u00edble fuente de inspiraci\u00f3n. Creo que el mejor t\u00edtulo para una vida de Don Bosco es Juancito Siempredepie.<br>Monse\u00f1or Cagliero recuerda: \u00abNo recuerdo haberle visto ni un solo momento, en los 35 a\u00f1os que estuve a su lado, desanimado, molesto o inquieto por las deudas que a menudo le agobiaban. Dec\u00eda a menudo: La Providencia es grande, y como piensa en los p\u00e1jaros del cielo, as\u00ed pensar\u00e1 en mis j\u00f3venes\u00bb.<br>\u00abMirad, soy un pobre sacerdote, pero si me sobrara, aunque fuera un trozo de pan, lo compartir\u00eda con vosotros\u00bb. Era la frase m\u00e1s repetida por Don Bosco.<br>Los verdaderos amigos son como las estrellas&#8230; no siempre los ves, pero sabes que siempre est\u00e1n ah\u00ed.<br><br><strong>7) S\u00e9 humilde<br><\/strong>Las personas humildes no necesitan constantes elogios o reconocimientos para sentirse bien consigo mismas y no sienten la necesidad de demostrar su val\u00eda a los dem\u00e1s. Adem\u00e1s, tienen una mente abierta y siempre est\u00e1n dispuestas a aprender de los dem\u00e1s, independientemente de su estatus o posici\u00f3n.<br>Don Bosco nunca se avergonz\u00f3 de pedir limosna. Humilde y fuerte, como le hab\u00eda pedido su maestro. Con todos manten\u00eda la cabeza alta.<br><br><strong>8) Derrochando ternura<br><\/strong>Miguel Rua se encari\u00f1\u00f3 con Don Bosco, aquel sacerdote junto al que uno se sent\u00eda alegre y como lleno de calor. Viv\u00eda en la <em>Real F\u00e1brica de Armas<\/em>, Miguelito, donde hab\u00eda trabajado su padre. Cuatro de sus hermanos hab\u00edan muerto muy j\u00f3venes, y \u00e9l era muy fr\u00e1gil. Por eso su madre no le dejaba ir muchas veces al oratorio. Pero aun as\u00ed conoci\u00f3 a Don Bosco en las Escuelas de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, donde curs\u00f3 el tercer grado. As\u00ed lo cont\u00f3:<br>\u00abCuando Don Bosco ven\u00eda a decir misa y a predicar, en cuanto entraba en la capilla parec\u00eda como si una corriente el\u00e9ctrica atravesara a todos aquellos numerosos ni\u00f1os. Salt\u00e1bamos, nos levant\u00e1bamos de nuestros asientos y nos api\u00f1\u00e1bamos a su alrededor. Tardaba mucho en llegar a la sacrist\u00eda. Los buenos Hermanos no pudieron evitar aquel aparente desorden. Cuando ven\u00edan otros sacerdotes, no ocurr\u00eda nada parecido\u00bb.<br>Don Bosco era tan atrayente como un im\u00e1n. Hay un episodio c\u00f3mico y tierno, relatado en las Memorias Biogr\u00e1ficas de Don Bosco con la ligereza de las Florcitas<br>\u00abUna tarde, paseando Don Bosco por una acera de la calle Doragrossa, hoy llamada calle Garibaldi, pas\u00f3 por delante de la puerta acristalada de una magn\u00edfica tienda de telas cuyo cristal ocupaba todo el ancho de la puerta. Un buen joven del Oratorio, que all\u00ed serv\u00eda de mensajero, al ver a Don Bosco, en el primer impulso de su coraz\u00f3n, sin reflexionar que la puerta acristalada estaba cerrada, corri\u00f3 a ir a reverenciarle; pero se golpe\u00f3 la cabeza con el cristal y lo hizo a\u00f1icos. Al chocar el cristal, Don Bosco se detuvo y abri\u00f3 la ventana; el muchacho mortificado se acerc\u00f3 a \u00e9l; el due\u00f1o sali\u00f3 de la tienda, levant\u00f3 la voz y grit\u00f3; los pasajeros se reunieron a su alrededor. \u201c\u00bfQu\u00e9 has hecho?\u201d, pregunt\u00f3 Don Bosco al joven; y \u00e9ste, ingenuamente, respondi\u00f3: \u201cTe vi pasar y, por un gran deseo de reverenciarte, no hice m\u00e1s caso de que ten\u00edas que abrir la ventanilla y la romp\u00ed\u00bb (<em>Memorias biogr\u00e1ficas MB III, 169-170<\/em>).<br>Era un sentimiento explosivo de amistad el que los muchachos sent\u00edan por Don Bosco. En la l\u00ednea de San Francisco de Sales, el cantor de la amistad espiritual, Don Bosco sent\u00eda que la amistad basada en la benevolencia y la confianza mutuas parec\u00eda esencial para su sistema preventivo.<br>La amistad para Don Bosco era ese \u201ctoque extra\u201d que transformaba un m\u00e9todo educativo similar a otros en una obra maestra \u00fanica y original.<br>Don Rua, Monse\u00f1or Cagliero y otros <strong>le llamaban papa<\/strong>&#8230;.<br>Al fin y al cabo, lo m\u00e1s importante es la amabilidad. Es la forma en que tratas a los dem\u00e1s, la compasi\u00f3n que muestras y el amor que difundes lo que realmente define qui\u00e9n eres como persona. La amabilidad puede ser tan simple como una sonrisa, una palabra de \u00e1nimo o una mano tendida. La idea es hacer que los dem\u00e1s se sientan valorados y queridos. Los chicos de Don Bosco testificaban con una insistencia casi mon\u00f3tona: \u00ab\u00c9l me quer\u00eda\u00bb. Uno de ellos, San Luis Orione, escribir\u00eda: \u00abCaminar\u00eda sobre brasas para verle una vez m\u00e1s, y darle las gracias\u00bb.<br>El muchacho no pod\u00eda entender c\u00f3mo Don Bosco, a quien hab\u00eda encontrado por casualidad semanas antes en el patio, a\u00fan recordaba su nombre. Se arm\u00f3 de valor y le pregunt\u00f3: \u201c<em>Don Bosco, \u00bfc\u00f3mo se ha acordado de mi nombre<\/em>?\u201d.<br>\u201c<em>\u00a1Nunca olvido a mis hijos!<\/em>\u201d, respondi\u00f3.<br><br>A un muchacho que sal\u00eda del Oratorio por su propia voluntad, Don Bosco, al encontrarlo, le pregunt\u00f3:<br>\u201c\u00bfQu\u00e9 tienes en la mano?\u201d<br>\u201cCinco liras que me dio mi mam\u00e1 para comprar un billete de tren\u201d.<br>\u201cTu mam\u00e1 te pag\u00f3 el pasaje para el viaje del Oratorio a tu casa, y eso est\u00e1 bien. Ahora coge estas otras cinco liras. Son para el billete de vuelta. Cuando lo necesites, ven a verme\u201d.<br>La atenci\u00f3n es una forma de amabilidad, del mismo modo que la falta de atenci\u00f3n es la mayor groser\u00eda que se puede hacer. A veces es violencia impl\u00edcita, sobre todo cuando se trata de ni\u00f1os: la desatenci\u00f3n se considera con raz\u00f3n maltrato cuando alcanza un umbral insoportable, pero en peque\u00f1as dosis forma parte de las ignominias ordinarias que muchos ni\u00f1os se ven obligados a soportar. La falta de atenci\u00f3n es hielo: y es dif\u00edcil crecer en el hielo, donde el \u00fanico consuelo es quiz\u00e1 una televisi\u00f3n llena de sue\u00f1os violentos o consumistas. La atenci\u00f3n es calidez y afecto, lo que permite que se desarrolle y florezca el mejor potencial.<br>\u00abTambi\u00e9n necesito que la gente conozca la importancia de los Salesianos Cooperadores. Hasta ahora parece poca cosa; pero espero que por este medio una buena parte de la poblaci\u00f3n italiana se haga salesiana y abra el camino a muchas cosas\u00bb. La Obra de los Salesianos Cooperadores&#8230; se extender\u00e1 por todos los pa\u00edses, se extender\u00e1 por toda la cristiandad, llegar\u00e1 un tiempo en que el nombre de Cooperador significar\u00e1 verdadero cristiano&#8230; ya veo no s\u00f3lo familias, sino ciudades y pueblos enteros haci\u00e9ndose Salesianos Cooperadores.<br>Ya que las predicciones de Don Bosco se han hecho realidad, \u00a1prep\u00e1rate para ver cosas buenas en este siglo!<br><br><strong>9) As\u00ed predicaba Dios Don Bosco<br><\/strong>Quienes escriben sobre \u00e9l se equivocan flagrantemente cuando intentan convertirlo en un pedagogo o incluso en un brillante innovador social. Ciertamente Don Bosco se ocup\u00f3 de obras de caridad como tantos otros, y tambi\u00e9n de justicia social. Su fuerza excepcional reside, sin embargo, en el hecho de que en todo lo que hizo se apoy\u00f3 \u00fanica y completamente en Dios.<br>\u00abEs verdaderamente admirable, exclam\u00f3 uno de los presentes, el modo de proceder. Don Bosco empieza y nunca se da por vencido\u00bb.<br>\u00a0\u00abPor eso, prosigui\u00f3 Don Bosco, nunca damos marcha atr\u00e1s, porque siempre vamos sobre seguro. Antes de emprender algo nos aseguramos de que es voluntad de Dios que las cosas se hagan. Comenzamos nuestras obras con la certeza de que es Dios quien las quiere. Teniendo esta certeza, seguimos adelante. Puede parecer que se encuentran mil dificultades en el camino; no importa; Dios lo quiere, y nosotros permanecemos intr\u00e9pidos ante cualquier obst\u00e1culo. Conf\u00edo ilimitadamente en la Divina Providencia; <em>pero la Providencia tambi\u00e9n quiere ser ayudada por nuestros inmensos esfuerzos<\/em>\u00bb.<br>Sus esfuerzos tienen siempre el color del infinito.<br>Incluso Nietzsche afirma que la percepci\u00f3n de la vida interior de las personas es instintiva. Los j\u00f3venes tienen, pues, una aptitud natural para observar lo que se esconde tras el exterior de una persona. Tienen antenas especiales para captar se\u00f1ales que no pueden observarse por medios ordinarios. Son capaces de percibir lo que est\u00e1 oculto para los dem\u00e1s.<br>Nuestra antena espiritual nos hace sensibles a la belleza moral de las personas, nos hace notar instintivamente la dimensi\u00f3n moral y espiritual de sus vidas.<br>En 1864 Don Bosco llega a Mornese con sus muchachos, en sus paseos oto\u00f1ales. Ya es de noche. La gente acude a su encuentro precedida por el p\u00e1rroco Don Valle y el sacerdote Don Pestarino. La banda toca, muchos se arrodillan al paso de Don Bosco pidi\u00e9ndole que les bendiga. Los j\u00f3venes y el pueblo entran en la iglesia, se da la bendici\u00f3n con el Sant\u00edsimo Sacramento, luego todos van a cenar.<br>Despu\u00e9s, animados por los aplausos, los chicos de Don Bosco dan un breve concierto de marchas y m\u00fasica alegre. En primera fila est\u00e1 Mar\u00eda Mazzarello, de 27 a\u00f1os. Al final, Don Bosco dice unas palabras: \u00abEstamos todos cansados, y mis muchachos quieren dormir bien. Ma\u00f1ana, sin embargo, hablaremos m\u00e1s extensamente\u00bb.<br>Don Bosco permanece cinco d\u00edas en Mornese. Todas las noches Mar\u00eda Mazzarello puede escuchar las \u201cbuenas noches\u201d que da a sus j\u00f3venes. Se sube a los bancos para acercarse a aquel hombre. Alguien se lo reprocha como un gesto impropio. Ella responde: \u00abDon Bosco es un santo, lo siento\u00bb.<br><br>Es mucho m\u00e1s que un sentimiento. \u00bfA cu\u00e1ntas mujeres les cambiar\u00e1 la vida? S\u00f3lo hace falta un movimiento, un simple movimiento de esos que hacen los ni\u00f1os cuando se lanzan hacia delante con todas sus fuerzas, sin miedo a caerse ni a morir, ajenos al peso del mundo.<br>Se trata de nuevo de un espejo: nadie volvi\u00f3 su rostro hacia las mujeres m\u00e1s que Jesucristo, como se vuelve la mirada hacia el follaje de los \u00e1rboles, como uno se inclina sobre el agua de un r\u00edo para sacar fuerzas y la voluntad de continuar su camino. Las mujeres en la Biblia son numerosas. Est\u00e1n al principio y al final. Dan a luz a Dios, le ven crecer, jugar y morir, y luego le resucitan con los gestos sencillos de un amor insensato.<br><br>Todav\u00eda hay quien se preocupa por las demostraciones de la existencia de Dios. La demostraci\u00f3n m\u00e1s perfecta de Dios no es dif\u00edcil.<br>El ni\u00f1o pregunt\u00f3 a su madre: \u00abEn tu opini\u00f3n, \u00bfDios existe?\u00bb<br>\u00abS\u00ed\u00bb.<br>\u00a0\u00ab\u00bfC\u00f3mo es eso?\u00bb<br>La mujer atrajo a su hijo hacia s\u00ed.<br>Le abraz\u00f3 con fuerza y le dijo: \u00abDios es as\u00ed\u00bb.<br>\u00abLo he comprendido\u00bb.<br>Don Pablo Albera: \u00abDon Bosco educaba amando, atrayendo, conquistando y transformando. [&#8230;] Nos envolv\u00eda a todos y casi por completo en una atm\u00f3sfera de alegr\u00eda y felicidad, de la que se desterraban el dolor, la tristeza, la melancol\u00eda&#8230; Todo en \u00e9l ejerc\u00eda una poderosa atracci\u00f3n sobre nosotros: su mirada penetrante, a veces m\u00e1s eficaz que un serm\u00f3n; el simple movimiento de su cabeza; la sonrisa que florec\u00eda perpetuamente en sus labios, siempre nueva y variada, y, sin embargo, siempre tranquila; la flexi\u00f3n de su boca, como cuando se quiere hablar sin pronunciar las palabras; las mismas palabras cadenciosas de una manera y no de otra; el porte de su persona y su andar esbelto y f\u00e1cil: todas estas cosas actuaban sobre nuestros corazones juveniles como un im\u00e1n del que era imposible escapar; y aunque hubi\u00e9ramos podido, no lo habr\u00edamos hecho ni por todo el oro del mundo, tan felices \u00e9ramos con este singular ascendiente suyo sobre nosotros, que en \u00e9l era lo m\u00e1s natural, sin estudio ni esfuerzo\u00bb.<br><br><strong>Siempre presente y vivo. Dios como compa\u00f1\u00eda, aire que se respira.<\/strong> Dios como agua para los peces. Dios como el nido c\u00e1lido de un coraz\u00f3n amante. Dios como el aroma de la vida. Dios es lo que conocen los ni\u00f1os, no los adultos.<br><br><strong><em><strong><em>Ahora vamos a cambiar el mundo (Willy Wonka<\/em><\/strong><\/em><\/strong>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) 5) Ser aut\u00e9nticoEn la era digital, las personas aut\u00e9nticas son muy&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":26534,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":142,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[2566,1720,2636,1768,2225,1960,1972,2620,2026],"class_list":["post-26541","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-don-bosco","tag-formacion","tag-salesianos","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26541","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26541"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26541\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26534"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26541"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26541"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26541"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}