{"id":26386,"date":"2024-02-07T07:47:53","date_gmt":"2024-02-07T07:47:53","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=26386"},"modified":"2024-02-07T07:48:28","modified_gmt":"2024-02-07T07:48:28","slug":"el-dios-desconocido-de-san-francisco-de-sales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/reflexiones\/el-dios-desconocido-de-san-francisco-de-sales\/","title":{"rendered":"El Dios \u201cdesconocido\u201d de San Francisco de Sales"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><strong>Un episodio curioso<br><\/strong><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la vida de Francisco de Sales, joven estudiante en Par\u00eds, hay un curioso episodio que tuvo gran repercusi\u00f3n a lo largo del resto de su vida y en su pensamiento. Era el d\u00eda del carnaval. Mientras todo el mundo pensaba en divertirse, el joven de 17 a\u00f1os parec\u00eda preocupado, incluso triste. Sin saber si estaba enfermo o simplemente melanc\u00f3lico, su tutor le sugiri\u00f3 que fuera a ver las actuaciones del festival. Ante esta sugerencia, el joven formul\u00f3 de pronto esta oraci\u00f3n b\u00edblica: \u201cAparta mis ojos de ver cosas vanas\u201d. Luego a\u00f1adi\u00f3: \u201cSe\u00f1or, d\u00e9jame ver\u201d. \u00bfVer qu\u00e9? Respondi\u00f3: \u201cLa sagrada teolog\u00eda; ella es la que me ense\u00f1ar\u00e1 lo que Dios quiere que mi alma aprenda\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hasta entonces Francisco hab\u00eda estudiado los autores paganos de la antig\u00fcedad con gran provecho e incluso \u00e9xito. Le gustaban y ten\u00eda mucho \u00e9xito en sus estudios. Sin embargo, su coraz\u00f3n estaba insatisfecho, buscaba algo o m\u00e1s bien a alguien que pudiera satisfacer su deseo. Con el permiso de su tutor, comenz\u00f3 entonces a asistir a las conferencias del gran profesor de Sagrada Escritura Gilbert Genebrard, que comentaba un libro de la Biblia que narra la historia de amor de dos amantes: el Cantar de los Cantares.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El amor descrito en este libro es el amor entre un hombre y una mujer. Sin embargo, el amor que se celebra en el Cantar de los Cantares tambi\u00e9n puede entenderse como el amor espiritual del alma humana con Dios, explic\u00f3 Genebrard a sus alumnos, y es esta interpretaci\u00f3n totalmente espiritual la que encant\u00f3 al joven estudiante, que se regocij\u00f3 con las palabras de la novia: \u201cHe encontrado a Aquel a quien ama mi coraz\u00f3n\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A partir de entonces, el Cantar de los Cantares se convirti\u00f3 en el libro favorito de San Francisco de Sales. Seg\u00fan el Padre Lajeunie, el futuro Doctor de la Iglesia hab\u00eda encontrado en este libro sagrado \u201cla inspiraci\u00f3n de su vida, el tema de su obra maestra (<em>El Tratado sobre el Amor de Dios<\/em>) y la mejor fuente de su optimismo\u201d. Para Francisco, asegura tambi\u00e9n el padre Ravier, fue como una revelaci\u00f3n, y desde entonces \u201cya no pod\u00eda concebir la vida espiritual m\u00e1s que como una historia de amor, la m\u00e1s bella de las historias de amor\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No es de extra\u00f1ar, pues, que Francisco de Sales se haya convertido en el \u201cdoctor del amor\u201d y que el tema del amor haya sido el centro de la conmemoraci\u00f3n del cuarto centenario de su muerte (1622-2022). Ya en 1967, con ocasi\u00f3n del cuarto centenario de su nacimiento, San Pablo VI lo hab\u00eda definido como \u201cdoctor del amor divino y de la dulzura evang\u00e9lica\u201d. Cincuenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s, en ocasi\u00f3n del aniversario de su nacimiento al cielo, el Papa Francisco, con su Carta apost\u00f3lica Totum amoris est, nos ofrece nuevas luces sobre la vida y la doctrina del santo obispo y nos vuelve a proponer con autoridad el verdadero rostro de Dios, a menudo ignorado o incomprendido.<br><br><strong>El Dios desconocido<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En tiempos de Francisco de Sales, el Rey Enrique IV de Francia, gran admirador de las habilidades y virtudes del obispo de Ginebra, un d\u00eda se lament\u00f3 con \u00e9l por la imagen distorsionada que sus contempor\u00e1neos ten\u00edan de Dios. Seg\u00fan un testigo, el rey \u201cvio a varios de sus s\u00fabditos vivir toda clase de libertades, diciendo que la bondad y la grandeza de Dios no se preocupaban de cerca de los hechos de los hombres, que \u00e9l reprochaba fuertemente. Vio a otros, en gran n\u00famero, que ten\u00edan una baja opini\u00f3n de Dios, creyendo que siempre estaba dispuesto a sorprenderlos, esperando s\u00f3lo la hora en que hubieran ca\u00eddo en alguna falta leve para condenarlos eternamente, lo cual no aprobaba.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisco de Sales, por su parte, era muy consciente de que ofrec\u00eda una imagen de Dios distinta de las muy comunes en su \u00e9poca. En uno de sus sermones, se comparaba al Ap\u00f3stol Pablo mientras anunciaba al Dios desconocido a los atenienses: \u201cNo es que quiera hablarles de un Dios desconocido \u2013precisaba- ya que, gracias a su bondad, lo conocemos, pero ciertamente podr\u00eda hablar de un Dios desconocido. Yo, por tanto, no os har\u00e9 conocer, sino descubrir, a ese Dios tan amable, que muri\u00f3 por nosotros\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El Dios de San Francisco de Sales no es un Dios policial, ni un Dios distante, como muchos de su tiempo cre\u00edan que era, y no es el Dios de la \u201cpredestinaci\u00f3n\u201d, que siempre ha predestinado a algunos al cielo y a otros al infierno, como muchos de sus contempor\u00e1neos afirmaban, sino un Dios que quiere la salvaci\u00f3n de todos. No es un Dios distante, solitario e indiferente, sino un Dios providente y \u201cdispuesto a la comunicaci\u00f3n\u201d, un Dios atrayente como el Esposo del Cantar de los Cantares, a quien la esposa dirige estas palabras: \u201cVuelve a atraerme hacia ti y correremos al olor de tus perfumes\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si Dios atrae al hombre, es para que el hombre se convierta en cooperador de Dios. Este Dios respeta la libertad y la capacidad de iniciativa del hombre, como nos recuerda el Papa Francisco. Con un Dios de rostro amoroso como el que propone Francisco de Sales, la comunicaci\u00f3n se convierte en un \u201ccoraz\u00f3n a coraz\u00f3n\u201d, cuyo fin es la uni\u00f3n con \u00c9l. Es una amistad, porque la amistad es comunicaci\u00f3n de bienes, intercambio y reciprocidad.<br><br><strong>El Dios del coraz\u00f3n humano<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el Antiguo Testamento, Dios es llamado Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. La alianza establecida por Dios con los patriarcas significa realmente el v\u00ednculo profundo e inquebrantable entre el Se\u00f1or y su pueblo. En el Nuevo Testamento, la alianza establecida en Jesucristo une a todos los hombres, a toda la humanidad. A partir de ahora, todos pueden invocar a Dios con esta oraci\u00f3n de San Francisco de Sales: \u201cOh Dios m\u00edo, t\u00fa eres mi Dios, <em>el Dios de mi coraz\u00f3n<\/em>, el Dios de mi alma, el Dios de mi esp\u00edritu\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estas expresiones significan que para San Francisco de Sales, nuestro Dios no es s\u00f3lo el Dios del coraz\u00f3n humano en la persona del Dios hecho hombre, sino tambi\u00e9n el Dios del coraz\u00f3n humano. Cierto, el Hijo de Mar\u00eda recibiendo de ella su humanidad, recibi\u00f3 al mismo tiempo un coraz\u00f3n humano, fuerte y dulce. Pero con la expresi\u00f3n \u201cDios del coraz\u00f3n humano\u201d, el doctor del amor quiere decir que el rostro de nuestro Dios corresponde a los deseos, a las expectativas m\u00e1s profundas del coraz\u00f3n humano. El hombre encuentra en el coraz\u00f3n de Jes\u00fas la realizaci\u00f3n inesperada de un amor que ni siquiera se atrev\u00eda a pensar o imaginar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El joven Francisco lo sinti\u00f3 bien cuando descubri\u00f3 la historia de amor narrada en el Cantar de los Cantares. La esposa y el Esposo, el alma humana y Jes\u00fas se descubren hechos el uno para el otro. No es posible que su encuentro haya sido casual. Dios los hizo el uno para el otro de tal manera que la novia puede decir: \u201c<em>T\u00fa eres m\u00edo y yo soy tuya<\/em>\u201d. Todo lo que San Francisco de Sales dijo y escribi\u00f3 vibra con esta maravillosa historia de mutua pertenencia.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el Salmo 72, San Francisco de Sales ley\u00f3 estas palabras que lo impactaron: \u201cDios de mi coraz\u00f3n, mi parte es Dios para siempre\u201d. La expresi\u00f3n \u201cDios de mi coraz\u00f3n\u201d le gust\u00f3 mucho. Seg\u00fan el doctor del amor, \u201csi el hombre piensa con un poco de atenci\u00f3n en la divinidad, siente inmediatamente alguna dulce emoci\u00f3n en su coraz\u00f3n, lo que prueba que Dios es el Dios <em>del coraz\u00f3n<\/em> humano\u201d. A santa Juana de Chantal, con la que fund\u00f3 la orden de la Visitaci\u00f3n, le recomend\u00f3 decir a menudo: \u201c<em>T\u00fa eres el Dios de mi coraz\u00f3n<\/em> y la herencia que deseo eternamente\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si tenemos afectos rebeldes o si nuestros afectos en este mundo son demasiado fuertes, aunque sean buenos y leg\u00edtimos, necesitamos cortarlos para poder decir a Nuestro Se\u00f1or como David: \u201c<em>T\u00fa eres el Dios de mi coraz\u00f3n<\/em> y mi porci\u00f3n de herencia eterna\u201d. Porque con esta intenci\u00f3n viene Nuestro Se\u00f1or a nosotros, para que todos estemos en \u00e9l y para \u00e9l\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El coraz\u00f3n de Jes\u00fas es el lugar del verdadero descanso. Es la morada \u201cm\u00e1s espaciosa y m\u00e1s querida de mi coraz\u00f3n\u201d, conf\u00eda san Francisco de Sales, que hace este prop\u00f3sito: \u201cEstablecer\u00e9 mi morada en el horno del amor, en el divino coraz\u00f3n traspasado por m\u00ed. En este hogar ardiente, sentir\u00e9 revivir en medio de mis entra\u00f1as la llama del amor, hasta ahora tan l\u00e1nguida. \u00a1Ah! Se\u00f1or, tu coraz\u00f3n es la verdadera Jerusal\u00e9n; perm\u00edteme que lo elija para siempre como <em>lugar de mi descanso<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No es de extra\u00f1ar, pues, que los tesoros del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas hayan sido revelados a una hija espiritual de San Francisco de Sales, Margarita Mar\u00eda Alacoque, religiosa de la Visitaci\u00f3n de Paray-le-Monial. Jes\u00fas le dijo: \u201cHe aqu\u00ed este Coraz\u00f3n que tanto am\u00f3 a los hombres, hasta consumirse enteramente por ellos\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dos siglos despu\u00e9s de San Francisco de Sales, su disc\u00edpulo e imitador, Don Bosco, dec\u00eda que \u201cla educaci\u00f3n es cosa del coraz\u00f3n\u201d: todo trabajo empieza aqu\u00ed, y si no est\u00e1 el coraz\u00f3n, el trabajo es dif\u00edcil y el resultado incierto. Tambi\u00e9n dec\u00eda: \u201cQue los j\u00f3venes no s\u00f3lo sean amados, sino que ellos mismos se sepan amados. Amados por Dios y por sus educadores\u201d. De este supuesto que Don Bosco transmiti\u00f3 a la Familia Salesiana, comienza la acci\u00f3n educativa salesiana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un episodio curioso&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En la vida de Francisco de Sales, joven estudiante en Par\u00eds, hay&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":26372,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":120,"footnotes":""},"categories":[468],"tags":[1720,2636,2558,1966,1972,2620],"class_list":["post-26386","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-carisma-salesiano","tag-consejos","tag-dios","tag-salvacion","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=26386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/26386\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/26372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=26386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=26386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=26386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}