{"id":25993,"date":"2024-01-22T08:26:26","date_gmt":"2024-01-22T08:26:26","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=25993"},"modified":"2024-01-22T16:06:34","modified_gmt":"2024-01-22T16:06:34","slug":"laura-vicuna-una-hija-que-engendra-a-su-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/laura-vicuna-una-hija-que-engendra-a-su-madre\/","title":{"rendered":"Laura Vicu\u00f1a: una hija que \u201cengendra\u201d a su madre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>Historias de familias heridas<br><\/strong><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estamos acostumbrados a imaginar la familia como una realidad arm\u00f3nica, caracterizada por la coexistencia de varias generaciones y por el papel orientador de unos padres que marcan la norma y de unos hijos que -al aprenderla- son guiados por ellos en la experiencia de la realidad. Sin embargo, a menudo las familias se encuentran atravesadas por dramas y malentendidos, o marcadas por heridas que atentan contra su \u00f3ptima configuraci\u00f3n y les dan una imagen distorsionada, deformada y falsa.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La historia de la santidad salesiana tambi\u00e9n est\u00e1 atravesada por historias de familias heridas: familias en las que falta al menos una de las figuras parentales, o la presencia de la madre y del padre se convierte, por diferentes motivos (f\u00edsicos, ps\u00edquicos, morales y espirituales), en perjudicial para sus hijos, hoy en camino hacia los honores de los altares. El mismo Don Bosco, que hab\u00eda experimentado la muerte prematura de su padre y el alejamiento de la familia por la prudente voluntad de Mam\u00e1 Margarita, quiso &#8211; no es casualidad &#8211; la obra salesiana particularmente dedicada a la \u201cjuventud pobre y abandonada\u201d y no dud\u00f3 en tender la mano a los j\u00f3venes formados en su oratorio con una intensa pastoral vocacional (demostrando que ninguna herida del pasado es obst\u00e1culo para una vida humana y cristiana plena). Es natural, por tanto, que la misma santidad salesiana, que se nutre de la vida de muchos de los j\u00f3venes de Don Bosco consagrados despu\u00e9s a trav\u00e9s de \u00e9l a la causa del Evangelio, lleve en s\u00ed -como consecuencia l\u00f3gica- huellas de familias heridas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De estos chicos y chicas que crecieron en contacto con las obras salesianas, presentamos a la Beata Laura Vicu\u00f1a, nacida en Chile en 1891, hu\u00e9rfana de padre y cuya madre inici\u00f3 una convivencia en Argentina con el rico terrateniente Manuel Mora; Laura, por tanto, herida por la situaci\u00f3n de irregularidad moral de su madre, estuvo dispuesta a ofrecer su vida por ella.<br><br><strong>Una vida corta pero intensa<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nacida en Santiago de Chile el 5 de abril de 1891 y bautizada el 24 de mayo siguiente, Laura era la hija mayor de Jos\u00e9 D. Vicu\u00f1a, un noble venido a menos que se hab\u00eda casado con Mercedes Pino, hija de modestos campesinos. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde lleg\u00f3 una hermana peque\u00f1a, Julia Amanda, pero pronto muri\u00f3 su padre, tras sufrir una derrota pol\u00edtica que min\u00f3 su salud y comprometi\u00f3, junto con el sustento econ\u00f3mico de la familia, tambi\u00e9n su honor. Privada de toda \u201cprotecci\u00f3n y perspectiva de futuro\u201d, la madre desembarca en Argentina, donde recurre a la tutela del terrateniente Manuel Mora: un hombre \u201cde car\u00e1cter soberbio y altivo\u201d, que \u201cno disimula odio y desprecio hacia cualquiera que se oponga a sus designios\u201d. Un hombre, en fin, que s\u00f3lo en apariencia garantiza protecci\u00f3n, pero que en realidad est\u00e1 acostumbrado a tomar, si es necesario por la fuerza, lo que quiere, explotando a la gente. Mientras tanto, paga los estudios en el internado de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora a Laura y a su hermana, y la madre de \u00e9stas -que est\u00e1 bajo la influencia psicol\u00f3gica de Mora- vive con \u00e9l sin encontrar la fuerza para romper el v\u00ednculo. Sin embargo, cuando Mora empieza a dar muestras de inter\u00e9s deshonesto por la propia Laura, y sobre todo cuando \u00e9sta emprende el camino de la preparaci\u00f3n para su Primera Comuni\u00f3n, se da cuenta de repente de la gravedad de la situaci\u00f3n. A diferencia de su madre -que justifica un mal (la convivencia) en funci\u00f3n de un bien (la educaci\u00f3n de sus hijas en el internado)-, Laura comprende que se trata de un argumento moralmente ileg\u00edtimo, que pone en grave peligro el alma de su madre. En esta \u00e9poca, Laura tambi\u00e9n quiso hacerse religiosa de Mar\u00eda Auxiliadora ella misma: pero su petici\u00f3n fue rechazada, por ser hija de una \u201cconcubina p\u00fablica\u201d. Y es en ese momento cuando se produce un cambio en Laura -recibida en el internado cuando a\u00fan dominaban en ella \u201cla impulsividad, la facilidad para el resentimiento, la irritabilidad, la impaciencia y la propensi\u00f3n a aparentar\u201d- que s\u00f3lo la Gracia, unida al empe\u00f1o de la persona, puede producir: pide a Dios la conversi\u00f3n de su madre, ofreci\u00e9ndose por ella. En aquel momento, Laura no pod\u00eda ir ni \u201chacia delante\u201d (entrando en las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora) ni \u201chacia atr\u00e1s\u201d (volviendo con su madre y Mora). Con un gesto entonces cargado de la creatividad propia de los santos, Laura emprendi\u00f3 el \u00fanico camino que a\u00fan le era accesible: el de la altura y la profundidad. En sus prop\u00f3sitos de Primera Comuni\u00f3n hab\u00eda anotado:<br><br><em>Me propongo hacer todo lo que s\u00e9 y puedo para [&#8230;] reparar las ofensas que T\u00fa, Se\u00f1or, recibes cada d\u00eda de los hombres, especialmente de las personas de mi familia; Dios m\u00edo, dame una vida de amor, mortificaci\u00f3n y sacrificio.<br><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora finaliza la intenci\u00f3n en \u201cActo de ofrend\u201d\u00bb, que incluye el sacrificio de la propia vida. El confesor, reconociendo que la inspiraci\u00f3n viene de Dios, pero ignorando las consecuencias, asiente, y confirma que Laura es \u201cconsciente de la ofrenda que acaba de hacer\u201d. Vive los dos \u00faltimos a\u00f1os en silencio, alegre y sonriente. Y, sin embargo, la mirada que lanza al mundo -como confirma un retrato fotogr\u00e1fico, muy diferente de la estilizaci\u00f3n hagiogr\u00e1fica familiar- habla tambi\u00e9n de la conciencia dolorosa y del dolor que la habitan. En una situaci\u00f3n en la que carece tanto de la \u201clibertad de\u201d (condicionamientos, obst\u00e1culos, dificultades) como de la \u201clibertad para\u201d hacer muchas cosas, esta preadolescente da testimonio de la \u201clibertad para\u201d: la de la entrega total.<br>Laura no desprecia, sino que ama la vida: la suya y la de su madre. Por ella se ofrece. El 13 de abril de 1902, domingo del Buen Pastor, se pregunta: \u201cSi \u00c9l da la vida&#8230; \u00bfqu\u00e9 me detiene por mam\u00e1?\u201d. Moribunda, a\u00f1ade: \u201c\u00a1Mam\u00e1, me muero, yo misma se lo he pedido a Jes\u00fas&#8230; desde hace casi dos a\u00f1os le ofrezco mi vida por ti&#8230;, para obtener la gracia de tu regreso!\u201d<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Son palabras desprovistas de pesar y de reproche, pero cargadas de una gran fuerza, de una gran esperanza y de una gran fe. Laura ha aprendido a aceptar a su madre tal como es. De hecho, se ofrece para darle lo que ella sola no puede conseguir. Cuando Laura muere, la mam\u00e1 se convierte. Laurita de los Andes, la hija, ha contribuido as\u00ed a engendrar a su madre en la vida de la fe y de la gracia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Historias de familias heridas&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estamos acostumbrados a imaginar la familia como una realidad arm\u00f3nica, caracterizada&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":14,"featured_media":25986,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":60,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1720,2593,1828,1846,1966,1972,2620],"class_list":["post-25993","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-familia-salesiana","tag-gracias-recibidas","tag-nuestros-heroes","tag-salvacion","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25993","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25993"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25993\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25986"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25993"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25993"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25993"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}