{"id":25960,"date":"2024-01-20T13:35:21","date_gmt":"2024-01-20T13:35:21","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=25960"},"modified":"2024-02-02T15:39:46","modified_gmt":"2024-02-02T15:39:46","slug":"aguinaldo-2024-el-sueno-que-hace-sonar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/comunicaciones-del-rector-mayor\/aguinaldo-2024-el-sueno-que-hace-sonar\/","title":{"rendered":"Aguinaldo 2024. \u00abEl sue\u00f1o que hace so\u00f1ar\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Un coraz\u00f3n que transforma los \u00ablobos\u00bb en \u00abcorderos\u00bb<br><\/em><br><br>Despu\u00e9s de estos diez a\u00f1os he podido comprobar que el Aguinaldo de cada a\u00f1o es uno de los regalos m\u00e1s bellos que Don Bosco y sus sucesores ofrecen a toda la Familia Salesiana: nos ayuda a caminar juntos, llegando de manera generalizada tambi\u00e9n a los lugares m\u00e1s lejanos y para todos, dejando la libertad de acoger, integrar, potenciar \u00abcu\u00e1ndo\u00bb, \u00abc\u00f3mo\u00bb y \u00abcon qui\u00e9n\u00bb cada Comunidad Educativo-Pastoral (CEP) considere oportuno hacerlo.<br>En este nuevo a\u00f1o 2024 celebraremos el segundo centenario del \u00absue\u00f1o-visi\u00f3n tenido por Juanito entre los nueve y diez a\u00f1os en la casita de los Becchi\u00bb<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> en 1824. De hecho, es bien conocido en nuestra Familia Salesiana como el <em>sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os.<br><\/em>Considero que el aniversario de los 200 a\u00f1os del sue\u00f1o que \u00abcondicion\u00f3 todo el modo de vivir y de pensar de Don Bosco, y en particular, el modo de sentir la presencia de Dios en la vida de cada uno y en la historia del mundo\u00bb<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a> merece estar en el centro del Aguinaldo que guiar\u00e1 el a\u00f1o educativo-pastoral de toda nuestra Familia Salesiana. Podr\u00e1 ser retomado y profundizado en la misi\u00f3n evangelizadora, en las intervenciones educativas y en las acciones de promoci\u00f3n social que, en todas partes del mundo, lidera nuestra Familia que encuentra en Don Bosco al inspirador y al padre.<br>\u00abQuisiera evocar aqu\u00ed el \u00absue\u00f1o de nueve a\u00f1os\u00bb. Me parece, en efecto, que esta p\u00e1gina autobiogr\u00e1fica ofrece una presentaci\u00f3n sencilla, pero al mismo tiempo prof\u00e9tica, del esp\u00edritu y de la misi\u00f3n de Don Bosco. En \u00e9l se define el campo de acci\u00f3n que se le conf\u00eda: los j\u00f3venes; se indica el objetivo de su acci\u00f3n apost\u00f3lica: hacerles crecer como personas por medio de la educaci\u00f3n. Se le ofrece el m\u00e9todo educativo que resultar\u00e1 eficaz: el Sistema Preventivo. Se presenta el horizonte en el que se mueve toda su actuaci\u00f3n y la nuestra: el dise\u00f1o maravilloso de Dios, que antes que nadie y m\u00e1s que cualquier otro, ama a los j\u00f3venes\u00bb<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. As\u00ed escrib\u00eda el Rector Mayor em\u00e9rito, don Pascual Ch\u00e1vez Villanueva, en la conclusi\u00f3n del Aguinaldo 2012, ofrecido a la Familia Salesiana con motivo del primer a\u00f1o del trienio de preparaci\u00f3n al Bicentenario del nacimiento de Don Bosco en 2015.<br>Hermosa s\u00edntesis que con unas pocas l\u00edneas nos ofrece la esencia de lo que ha sido y es el sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os en su sencillez y su profetismo, en su valor carism\u00e1tico y educativo. Un sue\u00f1o, sin duda emblem\u00e1tico y que intentaremos en este a\u00f1o, a los 200 a\u00f1os de que aconteciera, acercarlo al coraz\u00f3n y a la vida de toda la Familia de Don Bosco. Un sue\u00f1o definido a veces como un \u00abfamos\u00edsimo sue\u00f1o-visi\u00f3n que se convertir\u00e1 y que todav\u00eda constituye un pilar importante, casi un mito fundacional, en el imaginario de la Familia Salesiana\u00bb<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, y que, ciertamente, exige una contextualizaci\u00f3n y atenci\u00f3n cr\u00edtica a la redacci\u00f3n que Don Bosco mismo lleva a cabo, y que nuestros expertos en historia salesiana realizan, siempre en aras de poder hacer una lectura e interpretaci\u00f3n actual, vital y existencial. Pero sin duda es un sue\u00f1o que Don Bosco ha tenido en su mente y coraz\u00f3n durante toda su vida, como \u00e9l mismo dice: \u00abCon aquellos a\u00f1os tuve un sue\u00f1o que qued\u00f3 profundamente grabado en mi mente para toda la vida\u00bb. Es decir, se trata de un sue\u00f1o que ha estado presente en \u00e9l y tambi\u00e9n presente en todo el camino recorrido en la Congregaci\u00f3n Salesiana hasta hoy (y que sin duda llega a nuestra Familia Salesiana de un modo u otro). En palabras de don Rinaldi, refiri\u00e9ndose al sue\u00f1o en el primer centenario del mismo, leemos: \u00abde hecho, su contenido es de tal importancia que, en este centenario, debemos tener el estricto deber de profundizar en \u00e9l con m\u00e1s asidua meditaci\u00f3n en cada detalle y poner en pr\u00e1ctica generosamente sus ense\u00f1anzas, si queremos merecer el nombre de verdaderos hijos de Don Bosco y perfectos Salesianos<a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>. A nosotros nos est\u00e1 tocando vivir el extraordinario evento de este segundo centenario que, sin duda, tendr\u00e1 much\u00edsimas expresiones en todo el mundo salesiano. Ojal\u00e1 que el arco de expresi\u00f3n de todo ello alcance lo m\u00e1s celebrativo y festivo y tambi\u00e9n lo m\u00e1s profundo de la revisi\u00f3n esperanzada de nuestras vidas, y las valientes propuestas a los j\u00f3venes para ayudarles a so\u00f1ar \u00aben grande\u00bb en sus vidas con la presencia del Se\u00f1or Jes\u00fas y yendo de la mano de la Maestra, la Se\u00f1ora, nuestra Madre.<br><br><br><strong>1. \u00abHE TENIDO UN SUE\u00d1O&#8230;\u00bb: UN SUE\u00d1O MUY ESPECIAL<br><\/strong>As\u00ed es, hace 200 a\u00f1os Juanito Bosco tuvo un sue\u00f1o que lo \u00abmarcar\u00eda\u00bb de por vida. Un sue\u00f1o que le dejar\u00eda una huella imborrable y cuyo significado solo comprendi\u00f3 plenamente al final de su vida. He aqu\u00ed el sue\u00f1o contado por el propio Don Bosco seg\u00fan la edici\u00f3n cr\u00edtica de Antonio da Silva Ferreira, del que solo nos apartamos en dos peque\u00f1as variaciones<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<br><br>[<em>Cuadro inicial<\/em>] Con aquellos a\u00f1os tuve un sue\u00f1o que qued\u00f3 profundamente grabado en mi mente para toda la vida.<br><br>[<em>Visi\u00f3n de los chiquillos e intervenci\u00f3n de Juan<\/em>] En el sue\u00f1o, me pareci\u00f3 encontrarme cerca de casa, en un terreno muy espacioso, donde estaba reunida una muchedumbre de chiquillos que se divert\u00edan. Algunos re\u00edan, otros jugaban, no pocos blasfemaban. Al o\u00edr las blasfemias, me lanc\u00e9 inmediatamente en medio de ellos, usando los pu\u00f1os y las palabras para hacerlos callar.<br><br>[<em>Aparici\u00f3n del hombre venerando<\/em>] En aquel momento apareci\u00f3 un hombre venerando, de aspecto varonil y noblemente vestido. Un blanco manto le cubr\u00eda todo el cuerpo, pero su rostro era tan luminoso que no pod\u00eda fijar la mirada en \u00e9l. Me llam\u00f3 por mi nombre y me mand\u00f3 ponerme a la cabeza de los muchachos, a\u00f1adiendo estas palabras:<br>\u2014No con golpes, sino con la mansedumbre y con la caridad deber\u00e1s ganarte a estos tus amigos. Ponte ahora mismo, pues, a instruirlos sobre la fealdad del pecado y la belleza de la virtud.<br>Aturdido y espantado, repliqu\u00e9 que yo era un ni\u00f1o pobre e ignorante, incapaz de hablar de religi\u00f3n a aquellos muchachos; quienes, cesando en ese momento sus ri\u00f1as, alborotos y blasfemias, se recogieron todos en torno al que hablaba.<br><br>[<em>Di\u00e1logo sobre la identidad del personaje<\/em>] Sin saber casi lo que me dec\u00eda, a\u00f1ad\u00ed:<br>\u2014\u00bfQui\u00e9n sois vos, que me mand\u00e1is una cosa imposible?<br>\u2014Precisamente porque tales cosas te parecen imposibles, debes hacerlas posibles con la obediencia y la adquisici\u00f3n de la ciencia.<br>\u2014\u00bfEn d\u00f3nde y con qu\u00e9 medios podr\u00e9 adquirir la ciencia?<br>\u2014Yo te dar\u00e9 la maestra bajo cuya disciplina podr\u00e1s llegar a ser sabio, y sin la cual toda sabidur\u00eda se convierte en necedad.<br>\u2014Pero \u00bfqui\u00e9n sois vos que me habl\u00e1is de esta manera?<br>\u2014Yo soy el hijo de aquella a quien tu madre te ense\u00f1\u00f3 a saludar tres veces al d\u00eda.<br>\u2014Mi madre me dice que, sin su permiso, no me junte con los que no conozco. Por tanto, decidme vuestro nombre.<br>\u2014El nombre, preg\u00fantaselo a mi Madre.<br><br>[<em>Aparici\u00f3n de la mujer de aspecto majestuoso<\/em>] En ese momento, junto a \u00c9l, vi a una mujer de aspecto majestuoso, vestida con un manto que resplandec\u00eda por todas partes, como si cada punto del mismo fuera una estrella muy refulgente. Contempl\u00e1ndome cada vez m\u00e1s desconcertado en mis preguntas y respuestas, hizo se\u00f1as para que me acercara a Ella y, tom\u00e1ndome bondadosamente de la mano, me dijo:<br>\u2014Mira.<br>Al mirar, me di cuenta de que aquellos chicos hab\u00edan escapado y, en su lugar, observ\u00e9 una multitud de cabritos, perros, gatos, osos y otros muchos animales.<br>\u2014He aqu\u00ed tu campo, he aqu\u00ed donde tienes que trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto; y cuanto veas que ocurre ahora con estos animales, lo deber\u00e1s hacer t\u00fa con mis hijos.<br>Volv\u00ed entonces la mirada y, en vez de animales feroces, aparecieron otros tantos mansos corderos que, saltando y balando, corr\u00edan todos alrededor como si festejaran al hombre aquel y a la se\u00f1ora.<br>En tal instante, siempre en sue\u00f1os, me ech\u00e9 a llorar y rogu\u00e9 al hombre me hablase de forma que pudiera comprender, pues no sab\u00eda qu\u00e9 quer\u00eda explicarme.<br>Entonces Ella me puso la mano sobre la cabeza, dici\u00e9ndome:<br>\u2014A su tiempo lo comprender\u00e1s todo.<br><br>[<em>Cuadro conclusivo<\/em>] Dicho lo cual, un ruido me despert\u00f3.<br>Qued\u00e9 aturdido. Sent\u00eda las manos molidas por los pu\u00f1etazos que hab\u00eda dado y dolorida la cara por las bofetadas recibidas.<br>Despu\u00e9s, el personaje, aquella mujer, las cosas dichas y las cosas escuchadas ocuparon de tal modo mi mente que ya no pude conciliar el sue\u00f1o durante la noche.<br>Por la ma\u00f1ana cont\u00e9 enseguida el sue\u00f1o. Primero a mis hermanos, que se echaron a re\u00edr; luego a mi madre y a la abuela. Cada uno lo interpretaba a su manera. Mi hermano Jos\u00e9 dec\u00eda: \u00abT\u00fa ser\u00e1s pastor de cabras, de ovejas o de otros animales\u00bb. Mi madre: \u00abQui\u00e9n sabe si un d\u00eda llegar\u00e1s a ser sacerdote\u00bb. Antonio, con tono seco: \u00abTal vez termines siendo capit\u00e1n de bandoleros\u00bb. Pero la abuela, que sab\u00eda mucho de teolog\u00eda aunque era completamente analfabeta, dio la sentencia definitiva, exclamando: \u00abNo hay que hacer caso de los sue\u00f1os\u00bb.<br>Yo era del parecer de mi abuela, sin embargo nunca pude olvidar aquel sue\u00f1o. Los hechos que expondr\u00e9 a continuaci\u00f3n le confieren cierto sentido. No habl\u00e9 m\u00e1s del asunto, y mis familiares no le dieron mayor importancia. Pero cuando, en el a\u00f1o 1858, fui a Roma para tratar con el Papa de la Congregaci\u00f3n Salesiana, me hizo narrarle con detalle todas las cosas que tuvieran algo de sobrenatural, aunque solo fuera la apariencia. Cont\u00e9 entonces, por primera vez, el sue\u00f1o tenido a la edad de nueve a diez a\u00f1os. El Papa me mand\u00f3 que lo escribiera al pie de la letra, pormenorizadamente, y lo dejara para animar a los hijos de la Congregaci\u00f3n, por la que hab\u00eda realizado ese viaje a Roma.<br><br>El mismo sue\u00f1o se repetir\u00e1 varias veces en la vida de Don Bosco y \u00e9l mismo, que de su pu\u00f1o y letra en las <em>Memorias<\/em> nos narr\u00f3 aquel primer acontecimiento cuyo Bicentenario se cumple ahora, cuenta varias veces lo que a distancia de tantos a\u00f1os vuelve a so\u00f1ar. De hecho,<strong> <\/strong>el sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os no es un sue\u00f1o aislado, sino parte de una secuencia prolongada y complementaria de episodios on\u00edricos en la vida de Don Bosco. \u00c9l mismo conecta, integr\u00e1ndolos entre s\u00ed, tres sue\u00f1os fundamentales: el de 1824 (en los Becchi), el de 1844 (en el Convitto Eclesi\u00e1stico) y el de 1845 (en las obras de la Marquesa de Barolo), donde se encuentran elementos de continuidad y otros de novedad, pero siempre &nbsp;se reconoce en filigrana aquel primer cuadro y escena del prado de los Becchi, pero con nuevos detalles, reacciones, mensajes, ligados a las estaciones de la vida que ya no el Juanito de nueve a\u00f1os sino Don Bosco, en el pleno desarrollo de su misi\u00f3n, est\u00e1 viviendo ahora.<br><br>Incluso en otra ocasi\u00f3n, y muchos a\u00f1os m\u00e1s tarde, es el mismo Don Bosco, cuando ya ten\u00eda sesenta a\u00f1os, el que se lo cuenta a don Barberis en el a\u00f1o 1875. En aquel tiempo Don Bosco hab\u00eda presenciado el nacimiento de la Congregaci\u00f3n Salesiana (18 de diciembre de 1859), de la Archicofrad\u00eda de Mar\u00eda Auxiliadora (18 de abril de 1869), del Instituto de las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora (5 de agosto de 1872) y de la P\u00eda Sociedad de los Salesianos Cooperadores \u2013seg\u00fan el nombre original dado por Don Bosco\u2013 aprobada el 9 de mayo de 1876.<br>Cuando este sue\u00f1o se hace realidad por \u00faltima vez Don Bosco es, como ya he dicho, un hombre maduro: ha vivido muchas situaciones, ha afrontado y superado numerosas dificultades, ha visto personalmente lo que la Gracia y el Amor de la Virgen Mar\u00eda han hecho en sus muchachos; ha visto muchos milagros de la Providencia y ha sufrido bastante. \u00abA su tiempo lo comprender\u00e1s todo\u00bb le hab\u00eda profetizado el primer sue\u00f1o; y en 1887 en la misa de consagraci\u00f3n del templo del Sacro Cuore en Roma, escuch\u00f3 esa voz resonar en su o\u00eddo y llor\u00f3 de alegr\u00eda, llor\u00f3 contemplando los maravillosos efectos de su fe invicta\u00bb<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>.<br><br><br><strong>UN SUE\u00d1O AL QUE TODOS LOS RECTORES MAYORES SE HAN REFERIDO<br><\/strong>Me atrae de modo muy especial el hecho de que todos los Rectores Mayores se hayan referido <strong><em>al Sue\u00f1o<\/em><\/strong><a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>, a este Sue\u00f1o de Don Bosco que ha marcado nuestra Congregaci\u00f3n y la Familia Salesiana. Me estoy sirviendo ahora mismo de un magn\u00edfico trabajo de b\u00fasqueda que ha realizado el se\u00f1or Marco Bay<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>.<br><br><strong>Don Pablo Albera<\/strong>, segundo sucesor de Don Bosco, refiri\u00e9ndose al Oratorio de Valdocco como el Oratorio de Don Bosco, Opera prima y por muchos a\u00f1os \u00fanica, se refiere al Sue\u00f1o como el misterioso sue\u00f1o en el que la Providencia le conf\u00eda la misi\u00f3n:<br><br>\u00abLa primera obra, incluso durante muchos a\u00f1os la \u00fanica, de Don Bosco fue el Oratorio festivo, su Oratorio festivo, como ya lo hab\u00eda vislumbrado en el misterioso <em>sue\u00f1o que tuvo a los nueve a\u00f1os<\/em> y en los siguientes que progresivamente le ilustraron su pensamiento sobre la Obra de la Providencia que le hab\u00eda sido confiada\u00bb<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<br><br><strong>Don Felipe Rinaldi<\/strong>, tercer sucesor de Don Bosco, es quien tiene la oportunidad de vivir el primer centenario de este Sue\u00f1o, e intenta que toda la Congregaci\u00f3n quede impregnada de la gracia de vivir este evento. Por eso anima del siguiente modo:<br><br>\u00ab[\u2026] En mi circular sobre el Jubileo de nuestras Constituciones ya os he mencionado, mis queridos hijos, el centenario del primer sue\u00f1o de Don Bosco, invit\u00e1ndoos a meditar este sue\u00f1o y a ponerlo en pr\u00e1ctica. (\u2026) Releamos juntos, queridos m\u00edos, la p\u00e1gina escrita por el venerable Padre para nuestra instrucci\u00f3n, en obediencia al Vicario de Jesucristo; s\u00ed, releamos con gran veneraci\u00f3n y fijemos en nuestra mente palabra por palabra esta p\u00e1gina que nos describe evang\u00e9licamente el origen sobrenatural, la naturaleza \u00edntima y la forma espec\u00edfica de nuestra vocaci\u00f3n. Cuanto m\u00e1s se lee, m\u00e1s se vuelve nueva y luminosa\u00bb<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a>.<br><br>Y en este mismo escrito hace entender a los hermanos que al igual que con el Sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os Don Bosco fue llamado a una misi\u00f3n, tambi\u00e9n nosotros bajo la gu\u00eda de la Virgen hemos sido llamados. Y llevados con bondad de la mano por la misma Virgen Sant\u00edsima nos muestra el campo de acci\u00f3n y nos estimula de mil maneras para adquirir los dones de la humildad, la fortaleza y la salud. Entendemos perfectamente que aplica a nosotros el mandato de ser fuerte, humilde y robusto que la Se\u00f1ora del Sue\u00f1o dej\u00f3 a Juanito Bosco.<br><br>\u00abTambi\u00e9n a nosotros se nos ha ordenado adquirir los medios necesarios para poner en pr\u00e1ctica este m\u00e9todo, es decir, la obediencia y la ciencia, bajo la gu\u00eda de la Virgen; que hemos hecho (o estamos haciendo) en los a\u00f1os de nuestra formaci\u00f3n religiosa y sacerdotal. Durante todos estos a\u00f1os felices la Virgen Sant\u00edsima. tambi\u00e9n nos tom\u00f3 amablemente de la mano y, se\u00f1al\u00e1ndonos el campo futuro de nuestra acci\u00f3n, nos estimul\u00f3 en todos los sentidos a adquirir la humildad, la fortaleza y la salud, que son las cualidades estrictamente necesarias para todo verdadero hijo de Don Bosco. Tambi\u00e9n a nosotros finalmente nos ser\u00e1 dado ver multitudes de j\u00f3venes, antes ignorantes en absoluto de las cosas de Dios, y quiz\u00e1s ya v\u00edctimas infelices del mal, correr iluminados, sanados y alegres a hacer fiesta a Jes\u00fas &nbsp;y a Mar\u00eda Sant\u00edsima Auxiliadora\u00bb<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<br><br>Y casi como para animarnos a celebrar de modo grande y significativo este bicentenario, el bolet\u00edn salesiano en tiempo de don Rinaldi, y contando con su presencia, narra as\u00ed la celebraci\u00f3n en Roma:<br><br>\u00abPor un sue\u00f1o &#8211; escrib\u00eda el <em>Corriere d&#8217;Italia<\/em> el 2 de mayo pasado &#8211; por la belleza ideal de un sue\u00f1o &#8211; ayer en el gran patio de las Obras de Don Bosco en Roma se reuni\u00f3 una multitud miles de almas anhelantes y aplaudientes, y el cardenal Cagliero, el venerable misionero, y el mismo Sucesor de Don Bosco, don Rinaldi, y el Ministro de la Instrucci\u00f3n P\u00fablica Pietro Fedele, para rendir el conmovedor homenaje de todas las potencias del esp\u00edritu al incomparable Maestro que, en la luminosa humildad de la fe, hab\u00eda seguido los caminos radiantes de aquel sue\u00f1o sublime&#8230;<br>Una corona viva de j\u00f3venes, de ni\u00f1os y de ni\u00f1as, los alumnos de Don Bosco; una multitud de hombres de todas las clases sociales -profesionales, maestros, soldados, sacerdotes- se reunieron en el nombre del dulce Maestro. (\u2026) Hace cien a\u00f1os (otro A\u00f1o Santo, \u00bfpor qu\u00e9 olvidarlo?) Don Bosco siendo ni\u00f1o tuvo el dulce y misterioso sue\u00f1o; primero ve\u00eda a un grupo de ni\u00f1os de la calle pele\u00e1ndose entre ellos, imprecando y blasfemando; y trat\u00f3 de llamarlos al orden con el bast\u00f3n; luego vio a una Se\u00f1ora y a un Se\u00f1or que lo llevaron a otro grupo de animales, esta vez, de perros y de gatos que tambi\u00e9n peleaban, ladraban y hac\u00e1n muecas, pero que ante un arcano asentimiento de los Dos se convirtieron en una manada de pac\u00edficos corderos&#8230;<br>Despu\u00e9s de cien a\u00f1os, ese sue\u00f1o es una realidad: espl\u00e9ndida, palpitante, grandiosa; &#8211; es una historia maravillosa que compromete ya el destino de millones de criaturas, en las escuelas, en las misiones, en la vida, en la oraci\u00f3n, en la esperanza; todas las criaturas que han saludado y saludan a Don Bosco, el m\u00e1s grande y santo maestro de vida que la Iglesia y Italia han dado al mundo en nuestro siglo&#8230;\u00bb<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a>.<br><br>Y <strong>don Pedro Ricaldone, <\/strong>cuarto sucesor de Don Bosco, ve el germen del Oratorio festivo y de toda la Obra Salesiana en el sue\u00f1o que Juanito tuvo a la edad de nueve a\u00f1os. Le seguir\u00e1n otras muchas etapas, dice don Ricaldone, muchas estaciones de un peregrinar antes de llegar a Pinardi, a la tierra propia.<br><br>\u00abNo hay duda de que el primer germen del Oratorio festivo y de toda la Obra Salesiana tenemos que buscarlo, como acabo de decir, en el premonitorio sue\u00f1o que tuvo Giovannino a los nueve a\u00f1os. Desde entonces, la Mujer de majestuosa apariencia dijo al pastorcillo de los Becchi: \u201cHe aqu\u00ed tu campo, he aqu\u00ed donde tienes que trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto; y cuanto veas que ocurre ahora con estos animales, lo deber\u00e1s hacer t\u00fa con mis hijos\u00bb.<br>I Becchi, Moncucco, Castelnuovo, Chieri, son otras tantas paradas: pero Juanito Bosco apenas ha comenzado en su camino; camina hacia una meta ulterior. El 8 de diciembre de 1841 es, m\u00e1s que un punto de llegada, otro punto de partida. Deber\u00e1 realizar nuevas peregrinaciones antes de llegar al cobertizo Pinardi, en Valdocco, a su tierra prometida. Volviendo a la primera imagen, la tierna plantita por fin ha encontrado su propio terreno; a partir de hoy la veremos robustecerse y agrandarse m\u00e1s all\u00e1 de toda predicci\u00f3n humana<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<br><br>Incluso considera don Ricaldone que el amor y el celo de Don Bosco por las vocaciones tiene tambi\u00e9n su origen en el Sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os:<br><br>\u00abEl amor y el celo por las vocaciones de Don Bosco tiene su primer origen en el premonitorio sue\u00f1o que tuvo a la edad de nueve a\u00f1os, que se reprodujo de diversas formas sustancialmente uniformes durante casi veinte a\u00f1os (&#8230;) De hecho, despu\u00e9s de este sue\u00f1o aument\u00f3 en Juan el deseo de estudiar para ser sacerdote y consagrarse a la salvaci\u00f3n de los j\u00f3venes\u00bb<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a>.<br><br><strong>Don Renato Ziggiotti<\/strong>, quinto sucesor de Don Bosco, subraya tambi\u00e9n de modo muy especial el gran don que ha sido para Don Bosco la Maestra, puesto que es el Se\u00f1or quien hace el don de la entrega de su propia madre a Juanito, especialmente como gu\u00eda. As\u00ed se expresa:<br><br>\u00ab\u201d<em>Yo te dar\u00e9 la maestra<\/em> bajo cuya disciplina podr\u00e1s llegar a ser sabio, y sin la cual toda sabidur\u00eda se convierte en necedad\u201d es la palabra premonitoria del primer sue\u00f1o, pronunciada por el misterioso personaje, \u201cel hijo de aqu\u00e9lla a quien tu madre te ense\u00f1\u00f3 a saludar tres veces al d\u00eda\u201d. Es, pues, Jes\u00fas quien entrega a Don Bosco a su Madre como Maestra y gu\u00eda infalible en el dif\u00edcil camino de toda su vida. \u00bfC\u00f3mo podemos estar lo suficientemente agradecidos por este extraordinario don que el Cielo nos dio a nuestra Familia?\u00bb<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<br><br>Y ella, la Madre, la Madonna, la Se\u00f1ora del Sue\u00f1o ser\u00e1 todo para Don Bosco. Esta certeza era fort\u00edsima y envolvente en don Ziggiotti e as\u00ed lo pide a cada salesiano:<br><br>\u201cLa Virgen, a quien fue consagrado por su madre al nacer, que ilumin\u00f3 su futuro en el <em>sue\u00f1o de nueve a\u00f1os<\/em> y luego volvi\u00f3 para confortarlo y aconsejarlo, en mil formas, en los sue\u00f1os, en el esp\u00edritu prof\u00e9tico, en la visi\u00f3n interior del estado de las almas, en los milagros y gracias innumerables, que actu\u00f3 invoc\u00e1ndola; la Virgen lo es todo para Don Bosco; y el Salesiano que quiera adquirir el esp\u00edritu del Fundador debe imitarlo en esta devoci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn17\" id=\"_ftnref17\">[17]<\/a>.<br><br>Y <strong>don Luigi Ricceri<\/strong>, sexto sucesor de Don Bosco, tiene tambi\u00e9n unas magn\u00edficas expresiones en torno al significado del Sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os. Don Ricceri subraya c\u00f3mo fue importante para Don Bosco este Sue\u00f1o hasta el punto de quedar grabado en su coraz\u00f3n y en su mente por siempre y c\u00f3mo se ha sentido llamado por Dios:<br><br>\u00abEl Sue\u00f1o de nueve a\u00f1os. Es el sue\u00f1o &#8211; escribe Don Bosco en sus \u00abMemorias\u00bb &#8211; que \u201cqued\u00f3 profundamente grabado en mi mente para toda la vida\u201d (<em>Memorias del Oratorio<\/em> (MO), <em>Fuentes salesianas<\/em>, 1061).<br>La impresi\u00f3n imborrable de este sue\u00f1o-visi\u00f3n se debe a que fue como una luz repentina que aclaraba el sentido de su joven existencia y trazaba su camino. Como el peque\u00f1o Samuel, Don Bosco se siente llamado y enviado por Dios con miras a una misi\u00f3n: salvar a los j\u00f3venes de todos los lugares, de todos los tiempos: los de los pa\u00edses cristianos y la \u00abmultitud\u00bb de los que viven en regiones no cristianas. esperando todav\u00eda el gran advenimiento del Se\u00f1or\u00bb<a href=\"#_ftn18\" id=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<br>Es este el sue\u00f1o, nos dice don Ricceri en el que Don Bosco, a\u00fan sin toda la lucidez a causa de su temprana edad intuye el gran valor de vivir para salvar las almas, y esta convicci\u00f3n toma forma en su vida, en su mente, en su esp\u00edritu, m\u00e1s y m\u00e1s como don de la gracia. Y Don Bosco tiene por medio de este acontecimiento determinante en su vida como la <em>primera y gran intuici\u00f3n de lo que ser\u00eda en un futuro el Sistema Preventivo.<br><\/em>\u00abNo con golpes, sino con la mansedumbre y con la caridad deber\u00e1s ganarte a estos tus amigos\u00bb escribe Don Bosco en la narraci\u00f3n del mismo, escuch\u00e1ndolo de los labios de la Se\u00f1ora. Hasta el punto de poder hablar en el futuro de una preciosa relaci\u00f3n entre Don Bosco y la Madre del Se\u00f1or. As\u00ed, bellamente, lo expresa don Ricceri: \u00ab A partir de este sue\u00f1o se estrecha entre Don Bosco y la Madre de Jes\u00fas esa relaci\u00f3n a dos, esa colaboraci\u00f3n permanente, que caracteriza la vida del futuro ap\u00f3stol\u00bb<a href=\"#_ftn19\" id=\"_ftnref19\">[19]<\/a>.<br><br><strong>Don Egidio Vigan\u00f2<\/strong>, s\u00e9ptimo sucesor de Don Bosco, nos ofrece otras reflexiones no menos estimulantes. Me encanta ver esa magn\u00edfica l\u00ednea de continuidad de todos los Rectores Mayores a la hora de leer, meditar e interpretar en la actualidad de su momento el Sue\u00f1o, dir\u00eda el Sue\u00f1o por antonomasia. Don Vigan\u00f2 confirma, como anteriormente otros sucesores de Don Bosco, que Mar\u00eda es la verdadera inspiradora, Maestra y gu\u00eda de la vocaci\u00f3n de Juan, la vocaci\u00f3n de nuestro Padre Don Bosco.<br><br>\u00ab<em>Considero de particular inter\u00e9s hacer notar que ya a los 9 a\u00f1os, en el hist\u00f3rico sue\u00f1o (que se repetir\u00e1 varias veces, y al cual Don Bosco atribuye particular incidencia en su vida), Mar\u00eda se asoma a su conciencia de fe como un personaje importante interesado directamente en un proyecto de misi\u00f3n para su vida; es una Se\u00f1ora que muestra particulares preocupaciones \u00abpastorales\u00bb hacia la juventud; se le presenta, efectivamente, \u00abvestida de Pastora\u00bb. Digamos enseguida que no es Juanito quien escoge a Mar\u00eda, sino que es Mar\u00eda quien se presenta con la iniciativa de elecci\u00f3n: Ella, a petici\u00f3n de su Hijo, ser\u00e1 la Inspiradora y la Maestra en su vocaci\u00f3n\u00bb<\/em><a href=\"#_ftn20\" id=\"_ftnref20\">[20]<\/a><em>.<br><\/em><br>Esta maravillosa experiencia vivida por Juan le hace tener un sentido muy profundo e \u00edntimo de una relaci\u00f3n muy personal de Mar\u00eda (la Se\u00f1ora del Sue\u00f1o) con \u00e9l, y por eso, en su alma y coraz\u00f3n, Don Bosco sentir\u00e1 a lo largo de toda su vida, y cada vez m\u00e1s, un cari\u00f1o y afecto muy especial y grande por Mar\u00eda. Se trata realmente de una relaci\u00f3n muy personal con la Virgen.<br><br>Y tambi\u00e9n <strong>don Juan E. Vecchi<\/strong>, octavo sucesor de Don Bosco, nos va a hacer notar que, convencido como estaba Don Bosco de que hab\u00eda sido enviado a los j\u00f3venes, todo ha de estar enfocado en esa \u00fanica finalidad sagrada, y a ellos debe dedicar todas sus energ\u00edas:<br>Este es el hilo conductor de la historia que Don Bosco cuenta de su vida en las <em>Memorias del Oratorio<\/em> a partir del primer sue\u00f1o: \u00abEl Se\u00f1or me ha enviado para los muchachos, por tanto es preciso que abandone todo lo dem\u00e1s y conserve mi salud para ellos\u00bb<a href=\"#_ftn21\" id=\"_ftnref21\">[21]<\/a>, convencido siempre de que es instrumento del Se\u00f1or y que toda su vida est\u00e1 marcada por esta llamada y misi\u00f3n en medio de los j\u00f3venes. Otro gran experto en Don Bosco nos lo confirma siempre. Otro gran conocedor de Don Bosco lo confirma: \u00abLa fe de ser instrumento del Se\u00f1or para una misi\u00f3n singular fue en \u00e9l profunda y firme. Esto fundaba en \u00c9l la actitud religiosa caracter\u00edstica del siervo b\u00edblico, del profeta que no puede eludir la voluntad divina\u00bb<a href=\"#_ftn22\" id=\"_ftnref22\">[22]<\/a>.<br><br>Finalmente, <strong>don Pascual Ch\u00e1vez<\/strong>, noveno sucesor de Don Bosco,entre una gran riqueza de textos, nos ofrece uno que a m\u00ed me conmueve. Es todo un canto a la figura materna de Mam\u00e1 Margarita que, con la gracia de Dios, acompa\u00f1aba el crecimiento de Juanito e interpreta e intuye en el <em>Sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os<\/em> que quiz\u00e1 el Se\u00f1or y la Virgen est\u00e9n llamando a su hijo para una vocaci\u00f3n muy especial. Se podr\u00eda hablar, dice don Pascual, de Mam\u00e1 Margarita como una verdadera educadora \u00absalesiana\u00bb.<br><br>\u00abEste arte educativo es lo que permite a Mam\u00e1 Margarita descubrir las energ\u00edas ocultas en sus hijos, sacarlas a la luz, desarrollarlas y ponerlas casi visiblemente en sus manos. Esto se aplica sobre todo respecto de su fruto m\u00e1s rico: Juan. \u00a1Qu\u00e9 impresionante es notar en Mam\u00e1 Margarita este consciente y claro sentido de \u201cresponsabilidad materna\u201d, al seguir cristianamente y de cerca a su propio hijo, aun respet\u00e1ndolo en su autonom\u00eda vocacional, pero acompa\u00f1\u00e1ndolo ininterrumpidamente en todas las etapas de su vida hasta la propia muerte!<br>El sue\u00f1o que Juanito tuvo a los nueve a\u00f1os, si fue revelador para \u00e9l, lo fue tambi\u00e9n ciertamente (si no antes) para Mam\u00e1 Margarita; fue ella la que tuvo y manifest\u00f3 la interpretaci\u00f3n: \u201c\u00a1Qui\u00e9n sabe si un d\u00eda ser\u00e1s sacerdote!\u201d. Y alg\u00fan a\u00f1o despu\u00e9s, cuando comprendi\u00f3 que el ambiente de casa era negativo para Juan a causa de la hostilidad del hermanastro Antonio, ella hizo el sacrificio de mandarlo como mozo de campo a la granja Moglia de Moncucco. Una madre que se priva del hijo tan joven para mandarlo a trabajar la tierra lejos de casa, hace un verdadero sacrificio, pero ella lo hizo, no solo para eliminar un desacuerdo familiar, sino tambi\u00e9n para iniciar a Juan en el camino que le (y les) hab\u00eda revelado el sue\u00f1o. La divina Providencia le concedi\u00f3 la gracia de ser una <em>educadora \u201csalesiana\u00bb<\/em><a href=\"#_ftn23\" id=\"_ftnref23\">[23]<\/a>.<br><br><strong><br>3. EL SUE\u00d1O PROF\u00c9TICO: Una joya preciosa en el carisma de la Familia de Don Bosco<br><\/strong>En l\u00edneas anteriores le\u00edamos c\u00f3mo don Felipe Rinaldi invitaba a los hermanos \u2013y sin duda en aquel momento a las Hijas de Mar\u00eda Auxiliadora, a los Salesianos Cooperadores, a los Devotos de Mar\u00eda Auxiliadora, y me imagino que a los Exalumnos y Exalumnas\u2013 a que pudieran leer el sue\u00f1o, profundizarlo, interiorizarlo, y sentir su eco en el coraz\u00f3n. No me cabe ninguna duda. Y es que, ciertamente, hay una unanimidad en todo tipo de escritos, ya sean de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, o de estudios hist\u00f3rico-cr\u00edticos, o reflexiones sobre la espiritualidad salesiana, o lecturas educativo-pastorales, en que este Sue\u00f1o se trata de mucho m\u00e1s que un simple sue\u00f1o. Tiene tant\u00edsimos elementos carism\u00e1ticos que, me atrevo a calificarlo como <em>una preciosa joya en nuestro carisma, <\/em>y un verdadero mapa de ruta<em> para la Familia de Don Bosco.<\/em><br>Realmente se podr\u00eda decir que en \u00e9l nada sobra y nada falta. A esto me quiero referir en este momento.<br><br><strong>La mirada puesta en el Sue\u00f1o<br><\/strong>\u00bfD\u00f3nde poner la mirada en este momento? Ante todo,<strong> en el Sue\u00f1o<\/strong><strong>en s\u00ed mismo,<\/strong> puesto que encierra una riqueza carism\u00e1tica sorprendente. Como ya dije, no hay una palabra que sobre y, seguramente, no hay nada que falte. Es m\u00e1s que evidente el esfuerzo que hizo Don Bosco en la redacci\u00f3n para transmitirnos que no es solo <strong>\u00abun\u00bb sue\u00f1o, sino que hemos de verlo como \u00abel\u00bb sue\u00f1o<\/strong> que marcar\u00e1 toda su vida, aunque no habr\u00eda podido ni imaginarlo en ese momento como ni\u00f1o que era. De hecho \u00abDon Bosco, de casi sesenta a\u00f1os \u2013se sent\u00eda ya anciano y lo era para la \u00e9poca\u2013 tuvo que afrontar el problema de dar fundamento hist\u00f3rico-espiritual a su Congregaci\u00f3n, recordando los or\u00edgenes providenciales que la justificaban. \u00bfQu\u00e9 mejor que \u00abnarrar\u00bb a sus hijos c\u00f3mo la cuna de la \u00abCongregaci\u00f3n de los Oratorios\u00bb en su g\u00e9nesis, desarrollo, finalidad y m\u00e9todo, fuese una instituci\u00f3n querida por Dios como instrumento para la salvaci\u00f3n de la juventud en los nuevos tiempos?\u00bb<a href=\"#_ftn24\" id=\"_ftnref24\">[24]<\/a> .<br><br>De hecho, las <em>Memorias del Oratorio<\/em> (MO) en las que Don Bosco narra el sue\u00f1o, no son otra cosa m\u00e1s que el sue\u00f1o desplegado en su historia de vida, en el Oratorio y en la Congregaci\u00f3n. Por eso mismo dice tambi\u00e9n en la introducci\u00f3n a su manuscrito:<br><br>&nbsp; \u00abMe decido a relatar en este escrito peque\u00f1as noticias confidenciales que pueden iluminar o ser de alguna utilidad para aquella instituci\u00f3n que la divina Providencia se dign\u00f3 confiar a la Sociedad de San Francisco de Sales\u00bb<a href=\"#_ftn25\" id=\"_ftnref25\">[25]<\/a>. Y \u00ab\u00bfpara qu\u00e9 puede servir, pues, este trabajo? Servir\u00e1 de norma para superar las dificultades futuras, tomando lecciones del pasado; servir\u00e1 para dar a conocer c\u00f3mo Dios mismo guio siempre todos los sucesos; servir\u00e1 de ameno entretenimiento para mis hijos, cuando lean los acontecimientos en los que tom\u00f3 parte su padre y, con mayor gusto, cuando \u2013llamado por Dios a rendir cuenta de mis actos\u2013 ya no est\u00e9 entre ellos\u00bb<a href=\"#_ftn26\" id=\"_ftnref26\">[26]<\/a>.<br><br>La narraci\u00f3n de las <em>Memorias del Oratorio<\/em> (y el <em>Sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os<\/em> como parte de estas), ha sido de tal trascendencia que ha involucrado en su estudio a significativos expertos salesianos durante toda una vida, captando con el paso de los a\u00f1os perspectivas diferentes. Una muestra rica y digna de atenci\u00f3n es, por ejemplo, los distintos subrayados que el gran estudioso de la pedagog\u00eda salesiana, don Pietro Braido, hace a lo largo de varias d\u00e9cadas. Se tratar\u00eda de \u00abuna historia edificante legada por un fundador a los miembros de la Sociedad de ap\u00f3stoles y educadores, quienes deb\u00edan perpetuar su obra y su estilo, siguiendo sus directrices, orientaciones y sus ense\u00f1anzas\u00bb (1965); o \u00abuna historia del Oratorio m\u00e1s \u201cteol\u00f3gica\u201d y pedag\u00f3gica que real, quiz\u00e1s el documento \u201cte\u00f3rico\u201d de animaci\u00f3n m\u00e1s largamente meditado y deseado por Don Bosco\u00bb (1989); \u00abquiz\u00e1s el libro m\u00e1s rico en contenidos y orientaciones preventivas\u00bb que escribi\u00f3 Don Bosco: \u00abun manual de pedagog\u00eda y de espiritualidad \u201ccontada\u201d, en clara perspectiva oratoriana\u00bb (1999); o incluso un escrito en el que \u00abla par\u00e1bola y el mensaje\u00bb vienen antes y \u00abpor encima de la historia\u00bb, para ilustrar la acci\u00f3n de Dios en las cuestiones humanas, y as\u00ed, animando y recreando, \u00abconfortar y confirmar a los disc\u00edpulos\u00bb en clara perspectiva \u00aboratoriana\u00bb ( 1999)<a href=\"#_ftn27\" id=\"_ftnref27\">[27]<\/a>.<br><br>A mi modo de ver una de las piedras preciosas de esta joya a la que me estoy refiriendo es la que hace que quienes nos adentramos en el Sue\u00f1o con coraz\u00f3n salesiano, sea cual sea nuestro camino en la vida cristiana-salesiana y en la Familia de Don Bosco, pueda sentirse interpelado para notar en el propio coraz\u00f3n si se siente dispuesto a aprender, dispuesto a dejarse sorprender por Dios que acompa\u00f1a nuestras vidas, as\u00ed como ha guiado la vida de Don Bosco, y para sentirse y sentirnos como hijos e hijas ante esa inmensa paternidad que emana de la figura de nuestro padre a lo largo de toda su vida. Porque:<br><br>Si uno no se hace <strong>DISC\u00cdPULO<\/strong>, alumno dispuesto a aprender, no conseguir\u00e1 entrar verdaderamente en el esp\u00edritu de las <em>Memorias del Oratorio<\/em> y del <em>Sue\u00f1o<\/em>.<br>Si uno no se hace m\u00e1s <strong>CREYENTE<\/strong>, y no tiene la convicci\u00f3n de que Dios obra en la historia, en la de Don Bosco y en la personal de cada uno, comprender\u00e1 muy poco o nada de las <em>Memorias del Oratorio<\/em> y del <em>Sue\u00f1o<\/em>, y todo esto ser\u00e1 solamente una bonita \u00abhistorieta\u00bb.<br>Y si uno no se hace <strong>HIJO o HIJA,<\/strong> no lograr\u00e1 sintonizar con la frecuencia habitual con la que Don Bosco comunica tanta paternidad con cuanto narra en este escrito.<br><br>Me parece que estas tres disposiciones iniciales (fe, filiaci\u00f3n y discipulado) son imprescindibles, son \u00abclaves esenciales\u00bb para <em>entender y asumir,<\/em> como dirigido a uno mismo, lo que Don Bosco nos ha narrado y dejado como herencia espiritual porque aconteci\u00f3 en su vida, y la marc\u00f3 e ilumin\u00f3 por siempre, y ha querido que fuese un legado que ayudase profundamente a sus Salesianos y a todos los que, por gracia, nos sentimos y somos parte de su Familia.<br><br><strong>Los j\u00f3venes, protagonistas del Sue\u00f1o<br><br><\/strong>Desde el primer momento se pone en evidencia en el Sue\u00f1o \u00abla misi\u00f3n oratoriana\u00bb que le es confiada a Juanito Bosco, aunque no sepa muy bien c\u00f3mo hacer, ni c\u00f3mo expresarlo. Como vemos, la escena est\u00e1 llena de muchachos, unos muchachos que son absolutamente reales en el sue\u00f1o de Juanito.<br>Me parece que se pueda decir que<strong> los j\u00f3venes<\/strong> son los protagonistas centrales del sue\u00f1o, y aunque no pronuncian palabra, toda gira en torno a ellos; incluso los mismos personajes \u00abcelestiales\u00bb, y el mismo Juanito Bosco est\u00e1n ah\u00ed debido a ellos. Todo el sue\u00f1o es de ellos, y para ellos, los muchachos. Si excluy\u00e9ramos a los j\u00f3venes de este sue\u00f1o, no quedar\u00eda nada que fuese significativo de cara a la misi\u00f3n.<br>Pero lo interesante es que no son como una fotograf\u00eda que fija una imagen en un momento (y que ciertamente no exist\u00eda en la \u00e9poca), sino que esos muchachos est\u00e1n en permanente movimiento y acci\u00f3n, ya sea cuando son agresivos (como lobos), cuando quiz\u00e1 no se soportan a s\u00ed mismos, o cuando <em>transformados<\/em> gracias al milagro en el modo de hacer que la Se\u00f1ora del sue\u00f1o pide a Juanito, se transformar\u00e1n (a modo de corderos) en muchachos serenos, amistosos y cordiales. Lo m\u00e1s importante que acontece en el Sue\u00f1o, que el mismo Don Bosco aprende y, posteriormente todos sus seguidores, es a descubrir que es posible <em>el proceso de transformaci\u00f3n<\/em>: se trata de un movimiento \u2013me permito decir\u2013 \u00abpascual\u00bb de cambio y transformaci\u00f3n, de lobos en corderos, de corderos en una \u2013dir\u00edamos con el lenguaje de hoy\u2013, comunidad juvenil que celebra a Jes\u00fas y Mar\u00eda. Me parece, ciertamente, un elemento esencial, central, del sue\u00f1o.<br><br><strong>Donde hay una clar\u00edsima llamada vocacional<br><\/strong>\u00abHe aqu\u00ed tu campo, he aqu\u00ed donde tienes que trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto; y cuanto veas que ocurre ahora con estos animales, lo deber\u00e1s hacer t\u00fa con mis hijos\u00bb<a href=\"#_ftn28\" id=\"_ftnref28\">[28]<\/a>. Lo que acontece en el Sue\u00f1o es, ante todo, <em>una llamada<\/em>, una invitaci\u00f3n, una vocaci\u00f3n, que pareciera imposible, inalcanzable. Juanito Bosco se despierta cansado, e incluso ha llorado; y es que cuando se trata de la llamada de Dios (el Se\u00f1or de gran majestad en el Sue\u00f1o, Jes\u00fas), la direcci\u00f3n que tal llamada puede tomar es impredecible y desconcertante.<br>Esta llamada es algo muy especial en el Sue\u00f1o; es de <em>una riqueza \u00fanica<\/em>. Lo digo porque parecer\u00eda que, por la edad de Juan, por su orfandad, por la falta casi absoluta de recursos, la pobreza, las contrariedades internas en su familia, las disputas en torno a su hermanastro Antonio, las dificultades para acceder a la escuela a causa de la lejan\u00eda, y la necesidad del trabajo que deb\u00eda realizarse en el campo, no hay un futuro posible y distinto m\u00e1s que el de permanecer all\u00ed, y ser, seguramente, un buen campesino. Puede parecernos que el Sue\u00f1o resulta imposible, lejano, quiz\u00e1 destinado a otro, pero no a \u00e9l. Incluso en la interpretaci\u00f3n familiar del Sue\u00f1o las palabras de la abuela parecieran confirmar esto.<br>Sin embargo, justamente esta situaci\u00f3n tan dif\u00edcil hace a Don Bosco (en este momento a Juanito) muy humano, necesitado de ayuda, pero tambi\u00e9n fuerte y entusiasmado. Su fuerza de voluntad, el car\u00e1cter, temple, fortaleza y decisi\u00f3n de su madre Mam\u00e1 Margarita, y una profunda fe, tanto por parte de su madre como del mismo Juan, hace que todo se pueda poner en marcha. El Sue\u00f1o estar\u00e1 siempre ah\u00ed, pero lo ir\u00e1 descubriendo desde la vida: <em>poco a poco, a medida que las cosas se iban realizando, fui entendiendo<\/em><em>\u2026 <\/em>(<em>Memorias del Oratorio<\/em>, <em>Fuentes <\/em>1121)<em>. <\/em>No hay magia, no es un sue\u00f1o de \u00abhadas\u00bb, no existe predestinaci\u00f3n, sino una vida cargada de sentido, de exigencia, de sacrificio, pero tambi\u00e9n de fe y esperanza que impulsa a descubrirlo y a vivirlo cada d\u00eda.<br>En el Sue\u00f1o aparece un hombre muy respetable de varonil aspecto que habla con Juan, que lo interpela, que lo pone en manos de su Madre, la Se\u00f1ora. Hay ciertamente un env\u00edo a una misi\u00f3n. Una misi\u00f3n de pastor-educador en la que se se\u00f1ala tambi\u00e9n un m\u00e9todo: la mansedumbre y la caridad. He aqu\u00ed una muestra de su respuesta vocacional:<br>\u00abJuan, fiel a la inspiraci\u00f3n divina desde la m\u00e1s tierna edad, comenz\u00f3 a trabajar en el campo que le hab\u00eda asignado la Providencia. A\u00fan no ha cumplido los diez a\u00f1os y ya es ap\u00f3stol entre sus compatriotas del pueblo de Morialdo. \u00bfNo es eso tal vez un Oratorio Festivo, aunque sea en embri\u00f3n, a grandes rasgos, lo que el peque\u00f1o Juan inici\u00f3 en 1825, utilizando medios compatibles con su edad y con su instrucci\u00f3n?<br>Dotado de una memoria prodigiosa, amante de los libros, asiduo a los sermones, lo atesora todo, instrucciones, hechos, ejemplos, para repetirlos a su reducido auditorio, inculcando con admirable eficacia el amor a la virtud en quienes acuden a admirar la habilidad de su juegos y escuchar su infantil pero c\u00e1lida palabra\u00bb<a href=\"#_ftn29\" id=\"_ftnref29\">[29]<\/a>.<br><br><strong>Y Ella, Mar\u00eda, marcar\u00e1 por siempre el Sue\u00f1o de Juanito y la vida de Don Bosco<br><\/strong>Llegamos a un momento central del Sue\u00f1o: La mediaci\u00f3n materna de la Se\u00f1ora (unido al misterio del nombre). Para Juanito Bosco su madre y la Madre de aquel a quien saluda tres veces al d\u00eda, ser\u00e1n espacio de humanidad en el que descansar, en el que encontrar seguridad y amparo en los momentos m\u00e1s dif\u00edciles.<br>\u00abYo te dar\u00e9 la maestra bajo cuya disciplina podr\u00e1s llegar a ser sabio, y sin la cual toda sabidur\u00eda se convierte en necedad\u00bb. De hecho, es ella quien le indica tanto el campo en el que tendr\u00e1 que trabajar como la metodolog\u00eda a utilizar: \u201cHe aqu\u00ed tu campo, he aqu\u00ed donde tienes que trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto\u201d. Mar\u00eda es interpelada desde el principio para el nacimiento de un nuevo carisma, ya que es precisamente su especialidad llevar en el seno y dar a luz: por eso, cuando se trata de un Fundador, que debe recibir del Esp\u00edritu Santo la luz original del carisma, el Se\u00f1or dispone que sea su misma madre, Virgen de Pentecost\u00e9s y modelo inmaculado de la Iglesia, quien le haga de Maestra. Solo ella, la \u00abllena de gracia\u00bb, comprende de hecho todos los carismas desde dentro, como quien conoce todas las lenguas y las habla como si fueran la suya<a href=\"#_ftn30\" id=\"_ftnref30\">[30]<\/a>. Y esto que dice el Se\u00f1or del Sue\u00f1o al jovenc\u00edsimo Juanito Bosco es como decirle: \u00abde ahora en adelante enti\u00e9ndete con ella\u00bb. \u00abDigamos enseguida que no es Juanito quien escoge a Mar\u00eda, sino que es Mar\u00eda quien se presenta con la iniciativa de la elecci\u00f3n: Ella, a petici\u00f3n de su Hijo, ser\u00e1 la Inspiradora y la Maestra de su vocaci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn31\" id=\"_ftnref31\">[31]<\/a>.<br><br>Esta <strong>dimensi\u00f3n femenino-materna-mariana<\/strong> es quiz\u00e1 de las m\u00e1s interpelantes del Sue\u00f1o. Cuando detenemos nuestra mirada serenamente ante esta realidad, este aspecto se transforma en algo hermoso. Es Jes\u00fas mismo quien le da <em>una maestra<\/em>, que es <em>su madre<\/em>, y \u00absu nombre debe pregunt\u00e1rselo a Ella\u00bb; Juanito tiene que trabajar \u00abcon sus hijos\u00bb, y ser\u00e1 \u00abElla\u00bb quien se har\u00e1 cargo de la continuidad del sue\u00f1o en la vida, se har\u00e1 cargo de llevarlo de la mano hasta el final de sus d\u00edas, hasta el momento en el que verdaderamente lo comprender\u00e1 todo.<br>Hay una intencionalidad enorme en querer decir que, en el carisma salesiano en favor de los chicos y chicas m\u00e1s pobres, desfavorecidos, y sin afecto, la dimensi\u00f3n del trato con \u00abdulzura\u00bb, con mansedumbre y caridad, as\u00ed como la dimensi\u00f3n \u00abmariana<em>\u00bb, son elementos imprescindibles<\/em> para quien desea vivir este carisma. La Virgen tiene que ver con la formaci\u00f3n en la \u00absabidur\u00eda del carisma\u00bb. Y por eso mismo es dif\u00edcil entender que en el carisma salesiano haya alguien (personas, grupo o instituci\u00f3n) que deje en un segundo plano la presencia mariana. Sin Mar\u00eda de Nazareth se habla de otro carisma, pero no del carisma salesiano, ni de los hijos e hijas de Don Bosco. Lo dice de un modo maravilloso don Ziggiotti, en esta b\u00fasqueda que hemos hecho de los comentarios de los Rectores Mayores acerca del Sue\u00f1o:<br>\u201cQuisiera convencer a todos los Salesianos de este hecho tan importante, que ilumina con luz celestial toda la existencia del Santo y, por tanto, da un valor indiscutible a todo lo que hizo y dijo en su vida: La Virgen, a quien fue consagrado por su madre al nacer, que ilumin\u00f3 su futuro en el <em>sue\u00f1o de nueve a\u00f1os<\/em> y luego volvi\u00f3 para confortarlo y aconsejarlo, en mil formas, en los sue\u00f1os, en el esp\u00edritu prof\u00e9tico, en la visi\u00f3n interior del estado de las almas, en los milagros y gracias innumerables, que actu\u00f3 invoc\u00e1ndola; la Virgen lo es todo para Don Bosco; y el Salesiano que quiera adquirir el esp\u00edritu del Fundador debe imitarlo en esta devoci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn32\" id=\"_ftnref32\">[32]<\/a>.<br><br><strong>D\u00f3cil al Esp\u00edritu, confiado en la Providencia<br><\/strong>Ciertamente hay mucho que aprender. El hacerse humilde, fuerte y robusto supone prepararse para lo que le espera. Deber\u00e1 ser obediente, d\u00f3cil a la sabidur\u00eda de la Maestra. Deber\u00e1 aprender a ver y descubrir los procesos de transformaci\u00f3n; comprender que el itinerario, el camino realizado con esos muchachos lleva a la vida, y al encuentro con el Se\u00f1or del Sue\u00f1o, y con su madre, lleva a Jes\u00fas y Mar\u00eda. Todo esto lo fue descubriendo Juan Bosco.<br>Est\u00e1 en juego la obediencia a Dios, la docilidad al Esp\u00edritu. As\u00ed como Mar\u00eda es la que \u00abdeja hacer\u00bb, deja que acontezca en ella lo que Dios ha pensado y so\u00f1ado, hasta llegar a proclamar desde ese \u00abfiat\u00bb a Dios, que <em>el Se\u00f1or ha hecho obras grandes por m\u00ed, <\/em>tambi\u00e9nel Salesiano, la Hija de Mar\u00eda Auxiliadora, cada Salesiano Cooperador, cada devoto de Mar\u00eda Auxiliadora, cada miembro de nuestra Familia Salesiana, que es la Familia de Don Bosco, tendr\u00e1 que aprender y hacer propio este estilo de <em>docilidad al Esp\u00edritu.<\/em> Me permito a\u00f1adir que ojal\u00e1 este estilo se hiciese carne y vida en todas las etapas de formaci\u00f3n inicial y permanente de cada Grupo, congregaci\u00f3n, e instituci\u00f3n salesiana. Y no olvidemos que los \u00abformadores\u00bb, las \u00abformadoras\u00bb, deber\u00edan ser, deber\u00edamos ser, los primeros en \u00abdejarnos formar\u00bb por el Esp\u00edritu, como Mar\u00eda.<br>El Sue\u00f1o ofrece, como ning\u00fan otro elemento, como ninguna otra realidad, lo que creo que se puede llamar <em>pistas \u00abirrenunciables\u00bb del ADN del carisma<\/em>. Son estas pistas o \u00abprincipios\u00bb los que nos pueden ayudar a leer, a discernir, y actuar en sinton\u00eda de fidelidad creativa hoy.<br>Y no olvidemos que esta es una tarea comunitaria, la tenemos que realizar conjuntamente, \u00absinodalmente\u00bb \u2013podr\u00edamos decir hoy en sinton\u00eda con los trabajos sinodales recientes\u2013, como Familia Salesiana.<br><br>Y acompa\u00f1ar a Don Bosco en la reflexi\u00f3n acerca de su <em>Sue\u00f1o a los nueve a\u00f1os<\/em> es tambi\u00e9n subrayar <em>el abandono de Don Bosco en la Providencia<\/em>, el ponernos como \u00e9l en ese \u00aba su tiempo lo comprender\u00e1s todo\u00bb. El mismo Sue\u00f1o que tuvo fue para Don Bosco una acci\u00f3n de la Providencia. Este es el convencimiento radical, la opci\u00f3n fundamental de vida, \u00abla esencia del alma de Don Bosco\u00bb, el punto central, lo m\u00e1s profundo e \u00edntimo de \u00e9l. Sin duda que el abandono en la Providencia divina, tal como aprendi\u00f3 de su madre, fue decisivo para nuestro padre y ha de ser para nosotros la garant\u00eda de continuidad de la espiritualidad salesiana. Se trata del <em>abandono en Dios, la confianza en Dios<\/em>, puesto que el Dios que Don Bosco aprender a amar es Dios confiable. \u00c9l act\u00faa de verdad en la historia, y as\u00ed lo hizo en la historia del Oratorio, hasta el punto de que Don Bosco llegar a decir a los directores salesianos el 2 de febrero de 1876: \u00ablas dem\u00e1s Congregaciones y Ordenes religiosas tuvieron en sus comienzos alguna inspiraci\u00f3n, alguna visi\u00f3n, alg\u00fan hecho sobrenatural, que dio empuje a la fundaci\u00f3n y asegur\u00f3 su establecimiento; pero, en la mayor\u00eda de los casos, la cosa no pas\u00f3 de uno o pocos de estos hechos. En cambio entre nosotros, las cosas proceden muy diversamente. Puede decirse que no hay nada que no se haya conocido de antemano. La Congregaci\u00f3n no dio ni un paso que no fuera aconsejado por un hecho sobrenatural; no hubo cambio, mejora o ampliaci\u00f3n que no fuera precedida por una orden del Se\u00f1or&#8230;&nbsp; Nosotros, por ejemplo, habr\u00edamos podido escribir todo lo que nos sucedi\u00f3 antes de que sucediera y escribirlo detalladamente y con exactitud\u00bb<a href=\"#_ftn33\" id=\"_ftnref33\">[33]<\/a>.<br><br><strong>Pero, \u00abno con golpes\u00bb. El arte de la dulzura y la paciencia educativa<br><\/strong>El Sue\u00f1o nos habla no solo de un pasado, sino que nos transporta tambi\u00e9n a un presente, un hoy, que es de m\u00e1xima actualidad. El <em>\u00abno con golpes\u00bb<\/em> que en el Sue\u00f1o le dice la Se\u00f1ora a Juanito nos interpela tambi\u00e9n hoy, y hace m\u00e1s necesario que nunca pensar nuestro modo educativo salesiano de ir al encuentro de los j\u00f3venes, de las j\u00f3venes, porque siguen aumentando los discursos de odio y la violencia. Nuestro mundo est\u00e1 siendo cada vez m\u00e1s violento y nosotros, educadores y evangelizadores de los j\u00f3venes, hemos de ser alternativa ante aquello que tanto angustiaba a Juanito en el Sue\u00f1o y que tanto nos duele a nosotros hoy. Como declar\u00f3 una vez el Rector Mayor don Pascual Ch\u00e1vez en el Aguinaldo de 2012<a href=\"#_ftn34\" id=\"_ftnref34\">[34]<\/a>, sin duda tendremos que \u00abenfrentarnos a los lobos\u00bb que quieren devorar al reba\u00f1o: el indiferentismo, el relativismo \u00e9tico, el consumismo que destruye el valor de las cosas y de las experiencias, la falsa ideolog\u00edas y otras cosas que realmente duelen y son verdadera violencia.<br><br>Soy del parecer de que este s\u00ed es un mensaje tan actual tanto hoy como en el momento en el que Juanito (nuestro futuro Don Bosco, padre y maestro) lo recibi\u00f3.<br>El <strong>\u00ab<em>no con golpes\u00bb<\/em><\/strong> es un no \u00ababsoluto\u00bb. Est\u00e1 muy claro, y es la \u00fanica correcci\u00f3n, casi reprimenda podr\u00edamos decir, que Juan Bosco recibe en el Sue\u00f1o. Y antes que todo lo dem\u00e1s, es para nosotros una certeza, la gran certeza de que por el camino de la fuerza y de la violencia, no se va en la buena direcci\u00f3n del carisma. Y los golpes del sue\u00f1o pueden adquirir hoy miles de formas. De hecho, he puesto inter\u00e9s en leer, pensar y detallar muchas de las m\u00e1s o menos sutiles formas de violencia que nos rodean, y que tienen que estar desterradas de nuestro mundo salesiano educativo, pastoral, sanador y evangelizador.<br><br><strong>No con golpes <\/strong>significa para nosotros combatir conscientemente, sin justificaci\u00f3n alguna, todo tipo de violencia:<br><br><em>Esa violencia f\u00edsica<\/em> que da\u00f1a el cuerpo (violencia que empuja, que patea, que da cachetes, que arrincona o inmoviliza, que arroja objetos).<br><br><em>Esa violencia psicol\u00f3gica y verbal<\/em> que da\u00f1a la autoestima (violencia que insulta y descalifica, que a\u00edsla, que vigila y controla sin respetar, que viene con insultos o menosprecios). Esa violencia y abuso psicol\u00f3gico que hace sentir a algunas personas que nunca dan de s\u00ed mismos lo suficiente; una violencia que lleva a que siempre te consideren diferente y equivocado, equivocada, o incluso persona inmadura por pensar lo que honestamente piensas; esa violencia y abuso de quienes solo se interesan por ti cuando quieren obtener alg\u00fan beneficio.<br><br><em>Esa violencia afectivo-sexual<\/em> que da\u00f1a el cuerpo, el coraz\u00f3n y los m\u00e1s entra\u00f1ables afectos; que deja huellas de dolor imborrables. Y que se puede manifestar de manera verbal o escrita, con miradas o se\u00f1as que denotan obscenidad, acoso, hostigamiento, e incluso abuso.<br><br><em>Esa violencia que es econ\u00f3mica<\/em> porque limit\u00e1ndote el dinero que es tuyo o que sirve para lo que puedas hacer de bueno, es retenido, quitado, robado.<br><br><em>Esa violencia que es tambi\u00e9n cibern\u00e9tica<\/em> (<em>ciberbullying<\/em> con acoso por medios electr\u00f3nicos a trav\u00e9s de internet, p\u00e1ginas web, blogs, mensajes de texto o de correo electr\u00f3nico, o de videos).<br><br><em>Esa violencia de exclusi\u00f3n social<\/em> con personas, estudiantes, adolescentes notoriamente excluidos, con personas humilladas en p\u00fablico.<br><strong>Violencia<\/strong>,en definitiva, de maltratos con verbos comoamenazar, manipular, desvalorizar, rechazar, negar, cuestionar, humillar, insultar, descalificar, ejercer burlas, mostrar indiferencia. Nosotros gozamos carism\u00e1ticamente, sin duda, del ant\u00eddoto ante estas situaciones que da\u00f1an la vida. Se trata de una genialidad pastoral de Don Bosco:<br>\u00abTeniendo presente, por otro lado, que la intervenci\u00f3n de Mar\u00eda en el primer sue\u00f1o de Juanito Bosco configur\u00f3 inicialmente el \u201cgenio apost\u00f3lico\u201d que nos caracteriza en la Iglesia, os invito a centrar en com\u00fan nuestra reflexi\u00f3n sobre el proyecto que distingue de otras nuestra genialidad pastoral: el Sistema Preventivo\u00bb<a href=\"#_ftn35\" id=\"_ftnref35\">[35]<\/a>.<br><br><strong>ELLA, la Se\u00f1ora: Maestra y Madre<br><\/strong>Y la Se\u00f1ora del Sue\u00f1o viene presentada como<strong> Maestra <\/strong>y como<strong> Madre<\/strong>. Es la mam\u00e1 de ambos, del Se\u00f1or majestuoso del Sue\u00f1o y del mismo Juanito; una mam\u00e1 \u2013me permito decirlo de modo parafraseado\u2013, que tom\u00e1ndolo de la mano le dice:<br><em><br><strong>\u00abMira<\/strong>\u00bb: <\/em>Yqu\u00e9 importante es para nosotros saber mirar, y qu\u00e9 grave cuando no somos capaces de <em>\u00abver\u00bb<\/em> a los j\u00f3venes en su realidad, en lo que son; incapaces de ver lo m\u00e1s aut\u00e9ntico que hay en ellos, y lo m\u00e1s tr\u00e1gico y doloroso de s\u00ed mismos y de sus vidas. \u00abMira\u00bb es la primera palabra que dice la \u00abmujer de aspecto majestuoso, vestida con un manto que resplandec\u00eda por todas partes, como si cada punto del mismo fuera una estrella muy refulgente\u00bb y que Don Bosco escribe como la primera palabra de ella escuchada en el Sue\u00f1o.<br>Sin querer \u00abestirar\u00bb demasiado un solo verbo al interpretarlo, me parece que hay una se\u00f1al \u00abpreventiva\u00bb de lo que de hecho ser\u00e1 el camino que nuestro padre deber\u00e1 seguir, hecha sobre todo de aprendizaje <em>experiencial<\/em>. Pensemos en cu\u00e1nto importaban los ojos en la vida de Don Bosco&#8230; Es lo que <em>ve<\/em> cuando llega a Tur\u00edn&nbsp; \u2013o m\u00e1s bien lo que Cafasso le ayuda a ver\u2013 lo que da origen a nuestra misi\u00f3n. Es por <em>c\u00f3mo ve<\/em> a cada muchacho (recordamos los primeros encuentros en las biograf\u00edas que escribe): all\u00ed est\u00e1 el <em>incipit<\/em> que es como un milagro al que sigue todo lo dem\u00e1s, tanto para Savio, como para Magone, como para Cagliero, para Rua&#8230; Hay una escultura en el museo Chieri que representa los ojos y las miradas de Don Bosco, que permaneci\u00f3 junto a su altar en 1988. Hay algo \u00fanico en su mirada y esa mirada no es menos \u00fanico, a su manera.<br>Y bajo esta mirada ya no hace falta ahora que diga nada sobre una palabra tan fundamental para nosotros como la <em>asistencia<\/em>. Todos sabemos lo esencial que es.<br>Mi atenci\u00f3n, sin embargo, no se aleja mucho de la prado de los sue\u00f1os en los Becchi, porque de hecho, sin que \u00e9l se d\u00e9 cuenta en ese momento, lo que lo moldear\u00e1 ser\u00e1 eminentemente <em>experiencial<\/em>: es un aprendizaje de la vida, m\u00e1s a\u00fan cuando el camino se vuelve extremadamente agotador.<br>&nbsp; El \u00abmira\u00bb desplaza el epicentro fuera de la persona aunque luego Juan se involucra al cien por cien. Es lo que hay m\u00e1s all\u00e1 de ti lo que te invita, te desaf\u00eda, te cuestiona, te gu\u00eda. Y de ah\u00ed la importancia del <em>ambiente<\/em> en toda la pedagog\u00eda salesiana.<br>No se quita nada al indispensable cuidado de la interioridad, del silencio. Estamos llamados a levantar la mirada, tanto cuando la fijamos en el misterio de Dios como cuando pasamos junto al hombre que descendi\u00f3 de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y se tropez\u00f3 con los bandidos.<br><br><strong><em>\u00abAprende\u00bb,<\/em><\/strong>es decir, <em>hazte humilde, fuerte y robusto<\/em>, porque vas a necesitar la sencillez (frente a tantas soberbias), la fortaleza (frente a tanto que hay que enfrentar en la vida), y esa robustez que es resiliencia (o capacidad de no dejarse abatir, de no desanimarse, de no dejar caer los brazos en se\u00f1al de que ya no se puede hacer nada).<br>Me parece formidable ver c\u00f3mo lo que le hace ser \u00abmanso\u00bb (humilde, fuerte y robusto) sean los <em>acontecimientos <\/em>(la experiencia) que la Providencia (Mar\u00eda) le pone en su camino&#8230;, a partir de ahora, de lo que le sucede poco tiempo despu\u00e9s del Sue\u00f1o, cuando en febrero de 1828 (y Juanito solo ten\u00eda 12 a\u00f1os) Margarita tuvo que sacarlo de casa por desavenencias con Antonio. Llega por la tarde a la granja Moglia, donde lo aceptan m\u00e1s por l\u00e1stima que por necesidad real \u2013nadie acepta mozos de campo en invierno\u2013, lo suficientemente lejos como para ser la \u00faltima puerta a la que llamar pero, a la vez, lo suficientemente cerca de Moncucco para ir a pie todos los domingos por la ma\u00f1ana temprano, donde se encuentra uno de los mejores p\u00e1rrocos que tuvo la di\u00f3cesis de Tur\u00edn, don Francesco Cottino (de quien por ahora nuestra literatura salesiana todav\u00eda dice muy poco). Se re\u00fane con \u00e9l todos los domingos: es el primer \u00abcara a cara\u00bb con un gu\u00eda que experimenta Juan, donde todo parte de su iniciativa. Una etapa de su infancia que solo pod\u00eda haber sido triste y oscura se convierte en un paso muy importante en el camino. El 3 de noviembre de 1829, el t\u00edo Michele Occhiena lo llev\u00f3 de regreso a Becchi. El 5 de noviembre, se produce el encuentro con Don Calosso al regresar de la Misi\u00f3n de Buttigliera.<br>Por eso considero muy importante subrayar con toda la fuerza cu\u00e1n incre\u00edble es la direcci\u00f3n-acompa\u00f1amiento de la Providencia. Juan responde d\u00e1ndolo todo libremente, pero los acontecimientos y las personas que se suceden en el momento adecuado son los creadores de ese \u00abhumilde, fuerte y robusto\u00bb indispensable para la misi\u00f3n que, entretanto, madura cada vez m\u00e1s.<br>&nbsp; Vemos que hay <em>un primado de la Gracia<\/em>, que vale ante todo para nosotros solo si sabemos dejarnos formar, pero que se vuelve muy fruct\u00edfero para la misi\u00f3n: ya no hay l\u00edmites ni dificultades que impidan el crecimiento hacia la plenitud de vida, la santidad, cualquiera que sea el contexto, incluso el m\u00e1s desafiante. Y esto no quita nada a todo el esfuerzo que hay que hacer para mejorar las situaciones y superar las injusticias. Pero, sobre todo, no quita ninguno de estos esfuerzos, estos encuentros, estos \u00abcontratos de trabajo\u00bb con los que Don Bosco defiende (y es el primero en hacerlo) a los aprendices que van al primer Oratorio&#8230; <em>\u00a1No les quita el cielo!<\/em> Siempre hay un m\u00e1s al que todos pueden acceder. Es la misma lecci\u00f3n, por ejemplo, de la Madre Teresa con su \u00abin\u00fatil\u00bb prodigarse por los moribundos de Calcuta. Entre otras cosas, en el cartel que hab\u00eda escrito a mano y colocado en su habitaci\u00f3n al comienzo de esta nueva vida para los m\u00e1s pobres entre los pobres, hab\u00eda escrito estas palabras en blanco y negro: \u00abDa mihi animas caetera tolle\u00bb.<br>\u00ab<em>Y ten paciencia\u00bb<\/em>, es decir, demos tiempo a todo y dejemos a Dios ser Dios.<br><br><strong><br>4.- Y ES UN SUE\u00d1O QUE HACE SO\u00d1AR.<br><\/strong>No podr\u00eda terminar estas p\u00e1ginas que nos acercan al segundo centenario del <em>Sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os<\/em> sin expresar para los j\u00f3venes y para nosotros, querida Familia Salesiana, sue\u00f1os que llevo en el coraz\u00f3n; en ocasiones son deseos nobles de seguir creciendo en fidelidad carism\u00e1tica; en otros momentos son a\u00f1oranzas y serenas provocaciones al ver que hay cambios que nos resultan dif\u00edciles, que hay resistencias que puede quitar luz a los destellos de nuestro carisma; a veces son profundos anhelos que quieren continuar el Sue\u00f1o de Don Bosco, pero doscientos a\u00f1os despu\u00e9s.<br>Os los comparto con la esperanza de que cada cual, quien me lee en cualquier parte del amplio mundo salesiano, pueda sentir que algo de lo aqu\u00ed escrito tambi\u00e9n est\u00e1 pensado para \u00e9l, para ella. Los aspectos concretos que descubro en la aplicaci\u00f3n del Sue\u00f1o a nuestro carisma hoy son estos, entre otros posibles:<br>Como nos mostr\u00f3 Don Bosco a lo largo de toda su vida, solo las relaciones aut\u00e9nticas transforman y salvan. Eso mismo nos dice el papa Francisco: \u00abNo basta con tener las estructuras si en ellas no se desarrollan relaciones aut\u00e9nticas; de hecho, lo que evangeliza es la calidad de tales relaciones\u00bb<a href=\"#_ftn36\" id=\"_ftnref36\">[36]<\/a>. Por eso expreso mi anhelo de que cada casa de nuestra Familia Salesiana en el mundo sea un espacio realmente educativo, espacio de relaciones de respeto, espacio que ayude a crecer sanamente. Creo que deber\u00edamos marcar la diferencia porque las relaciones aut\u00e9nticas est\u00e1n en el origen de nuestro carisma, en el origen del encuentro de Don Bosco con Bartolom\u00e9 Garelli, en el origen de la vocaci\u00f3n misma de Don Bosco.<br><br>Cada elecci\u00f3n de Don Bosco se inserta en un proyecto m\u00e1s grande: <strong><em>el proyecto de Dios sobre \u00e9l<\/em><\/strong>. Por lo tanto, ninguna elecci\u00f3n fue ligera o banal para Don Bosco. Su Sue\u00f1o no fue una an\u00e9cdota en su vida, o un simple acontecimiento, sino una respuesta vocacional, una <em>opci\u00f3n<\/em>, un camino, un programa de vida que fue tomando forma a medida que se viv\u00eda. Yo sue\u00f1o con ver a cada Salesiano, a cada miembro de nuestra Familia de Don Bosco, como ese grupo de personas que por vocaci\u00f3n y opci\u00f3n se sienten inc\u00f3modos en el confort y sienten en su propia piel el dolor, el cansancio y las fatigas de tantas familias y j\u00f3venes que cada d\u00eda luchan por sobrevivir, o por vivir con un poco m\u00e1s de dignidad. Que no seamos nunca espectadores de los dolores y angustias de nuestros j\u00f3venes.<br>\u00abEl sue\u00f1o primero, el sue\u00f1o creador de nuestro Padre Dios precede y acompa\u00f1a la vida de todos sus hijos\u00bb<a href=\"#_ftn37\" id=\"_ftnref37\">[37]<\/a>. Nuestro <strong><em>Dios tiene un sue\u00f1o para cada uno de nosotros<\/em><\/strong>, <strong><em>para cada uno de nuestros j\u00f3venes,<\/em><\/strong> un proyecto ideado, \u00abdise\u00f1ado\u00bb a medida para nosotros por Dios mismo. El secreto de la tan deseada felicidad de cada persona ser\u00e1, precisamente, descubrir la correspondencia y el encuentro entre estos dos sue\u00f1os: <em>el nuestro y el de Dios<\/em>. Y entender entonces cual es el sue\u00f1o de Dios para cada uno es, en primer lugar, darnos cuenta de que el Se\u00f1or nos ha dado la vida porque <em>nos ama, m\u00e1s all\u00e1 de lo que somos, incluidos nuestros propios l\u00edmites<\/em>. \u00a1Debemos creer, entonces, que nuestro Dios quiere hacer cosas grandes en cada uno de nosotros! Todos somos preciosos, un gran valor, porque, sin cada uno de nosotros, hay algo que no se podr\u00e1 realizar, personas a las que solo yo podr\u00e9 amar, palabras que solo yo podr\u00e9 decir, momentos que solo yo podr\u00e9 compartir.<br><br>Y sin sue\u00f1o no hay vida. Para el ser humano, para todos nosotros, so\u00f1ar es proyectarse, es tener un ideal, un sentido en la vida. La peor pobreza de los j\u00f3venes es no dejarlos so\u00f1ar, robarles sus propios sue\u00f1os o imponerles sue\u00f1os fabricados. Cada uno <strong>ES<\/strong> un sue\u00f1o de Dios \u00bfcu\u00e1l es el m\u00edo? \u00bfpara qu\u00e9 me so\u00f1\u00f3?, y debemos intentar que se desarrolle, que se lleve a cabo, puesto que en esto se juega nuestra felicidad y la de nuestros hermanos. Recordemos c\u00f3mo Don Bosco llora de emoci\u00f3n y alegr\u00eda cuando \u00abve realizado\u00bb el sue\u00f1o que defin\u00eda su vida, su vocaci\u00f3n, su misi\u00f3n en aquel 16 de mayo de 1887.<br><br>Dios, <strong><em>hace grandes cosas con \u00abinstrumentos sencillos<\/em><\/strong>\u00bb, y nos habla de muchas maneras, tambi\u00e9n en lo profundo de nuestro coraz\u00f3n, a trav\u00e9s de los sentimientos que se mueven dentro de nosotros, a trav\u00e9s de la Palabra de Dios acogida con fe, profundizada con paciencia, interiorizada con amor, seguida con confianza.&nbsp; Ayud\u00e9monos y ayudemos a nuestros muchachos, muchachas y j\u00f3venes a escuchar nuestro interior, a descifrar los movimientos internos, a dar voz a lo que se agita dentro de cada uno, a reconocer qu\u00e9 se\u00f1ales o \u00absue\u00f1os\u00bb nos revelan la voz de Dios y cu\u00e1les son, en cambio, fruto de elecciones equivocadas.<br><br>\u00abLas fatigas y fragilidades de los j\u00f3venes nos ayudan a ser mejores, sus preguntas nos desaf\u00edan, sus dudas ponen en cuesti\u00f3n la calidad de nuestra fe. Tambi\u00e9n necesitamos de sus cr\u00edticas, porque a menudo a trav\u00e9s de ellas escuchamos la voz del Se\u00f1or que nos pide la conversi\u00f3n del coraz\u00f3n y la renovaci\u00f3n de las estructuras\u00bb<a href=\"#_ftn38\" id=\"_ftnref38\">[38]<\/a>. Un verdadero educador sabe descubrir con inteligencia y paciencia lo que cada joven lleva dentro de s\u00ed, y como tal educador pondr\u00e1 en acci\u00f3n una buena dosis de comprensi\u00f3n y afecto procurando hacerse querer<a href=\"#_ftn39\" id=\"_ftnref39\">[39]<\/a>. Sue\u00f1o y anhelo con encontrarme cada d\u00eda en cada casa salesiana del mundo con estos Salesianos y estos educadores laicos que crean en el milagro transformador de educar salesianamente.<br><br>Vivir humanamente es \u00abun hacerse\u00bb, es un desplegarse, es un gozar de los mismos procesos pacientes con los que Dios, act\u00faa en nuestras vidas. Cu\u00e1nto deseo que nuestra pasi\u00f3n educativa se asemeje a la de Don Bosco (\u00abpadre de la <em>amorevolezza<\/em> salesiana\u00bb) para que en todas las presencias de nuestra Familia Salesiana en el mundo los chicos y chicas puedan experimentar que se encuentran no solamente con profesionales capacitados, sino con verdaderos educadores-hermanos-amigos-padres o madres.<br><br>Don Bosco, \u00abcura de la calle\u00bb <em>ad litteram<\/em>, se consumi\u00f3 literalmente en esta empresa. Los Salesianos (y aquellos que se inspiran en Don Bosco) son efectivamente \u00abhijos de un so\u00f1ador de futuro\u00bb, pero de un futuro que se construye en la confianza en Dios y en el diario sumergirse y obrar en la vida de los j\u00f3venes, entre las fatigas y las incertidumbres de cada d\u00eda<a href=\"#_ftn40\" id=\"_ftnref40\">[40]<\/a>. Y por eso el encuentro con <em>el Se\u00f1or de la Vida, el a<\/em>yudar a cada joven a descubrir su propio sue\u00f1o, el sue\u00f1o de Dios en cada uno, y el sostenerlos en su camino de realizaci\u00f3n, es el regalo m\u00e1s precioso que podemos ofrecer a nuestros j\u00f3venes. Cu\u00e1nto anhelo que sea siempre una realidad en nuestras casas.<br><br>Como lat\u00eda el coraz\u00f3n de Don Bosco en cada momento, estamos \u00abconvencidos de que cada joven tiene escrito en su coraz\u00f3n el deseo de Dios, que estamos llamados a ofrecer oportunidades de encuentro con Jes\u00fas, fuente de vida y alegr\u00eda para cada joven\u00bb<a href=\"#_ftn41\" id=\"_ftnref41\">[41]<\/a>.<br>Hoy Don Bosco no podr\u00eda comprender ni imaginarse que en cada una de sus casas, sus hijos e hijas no propusieran a los ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes y j\u00f3venes \u2013desde la libertad con la que hoy educamos en la fe en los m\u00e1s variados contextos\u2013, el encuentro con Jes\u00fas, el conocerlo, el descubrir c\u00f3mo nos fascina, o el ayudar a los j\u00f3venes de otras religiones a ser buenos creyentes desde su propia fe y credo. Sue\u00f1o con que esto sea una realidad en todas las casas salesianas del mundo.<br><br>\u00abEn todas partes, la Obra Salesiana debe dirigirse a los j\u00f3venes m\u00e1s pobres y necesitados de la sociedad, y debe utilizar con ellos los mil medios inspirados por la caridad que previene. Don Bosco llor\u00f3 al ver a tantos j\u00f3venes crecer corruptos e incr\u00e9dulos; y le hubiera gustado poder extender su cuidado \u2013vigilando, amonestando, instruyendo en una palabra, previniendo\u2013 a todos los j\u00f3venes del mundo (&#8230;) Por eso, al aceptar nuevas fundaciones daba preferencia a aquellos lugares donde la juventud se estropeaba por el abandono\u00bb<a href=\"#_ftn42\" id=\"_ftnref42\">[42]<\/a>. Yo sue\u00f1o verdaderamente con ver un d\u00eda a toda la Congregaci\u00f3n Salesiana con la misma entrega que tuvo Don Bosco hacia sus muchachos m\u00e1s pobres. Sue\u00f1o con ver a cada uno de mis hermanos dando la vida con alegr\u00eda en favor de los \u00faltimos, y ya es as\u00ed en muchos casos. Sue\u00f1o con que cada una de nuestras casas est\u00e9n llenas de ese \u00abolor a oveja\u00bb al que se refer\u00eda el papa Francisco para cada ap\u00f3stol de hoy. Y lo deseo tambi\u00e9n para toda nuestra Familia Salesiana. Nadie deber\u00eda sentirse exento de esta llamada.<br><br>\u00abLa vida de Juan antes de la ordenaci\u00f3n sacerdotal, es aut\u00e9ntica obra maestra de itinerario vocacional\u00bb<a href=\"#_ftn43\" id=\"_ftnref43\">[43]<\/a>. Dice el Papa Francisco habl\u00e1ndoles a los j\u00f3venes de la vocaci\u00f3n: \u00abYo soy una misi\u00f3n en esta tierra y para eso estoy en este mundo. Por consiguiente, hay que pensar que toda pastoral es vocacional, toda formaci\u00f3n es vocacional y toda espiritualidad es vocacional\u00bb<a href=\"#_ftn44\" id=\"_ftnref44\">[44]<\/a>. Como siempre hizo Don Bosco, considero que es un deber para nosotros ayudar a cada joven, en todas nuestras propuestas, a descubrir lo que Dios espera de \u00e9l, a tener ideales que le hagan volar alto, dar lo mejor de s\u00ed, desear vivir la vida como entrega y donaci\u00f3n.<br><br>En Mar\u00eda resplandece su ser madre y ser cuidadora. Cuando, siendo ella muy joven, recibe el anuncio del \u00e1ngel, no se priv\u00f3 de hacer preguntas. Cuando acept\u00f3 y dijo \u00abs\u00ed\u00bb, lo apost\u00f3 todo, arriesg\u00e1ndose. Cuando su prima la necesit\u00f3 dej\u00f3 de lado sus propios planes y necesidades y se puso en camino, sin demora. Cuando le lleg\u00f3 el dolor de su hijo, fue la mujer fuerte que lo sostuvo y acompa\u00f1\u00f3 hasta el fin. Ella, que es la Madre y Maestra, mira a este pueblo de j\u00f3venes que la busca, aunque en el camino haya mucho ruido y oscuridad, ella habla en el silencio y mantiene encendida la luz de la esperanza<a href=\"#_ftn45\" id=\"_ftnref45\">[45]<\/a>. Sue\u00f1o de verdad con que en fidelidad a Don Bosco lleguemos a enamorar a nuestros ni\u00f1os, ni\u00f1as, y j\u00f3venes, de esa Madre,&nbsp; no menos de lo que \u00e9l lo hizo, puesto que \u00abla Virgen lo es todo para Don Bosco; y el Salesiano que quiera adquirir el esp\u00edritu del Fundador debe imitarlo en esta devoci\u00f3n\u00bb<a href=\"#_ftn46\" id=\"_ftnref46\">[46]<\/a>.<br><br><br><strong>5. DEL SUE\u00d1O DE LOS NUEVE A\u00d1OS AL ALTAR DE LLANTO<br><\/strong>Llego ya al final de esta narraci\u00f3n. Se podr\u00eda a\u00f1adir m\u00e1s, pero considero que ya es suficiente y es posible que una palabra o una frase pueda llegar a cada coraz\u00f3n. Siendo as\u00ed ser\u00eda una muy buena noticia. Por eso deseo concluir pero sin a\u00f1adir m\u00e1s reflexiones, m\u00e1s propuestas, m\u00e1s desaf\u00edos, m\u00e1s\u2026. NO. Deseo invitaros sencillamente a hacer un minuto de interiorizaci\u00f3n y contemplaci\u00f3n ante este texto de las <em>Memorias Biogr\u00e1ficas<\/em> que describe en unas pocas l\u00edneas c\u00f3mo Don Bosco mismo explica que sus l\u00e1grimas ante el altar de Mar\u00eda Auxiliadora en la reci\u00e9n consagrada Bas\u00edlica del Sacro Cuore fueron debidas a que en esos momentos ve\u00eda y o\u00eda a su madre y a sus hermanos y abuela valorar el Sue\u00f1o, incluso cuestionarlo y ah\u00ed, en ese instante, sesenta y dos a\u00f1os despu\u00e9s, lo <em>comprende todo,<\/em> como le hab\u00eda dicho la Maestra en el Sue\u00f1o. A m\u00ed me ha conmovido profundamente y por eso os lo ofrezco.<br><br><br>\u00abDurante el divino sacrificio \u2013cuentan la Memorias Biogr\u00e1ficas\u2013 se par\u00f3 por lo menos quince veces, v\u00edctima de una gran emoci\u00f3n y llorando. Don Carlos Viglietti, que le acompa\u00f1aba, tuvo que ayudarlo de vez en cuando para que pudiera continuar. (Habi\u00e9ndole preguntado) cu\u00e1l hab\u00eda sido la causa de tanta emoci\u00f3n respondi\u00f3:<br>-Ten\u00eda viva ante mis ojos la escena de cuando so\u00f1\u00e9 a los diez a\u00f1os con la Congregaci\u00f3n. Ve\u00eda y o\u00eda realmente a la mam\u00e1 y a los hermanos opinar sobre el sue\u00f1o&#8230;<br>Entonces le hab\u00eda dicho la Virgen:<br>-A su tiempo lo comprender\u00e1s todo.<br>Hab\u00edan pasado ya desde aquel d\u00eda sesenta y dos a\u00f1os de trabajos, sacrificios y luchas, cuando una especie de rel\u00e1mpago repentino le hab\u00eda revelado, en la erecci\u00f3n de la iglesia del Sacro Cuore en Roma, la conclusi\u00f3n de la misi\u00f3n que misteriosamente se le hab\u00eda trazado en los albores de su vida\u00bb<a href=\"#_ftn47\" id=\"_ftnref47\">[47]<\/a>.<br><br><br>Creo verdaderamente que Mar\u00eda Auxiliadora sigue siendo hoy verdadera Madre y Maestra de nuestra Familia. Estoy convencido de que las palabras prof\u00e9ticas del primer sue\u00f1o prometiendo una Maestra sigue siendo realidad en todos los lugares donde el carisma de nuestro Padre, don del Esp\u00edritu, ha echado ra\u00edces. Y tengo la certeza de que en cada a cada casa, m\u00e1s all\u00e1 de nuestras fatigas y esfuerzos,&nbsp; se le puede aplicar lo que dec\u00eda Don Bosco acerca del Santuario de Valdocco:<br><br>\u00abCada ladrillo es una gracia de Mar\u00eda Auxiliadora; nada hemos hecho sin la intervenci\u00f3n directa de Ella; <em>la Virgen se ha edificado su casa y es una maravilla a nuestros ojos<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn48\" id=\"_ftnref48\">[48]<\/a>.<br><br>Que ella, Inmaculada y Auxiliadora nos siga llevando a todos de la mano. Am\u00e9n.<br><br><br><em>Tur\u00edn-Valdocco, 8 de diciembre 2023<br><\/em><strong><br>Don \u00c1ngel Card. Fern\u00e1ndez Artime, S.D.B.<br><\/strong><em>Rector Mayor<\/em><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a><a> F. MOTTO<\/a>,&nbsp;<em>Il sogno dei nove anni. Redazione, storia, criteri di lettura<\/em>, en \u00abNote di pastorale giovanile\u00bb 5 (2020) 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> P. STELLA, <em>Don Bosco nella storia della religiosit\u00e0 cattolica. <\/em><em>1. Vita e opere<\/em>, LAS, Roma 1979, 31s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> P. CH\u00c1VEZ V., <em>Conociendo e imitando Don Bosco, hagamos de los j\u00f3venes la misi\u00f3n de nuestra vida<\/em>. Actas del Consejo General(ACG), Roma, 2012, n\u00ba 412, 28.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> F. MOTTO, <em>Il sogno dei nove anni<\/em><em>, <\/em>6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Cfr. FILIPPO RINALDI, Lettera circolare pubblicata su ACS Anno V &#8211; N. 26 (24 Ottobre 1924), 312-317<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> JUAN BOSCO, <em>Memorias del Oratorio de san Francisco de Sales,<\/em> en INSTITUTO HIST\u00d3RICO SALESIANO, <em>Fuentes Salesianas. Don Bosco y su obra. Recopilaci\u00f3n antol\u00f3gica<\/em>, Editorial CCS, Madrid 2015, 1061-1063.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> R. ZIGGIOTTI, <em>Tenaci, audaci e amorevoli. Lettere circolari ai salesiani di don Renato Ziggiotti<\/em>, a cura di Marco Bay, LAS, Roma 2015, 575.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> Aunque digo \u00abtodos los Rectores Mayores\u00bb, la excepci\u00f3n est\u00e1 en don Rua, primer sucesor de Don Bosco. De \u00e9l no hemos encontrado ninguna cita o referencia, aunque sin duda tambi\u00e9n para \u00e9l habr\u00e1 sido muy especial el Sue\u00f1o porque vivi\u00f3 al lado de Don Bosco tanto la narraci\u00f3n del mismo como la realizaci\u00f3n de mucho de lo all\u00ed preanunciado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> El salesiano coadjutor Marco Bay ha sido profesor de la Universidad Pontificia Salesiana de Roma y es en la actualidad el director del Archivo Central Salesiano en Roma (UPS). Generosamente ha puesto en mis manos la b\u00fasqueda que por iniciativa personal hab\u00eda realizado acerca de las referencias que los anteriores Rectores Mayores hab\u00edan hecho sobre el <em>sue\u00f1o de los nueve a\u00f1os<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aprovecho tambi\u00e9n esta referencia para agradecer las notas y sugerencias de don Luis Timossi, sdb, del Centro de Formaci\u00f3n Permanente en Quito, y a don Silvio Roggia, sdb, director en la comunidad Beato Ceferino Namuncur\u00e1 en Roma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> P. ALBERA, <em>Lettere Circolari di don Paolo Albera ai salesiani<\/em>, Direzione Generale delle Opere Salesiane, Torino 1965, 123; 315; 339.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a>&nbsp; F. RINALDI, Lettera circolare pubblicata su ACS Anno V &#8211; N. 26 (24 Ottobre 1924), 312-317.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Idem.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> <em>La commemorazione di un \u00absogno\u00bb<\/em>, en <em>Bollettino Salesiano<\/em> (BS) Anno XLIX, 6 (Giugno 1925), 147. Cf. <em>Bolet\u00edn Salesiano<\/em> de Espa\u00f1a, julio de 1925, 198-203.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> P. RICALDONE, Strenna 1935. Fedelt\u00e0 a Don Bosco. Atti del Capitolo Superiore, Anno XVII, N. 74, 24 de marzo de 1936, p. 16.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> P. RICALDONE, <em>Le vocazione<\/em>, Atti del Capitolo Superiore, Anno XVII, N. 78, p. 9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> R. ZIGGIOTTI, <em>Tenaci, audaci e amorevoli. Lettere circolari ai salesiani di don Renato Ziggiotti<\/em>, a cura di Marco Bay, LAS, Roma 2015, 129.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref17\" id=\"_ftn17\">[17]<\/a> R. ZIGGIOTTI, <em>o.c.,<\/em> 264.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref18\" id=\"_ftn18\">[18]<\/a> L. RICCERI, <em>il rinnovamento salesiano passa per la spiritualit\u00e0 missionaria<\/em>, Discorso del Rettor Maggiore, en La famiglia salesiana famiglia missionera. Settimana di Spiritualit\u00e0 nel Centenario delle Missioni Salesiane, Elle Di Ci, Leuman Torino 1977, 12.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref19\" id=\"_ftn19\">[19]<\/a> <em>Ibidem, <\/em>13.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref20\" id=\"_ftn20\">[20]<\/a> E. VIGAN\u00d2, <em>Mar\u00eda renueva la Familia Salesiana de Don Bosco.<\/em> Actas del Consejo Superior 289, 25 de marzo de 1978, 15.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref21\" id=\"_ftn21\">[21]<\/a> MBe VII, 253 [MB VII, 291]. Citado por J.E.VECCHI, <em>Educatori appassionati esperti e consacrati per i giovani. Lettere circolari ai Salesiani di don Juan E. Vecchi<\/em>. Introduzione, parole chiave e indici a cura di Marco Bay, LAS, Roma 2013, 380.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref22\" id=\"_ftn22\">[22]<\/a> PIETRO STELLA, <em>Don Bosco nella storia della religiosit\u00e0 cattolica. <\/em>Vol. II, p. 32. Citado por J.E. VECCHI, <em>o.c., <\/em>381.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref23\" id=\"_ftn23\">[23]<\/a> P. CH\u00c1VEZ VILLANUEVA, <em>Y Jes\u00fas crec\u00eda en sabidur\u00eda, estatura, y gracia (Lc 2,52<\/em>), en Actas del Consejo General (ACG) 392, 1 de enero de 2006, 31-32.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref24\" id=\"_ftn24\">[24]<\/a> F. MOTTO, <em>Il sogno dei nove anni<\/em><em>,<\/em> 8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref25\" id=\"_ftn25\">[25]<\/a> F. MOTTO, <em>Il sogno dei nove anni<\/em><em>,<\/em> 10.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref26\" id=\"_ftn26\">[26]<\/a> JUAN BOSCO, <em>Memorias del Oratorio, <\/em>citado por F. MOTTO,<em> Il sogno dei nove anni, <\/em>9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref27\" id=\"_ftn27\">[27]<\/a> F. MOTTO, <em>Il sogno dei nove anni<\/em><em>,<\/em> 10.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref28\" id=\"_ftn28\">[28]<\/a>&nbsp; Citado en P.RICALDONE, Anno XVII. 24 Marzo 1936 N. 74.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref29\" id=\"_ftn29\">[29]<\/a> P. RICALDONE, <em>Oratorio Festivo. Catechismo. Formazione religiosa<\/em>, SEI. Torino 1939, 3-4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref30\" id=\"_ftn30\">[30]<\/a> A. BOZZOLO (ed), <em>Il Sogno dei nove anni. <\/em>Questioni ermeneutiche e lettura teologica, LAS, Roma, 2017, 264.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref31\" id=\"_ftn31\">[31]<\/a> E. VIGAN\u00d3, <em>Mar\u00eda renueva la Familia Salesiana de Don Bosco.<\/em> Actas del Consejo Superior 289, 25 de marzo de 1978, 14.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref32\" id=\"_ftn32\">[32]<\/a> R. ZIGGIOTTI, <em>Tenaci, audaci e amorevoli., <\/em>264.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref33\" id=\"_ftn33\">[33]<\/a> MBe XII, 68 [MB XII, 69-70] citado en F. MOTTO, <em>Il sogno dei nove anni<\/em><em>,<\/em> 7.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref34\" id=\"_ftn34\">[34]<\/a> Cf. P. Ch\u00e1vez, <em>\u00abConociendo e imitando a Don Bosco hagamos de los j\u00f3venes la misi\u00f3n de nuestra vida\u00bb. Primer a\u00f1o de preparaci\u00f3n al Bicentenario de su nacimiento. Aguinaldo 2012<\/em>, en <em>ACG<\/em> 412 (2012), 3-38.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref35\" id=\"_ftn35\">[35]<\/a> <em>Egidio Vigan\u00f2, El proyecto educativo salesiano, en Actas del Consejo Superior (ACS), 290, 15 de agosto de 1978, 4.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref36\" id=\"_ftn36\">[36]<\/a> SINODO DE LOS OBISPOS, <em>Los j\u00f3venes, la fe y el discernimiento vocacional. Documento final<\/em>, 128.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref37\" id=\"_ftn37\">[37]<\/a> FRANCISCO, <em>Christus vivit, <\/em>&nbsp;Exhortaci\u00f3n Apost\u00f3lica Postsinodal a los j\u00f3venes y a todo el Pueblo de Dios. LEV, Ciudad del Vaticano, 2019, n. 194.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref38\" id=\"_ftn38\">[38]<\/a> SINODO DE LOS OBISPOS, <em>Los j\u00f3venes, la fe y el discernimiento vocacional<\/em>, 116.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref39\" id=\"_ftn39\">[39]<\/a> XXIII Capitulo General Salesiano, <em>Educar a los j\u00f3venes en la fe. <\/em>CCS, Roma, 1990, n\u00ba 99.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref40\" id=\"_ftn40\">[40]<\/a> Cf. F. MOTTO, <em>Il sogno dei nove anni<\/em><em>,<\/em> 14.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref41\" id=\"_ftn41\">[41]<\/a> R. SALA, <em>Il sogno dei nove anni. Redazione, storia, criteri di lettura<\/em>, in \u00abNote di pastorale giovanile\u00bb 5 (2020), 21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref42\" id=\"_ftn42\">[42]<\/a> F. RINALDI, <em>Il sac. Filippo Rinaldi ai Cooperatori ed alle Cooperatrici Salesiane. Un&#8217;altra data memoranda<\/em>, en BS Anno XLIX, 1 (Gennaio 1925), 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref43\" id=\"_ftn43\">[43]<\/a> E. VIGAN\u00d3, <em>Don Bosco-\u201988, <\/em>en Actas del Consejo General (ACG), Roma, 19 de marzo de 1985, 8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref44\" id=\"_ftn44\">[44]<\/a> FRANCISCO, <em>Christus vivit,<\/em> 254.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref45\" id=\"_ftn45\">[45]<\/a> Cf. FRANCISCO, <em>o.c., <\/em>43-48, 298.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref46\" id=\"_ftn46\">[46]<\/a> R. ZIGGIOTTI, <em>Tenaci, audaci e amorevoli<\/em>, 264.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref47\" id=\"_ftn47\">[47]<\/a> MBe XVIII, 298 [MB XVIII, 341].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref48\" id=\"_ftn48\">[48]<\/a> R. ZIGGIOTTI, <em>Le visite compiute in Europa<\/em>, en Atti del Capitolo Superiore 180 (ACS), 12 de junio de 1954, 308<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un coraz\u00f3n que transforma los \u00ablobos\u00bb en \u00abcorderos\u00bb Despu\u00e9s de estos diez a\u00f1os he podido&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":25954,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":55,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[2008,1720,1768,2233,2582,2593,2612,1960,1984],"class_list":["post-25960","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicaciones-del-rector-mayor","tag-aguinaldo","tag-carisma-salesiano","tag-don-bosco","tag-esperanza","tag-eventos","tag-familia-salesiana","tag-nuestros-guias","tag-salesianos","tag-suenos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25960","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=25960"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/25960\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25954"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=25960"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=25960"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=25960"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}