{"id":20899,"date":"2024-01-01T11:06:55","date_gmt":"2024-01-01T11:06:55","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=20899"},"modified":"2024-05-02T07:46:30","modified_gmt":"2024-05-02T07:46:30","slug":"maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-1-12","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/santisima-virgen-maria\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-1-12\/","title":{"rendered":"Maravillas de la Madre de Dios invocadas bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora (1\/13)"},"content":{"rendered":"\n<p><em><em>En 1868 San Juan Bosco imprimi\u00f3 una publicaci\u00f3n titulada \u00abMaravillas de la Madre de Dios invocadas bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora\u00bb. Fue su contribuci\u00f3n a dar a conocer a la Virgen Mar\u00eda no s\u00f3lo bajo el t\u00edtulo m\u00e1s importante, el de \u00abMadre de Dios\u00bb, sino tambi\u00e9n como \u00abAuxilio de los cristianos\u00bb. Fue Ella quien hab\u00eda pedido: \u00abNuestra Se\u00f1ora quiere que la honremos bajo el t\u00edtulo de Mar\u00eda Auxiliadora\u00bb. Hoy comenzamos a presentar esta obra suya.<\/em><\/em><br><br><br><em>Aedificavit sibi domum.<\/em> (Prov. IX,1).<br>Mar\u00eda se construy\u00f3 una casa.<br><br><br><strong>Al lector<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El t\u00edtulo de <em>Auxilium Christianorum<\/em> atribuido a la augusta Madre del Salvador no es algo nuevo en la Iglesia de Jesucristo. En los libros sagrados del Antiguo Testamento se llama Reina a Mar\u00eda, que est\u00e1 a la derecha de su Divino Hijo vestida de oro y rodeada de variedad. <em>Adstitit Regina a dextris tuis in vestitu deaurato, circumdata varietate<\/em>: Salmo 44. Este manto dorado y rodeado de variedad son otras tantas gemas y diamantes, o t\u00edtulos con que se suele llamar a Mar\u00eda. Por tanto, cuando llamamos a la Sant\u00edsima Virgen auxilio de los cristianos, no es sino nombrar un t\u00edtulo especial, que conviene a Mar\u00eda como un diamante sobre sus doradas vestiduras. En este sentido, Mar\u00eda fue aclamada como la ayuda de los cristianos desde los primeros tiempos del cristianismo.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una raz\u00f3n muy especial por la que la Iglesia de los \u00faltimos tiempos quiere mencionar el t\u00edtulo de Auxilium Christianorum la da Monse\u00f1or Parisis con las siguientes palabras: \u00abCasi siempre, cuando el g\u00e9nero humano se ha encontrado en crisis extraordinarias, se ha hecho digno, para salir de ellas, de reconocer y bendecir una nueva perfecci\u00f3n en esta admirable criatura, Mar\u00eda Sant\u00edsima, que es el m\u00e1s magn\u00edfico reflejo de las perfecciones del Creador aqu\u00ed abajo\u00bb. (Nicol\u00e1s, p\u00e1gina 121).<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La necesidad universalmente sentida hoy de invocar a Mar\u00eda no es particular, sino general; ya no hay tibios que inflamar, pecadores que convertir, inocentes que preservar. Estas cosas son siempre \u00fatiles en cualquier lugar, con cualquier persona. Pero es la propia Iglesia cat\u00f3lica la que es atacada. Es asaltada en sus funciones, en sus sagradas instituciones, en su Cabeza, en su doctrina, en su disciplina; es asaltada como Iglesia cat\u00f3lica, como centro de la verdad, como maestra de todos los fieles.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y precisamente para merecer la protecci\u00f3n especial del Cielo se invoca a Mar\u00eda, como Madre com\u00fan, como auxiliadora especial de los Reyes, y de los pueblos cat\u00f3licos, \u00a1como cat\u00f3licos de todo el mundo!<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed se invocaba al Dios verdadero, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, y tal apelativo se dirig\u00eda para invocar la misericordia divina en favor de todo Israel, y Dios gozaba de que se le rezara de este modo, y tra\u00eda pronto socorro a su pueblo en sus aflicciones.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A lo largo de este op\u00fasculo veremos c\u00f3mo Mar\u00eda ha sido verdaderamente constituida por Dios como auxilio de los cristianos; y c\u00f3mo en todos los tiempos se ha mostrado como tal en las calamidades p\u00fablicas, especialmente en favor de aquellos pueblos, soberanos y ej\u00e9rcitos que sufr\u00edan o luchaban por la Fe.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por eso la Iglesia, despu\u00e9s de haber honrado a Mar\u00eda durante varios siglos con el t\u00edtulo de <em>Auxilium Christianorum<\/em>, instituy\u00f3 finalmente una solemnidad especial en la que todos los cat\u00f3licos se unen a una sola voz para repetir las hermosas palabras con que se saluda a esta augusta Madre del Salvador: <em>Terribilis ut castrorum acies ordinata, tu cunctas haereses sola interemisti in universo mun<\/em>do.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que la Sant\u00edsima Virgen nos ayude a todos a vivir apegados a la doctrina y a la fe, de las que es cabeza el Romano Pont\u00edfice, Vicario de Jesucristo, y nos obtenga la gracia de perseverar en el santo servicio divino en la tierra, para que un d\u00eda podamos unirnos a ella en el reino de gloria del cielo.<br><br><strong>Cap\u00edtulo I. Mar\u00eda reconocida con s\u00edmbolos de ayuda para la humanidad.<br><\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entre los medios que Dios emplea para preparar a los hombres a recibir alg\u00fan gran bien, est\u00e1 principalmente el de anunciarlo con mucha anticipaci\u00f3n. Por eso la venida del Mes\u00edas fue anunciada con cuatro mil a\u00f1os de anticipaci\u00f3n y precedida de muchos s\u00edmbolos y profec\u00edas.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora bien, Mar\u00eda, la augusta Madre del Salvador, la verdadera auxiliadora de los cristianos, era una bendici\u00f3n demasiado grande para no ser pronunciada igualmente con figuras que representaran a los hombres los diversos favores que har\u00eda al mundo.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Eva, Sara, Rebeca, Mar\u00eda hermana de Mois\u00e9s, D\u00e9bora, Susana, Ester, Judit representan de modo especial las glorias de Mar\u00eda como insigne bienhechora del pueblo elegido, o como raro modelo de todas las virtudes.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El \u00e1rbol de la vida, el arca de No\u00e9, la escalera de Jacob, la zarza ardiente, el arca de la alianza, la torre de David, la fortaleza de Jerusal\u00e9n, el jard\u00edn bien guardado y la fuente sellada de Salom\u00f3n, la rosa de Jeric\u00f3 la estrella de Jacob, el amanecer matutino, el acueducto de aguas claras, son algunos de los muchos s\u00edmbolos que la Iglesia cat\u00f3lica aplica a Mar\u00eda y con los que acostumbra a explicar algunos de sus privilegios celestiales o virtudes heroicas. Escogeremos s\u00f3lo algunos de estos s\u00edmbolos con la aplicaci\u00f3n que la Iglesia o los escritores m\u00e1s acreditados de las glorias de Mar\u00eda suelen darles.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 As\u00ed, leemos en el libro del Eclesi\u00e1stico que el Esp\u00edritu Santo pone en boca de Mar\u00eda estas palabras: \u201c<em>Sicut aquaeductus exivi de Paradiso<\/em>\u201d; como un acueducto sal\u00ed del Para\u00edso. (Eccl. 24, 41).<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un acueducto es un canal que sirve para recibir las aguas del manantial y conducirlas seg\u00fan la distribuci\u00f3n de los riachuelos y la necesidad de las flores para regar la tierra. Y para que el acueducto cumpla su funci\u00f3n, dice San Bernardo, debe ser largo para recibir las aguas por un lado y conducirlas a las flores; y Mar\u00eda es un acueducto muy largo y abundante porque, por encima de todas las dem\u00e1s criaturas, fue capaz de subir al trono del Alt\u00edsimo y extraer de la fuente de las gracias celestiales y repartirlas abundantemente entre los hombres. Por eso, contin\u00faa San Bernardo, los hombres carecieron durante tanto tiempo de los torrentes de gracias. Es porque les falt\u00f3 un acueducto capaz de comunicarse con Dios como verdadera fuente de gracias y de difundirlas sobre la tierra. Pero Mar\u00eda fue precisamente este acueducto sin mancha por la confianza inviolada, humild\u00edsimo por la virginidad, oculto por el amor a la soledad, admirable por la humildad verdadera, difusivo por la piedad, abundante en aguas por la plenitud de gracia, defendido por la custodia de los sentidos, no de plomo, sino de oro por la nobleza real y la caridad sublime.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por este acueducto, dice el cardenal Ugo, se transmiten a la Iglesia las aguas de la gracia; de ah\u00ed que el demonio, enemigo de todo nuestro bien, trate de impedir el curso de estas aguas saludables haciendo la guerra a la devoci\u00f3n de Mar\u00eda; del mismo modo que Holofernes, no pudiendo conquistar de otro modo la ciudad de Betulia, mand\u00f3 cortar y desviar el curso del r\u00edo que introduc\u00eda las aguas en la ciudad.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda es figurada bajo el tipo de una gran reina, diciendo el rey David en sus salmos: <em>Adstitit regina a dextris tuis in vestitu deaurato, circumdata varietat<\/em>e (Sal. 44). \u00bfY por qu\u00e9 Mar\u00eda es reina? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 a la derecha de Jes\u00fas con un manto de oro, rodeada de variedad? Es reina por el gran poder que tiene en el cielo como Madre de Dios; se sienta a la derecha de Jes\u00fas para aplacar su indignaci\u00f3n, para ayudarnos en nuestras miserias, para ser nuestra auxiliadora, nuestra abogada soberana.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un buen abogado debe tener diligencia, poder ante el juez, autoridad ante la corte real y conocimiento en el manejo de los casos. Y David en ese texto encierra precisamente estos cuatro dones en Mar\u00eda en el grado m\u00e1s eminente. Ella est\u00e1 a la diestra del juez, <em>adstitit a dextris<\/em> casi para vigilar que la justicia divina no venza a la misericordia, esto es diligencia suprema. <em>Adstitit regina<\/em>, ahora todo el mundo sabe que la reina tiene sin duda un gran poder sobre el alma del juez, intercediendo antes de que se dicte la sentencia, y obteniendo el perd\u00f3n si la sentencia ya se ha pronunciado. <em>In vestitu deaurato<\/em>, la t\u00fanica dorada es una imagen de la sabidur\u00eda de Mar\u00eda, porque el oro representa la sabidur\u00eda. <em>Circumdata varietate<\/em>, rodeada de variedad, es decir, dotada de la multiplicidad de los m\u00e9ritos y glorias de los santos. Porque en Mar\u00eda se encuentra el color oro de los Ap\u00f3stoles, el rojo de los m\u00e1rtires, el azul de los confesores y el blanco de las v\u00edrgenes. Todos estos santos rodean a Mar\u00eda y la proclaman su reina porque pose\u00eda en grado sumo las diversas virtudes que pose\u00edan estos santos en particular.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que si consideramos a Mar\u00eda ya sentada en el cielo sobre un trono de gloria, la encontramos elevada a la m\u00e1s alta dignidad a la que puede elevarse criatura alguna. Porque no encontramos a Mar\u00eda en la clase de las v\u00edrgenes, en el orden de los confesores, en las filas de los m\u00e1rtires, en el sagrado colegio de los Ap\u00f3stoles, en el coro de los Patriarcas y Profetas como un simple miembro casi de ellos. Ella supera en excelencia a todas las jerarqu\u00edas celestiales y se sienta en un trono de precios\u00edsima hechura a la diestra del Rey del cielo Jesucristo su Hijo como verdadera Reina y Se\u00f1ora de todo el Para\u00edso.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Daniel Agr\u00edcola en la obra conocida como: <em>De corona duodecim stellarum<\/em>, explicando este texto de David, dice que Mar\u00eda est\u00e1 a la diestra de los cristianos para ayudarles, porque la palabra latina <em>adstare<\/em> significa estar al lado de uno para ayudarle. El mismo autor contin\u00faa desarrollando el texto y observa que la palabra latina <em>adstare<\/em> en este lugar tambi\u00e9n significa estar en defensa, y Mar\u00eda est\u00e1 a nuestra derecha para defendernos de los constantes asaltos de los demonios.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S. Jer\u00f3nimo, donde la palabra <em>varietate<\/em> se encuentra en el texto latino, explica que mientras las otras princesas y reinas van vestidas con suntuosos ropajes, Mar\u00eda va ce\u00f1ida y cubierta de escudos con los que defiende a sus hijos. Este sentido parece concordar con el otro de la Escritura: <em>Mille clypei pendent ex ea, omnis armatura fortium<\/em>.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El profeta David narrando la salida del pueblo hebreo de Egipto dice que ten\u00edan una nube que guiaba sus pasos de d\u00eda, y una columna de fuego que iluminaba su camino de noche. San Bernardo aplicando las propiedades de esa nube y de esa columna a Mar\u00eda, dice que as\u00ed como las nubes nos defienden del ardor excesivo del sol, as\u00ed Mar\u00eda nos protege del fuego de la venganza celestial y de las llamas de la concupiscencia. Ahora bien, como la columna de fuego alumbraba los pasos del pueblo de Israel, as\u00ed Mar\u00eda ilumina el mundo con los rayos de su misericordia y la multiplicidad de sus gracias. \u00bfQu\u00e9 har\u00edamos nosotros, miserables ciegos, en las tinieblas de este siglo, si no tuvi\u00e9ramos esta luz bienhechora, esta columna luminosa? (D. Ber. <em>Serm. de Nativ. B. M.<\/em>).<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero para todas las dem\u00e1s miserias, \u00bfno nos socorre la dulc\u00edsima Reina del Cielo? El Beato Santiago de Varazze aplic\u00e1ndole las palabras del Eclesi\u00e1stico: <em>In Jerusalem potestas mea<\/em>, dice que Mar\u00eda nos ofrece su ayuda en la vida, en la muerte y despu\u00e9s de la muerte. Tal es el poder de Mar\u00eda que puede extenderlo a estos tres tiempos. Si tenemos un amigo (argumenta este escritor) que nos beneficia en vida, es ciertamente un bien para nosotros; pero si es tal que nos beneficia incluso en el momento de la muerte, es un bien mayor; si entonces su poder llega para ayudarnos, incluso despu\u00e9s de la muerte, entonces es un bien mayor. Ahora bien, Mar\u00eda nos concede precisamente este triple bien. En efecto, la santa Iglesia, en las alabanzas que hace cantar a los fieles en honor de Mar\u00eda, incluye estos tres auxilios y exclama: <em>Maria mater gratiae, dulcis parens clementiae; Tu nos ab hoste protege, et mortis hora suscipe<\/em>. En primer lugar, nos ayuda en la vida; porque en esta vida unos son justos y otros pecadores; ahora bien, Mar\u00eda ayuda a los justos porque conserva en ellos la gracia de Dios, de ah\u00ed que se la llame <em>Mater gratiae<\/em> madre de la gracia; ayuda a los pecadores porque les imparte la misericordia divina, de ah\u00ed que se la llame <em>dulcis parens clementiae<\/em>.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En segundo lugar, nos ayuda en la muerte, porque all\u00ed nos defiende de las asechanzas del demonio; pues este enemigo es tan audaz que no s\u00f3lo acude al lecho de los pecadores moribundos, sino tambi\u00e9n al de los santos, usando incluso de toda malicia para hacerlos caer. Pero cuando muere uno de sus devotos, la Sant\u00edsima Virgen se apresura con solicitud maternal, lo protege y defiende, por lo que ruega a la Iglesia: <em>Tu nos ab hoste protege<\/em>, prot\u00e9genos del enemigo.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En tercer lugar, no nos abandona ni siquiera despu\u00e9s de la muerte. A veces sucede que a la muerte de algunos santos vienen los \u00c1ngeles y conducen sus almas al cielo, pero cuando mueren los verdaderos devotos de Mar\u00eda, ella viene en persona y recibe sus almas y las introduce en el hermoso para\u00edso. Luego a\u00f1ade <em>Et mortis hora suscipe<\/em>.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Leemos en el Libro III de los Reyes que Betsab\u00e9, madre de Salom\u00f3n, fue rogada por su hijo Adon\u00edas para que intercediera ante el rey por una gracia. Betsab\u00e9 se sinti\u00f3 conmovida por aquella plegaria y se present\u00f3 ante el rey. En cuanto Salom\u00f3n la vio aparecer, descendi\u00f3 del trono, fue a recibirla, e incluso la hizo subir a la silla real y sentarse a su derecha, dici\u00e9ndole: <em>Pete, mater mea, neque enim fas est ut avertam faciem tuam<\/em>. Ahora bien, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00eda a pensar que Jes\u00fas en el trono de la gloria, ante las oraciones que Mar\u00eda le presenta, fuera menos generoso con ella de lo que Salom\u00f3n lo fue con su madre?<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En efecto, el docto Mendoza observa aqu\u00ed que la gracia y la autoridad de Mar\u00eda son tan grandes que no s\u00f3lo intercede por los hermanos de Jes\u00fas, sino tambi\u00e9n por sus enemigos, y todo lo que pide lo obtiene ciertamente.<br>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mois\u00e9s cuenta en el libro de los N\u00fameros que cuando Mar\u00eda, su hermana, muri\u00f3, las aguas escasearon. Por lo tanto, el mencionado Padre Mendoza se\u00f1ala que, si las aguas abundaron durante cuarenta a\u00f1os en el desierto, fue debido a los m\u00e9ritos de esa santa mujer. Aplicando esto a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, dice que, si nunca faltan las gracias a los hombres en la Iglesia, se debe a Mar\u00eda, quien primero en la tierra y luego en el cielo interpuso sus m\u00e9ritos ante el Alt\u00edsimo.<br><br><em><a href=\"..\/es\/maria-auxiliadora-es\/maravillas-de-la-madre-de-dios-invocadas-bajo-el-titulo-de-maria-auxiliadora-2-13\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1868 San Juan Bosco imprimi\u00f3 una publicaci\u00f3n titulada \u00abMaravillas de la Madre de Dios&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":20893,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":107,"footnotes":""},"categories":[183],"tags":[1720,1738,2558,1768,1822,2190,1690,1888,1702,1972],"class_list":["post-20899","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-santisima-virgen-maria","tag-carisma-salesiano","tag-catequesis","tag-dios","tag-don-bosco","tag-gracia","tag-jesus","tag-maria","tag-milagros","tag-providencia","tag-santos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20899","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20899"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20899\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20893"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20899"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20899"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20899"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}