{"id":20854,"date":"2023-12-24T10:37:37","date_gmt":"2023-12-24T10:37:37","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=20854"},"modified":"2024-05-02T07:21:48","modified_gmt":"2024-05-02T07:21:48","slug":"me-siento-como-en-el-paraiso-la-primera-misa-de-navidad-en-valdocco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/me-siento-como-en-el-paraiso-la-primera-misa-de-navidad-en-valdocco\/","title":{"rendered":"Me siento como en el para\u00edso. La primera Misa de Navidad en Valdocco"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>La primera Misa de Navidad celebrada por Don Bosco en Valdocco fue en 1846. Despu\u00e9s de obtener el permiso para celebrarla en la pobre capilla de Pinardi, comenz\u00f3 a preparar las almas de sus muchachos ense\u00f1\u00e1ndoles a hacer la Sagrada Comuni\u00f3n, las visitas al Sant\u00edsimo Sacramento y a aprender algunos cantos devotos. Don Lemoyne cuenta<\/em><\/em>.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLa fiesta de la Inmaculada Concepci\u00f3n era una preparaci\u00f3n para la de la Santa Navidad. Grande era la fe de Don Bosco por todos los misterios de Nuestra Santa Religi\u00f3n. Por eso, para expresar su devoci\u00f3n a la Encarnaci\u00f3n del Verbo Divino con un impulso m\u00e1s fuerte del coraz\u00f3n, y para excitarla y promoverla m\u00e1s en los dem\u00e1s, pidi\u00f3 a la Santa Sede la facultad de administrar la Sagrada Comuni\u00f3n en la medianoche de la Nochebuena, en la capilla del Oratorio a la hora de la solemne Misa cantada. P\u00edo IX se la concedi\u00f3 por tres a\u00f1os. Despu\u00e9s de anunciar la feliz noticia a los j\u00f3venes, prepar\u00f3 e hizo aprender a sus cantores una peque\u00f1a misa y algunos cantos devotos que hab\u00eda compuesto en honor del Ni\u00f1o Jes\u00fas, y mientras tanto decor\u00f3 lo mejor que pudo su peque\u00f1a iglesia. Adem\u00e1s de los j\u00f3venes, se invit\u00f3 a otros fieles y comenz\u00f3 la novena. El Arzobispo le hab\u00eda permitido impartir la bendici\u00f3n con el Venerable siempre que lo deseara; pero s\u00f3lo en esas ocasiones pod\u00eda guardar la Sagrada Eucarist\u00eda en el sagrario.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Grande fue la concurrencia, habiendo infundido en el alma de sus peque\u00f1os amigos sentimientos de gran ternura hacia el Divino Ni\u00f1o. Como era el \u00fanico sacerdote, confesaba al atardecer de los nueve d\u00edas a muchos que deseaban hacer la Sagrada Comuni\u00f3n al d\u00eda siguiente. Por la ma\u00f1ana bajaba a tiempo a la iglesia para dar este consuelo a los artesanos que ten\u00edan que ir a trabajar. Celebrada la Santa Misa, distribu\u00eda la Sant\u00edsima Eucarist\u00eda, predicaba a continuaci\u00f3n y, tras el canto de las profec\u00edas realizado por algunos catequistas a los que hab\u00eda instruido, impart\u00eda la bendici\u00f3n con el Sant\u00edsimo Sacramento.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La tarde de aquella noche memorable, despu\u00e9s de haber confesado hasta las once, cant\u00f3 una misa, administr\u00f3 la sagrada Comuni\u00f3n a varios centenares de personas, y luego, conmovido hasta las l\u00e1grimas, se le oy\u00f3 exclamar &#8211; \u00a1Qu\u00e9 consuelo! \u00a1Me siento como en el para\u00edso! &#8211; Terminada la misa, distribuy\u00f3 una peque\u00f1a cena a los j\u00f3venes y los envi\u00f3 a sus casas a descansar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s de algunas horas de sue\u00f1o, volv\u00eda a la iglesia, esperaba a la multitud que no hab\u00eda podido asistir a la solemnidad de la noche, confesaba, celebraba las otras dos misas, comulgaba y luego reanudaba todas sus m\u00faltiples ocupaciones festivas.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De este modo se celebr\u00f3 durante varios a\u00f1os la novena y la fiesta de la Santa Navidad, hasta que Don Bosco no tuvo m\u00e1s sacerdotes en la casa.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero estas primeras fiestas de Navidad ten\u00edan un car\u00e1cter especial e inolvidable, porque marcaron la definitiva toma de posesi\u00f3n de la mencionada casa Pinardi, ya que todo estaba ahora en orden para el funcionamiento regular del Oratorio; y confirmaban las promesas de los futuros vastos edificios que contar\u00edan la bondad del Se\u00f1or a las generaciones venideras. Don Bosco en este d\u00eda mientras recitaba el oficio divino, con la mente llena de sus planes, con qu\u00e9 afecto debi\u00f3 exclamar: &#8211; Hemos recibido, oh Dios, tu misericordia en medio de tu templo. \u00a1Cu\u00e1l es tu nombre, oh Dios, tal sea tu gloria hasta los confines de la tierra! \u00a1De justicia est\u00e1 llena tu diestra! (MB II, 582-585)\u00bb.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las Misas de la Santa Nochebuena fueron celebradas por Don Bosco desde ahora hasta los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, con una alegr\u00eda especial que resplandec\u00eda en su rostro.<br>Pero no era s\u00f3lo esta alegr\u00eda la que suscitaba en todos una viva devoci\u00f3n, sino tambi\u00e9n las exhortaciones que hac\u00eda a sus peque\u00f1os amigos para que se preparasen bien para la Navidad. Dec\u00eda:<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cMa\u00f1ana comienza la novena de la Santa Navidad. Se cuenta que un d\u00eda, un devoto del Ni\u00f1o Jes\u00fas, que atravesaba un bosque en tiempo de invierno, oy\u00f3 los gemidos de un ni\u00f1o, y adentr\u00e1ndose en el bosque hacia el lugar desde donde oy\u00f3 la voz, vio a un hermoso ni\u00f1o que lloraba. Movido a compasi\u00f3n, dijo:<br>&#8211; Pobre ni\u00f1o, \u00bfc\u00f3mo es que te encuentras aqu\u00ed, tan abandonado en esta nieve?<br>Y el ni\u00f1o respondi\u00f3<br>&#8211; \u00a1Ay! \u00bfC\u00f3mo no voy a llorar, cuando me ves tan abandonado por todos? \u00bfSin que nadie tenga compasi\u00f3n de m\u00ed?<br>Dicho esto, desapareci\u00f3. Entonces comprendi\u00f3 aquel buen viajero que era el mismo ni\u00f1o Jes\u00fas, que se quejaba de la ingratitud y frialdad de los hombres.<br>Os he contado este hecho, para que procuremos que Jes\u00fas no tenga que quejarse tambi\u00e9n de nosotros. Prepar\u00e9monos, pues, para hacer bien esta novena. Por la ma\u00f1ana, a la hora de la Misa, se cantar\u00e1n las Profec\u00edas, habr\u00e1 unas palabras de serm\u00f3n y luego la bendici\u00f3n. Dos cosas os recomiendo durante estos d\u00edas, para pasar santamente la novena:<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 1. Acordaos a menudo del Ni\u00f1o Jes\u00fas, del amor que os trae y de las pruebas que os ha dado de su amor hasta morir por vosotros. Por la ma\u00f1ana, levant\u00e1ndoos inmediatamente al toque de la campana, sintiendo el fr\u00edo, acordaos del Ni\u00f1o Jes\u00fas tiritando de fr\u00edo sobre la paja. A lo largo del d\u00eda, animaos a estudiar bien la lecci\u00f3n, a hacer bien el trabajo, a estar atentos en la escuela por amor a Jes\u00fas. No olvid\u00e9is que Jes\u00fas avanzaba en sabidur\u00eda, en edad y en gracia ante Dios y ante los hombres. Y sobre todo, por amor de Jes\u00fas, guardaos de caer en alguna falta que pueda disgustarle.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 2. Id a menudo a verle. Envidiamos a los pastores que fueron a la caba\u00f1a de Bel\u00e9n, que lo vieron nada m\u00e1s nacer, que le besaron la mano y le ofrecieron sus regalos. \u00a1Qu\u00e9 suerte tienen los pastores! Pero no tenemos nada que envidiarles, porque su suerte es tambi\u00e9n la nuestra. El mismo Jes\u00fas, que fue visitado por los pastores en su caba\u00f1a, est\u00e1 aqu\u00ed en el sagrario. La \u00fanica diferencia es que los pastores lo ve\u00edan con los ojos del cuerpo, nosotros lo vemos s\u00f3lo por la fe, y no hay nada que podamos hacer para agradarle m\u00e1s que visitarlo a menudo. \u00bfY c\u00f3mo vamos a visitarlo? Principalmente, comulgando a menudo. En el Oratorio, especialmente en esta novena, ha habido siempre un gran compromiso, un gran fervor por la Comuni\u00f3n, y espero que vosotros hag\u00e1is lo mismo este a\u00f1o. Otro modo es ir a la iglesia algunas veces durante el d\u00eda, aunque s\u00f3lo sea un minuto, recitando aunque s\u00f3lo sea un Gloria Patri. \u00bfEntend\u00e9is?<br>Dos cosas, pues, haremos para santificar esta novena. \u00bfCu\u00e1les son? \u00bfQui\u00e9n puede repetirlas?<br>Acordaos a menudo del Ni\u00f1o Jes\u00fas, acercarse a \u00c9l con la Santa Comuni\u00f3n y la visita a la iglesia (MB VI, 351-352)\u201d.<br><br>Las palabras de Don Bosco son v\u00e1lidas tambi\u00e9n hoy. Si dieron fruto en el pasado, tambi\u00e9n pueden darlo hoy, si las seguimos con fe viva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La primera Misa de Navidad celebrada por Don Bosco en Valdocco fue en 1846. 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