{"id":19730,"date":"2023-11-06T09:33:48","date_gmt":"2023-11-06T09:33:48","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=19730"},"modified":"2024-02-02T15:36:36","modified_gmt":"2024-02-02T15:36:36","slug":"beato-miguel-rua-una-flor-singular-nacida-en-el-jardin-en-la-compania-de-la-inmaculada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/beato-miguel-rua-una-flor-singular-nacida-en-el-jardin-en-la-compania-de-la-inmaculada\/","title":{"rendered":"Beato Miguel Rua, una flor singular nacida en el jard\u00edn en la Compa\u00f1\u00eda de la Inmaculada"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Domingo Savio lleg\u00f3 al Oratorio de Valdocco en el oto\u00f1o de 1854, al final de la mort\u00edfera peste que hab\u00eda diezmado la ciudad de Tur\u00edn. Inmediatamente entabl\u00f3 amistad con Miguel Rua, Juan Cagliero, Juan Bonetti y Jos\u00e9 Bongiovanni, con quienes fue a la escuela en la ciudad. Con toda probabilidad no sab\u00eda nada de la \u201cSociedad Salesiana\u201d de la que Don Bosco hab\u00eda empezado a hablar a algunos de sus j\u00f3venes en enero de ese a\u00f1o. Pero en la primavera siguiente tuvo una idea que confi\u00f3 a Jos\u00e9 Bongiovanni. En el Oratorio hab\u00eda chicos maravillosos, pero tambi\u00e9n hab\u00eda medio chicos que se portaban mal, y hab\u00eda chicos que sufr\u00edan, que se esforzaban en sus estudios, que a\u00f1oraban su casa. Cada uno por su cuenta intentaba ayudarles. \u00bfPor qu\u00e9 no podr\u00edan los j\u00f3venes m\u00e1s dispuestos unirse, en una \u201csociedad secreta\u201d, para convertirse en un grupo compacto de peque\u00f1os ap\u00f3stoles en la masa de los dem\u00e1s? Jos\u00e9 estuvo de acuerdo. Hablaron de ello con algunos. Les gust\u00f3 la idea. Se decidi\u00f3 llamar al grupo la \u201cCompa\u00f1\u00eda de la Inmaculada\u201d. Don Bosco dio su consentimiento: lo intentar\u00e1n, redactar\u00edan un peque\u00f1o reglamento. Por las actas de la Compa\u00f1\u00eda conservadas en los Archivos Salesianos, sabemos que los miembros que se reun\u00edan una vez a la semana eran unos diez: Miguel Rua (que fue elegido presidente), Domingo Savio, Jos\u00e9 Bongiovanni (elegido secretario), Celestino Durando, Juan B. Francesia, Giovanni Bonetti, \u00c1ngel Savio cl\u00e9rigo, Jos\u00e9 Rocchietti, Juan Turchi, Luis Marcellino, Jos\u00e9 Reano, Francisco Vaschetti. Falta Juan Cagliero, convaleciente de una grave enfermedad, que vive en casa de su madre. El art\u00edculo final de la Regla, que fue aprobado por todos, incluido Don Bosco, dec\u00eda: \u201cUna sincera, filial, ilimitada confianza en Mar\u00eda, una singular ternura hacia Ella, una devoci\u00f3n constante nos har\u00e1 superiores a todo obst\u00e1culo, tenaces en nuestros prop\u00f3sitos, estrictos con nosotros mismos, amorosos con el pr\u00f3jimo, exactos en todo\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los miembros de la Compa\u00f1\u00eda eleg\u00edan para \u2018curar\u2019 a dos categor\u00edas de muchachos, que en el lenguaje secreto de las actas se llamaban \u2018clientes\u2019. La primera categor\u00eda estaba formada por los indisciplinados, los que se apresuraban a jurar y usaban las manos. Cada miembro acog\u00eda a uno de ellos y actuaba como su \u2018\u00e1ngel de la guarda\u2019 durante el tiempo que fuera necesario (\u00a1Miguel Magone ten\u00eda un \u2018\u00e1ngel de la guarda\u2019 perseverante!). La segunda categor\u00eda eran los reci\u00e9n llegados. Les ayudaban los primeros d\u00edas, cuando a\u00fan no conoc\u00edan a nadie, no sab\u00edan jugar, s\u00f3lo hablaban el dialecto de su pa\u00eds y a\u00f1oraban su hogar. (Francisco Cerruti ten\u00eda a Domingo Savio como \u2018\u00e1ngel de la guarda\u2019, y narr\u00f3 con simple encanto sus primeros encuentros).<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En las actas se puede ver el desarrollo de cada reuni\u00f3n: un momento de oraci\u00f3n, unos minutos de lectura espiritual, una exhortaci\u00f3n mutua a confesarse y comulgar; \u201cluego se habla de los clientes encomendados\u201d. Se exhorta a la paciencia y a la confianza en Dios para los que parecen totalmente sordos e insensibles; prudencia y dulzura para los que son f\u00e1ciles de persuadir\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comparando los nombres de los participantes en la Compa\u00f1\u00eda de la Inmaculada con los nombres de los primeros \u2018adscritos\u2019 a la P\u00eda Sociedad, se tiene la conmovedora impresi\u00f3n de que la \u2018Compa\u00f1\u00eda\u2019 fue el \u2018ensayo general\u2019 de la Congregaci\u00f3n que Don Bosco estaba a punto de fundar. Fue el peque\u00f1o campo donde germinaron las primeras semillas del florecimiento salesiano. La Compa\u00f1\u00eda se convirti\u00f3 en la levadura del Oratorio. Convirti\u00f3 a muchachos corrientes en peque\u00f1os ap\u00f3stoles con una f\u00f3rmula muy sencilla: un encuentro semanal con una oraci\u00f3n, la escucha de una buena p\u00e1gina, la exhortaci\u00f3n mutua a acudir a los Sacramentos, un programa concreto sobre c\u00f3mo y a qui\u00e9n ayudar en el entorno donde viv\u00edan, una charla de buen contenido para compartir \u00e9xitos y fracasos de los d\u00edas reci\u00e9n transcurridos. Don Bosco estaba muy contento. Y quiso que se trasplantara en cada obra salesiana que naciera, para que tambi\u00e9n all\u00ed fuera un centro de j\u00f3venes comprometidos y de futuras vocaciones salesianas y sacerdotales. En las cuatro p\u00e1ginas de consejos que Don Bosco dio a Miguel Rua, que iba a fundar la primera casa salesiana fuera de Tur\u00edn, en Mirabello (son una de las mejores s\u00edntesis de su sistema de educar, y se entregar\u00e1n a todo nuevo director salesiano) leemos estas dos l\u00edneas: \u201cTrata de iniciar la Sociedad de la Inmaculada Concepci\u00f3n, pero s\u00f3lo ser\u00e1s su promotor y no su director; consid\u00e9rala como una obra de los j\u00f3venes. En cada obra salesiana un grupo de j\u00f3venes comprometidos, llamados como mejor nos parezca, \u00a1pero una fotocopia de la antigua \u2018Compa\u00f1\u00eda de la Inmaculada Concepci\u00f3n\u2019! \u00bfNo ser\u00e1 \u00e9ste el secreto que Don Bosco nos conf\u00eda para hacer germinar de nuevo las vocaciones salesianas y sacerdotales? Es una certeza: la Congregaci\u00f3n Salesiana se fund\u00f3 y se expandi\u00f3 involucrando a los j\u00f3venes, que se dejaron convencer por la pasi\u00f3n apost\u00f3lica de Don Bosco y por su sue\u00f1o de vida. Debemos contar a los j\u00f3venes la historia de los comienzos de la Congregaci\u00f3n, de la que los j\u00f3venes fueron \u2018cofundadores\u2019. La mayor\u00eda (Rua, Cagliero, Bonetti, Durando, Marcellino, Bongiovanni, Francesia, Lazzero, Savio) fueron compa\u00f1eros de Domingo Savio y miembros de la Compa\u00f1\u00eda de la Inmaculada; y doce fueron fieles a Don Bosco hasta su muerte. Es de esperar que este hecho \u2018fundacional\u2019 nos ayude a implicar cada vez m\u00e1s a los j\u00f3venes de hoy en el compromiso apost\u00f3lico por la salvaci\u00f3n de otros j\u00f3venes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Domingo Savio lleg\u00f3 al Oratorio de Valdocco en el oto\u00f1o de 1854, al final&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":19714,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":7,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1720,1960,1972,2620,2637],"class_list":["post-19730","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-carisma-salesiano","tag-salesianos","tag-santos","tag-testigos","tag-vocaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19730"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19730\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19714"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}