{"id":19625,"date":"2023-10-27T07:32:57","date_gmt":"2023-10-27T07:32:57","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=19625"},"modified":"2026-03-25T16:28:06","modified_gmt":"2026-03-25T16:28:06","slug":"alexandre-planas-sauri-el-martir-sordo-1-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/alexandre-planas-sauri-el-martir-sordo-1-2\/","title":{"rendered":"Alexandre Planas Saur\u00ec, el m\u00e1rtir sordo (1\/2)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Alexandre Planas Sauri, nacido en Matar\u00f3 (Barcelona) el 31 de diciembre de 1878, fue colaborador laico de los aalesianos hasta su gloriosa muerte como m\u00e1rtir en Garraf (Barcelona) el 19 de noviembre de 1936. Su beatificaci\u00f3n tuvo lugar junto con otros salesianos y miembros de la familia salesiana, el 11 de marzo de 2001, por el Papa San Juan Pablo II.<br><\/em><\/em><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el elenco de m\u00e1rtires espa\u00f1oles beatificados por el Papa Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001, figura el laico Alexandre PLANAS SAUR\u00cc. Su nombre pertenece a los m\u00e1rtires salesianos de la Provincia Tarraconense, subgrupo de Barcelona. Los testimonios sobre su vida utilizan tambi\u00e9n la palabra \u201cde la familia\u201d o \u201ccooperador\u201d, pero todos lo definen como \u201cun aut\u00e9ntico salesiano\u201d. En el pueblo de Sant Vicen\u00e7 dels Horts, donde vivi\u00f3 35 a\u00f1os, le conoc\u00edan por el apodo de \u2018El Sord, \u2018<em>El Sord dels Frares<\/em>\u2019 (El Sordo de los hermanos). Y esta es la expresi\u00f3n que aparece en la hermosa placa de la iglesia parroquial, colocada en un lateral del respaldo, en el lugar exacto donde Alexandre se encontraba cuando iba a rezar.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su vida se trunc\u00f3 la noche del 18 al 19 de noviembre de 1936, junto con la de un coadjutor salesiano, Eliseo Garc\u00eda, que se qued\u00f3 con \u00e9l para no dejarlo solo, ya que Alexandre no quer\u00eda abandonar el pueblo y buscar un lugar m\u00e1s seguro. A las pocas horas ambos fueron detenidos, condenados por el comit\u00e9 anarquista del municipio y conducidos a orillas del Garraf, en el Mediterr\u00e1neo, donde fueron fusilados. Sus cuerpos no fueron recuperados. Alexandre ten\u00eda 58 a\u00f1os.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta es una nota que podr\u00eda haber aparecido en la p\u00e1gina de sucesos de cualquier peri\u00f3dico y haber ca\u00eddo en el m\u00e1s absoluto olvido. Pero no fue as\u00ed. La Iglesia los proclam\u00f3 beatos. Para la Familia Salesiana fueron y ser\u00e1n siempre \u201csignos de fe y reconciliaci\u00f3n\u201d. En estas p\u00e1ginas se har\u00e1 referencia al Sr. Alexandre. \u00bfQui\u00e9n era este hombre al que la gente apodaba \u201c<em>el Sord dels frares<\/em>\u201d?<br><br><strong>Las circunstancias de su vida<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alexandre Planas Saur\u00ec naci\u00f3 en Matar\u00f3 (provincia de Barcelona) en 1878, seis a\u00f1os antes de que el tren que llevaba a Don Bosco a Barcelona (para visitar y reunirse con los salesianos y los j\u00f3venes de la casa de Sarri\u00e1), se detuviera en la estaci\u00f3n de esta ciudad, para recoger a la se\u00f1ora Dorotea de Chopitea y los Mart\u00ed Codolar que quer\u00edan acompa\u00f1arle en la \u00faltima etapa del viaje a Barcelona.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sabe muy poco de su infancia y adolescencia. Fue bautizado en la parroquia m\u00e1s popular de la ciudad, San Jos\u00e9 y San Juan. Fue, sin duda, un ni\u00f1o asiduo a las celebraciones dominicales, actividades y fiestas parroquiales. A juzgar por la trayectoria de su vida posterior, fue un joven que supo desarrollar una s\u00f3lida vida espiritual.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alexandre ten\u00eda una importante deficiencia f\u00edsica: era totalmente sordo y ten\u00eda un cuerpo desgarbado (de baja estatura y cuerpo encorvado). Se desconoce la circunstancia que le llev\u00f3 a Sant Vicen\u00e7 dels Horts, localidad situada a unos 50 km de su pueblo natal. Lo cierto es que en 1900 se encontraba entre los salesianos del peque\u00f1o pueblo de Sant Vicen\u00e7 como empleado en las actividades cotidianas de la casa salesiana: jardiner\u00eda, limpieza, labores del campo, recados&#8230; Un joven ingenioso y trabajador. Y, sobre todo, \u201c<em>bueno y muy piadoso<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La casa de Sant Vicen\u00e7 dels Horts fue comprada por el padre Felipe Rinaldi, antiguo inspector de Espa\u00f1a, en 1895, para albergar el noviciado y los estudios de filosof\u00eda que se realizar\u00edan m\u00e1s tarde. Fue el primer centro de formaci\u00f3n salesiana en Espa\u00f1a. Alexandre lleg\u00f3 all\u00ed en 1900 como empleado, gan\u00e1ndose inmediatamente la estima de todos. Se sinti\u00f3 muy a gusto, plenamente integrado en el esp\u00edritu y la misi\u00f3n de aquella casa.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al final del curso 1902-1903, la casa experiment\u00f3 un importante cambio de rumbo. El Rector Mayor, P. Miguel R\u00faa, hab\u00eda creado las tres provincias de Espa\u00f1a. Las de Madrid y Sevilla decidieron organizar la formaci\u00f3n en sus respectivas provincias. La de Barcelona tambi\u00e9n traslad\u00f3 el noviciado y la filosof\u00eda a Girona. La casa de Sant Vicen\u00e7 dels Horts qued\u00f3 pr\u00e1cticamente vac\u00eda en pocos meses, habitada \u00fanicamente por el Sr. Alexandre.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde ese a\u00f1o hasta 1931 (\u00a128 a\u00f1os!), se convirti\u00f3 en el guardi\u00e1n de aquella casa. Pero no s\u00f3lo de la propiedad, sino sobre todo de las tradiciones salesianas que en pocos a\u00f1os se hab\u00edan arraigado fuertemente en la poblaci\u00f3n. Presencia y obra ben\u00e9vola, viviendo como un anacoreta, pero en modo alguno ajeno a los amigos de la casa que le proteg\u00edan, a los enfermos del pueblo que visitaba, a la vida parroquial que frecuentaba, a los feligreses que edificaba con el ejemplo de su piedad, y a los ni\u00f1os de la catequesis parroquial y del oratorio festivo que animaba junto con un joven del pueblo, Joan Juncadella, con quien trab\u00f3 una fuerte amistad. Distante y cercano a la vez, con no poca influencia en la gente. Un personaje singular. El referente del esp\u00edritu salesiano en el pueblo. \u201c<em>El sord dels frares<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><strong><strong>El hombre<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-7387b849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alexandre, minusv\u00e1lido y sordo, pero que entend\u00eda a sus interlocutores gracias a su mirada penetrante, al movimiento de sus labios, respond\u00eda siempre con lucidez, aunque en voz baja. Un hombre de coraz\u00f3n bueno y luminoso: \u201cUn tesoro metido en una fea vasija de barro, pero nosotros, los ni\u00f1os, pudimos percibir perfectamente su dignidad humana\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vest\u00eda pobremente, siempre con su bolso colgado al hombro, a veces acompa\u00f1ado de un perro. Los salesianos le dejaban quedarse en casa. Pod\u00eda vivir de lo que produc\u00eda el huerto y de la ayuda que recib\u00eda de algunas personas. Su pobreza era ejemplar, m\u00e1s que evang\u00e9lica. Y si le sobraba algo, lo daba a los pobres. En medio de este tipo de vida, desempe\u00f1aba con absoluta fidelidad la tarea de cuidador de la casa.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Junto al hombre fiel y responsable, aparece el hombre bueno, humilde, abnegado, de una amabilidad invencible, aunque firme. \u201c<em>No permit\u00eda que se hablara mal de nadie<\/em>\u201d. A esto se un\u00eda la dulzura de su coraz\u00f3n. \u201c<em>El consolador de todas las familias<\/em>\u201d. Un hombre de coraz\u00f3n transparente, de recta intenci\u00f3n. Un hombre que se hac\u00eda querer y respetar. El pueblo estaba con \u00e9l.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\"><div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized td-caption-align-center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"357\" height=\"498\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Alexandre-Planas-Sauri-il-sordo-martire-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19611\" style=\"aspect-ratio:0.7168674698795181;width:245px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Alexandre-Planas-Sauri-il-sordo-martire-1.jpg 357w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Alexandre-Planas-Sauri-il-sordo-martire-1-215x300.jpg 215w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Alexandre-Planas-Sauri-il-sordo-martire-1-150x209.jpg 150w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Alexandre-Planas-Sauri-il-sordo-martire-1-300x418.jpg 300w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Alexandre-Planas-Sauri-il-sordo-martire-1-301x420.jpg 301w\" sizes=\"auto, (max-width: 357px) 100vw, 357px\" \/><\/figure>\n<\/div><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>El artista<br><\/strong><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Alexandre tambi\u00e9n ten\u00eda alma de artista. De artista y de m\u00edstico. Aislado del ruido exterior, viv\u00eda absorto en una constante contemplaci\u00f3n m\u00edstica. Y supo plasmar en la materia los sentimientos m\u00e1s \u00edntimos de su experiencia religiosa, que casi siempre giraba en torno a la pasi\u00f3n de Jesucristo.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En el patio de la casa, cre\u00f3 tres monumentos claramente visibles: Cristo clavado en la cruz, la deposici\u00f3n en manos de Mar\u00eda y el santo sepulcro. De los tres, la cruz presid\u00eda el patio. Los pasajeros del tren que pasaba por delante de la granja pod\u00edan verla perfectamente. Por otra parte, instal\u00f3 un peque\u00f1o taller en una de las dependencias de la casa donde realizaba los encargos que recib\u00eda o peque\u00f1as im\u00e1genes con las que satisfac\u00eda los gustos de la piedad popular y las distribu\u00eda gratuitamente entre sus vecinos.<br><br><strong>El creyente<br><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero lo que dominaba su personalidad era su fe cristiana. La profesaba en lo m\u00e1s profundo de su ser y la manifestaba con toda claridad, a veces incluso con ostentaci\u00f3n, profes\u00e1ndola en p\u00fablico. \u201c<em>Un verdadero santo<\/em>\u201d, un \u201c<em>hombre de Dios<\/em>\u201d, dec\u00eda la gente. \u201c<em>Cuando lleg\u00e1bamos a la capilla por la ma\u00f1ana o por la tarde, siempre, indefectiblemente, encontr\u00e1bamos a Alexandre rezando, de rodillas, haciendo sus pr\u00e1cticas piadosas<\/em>\u201d. \u201c<em>Su piedad era muy profunda<\/em>\u201d. Un hombre totalmente abierto a la voz del Esp\u00edritu, con la sensibilidad que poseen los santos. Lo m\u00e1s admirable de este hombre era su sed y su hambre de Dios, \u201c<em>siempre buscando m\u00e1s espiritualidad<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La fe de Alexandre estaba ante todo abierta al misterio de Dios, ante cuya grandeza ca\u00eda de rodillas en profunda adoraci\u00f3n: \u201c<em>Inclinado con el cuerpo, los ojos bajos, lleno de vida interior&#8230; colocado a un lado de la iglesia, con la cabeza inclinada, arrodillado, absorto en el misterio de Dios, plenamente inmerso en la meditaci\u00f3n del santo placer, daba rienda suelta a sus afectos y emociones&#8230;<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201c<em>Pasaba horas ante el sagrario, arrodillado, con el cuerpo inclinado casi horizontalmente hacia el suelo, despu\u00e9s de la comuni\u00f3n<\/em>\u201d. De la contemplaci\u00f3n de Dios y de su grandeza salvadora, Alexandre sacaba una gran confianza en la Divina Providencia, pero tambi\u00e9n una aversi\u00f3n radical a la blasfemia contra la gloria de Dios y su santo nombre. No pod\u00eda tolerar la blasfemia. \u201c<em>Al percibir una blasfemia, o bien se pon\u00eda tenso mirando intensamente a la persona que la hab\u00eda proferido, o bien susurraba con compasi\u00f3n, para que la persona pudiera o\u00edr: &#8216;Nuestra Se\u00f1ora llora, Nuestro Se\u00f1or llora&#8217;<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Su fe se expresaba en las devociones tradicionales de la Eucarist\u00eda, como hemos visto, y del rosario mariano. Pero donde su impulso religioso encontr\u00f3 el cauce m\u00e1s adecuado a sus necesidades fue, sin duda, en la meditaci\u00f3n de la pasi\u00f3n de Cristo. \u201c<em>Del Sordo, recuerdo la impresi\u00f3n que nos caus\u00f3 o\u00edrle hablar de la Pasi\u00f3n de Cristo<\/em>\u201d.<br><br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Llevaba el misterio de la cruz en su carne y en su alma. En su honor hab\u00eda erigido los monumentos de la cruz, la deposici\u00f3n y la sepultura de Cristo. Todos los relatos mencionan tambi\u00e9n el crucifijo de hierro que llevaba colgado del pecho y cuya cadena estaba incrustada en su piel. Y siempre dorm\u00eda con un gran crucifijo a su lado. No quiso quitarse el crucifijo ni siquiera durante los meses de persecuci\u00f3n religiosa que culminaron en su martirio. \u201c<em>\u00bfHago el mal? <\/em>&#8211; dec\u00eda- <em>y si me matan, mejor, que ya tengo el cielo abierto<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todos los d\u00edas hac\u00eda el ejercicio del V\u00eda Crucis: \u201c<em>Cuando sub\u00eda a la sala de estudio, el se\u00f1or Planas entraba en la capilla, y cuando baj\u00e1bamos al cabo de una hora, estaba terminando el V\u00eda Crucis, que hac\u00eda totalmente inclinado, hasta que la cabeza tocaba el suelo<\/em>\u201d.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A partir de esta experiencia del v\u00eda crucis, a la que se sum\u00f3 su profunda devoci\u00f3n al Sagrado Coraz\u00f3n, la espiritualidad del Sordo se proyect\u00f3 hacia el ascetismo y la solidaridad. Vivi\u00f3 como un penitente, en pobreza evang\u00e9lica y esp\u00edritu de mortificaci\u00f3n. Dorm\u00eda sobre tablas, sin colch\u00f3n ni almohada, teniendo a su lado una calavera que le recordaba la muerte y \u201c<em>algunos instrumentos de penitencia<\/em>\u201d. Esto no lo aprendi\u00f3 de los salesianos. Lo hab\u00eda aprendido antes y lo explicaba recordando la espiritualidad del padre jesuita san Alfonso Rodr\u00edguez, cuyo manual sol\u00eda leer en la casa del noviciado y que a veces meditaba durante aquellos a\u00f1os.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero su amor a la cruz le llevaba tambi\u00e9n a la solidaridad. Su austeridad era impresionante. Vest\u00eda como los pobres y com\u00eda frugalmente. Daba todo lo que pod\u00eda dar: no dinero, porque no ten\u00eda, sino siempre su ayuda fraterna: \u201c<em>Cuando hab\u00eda que hacer algo por alguien, lo dejaba todo e iba donde se le necesitaba<\/em>\u201d. Los m\u00e1s beneficiados eran los ni\u00f1os de la catequesis y los enfermos. \u201c<em>Nunca faltaba a la cabecera de un enfermo grave: velaba por \u00e9l mientras la familia descansaba. Y si no hab\u00eda nadie en la familia que pudiera preparar al difunto, \u00e9l estaba dispuesto a este servicio. Favorecidos eran los enfermos pobres, a los que, si pod\u00eda, ayudaba con las limosnas que recog\u00eda o con el fruto de su trabajo<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><em><a href=\"..\/es\/nuestros-santos\/alexandre-planas-sauri-el-martir-sordo-2-2\/\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/em><br><br><em>don Joan Llu\u00eds Play\u00e0, sdb<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alexandre Planas Sauri, nacido en Matar\u00f3 (Barcelona) el 31 de diciembre de 1878, fue colaborador&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":19609,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":48,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1732,2558,2593,1882,1846,1972,2620],"class_list":["post-19625","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-casas-salesianas","tag-dios","tag-familia-salesiana","tag-martires","tag-nuestros-heroes","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19625","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19625"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19625\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51043,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19625\/revisions\/51043"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19609"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19625"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19625"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19625"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}