{"id":18340,"date":"2023-09-01T19:54:28","date_gmt":"2023-09-01T19:54:28","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=18340"},"modified":"2024-02-02T15:33:13","modified_gmt":"2024-02-02T15:33:13","slug":"los-hijos-de-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/comunicaciones-del-rector-mayor\/los-hijos-de-la-familia\/","title":{"rendered":"Los hijos de la familia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><em>Redescubrir el gran valor de la cercan\u00eda, de la amistad, de la alegr\u00eda sencilla en la vida cotidiana, el valor de compartir, de hablar y de comunicarse.<br><\/em><\/em><br><br>Escribo estas l\u00edneas, queridos amigos de Don Bosco y de su precioso carisma, mirando el borrador del Bolet\u00edn Salesiano de septiembre. Mi saludo es lo \u00faltimo que se inserta: soy el \u00faltimo en escribir, en funci\u00f3n del contenido del mes. Tal como hac\u00eda Don Bosco.<br>En este mes, al comienzo del a\u00f1o acad\u00e9mico en las escuelas, en los oratorios, me complace ver que los mensajes tienen tanto sabor misionero (y por eso se mencionan Filipinas y Pap\u00faa Nueva Guinea), y tambi\u00e9n la sencillez de una \u201cmisi\u00f3n salesiana\u201d con el sabor local de la casa de Saluzzo.<br>La lectura del bolet\u00edn me hace apreciar algo que es muy nuestro, muy salesiano, y que estoy seguro que agrada a tantos de ustedes: me refiero al gran valor de la cercan\u00eda, de la amistad, de la alegr\u00eda sencilla en la vida cotidiana, el valor de compartir, de hablar y comunicarse.&nbsp; El gran regalo de tener amigos, de saber que uno no est\u00e1 solo. El sentimiento de ser queridos por tanta gente buena en nuestras vidas.<br>Y pensando en todo esto, me vino a la mente un testimonio sincero y muy honesto de una joven que escribi\u00f3 al padre Luigi Maria Epicoco y que \u00e9ste public\u00f3 en su libro <em>La luce in fondo<\/em>. Es un testimonio que me gustar\u00eda que conocieran porque lo considero la ant\u00edtesis de lo que intentamos construir cada d\u00eda en cada casa salesiana. Esta joven siente, en cierto modo, que no hay \u00e9xito ni realizaci\u00f3n si falta el m\u00e1s humano de los encuentros, de las bellas relaciones humanas, y este a\u00f1o escolar que comenzamos nos lo recuerda.<br><br>Esta joven escribe de s\u00ed misma: \u201cQuerido Padre, le escribo porque me gustar\u00eda que me ayudara a comprender si la nostalgia que siento en estos meses dice que soy extra\u00f1a o que algo importante ha cambiado para m\u00ed. Quiz\u00e1 le sea \u00fatil que le cuente un poco sobre m\u00ed. Decid\u00ed irme de casa cuando apenas ten\u00eda dieciocho a\u00f1os. Era una forma de escapar de un entorno que me parec\u00eda tan estrecho, tan asfixiante para mis sue\u00f1os. As\u00ed que llegu\u00e9 a Mil\u00e1n en busca de trabajo. Mi familia no pod\u00eda mantener mis estudios. Por eso tambi\u00e9n estaba enfadada con ellos. Todos mis amigos estaban fren\u00e9ticos por elegir una facultad. No ten\u00eda elecci\u00f3n porque nadie pod\u00eda apoyarme. Busqu\u00e9 un trabajo para vivir y so\u00f1\u00e9 durante a\u00f1os con una oportunidad para estudiar. Lo consegu\u00ed y con inmensos sacrificios me gradu\u00e9. El d\u00eda de mi graduaci\u00f3n, no quise que mi familia asistiera. Pens\u00e9 que los campesinos que s\u00f3lo ten\u00edan estudios secundarios no entender\u00edan nada de mis estudios. S\u00f3lo le dije a mi madre que todo hab\u00eda ido bien, y sent\u00ed sus l\u00e1grimas que por un momento me despertaron un sentimiento de culpa que nunca antes hab\u00eda sentido. Pero era cuesti\u00f3n de poco. Me realic\u00e9 con mis propias fuerzas y nunca pude ni quise depender de nadie. Incluso en el trabajo sal\u00ed adelante porque eleg\u00ed aliarme conmigo misma.<br><br>Pas\u00e9 a\u00f1os as\u00ed. Y no entiendo por qu\u00e9 s\u00f3lo ahora, en medio del encierro de esta pandemia, ha estallado dentro de m\u00ed un anhelo por mi familia. Sue\u00f1o con contarles todo lo que nunca les cont\u00e9. Sue\u00f1o con abrazar a mi padre. Por la noche me despierto y me pregunto si se puede vivir una vida emancipada de esas relaciones tan significativas. Incluso las relaciones que he tenido a lo largo de los a\u00f1os, nunca les he permitido cruzar la frontera de la verdadera intimidad. Pero ahora todo me parece tan diferente. Ahora que no puedo elegir salir de casa, o acudir a quien considero importante, he despertado a la comprensi\u00f3n de la gran mentira que he estado viviendo en mi interior todo este tiempo.<br>\u00bfQui\u00e9nes somos sin relaciones? Quiz\u00e1 s\u00f3lo personas infelices en busca de afirmaci\u00f3n. Ahora me doy cuenta de que todo lo que hac\u00eda, en realidad, lo hac\u00eda porque esperaba que alguien me dijera qui\u00e9n era realmente. Pero a los \u00fanicos que pod\u00edan ayudarme a responder a esa pregunta les cort\u00e9 las relaciones. Y ahora est\u00e1n arriesgando sus vidas, a cientos de kil\u00f3metros de m\u00ed. Si tuviera que morir, querr\u00eda estar con ellos y no con mis \u00e9xitos\u201d.<br><br><strong>Una alegr\u00eda compartida<br><\/strong>Agradezco la honestidad y la valent\u00eda de esta joven que me hizo pensar mucho sobre nuestra realidad actual. Me hizo reflexionar sobre el estilo de vida que llevamos en tantas familias donde lo importante es tener buenos resultados, conseguir una buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica, llenar nuestros d\u00edas de cosas que hacer para que todo sea rentable, etc&#8230;. pero pagamos precios muy altos por vivir siempre, y cada vez m\u00e1s, no fuera de casa sino fuera de nosotros mismos. Existe el peligro de vivir sin centro, es decir, \u201cfuera del centro\u201d. Y cr\u00e9anme, queridos amigos, no pueden imaginarse hasta qu\u00e9 punto esto puede verse especialmente en los chicos y chicas de nuestras casas, nuestros patios y nuestros oratorios.<br>El segundo sucesor de Don Bosco, Don Pablo Albera recuerda: \u201cDon Bosco educaba amando, atrayendo, conquistando y transformando. Nos envolv\u00eda a todos casi por completo en una atm\u00f3sfera de satisfacci\u00f3n y felicidad, de la que se desterraban las penas, la tristeza y la melancol\u00eda&#8230; Escuchaba a los ni\u00f1os con la mayor atenci\u00f3n, como si las cosas que dijeran fueran muy importantes\u201d.<br>El primer placer de la vida es ser felices juntos: \u201cUna alegr\u00eda compartida es doble\u201d. La consigna del educador es \u201cEstoy bien con vosotros\u201d. Una presencia que es intensidad de vida.<br>Un bi\u00f3grafo de Don Bosco, Don Ceria, cuenta que un alto prelado, tras una visita a Valdocco, declar\u00f3: \u201cTen\u00e9is una gran fortuna en vuestra casa, que nadie m\u00e1s tiene en Tur\u00edn y tampoco otras comunidades religiosas. Ten\u00e9is una habitaci\u00f3n, en la que cualquiera que entra lleno de aflicci\u00f3n, sale radiante de alegr\u00eda\u201d. Don Lemoyne anot\u00f3 con l\u00e1piz: \u201cY miles de nosotros han hecho la prueba\u201d.<br>Un d\u00eda Don Bosco dijo: \u201cEntre nosotros los j\u00f3venes ahora parecen hijos de familia, todos due\u00f1os de casa; hacen suyos los intereses de la Congregaci\u00f3n. Dicen que <em>nuestra<\/em> iglesia, <em>nuestro<\/em> colegio, todo lo que concierne a los Salesianos, lo llaman nuestro\u201d.<br>Por eso este nuevo a\u00f1o es una oportunidad para cuidarnos y ocuparnos de nosotros mismos en lo que es m\u00e1s esencial y m\u00e1s importante. Para <em>nuestra<\/em> familia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Redescubrir el gran valor de la cercan\u00eda, de la amistad, de la alegr\u00eda sencilla en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18333,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":8,"footnotes":""},"categories":[184],"tags":[2566,2214,2002,1816,2612],"class_list":["post-18340","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-comunicaciones-del-rector-mayor","tag-caridad","tag-familia","tag-historias-de-jovenes","tag-jovenes","tag-nuestros-guias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18340\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18333"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}