{"id":17041,"date":"2023-06-13T07:14:27","date_gmt":"2023-06-13T07:14:27","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=17041"},"modified":"2025-09-29T19:57:32","modified_gmt":"2025-09-29T19:57:32","slug":"la-ciguena-y-sus-deberes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/reflexiones\/la-ciguena-y-sus-deberes\/","title":{"rendered":"La cig\u00fce\u00f1a y sus deberes"},"content":{"rendered":"\r\n<p>La cig\u00fce\u00f1a blanca (<em>Ciconia ciconia<\/em>) es un ave de gran tama\u00f1o, inconfundible por su afilado pico rojo, su largo cuello, sus largu\u00edsimas patas y su plumaje predominantemente blanco, con plumas negras en las alas. Es migratoria por naturaleza, y su llegada en primavera a muchos pa\u00edses de Europa se considera un buen augurio.<br>Nada m\u00e1s llegar, estas aves comienzan a hacer o reconstruir sus nidos, en lugares altos, muchas veces en el mismo sitio.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-28f84493 wp-block-columns-is-layout-flex\">\r\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\r\n<p>En el pasado, cuando no hab\u00eda postes de soporte de la red el\u00e9ctrica, los lugares m\u00e1s altos eran las chimeneas cubiertas de las casas, y los m\u00e1s c\u00e1lidos eran los preferidos por las cig\u00fce\u00f1as. Y las casas que estaban calefaccionadas a\u00fan en primavera eran aquellas en las que un reci\u00e9n nacido necesitaba un entorno propicio. De ah\u00ed la leyenda de la cig\u00fce\u00f1a portadora de beb\u00e9s, una leyenda que se ha convertido en un s\u00edmbolo. De hecho, a\u00fan hoy, en las tarjetas de felicitaci\u00f3n a las nuevas madres aparece una cig\u00fce\u00f1a en vuelo, con un ni\u00f1o envuelto en su pico.<br><br>El Creador dot\u00f3 a las cig\u00fce\u00f1as de instintos superiores, lo que las convierte en aves nobles. Y son tan fieles a la tarea que les asign\u00f3 la naturaleza que merecen figurar entre las primeras en el \u201clibro de la creaci\u00f3n\u201d.<\/p>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\r\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"543\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17012\" srcset=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn.jpg 800w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn-300x204.jpg 300w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn-768x521.jpg 768w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn-150x102.jpg 150w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn-696x472.jpg 696w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-1_tn-619x420.jpg 619w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/figure>\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n\r\n\r\n\r\n<p>Lo primero que llama la atenci\u00f3n es que suelen ser mon\u00f3gamas: una vez que se forma una pareja, permanecen juntas de por vida. Claro que habr\u00e1 ri\u00f1as en su existencia, pero \u00e9stas nunca conducen a la separaci\u00f3n.<br>Casi siempre vuelven al mismo nido, reconstruy\u00e9ndolo y enriqueci\u00e9ndolo. Nunca se cansan de repararlo cada a\u00f1o y mejorarlo, aunque ello requiera esfuerzo y trabajo. Y el nido siempre est\u00e1 en lo alto, en chimeneas, postes el\u00e9ctricos o campanarios, porque quieren proteger a sus cr\u00edas de los animales salvajes.<br>Aunque nadie les ha ense\u00f1ado, consiguen construir maravillosos nidos que pueden superar los dos metros de di\u00e1metro con ramitas y tambi\u00e9n con otros materiales que encuentran en su radio de vuelo, incluso con textiles y pl\u00e1sticos; no destruyen la naturaleza, sino que reciclan.<br>La hembra pone de tres a seis huevos, sin preocuparse de c\u00f3mo mantendr\u00e1 a sus cr\u00edas. Una vez puestos los huevos, nunca descuida su deber de criarlos, aunque tenga que enfrentarse a malos tiempos. Si los nidos est\u00e1n cerca de carreteras, el ruido constante de los coches, las vibraciones causadas por los veh\u00edculos pesados o sus deslumbrantes luces por la noche no hacen que se marchen. Cuando el sol calienta de forma abrasadora, la cig\u00fce\u00f1a abre un poco las alas o se mueve de vez en cuando para refrescarse, pero no intenta ponerse a la sombra. Cuando hace fr\u00edo, sobre todo por la noche, hace todo lo posible para no dejar sus huevos demasiado tiempo a la intemperie. Cuando sopla un viento fuerte, no se deja llevar y hace todo lo posible por mantenerse quieta. Cuando llueve, no se pone a cubierto para protegerse del agua. Y cuando llega incluso una granizada, resiste estoicamente a riesgo de perder la vida, pero no deja de cumplir con su deber.<br>Y es maravilloso este comportamiento si recordamos los instintos b\u00e1sicos que el Creador ha legado a todo ser vivo. Incluso en los organismos m\u00e1s b\u00e1sicos, los unicelulares, encontramos cuatro instintos b\u00e1sicos: nutrici\u00f3n, excreci\u00f3n, preservaci\u00f3n del individuo (autodefensa) y preservaci\u00f3n de la especie (reproducci\u00f3n). Y cuando un organismo tiene que elegir si da prioridad a uno de estos instintos, siempre prevalece el de la preservaci\u00f3n del individuo, el de la autodefensa.<br>En el caso de la cig\u00fce\u00f1a, el hecho de que se quede quieta para proteger sus huevos incluso en las tormentas, incluso cuando hay una granizada que pone en peligro su vida, demuestra que el instinto de conservaci\u00f3n de la especie es m\u00e1s fuerte que el de conservaci\u00f3n del individuo. Es como si esta ave fuera consciente de que el l\u00edquido de esos huevos no es un producto generado del que pueda separarse, sino que dentro del huevo hay una vida que debe proteger a toda costa.<br><br>La cr\u00eda la lleva altern\u00e1ndose con el macho, que no desde\u00f1a dar una muda a su consorte para permitirle que se alimente y haga algo de ejercicio. Y esto durante todo el tiempo, algo m\u00e1s de un mes, hasta que los huevos eclosionan y las nuevas criaturas salen a la luz. Tras este per\u00edodo, los padres siguen turn\u00e1ndose para proporcionar un lugar c\u00e1lido a las cr\u00edas, alimentarlas durante otros dos meses hasta que empiezan a abandonar el nido. Y hasta las tres semanas las alimentan con comida regurgitada porque sus cr\u00edas son incapaces de alimentarse por s\u00ed mismas de otro modo. Se contentan con lo que encuentran: insectos, ranas, peces, roedores, lagartos, serpientes, crust\u00e1ceos, gusanos, etc.; no exigen comida. Y al satisfacer esta necesidad de alimentarse, participan en el equilibrio natural, reduciendo plagas agr\u00edcolas como los saltamontes.<br>Aseguran la supervivencia de sus polluelos defendi\u00e9ndolos de los gorriones depredadores, como los halcones y las \u00e1guilas, porque saben que son incapaces de reconocer a los agresores o incluso de defenderse.<br>Las cr\u00edas, una vez que les han crecido las alas, aprenden a volar y a buscar comida, y poco a poco abandonan el nido, como si fueran conscientes de que ni siquiera hay espacio f\u00edsico para ellas, ya que el nido es de tama\u00f1o limitado. No viven a costa de sus padres, sino que se ocupan. Son aves no posesivas; no marcan su territorio, sino que coexisten pac\u00edficamente con otras.<br><br>De este modo, las cig\u00fce\u00f1as j\u00f3venes empiezan a vivir como adultas, <em>aunque a\u00fan no lo sean<\/em>. De hecho, para empezar a reproducirse deben esperar su momento, hasta los 4 a\u00f1os, cuando se unen en parejas con otra ave del mismo temperamento, pero del sexo opuesto, y comienzan la aventura de sus vidas. Para ello tendr\u00e1n que aprender que para sobrevivir deben migrar incluso distancias muy largas, luchando, buscando sus oportunidades de vivir en un lugar durante el verano y en otro durante el invierno. Y para hacerlo con seguridad, tendr\u00e1n que asociarse con otras cig\u00fce\u00f1as, que tienen su misma naturaleza e inter\u00e9s.<br><br>Los instintos de estas criaturas no han escapado a la observaci\u00f3n humana. Desde la antig\u00fcedad, la cig\u00fce\u00f1a ha sido el s\u00edmbolo del amor entre padres e hijos. Y es el ave que mejor representa el antiguo v\u00ednculo entre el hombre y la naturaleza.<br>La cig\u00fce\u00f1a blanca tiene un car\u00e1cter apacible y por ello es querida por el hombre y es bien vista en todas partes; la abad\u00eda de Chiaravalle incluso la quiso en su escudo de armas junto al b\u00e1culo pastoral y la mitra.<br>Hoy en d\u00eda es dif\u00edcil verla en la naturaleza. No es frecuente ver un nido de cig\u00fce\u00f1a y menos a\u00fan de cerca. Pero a alguien se le ocurri\u00f3 la idea de utilizar la tecnolog\u00eda para mostrar la vida de estas aves colocando una c\u00e1mara de v\u00eddeo en directo junto a un nido en una carretera. Observar para aprender. El \u201clibro de la naturaleza\u201d tiene mucho que ense\u00f1arnos&#8230;.<\/p>\r\n\r\n\r\n\r\n<center> <a href=\"https:\/\/racaritv.streamnet.ro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/La-cicogna-e-i-suoi-doveri-2.jpg\" alt=\"cicogna\" width=\"640\" height=\"360\"> <\/a>\r\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cig\u00fce\u00f1a blanca (Ciconia ciconia) es un ave de gran tama\u00f1o, inconfundible por su afilado&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17025,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":109,"footnotes":""},"categories":[468],"tags":[2566,2636,2558,2214,1702,2032,2026],"class_list":["post-17041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-reflexiones","tag-caridad","tag-consejos","tag-dios","tag-familia","tag-providencia","tag-vida","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17041"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45593,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17041\/revisions\/45593"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}