{"id":16996,"date":"2023-06-10T11:30:23","date_gmt":"2023-06-10T11:30:23","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=16996"},"modified":"2024-05-02T08:36:30","modified_gmt":"2024-05-02T08:36:30","slug":"san-francisco-de-sales-la-dulzura-7-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-la-dulzura-7-8\/","title":{"rendered":"San Francisco de Sales. La dulzura (7\/8)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"..\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-la-eucaristia-6-8\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>LA DULZURA SEG\u00daN SAN FRANCISCO DE SALES (7\/8)<br><\/strong><\/strong><br><br>Algunos episodios de la vida de Francisco nos introducen en la contemplaci\u00f3n de la \u00abdulzura salesiana\u00bb.<br><br>Para mejorar la situaci\u00f3n del clero en las parroquias, Francisco hab\u00eda decidido que se presentaran a concurso al menos tres candidatos para cada parroquia. Se elegir\u00eda al mejor.<br>Ahora bien, ocurri\u00f3 que un caballero de Malta, furioso porque uno de sus criados hab\u00eda sido excluido de un concurso (\u00a1este candidato era m\u00e1s h\u00e1bil cortejando a las mujeres que comentando el Evangelio!), entr\u00f3 bruscamente en el despacho del obispo y lo insult\u00f3 con improperios y amenazas, mientras Francisco permanec\u00eda de pie con el sombrero en la mano. El hermano del obispo le pregunt\u00f3 luego si la c\u00f3lera se hab\u00eda apoderado de \u00e9l en alg\u00fan momento y el santo le respondi\u00f3: \u00abNo puedo ocultar que entonces y a menudo la c\u00f3lera hierve en mi cerebro como el agua que hierve en una olla sobre el fuego, pero, por la gracia de Dios, aunque tenga que morir por resistirme violentamente a esta pasi\u00f3n, nunca dir\u00e9 una palabra en su favor\u00bb.<br><br>Se estaba construyendo el primer monasterio de la ciudad (Sainte Source) y las obras no avanzaban, dado que los dominicos protestaban con los obreros porque, seg\u00fan ellos, no exist\u00eda la distancia necesaria entre los dos edificios. Se producen vivas protestas y el obispo se apresura amable y pacientemente a calmar los \u00e1nimos. Esta calma y esta dulzura no agradaron a Juana de Chantal, que estall\u00f3 diciendo:<br>\u00abSu dulzura no har\u00e1 nada m\u00e1s que aumentar la insolencia de esta gente malvada\u00bb. \u00abNo lo har\u00e1, no lo har\u00e1\u00bb, contest\u00f3 Francisco. Y luego: \u00abMadre, \u00bfquiere que destruya en un cuarto de hora el edificio de paz interior que estoy construyendo desde hace m\u00e1s de dieciocho a\u00f1os?\u00bb.<br><br>Para entender lo que es la dulzura salesiana, es necesario partir de una premisa. Un experto nos habla de ello: el salesiano don Pietro Braido:<br>\u00abNo es sentimentalismo, que remite a formas de expresi\u00f3n acarameladas; no es bonachoner\u00eda, propia de quienes cierran de buena gana los ojos a la realidad para no tener problemas y complicaciones; no es la miop\u00eda de quienes todo lo ven bonito y bueno y para quienes todo est\u00e1 siempre bien; no es la actitud inerte de quienes no tienen nada que proponer&#8230; La dulzura salesiana (don Bosco usar\u00e1 el t\u00e9rmino amabilidad) es otra cosa: nace sin duda de una caridad s\u00f3lida y profunda y exige un control cuidadoso de los propios recursos emocionales y afectivos; se expresa en un car\u00e1cter con un estado de \u00e1nimo constantemente sereno, signo de una persona con una rica humanidad; requiere capacidad de empat\u00eda y di\u00e1logo y crea una atm\u00f3sfera serena, libre de tensiones y conflictos. As\u00ed pues, la dulzura de Francisco no debe confundirse con la debilidad: al contrario, es una fuerza que requiere control, bondad de coraz\u00f3n, claridad de prop\u00f3sitos y una fuerte presencia de Dios\u00bb.<br><br>\u00a1Pero Francisco no naci\u00f3 as\u00ed! Dotado de una marcada sensibilidad, cambiaba f\u00e1cilmente de estado de \u00e1nimo y era propenso a los estallidos de ira.<br>Lajeunie escribe:<br>\u00abFrancisco de Sales era un verdadero saboyano, tranquilo y amable habitualmente pero capaz de terribles arrebatos de rabia: un volc\u00e1n bajo la nieve. Por su misma naturaleza se enojaba con rapidez, pero se esforzaba en corregirse cada d\u00eda\u00bb.<br>Con este temperamento vivo y sangu\u00edneo, su dulzura habitual era puesta a prueba a menudo. Le dol\u00edan mucho las palabras insolentes y desagradables y los gestos vulgares. En 1619, en Par\u00eds, confes\u00f3 que su coraz\u00f3n segu\u00eda teniendo arrebatos de c\u00f3lera y que ten\u00eda que ponerle freno con ambas manos como a un caballo desbocado.<br>\u00abHe hecho un pacto con mi lengua para no decir ni una sola palabra cuando estoy enfadado. Por gracia de Dios he tenido la fuerza necesaria para frenar la pasi\u00f3n de la ira, a la que estaba predispuesto naturalmente\u00bb. Era la gracia de Dios la que le daba la capacidad de dominar las pasiones col\u00e9ricas a las que era propenso su temperamento. Su dulzura era por tanto una fuerza, el fruto de una victoria.<br><br>No es dif\u00edcil descubrir en las siguientes citas la experiencia personal del santo, basada en la paciencia, el autocontrol, la lucha interior&#8230;<br>Dice a una se\u00f1ora:<br>\u00abSea muy amable y afable en medio de las ocupaciones que tiene, porque todos esperan este buen ejemplo de usted. Es f\u00e1cil gobernar la barca cuando no se ve obstaculizada por los vientos; pero en medio de los problemas, de las dificultades, es dif\u00edcil mantenerse sereno, al igual que es dif\u00edcil dirigir el rumbo en medio de las borrascas\u00bb.<br>A la Se\u00f1ora de Valbonne, que Francisco considera \u00abuna perla\u00bb, le escribe:<br>\u00abDebemos permanecer siempre firmes en la pr\u00e1ctica de nuestras dos queridas virtudes: la dulzura con el pr\u00f3jimo y una amabil\u00edsima humildad hacia Dios\u00bb. Encontramos unidas las dos virtudes m\u00e1s entra\u00f1ables al coraz\u00f3n de Jes\u00fas: la dulzura y la humildad.<br><br>Tambi\u00e9n es necesario ejercer la dulzura <strong>con uno mismo<\/strong>.<br>\u00abSiempre que se d\u00e9 cuenta de que su coraz\u00f3n ha abandonado la dulzura, cont\u00e9ntese con tomarlo muy suavemente con la punta de los dedos para devolverlo a su lugar, no la emprenda con \u00e9l a pu\u00f1etazos o demasiado bruscamente. Debemos estar dispuestos a servir a este coraz\u00f3n en sus enfermedades y tambi\u00e9n a tener alguna delicadeza con \u00e9l; y debemos atar nuestras pasiones e inclinaciones con cadenas de oro, es decir, con las cadenas del amor\u00bb.<br>\u00abEl que sabe conservar la dulzura en medio de los dolores y enfermedades y la paz en medio del desorden de sus m\u00faltiples ocupaciones es casi perfecto. Esta constancia de \u00e1nimo, esta dulzura y gentileza de coraz\u00f3n es m\u00e1s rara que la castidad perfecta, pero tan deseable o m\u00e1s. De ella, como del aceite de la l\u00e1mpara, depende la llama del buen ejemplo, pues no hay nada que edifique tanto como la bondad caritativa\u00bb.<br><br>Francisco recuerda a los padres, educadores, profesores y superiores en general que deben usar la dulzura sobre todo cuando se trata de hacer alg\u00fan <strong>comentario o reprimenda<\/strong> a alguien. Aqu\u00ed se observa el esp\u00edritu salesiano:<br>\u00abIncluso al reprenderlos, como es necesario, hay que hacerlo con mucho amor y dulzura. De este modo, las reprimendas obtienen f\u00e1cilmente alg\u00fan resultado positivo. La correcci\u00f3n dictada por la pasi\u00f3n, aunque tenga una base razonable, es mucho menos eficaz que la que proviene \u00fanicamente de la raz\u00f3n\u00bb.<br>\u00abLes aseguro que cada vez que he recurrido a las cr\u00edticas punzantes he tenido que arrepentirme de ellas. Los hombres hacen mucho m\u00e1s por amor y caridad que por severidad y rigor\u00bb.<br><br>La dulzura va de la mano de otra virtud: <strong>la paciencia<\/strong>. A continuaci\u00f3n, algunas cartas que la recomiendan:<br>\u00abMientras permanezcamos aqu\u00ed abajo, debemos resignarnos a cargar con nosotros mismos hasta que Dios nos lleve al Cielo. Por lo tanto, debemos ser pacientes y no pensar nunca que podemos corregir en un d\u00eda los malos h\u00e1bitos que hemos adquirido por lo poco que hemos cuidado nuestra salud espiritual [&#8230;]. Debemos ser pacientes con todos, admit\u00e1moslo, pero en primer lugar con nosotros mismos\u00bb.<br>A la se\u00f1ora de Limonjon le escribe:<br>\u00abNo es posible llegar en un d\u00eda a donde usted aspira: hay que ganar hoy este punto, ma\u00f1ana ese otro; y as\u00ed, un paso tras otro llegaremos a ser due\u00f1os de nosotros mismos, y no ser\u00e1 una conquista peque\u00f1a\u00bb.<br><br>Para Francisco, la paciencia es la primera virtud que hay que poner en marcha en la construcci\u00f3n de un s\u00f3lido edificio espiritual.<br>\u00abEl efecto de la paciencia es el de poseer bien la propia alma y, cuanto m\u00e1s se libera la paciencia de la inquietud y de la prisa, mayor es su perfecci\u00f3n\u00bb.<br>\u00abTenga paciencia con su cruz interior: el Salvador la permite para que, un d\u00eda, pueda conocer mejor lo que es por usted misma. \u00bfNo ve que la inquietud del d\u00eda se calma con el descanso de la noche? Esto significa que nuestra alma solo necesita abandonarse por completo a Dios y estar dispuesta a servirle tanto en medio de las rosas como de las espinas\u00bb.<br><br>Aqu\u00ed tenemos otras dos cartas. A la se\u00f1ora de la Fl\u00e9ch\u00e8re le escribe:<br>\u00ab\u00bfQu\u00e9 quiere que le diga sobre el regreso de sus miserias, salvo que debe volver a tomar las armas y el valor y luchar con m\u00e1s decisi\u00f3n que nunca? Tendr\u00e1 que emplear mucha paciencia y resignaci\u00f3n para poner en orden sus asuntos. Dios bendecir\u00e1 su trabajo\u00bb.<br><br>Y escribiendo a la se\u00f1ora de Travernay a\u00f1ade:<br>\u00abDebe saber tomar con paciencia y dulzura y por amor a Aquel que lo permite las molestias que le toca vivir a lo largo del d\u00eda. Por lo tanto, levante a menudo su coraz\u00f3n a Dios, implore su ayuda, y considere como fundamento principal de su consuelo la suerte que tiene de ser suya\u00bb.<br><br>Por \u00faltimo, este texto que yo llamo <strong>el himno a la caridad seg\u00fan san Francisco de Sales<\/strong>.<br>\u00abEl que vive con dulzura no ofende a nadie, soporta de buen grado a los que le hacen da\u00f1o, sufre con paciencia los golpes que recibe y no reacciona al mal con maldad. El que vive con dulzura nunca se altera, sino que adapta todas sus palabras a la humildad venciendo el mal con el bien. Haga siempre las correcciones con el coraz\u00f3n y con palabras dulces. De este modo, las correcciones producir\u00e1n mejores efectos. No recurra nunca a las represalias contra quienes le han dado un disgusto. No se resienta nunca ni se enfade por ning\u00fan motivo, porque se trata siempre de una imperfecci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"..\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-la-presencia-de-maria-8-8\/\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/p>\n\n\n\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Hmi39ysf61M?&amp;hl=es&amp;cc_lang_pref=es&amp;cc_load_policy=1\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer;\nautoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope;\npicture-in-picture\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) LA DULZURA SEG\u00daN SAN FRANCISCO DE SALES (7\/8) Algunos episodios de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":16989,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":536,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[2566,1720,1822,2633,2190,1972,2620,2026],"class_list":["post-16996","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-caridad","tag-carisma-salesiano","tag-gracia","tag-iglesia","tag-jesus","tag-santos","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=16996"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/16996\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16989"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=16996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=16996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=16996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}