{"id":13716,"date":"2023-03-27T15:22:37","date_gmt":"2023-03-27T15:22:37","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=13716"},"modified":"2026-03-26T08:16:47","modified_gmt":"2026-03-26T08:16:47","slug":"san-francisco-de-sales-confianza-en-la-providencia-de-dios-4-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-confianza-en-la-providencia-de-dios-4-8\/","title":{"rendered":"San Francisco de Sales. Confianza en la Providencia de Dios (4\/8)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"..\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-da-mihi-animas-3-8\/\">(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior)<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><strong>LA CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA DE DIOS SEG\u00daN SAN FRANCISCO DE SALES (4\/8)<br><\/strong><\/strong><br><br>Entremos ahora en el coraz\u00f3n de Francisco de Sales para captar toda su belleza y riqueza.<br><br>\u00abNuestra fe en Dios depende de la imagen que tenemos de Dios\u00bb, donde fe significa nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l.<br><br>Francisco nos presenta en sus escritos al Dios en el que cree, nos da su imagen de Dios: un Dios descubierto como Padre que ama a sus hijos y que se ocupa de ellos. En consecuencia, la relaci\u00f3n que Francisco vive con \u00c9l es de total e ilimitada confianza.<br><br>Disfrutemos de estos pasajes de sus cartas, en los que retrata el rostro del Padre que es Providencia y que cuida de nosotros.<br><br>\u00abMi querid\u00edsima hija, \u00a1cu\u00e1nto piensa el Se\u00f1or en usted y con cu\u00e1nto amor la mira! S\u00ed, \u00c9l piensa en usted, y no solo en usted, sino hasta en el \u00faltimo cabello de su cabeza: es una verdad de fe de la que no debe dudar en absoluto\u00bb.<br><br>\u00abSirvamos bien a Dios y no digamos nunca: \u00bfQu\u00e9 vamos a comer? \u00bfQu\u00e9 vamos a beber? \u00bfDe d\u00f3nde vendr\u00e1n nuestras hermanas? Corresponde al due\u00f1o de la casa tomarse estas molestias y a la due\u00f1a de nuestra casa amueblarla, y nuestras casas son de Dios y de su santa Madre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-7387b849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el Evangelio Jes\u00fas nos invita a traducir esta confianza en vivir bien el presente, y Francisco insiste en ello en esta carta:<br>\u00abTrate de hacer el bien hoy sin pensar en el ma\u00f1ana, y ma\u00f1ana tratar\u00e1 de hacer lo mismo. Y no piense en lo que har\u00e1 durante todo el tiempo que dure su cargo: cumpla su deber d\u00eda a d\u00eda sin pensar en el futuro, porque su Padre celestial, que se ocupa de guiarla hoy, tambi\u00e9n la guiar\u00e1 ma\u00f1ana y pasado ma\u00f1ana en proporci\u00f3n a la confianza que, reconociendo su debilidad, ponga en su Providencia\u00bb.<br><br>\u00abHa cuidado de usted hasta hoy. Ag\u00e1rrese con fuerza a la mano de su Providencia y \u00c9l la asistir\u00e1 en todas las circunstancias y, all\u00e1 donde no logre caminar, \u00c9l la llevar\u00e1. No piense en lo que le ocurrir\u00e1 ma\u00f1ana, porque el mismo Padre que hoy cuida de usted, la cuidar\u00e1 ma\u00f1ana y siempre. \u00bfQu\u00e9 puede temer un hijo en los brazos de un padre tan grande?\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"400\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-fiducia-in-Dio-Provvidenza-2_tn.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13702\" srcset=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-fiducia-in-Dio-Provvidenza-2_tn.jpg 600w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-fiducia-in-Dio-Provvidenza-2_tn-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-fiducia-in-Dio-Provvidenza-2_tn-150x100.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY c\u00f3mo se orienta el coraz\u00f3n de Francisco en este sentido? En este extracto tomado de una de sus cartas podemos contemplar su coraz\u00f3n, que es como un polluelo bajo la protecci\u00f3n de la Providencia:<br>\u00abQue Dios, a quien pertenezco, disponga de m\u00ed seg\u00fan su benepl\u00e1cito: poco importa d\u00f3nde deba terminar el miserable resto de mis d\u00edas mortales mientras pueda terminarlos en su gracia. Escondamos dulcemente nuestra peque\u00f1ez en esa grandeza y, como un polluelo que vive seguro y calentito bajo las alas de su madre, dejemos descansar nuestro coraz\u00f3n bajo la dulce y amorosa Providencia de Nuestro Se\u00f1or\u00bb.<br><br>Francisco vive esta relaci\u00f3n de confianza con Dios, por lo que puede ofrecer buenos consejos en este sentido a los destinatarios de sus cartas, bas\u00e1ndose en su experiencia. Escuchemos algunos de ellos.<br>\u00abSeamos fieles, humildes, dulce y amorosamente perseverantes para continuar en el camino en el que la Providencia celestial nos ha puesto\u00bb.<br><br>En Lyon, la madre Favre siente el peso de su cargo, que no es de su agrado. \u00bfEl secreto para superar este estado de \u00e1nimo?<br>\u00abEche decididamente sus pensamientos sobre los hombros del Se\u00f1or y Salvador y \u00c9l la llevar\u00e1 y la fortalecer\u00e1. Mantenga sus ojos fijos en la voluntad de Dios y en su Providencia\u00bb.<br><br>A veces nuestra confianza en Dios, nuestra convicci\u00f3n de que estamos en buenas manos, es puesta a dura prueba, sobre todo cuando el dolor, la enfermedad y la muerte llaman a la puerta de nuestra vida o a la de nuestros seres queridos. Francisco lo sabe y no se echa atr\u00e1s ni se desanima por ello.<br><br>\u00abConfiar en Dios en la dulzura y la paz de la prosperidad es algo que casi todo el mundo sabe hacer, pero abandonarse a \u00c9l por completo en medio de los huracanes y las tormentas es propio de sus hijos\u00bb.<br><br>\u00abLos peque\u00f1os acontecimientos ofrecen ocasiones para las mortificaciones m\u00e1s humildes y para los mejores actos de abandono en Dios. En los acontecimientos m\u00e1s dolorosos, hay que adorar profundamente a la divina Providencia. Hay que morir o amar. Quisiera que se me desgarrase el coraz\u00f3n o, si sigo teni\u00e9ndolo, que sea solo para este amor\u00bb.<br><br>Cu\u00e1ntas personas rezan para obtener esta o aquella gracia del Se\u00f1or y, cuando no llega o tarda en llegar, se desaniman y ven flaquear su confianza en \u00c9l. Espl\u00e9ndida es esta advertencia escrita por el santo a una se\u00f1ora de Par\u00eds pocos meses antes de su muerte:<br>\u00abDios ha ocultado en el secreto de su Providencia el momento en el que piensa satisfaceros y la manera en que lo har\u00e1, y tal vez os satisfaga de manera excelente no haci\u00e9ndolo seg\u00fan vuestros proyectos, sino seg\u00fan los suyos\u00bb.<br><br>En Pentecost\u00e9s de 1607, Francisco revela a Juana su plan: fundar un nuevo instituto con ella y a trav\u00e9s de ella. Tras esta reuni\u00f3n, describe en una carta el esp\u00edritu con el que hay que continuar el viaje, \u00a1que durar\u00e1 otros cuatro a\u00f1os!<br>\u00abMantenga su coraz\u00f3n bien abierto y d\u00e9jelo descansar a menudo en los brazos de la divina Providencia. \u00a1\u00c1nimo, \u00e1nimo! Jes\u00fas es nuestro: que nuestro coraz\u00f3n sea siempre suyo\u00bb.<br><br>En cuesti\u00f3n de pocos a\u00f1os, las familias de Francisco y de Juana viven varios lutos.<br><br>La hermana peque\u00f1a de Francisco, Juana, muere repentinamente. As\u00ed es como saben vivir los santos estos acontecimientos:<br>\u00abMi querida hija, en medio de mi coraz\u00f3n de carne, que siente tanto dolor por esta muerte, percibo muy claramente una cierta suavidad, una tranquilidad y un dulce reposo de mi esp\u00edritu en la Providencia divina que infunde una gran alegr\u00eda en mi alma, incluso en el dolor\u00bb.<br><br>A principios de 1610, dos nuevos lutos: la muerte repentina de Carlota, la \u00faltima hija de la baronesa de unos diez a\u00f1os de edad, y el fallecimiento de la madre de Francisco, la se\u00f1ora de Boisy.<br>\u00ab\u00bfNo debemos, pues, querida hija, adorar en todo a la suprema Providencia, cuyos consejos son santos, buenos y amabil\u00edsimos? Confesemos, mi querida hija, confesemos que Dios es bueno y que su misericordia perdura eternamente. He sentido un gran dolor por esta separaci\u00f3n, pero tambi\u00e9n debo decir que ha sido un dolor tranquilo, aunque intenso. He llorado sin amargura espiritual\u00bb.<br><br><strong>\u00bfY en la enfermedad?<br><\/strong>Tras superar una grav\u00edsima crisis de salud, Francisco escribe este precioso testimonio de c\u00f3mo ha vivido la enfermedad:<br>\u00abNo estoy ni curado ni enfermo, pero creo que me recuperar\u00e9 totalmente muy pronto. Mi querid\u00edsima hija, debemos dejar nuestra vida y todo lo que somos a completa disposici\u00f3n de la divina Providencia, porque, en definitiva, no nos pertenecemos a nosotros mismos, sino a Aquel que, para hacernos suyos, quiso ser totalmente nuestro de forma tan amorosa\u00bb.<br><br>A mi parecer, la mejor conclusi\u00f3n de este carrusel de mensajes que Francisco nos lanza a trav\u00e9s de sus cartas es la que escribe el santo en la <em>Filotea<\/em>. Es una obra maestra de frescura y alegr\u00eda.<br><br>\u00abEn todas tus ocupaciones ap\u00f3yate completamente en la Providencia de Dios, que es la \u00fanica que puede hacer que se cumplan tus proyectos.<br>Haz como los ni\u00f1os, que se aferran a la mano de su padre con una mano mientras recogen fresas y moras de los setos con la otra. Haz lo mismo t\u00fa tambi\u00e9n: mientras recoges y utilizas los bienes de este mundo con una mano, af\u00e9rrate al Padre celestial con la otra, dirigi\u00e9ndote a \u00c9l de vez en cuando para ver si tus ocupaciones y asuntos son de su agrado.<br>Ten cuidado de no dejar su mano y su protecci\u00f3n pensando que as\u00ed recoger\u00e1s y acumular\u00e1s m\u00e1s. Si tu Padre celestial te abandona, no dar\u00e1s ni un paso m\u00e1s y acabar\u00e1s inmediatamente en el suelo. Quiero decir, Filotea, que cuando est\u00e9s en medio de los negocios y ocupaciones ordinarias que no requieren una atenci\u00f3n muy cuidadosa y asidua, mira a Dios m\u00e1s que a las ocupaciones; y cuando los negocios sean tan importantes que requieran toda tu atenci\u00f3n para obtener un buen resultado, mira a Dios de vez en cuando como hacen los navegantes del mar que, para llegar a su puerto de destino, miran m\u00e1s al cielo que al barco. As\u00ed, Dios trabajar\u00e1 contigo, en ti y para ti, y tu trabajo ir\u00e1 acompa\u00f1ado de una gran alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"..\/es\/nuestros-santos\/san-francisco-de-sales-la-busqueda-y-el-cumplimiento-de-la-voluntad-de-dios-5-8\/\">(continuaci\u00f3n)<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<iframe loading=\"lazy\" width=\"800\" height=\"450\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/Q5vToWah88g?&amp;hl=es&amp;cc_lang_pref=es&amp;cc_load_policy=1\" title=\"YouTube video player\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer;\nautoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope;\npicture-in-picture\" allowfullscreen=\"\"><\/iframe>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(continuaci\u00f3n del art\u00edculo anterior) LA CONFIANZA EN LA PROVIDENCIA DE DIOS SEG\u00daN SAN FRANCISCO DE&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":13697,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":471,"footnotes":""},"categories":[182],"tags":[1720,2593,2225,1702,1972,2620],"class_list":["post-13716","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nuestros-santos","tag-carisma-salesiano","tag-familia-salesiana","tag-formacion","tag-providencia","tag-santos","tag-testigos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13716"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":51889,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13716\/revisions\/51889"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13697"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}