{"id":13395,"date":"2023-03-10T17:20:52","date_gmt":"2023-03-10T17:20:52","guid":{"rendered":"https:\/\/exciting-knuth.178-32-140-152.plesk.page\/?p=13395"},"modified":"2026-03-25T16:19:32","modified_gmt":"2026-03-25T16:19:32","slug":"don-bosco-y-sus-cruces-cotidianas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/don-bosco\/don-bosco-y-sus-cruces-cotidianas\/","title":{"rendered":"Don Bosco y sus cruces cotidianas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida de Don Bosco tuvo grandes sufrimientos, pero los soport\u00f3 con humildad y paciencia heroicas. Aqu\u00ed queremos, en cambio, hablar de las cruces cotidianas, m\u00e1s pasajeras que aqu\u00e9llas, pero no menos pesadas. Se trata de espinas que encontr\u00f3 en su camino a cada paso, espinas que en realidad aguijonearon su conciencia recta y su coraz\u00f3n sensible, que podr\u00edan haber desanimado a cualquiera menos a un paciente como a \u00e9l. Daremos s\u00f3lo algunos ejemplos de molestias de car\u00e1cter principalmente econ\u00f3mico que tuvo que soportar por culpa de otros.<br>Escribiendo el 25 de abril de 1876 una carta desde Roma a Don Miguel Rua, dec\u00eda entre otras cosas: \u201c<em>Cu\u00e1ntas cosas, cu\u00e1ntos carruajes hechos y por hacer. Parecen cuentos de hadas<\/em>\u201d. Aqu\u00ed el t\u00e9rmino \u00ab<em>carrozzini<\/em>\u00bb es un t\u00e9rmino piamont\u00e9s utilizado por Don Bosco para indicar molestias ajenas que le tra\u00edan cargas graves e inesperadas, de las que \u00e9l no era la causa sino la v\u00edctima.<br><br><strong>Tres casos significativos<br><\/strong>El propietario de una f\u00e1brica de pasta a vapor, un tal abogado Luigi Succi de Tur\u00edn, hombre muy conocido por sus obras de caridad, pidi\u00f3 un d\u00eda a Don Bosco que le prestara su firma en una operaci\u00f3n bancaria para retirar 40.000 liras. Como era un hombre rico del que hab\u00eda recibido muchos beneficios, Don Bosco cedi\u00f3. Pero tres d\u00edas despu\u00e9s Succi muri\u00f3, el pagar\u00e9 caduc\u00f3 y Don Bosco avis\u00f3 a sus herederos del compromiso de su difunto.<br>Testific\u00f3 el Cardenal Juan Cagliero: \u201cEst\u00e1bamos cenando cuando entr\u00f3 Don Rua y le dijo a Don Bosco que los herederos no sab\u00edan ni quer\u00edan saber nada de pagar\u00e9s. Yo estaba sentado al lado de Don Bosco. \u00c9l tomaba su sopa y vi que entre cucharada y cucharada (ten en cuenta que era el mes de enero y el refectorio no ten\u00eda calefacci\u00f3n), le ca\u00edan gotas de sudor de la frente al plato, pero sin aliento y sin interrumpir su modesta comida.<br>No hab\u00eda forma de hacer entrar en raz\u00f3n a aquellos herederos, y Don Bosco tuvo que pagar por ello. S\u00f3lo al cabo de unos diez a\u00f1os recuper\u00f3 casi toda la suma asegurada con su firma.<br><br>Otra obra de caridad tambi\u00e9n le cost\u00f3 cara por la molestia que le caus\u00f3. Un tal Jos\u00e9 Rua, de Tur\u00edn, hab\u00eda inventado un dispositivo con el que elevar la custodia por encima del tabern\u00e1culo del altar en la iglesia y volverla a bajar a la mesa del altar, bajando y subiendo al mismo tiempo la cruz. Esto habr\u00eda evitado los riesgos que corr\u00eda el sacerdote al subir por la escalera para realizar esta funci\u00f3n. Aqu\u00e9l parec\u00eda realmente un medio m\u00e1s sencillo y seguro de exponer el Sant\u00edsimo Sacramento. Para favorecerlo, Don Bosco envi\u00f3 los dise\u00f1os a la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos, recomendando la iniciativa. Pero la Congregaci\u00f3n no aprob\u00f3 el invento y ni siquiera quiso devolver los dibujos, alegando que tal era la pr\u00e1ctica en tales casos. Finalmente, se hizo una excepci\u00f3n con \u00e9l para librarle de una molestia m\u00e1s grave. Pero el Sr. Rua, al ver la p\u00e9rdida nada despreciable de su industria, culp\u00f3 de ello a Don Bosco, pleite\u00f3 contra \u00e9l y exigi\u00f3 que el tribunal le obligara a pagar una cuantiosa indemnizaci\u00f3n. Afortunadamente, m\u00e1s tarde el magistrado result\u00f3 ser de una opini\u00f3n muy diferente. Pero mientras tanto, durante el largo transcurso del litigio, los sufrimientos de Don Bosco no fueron pocos.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-columns is-layout-flex wp-container-core-columns-is-layout-7387b849 wp-block-columns-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:66.66%\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una tercera molestia tuvo su origen en la caridad de Don Bosco. Hab\u00eda ideado una colecta especial en el invierno de 1872-1873. Aquel invierno fue particularmente duro, dadas las ya graves dificultades financieras p\u00fablicas. Don Bosco, con el fin de procurarse medios de subsistencia para su obra en Valdocco, que en aquella \u00e9poca contaba con unos 800 j\u00f3venes internos, escribi\u00f3 una circular enviada en sobre cerrado a los posibles contribuyentes, invit\u00e1ndoles a comprar boletos de diez liras cada uno como limosna y sorteando una valiosa reproducci\u00f3n de la Madonna di Foligno de Rafael.<\/p>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-column is-layout-flow wp-block-column-is-layout-flow\" style=\"flex-basis:33.33%\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full td-caption-align-center\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"209\" src=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Don-Bosco-e-le-sue-croci-quotidiane-2_tn.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13380\" srcset=\"https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Don-Bosco-e-le-sue-croci-quotidiane-2_tn.jpg 600w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Don-Bosco-e-le-sue-croci-quotidiane-2_tn-300x105.jpg 300w, https:\/\/www.donbosco.press\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Don-Bosco-e-le-sue-croci-quotidiane-2_tn-150x52.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cruces que adornan la capilla Pinardi<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las autoridades p\u00fablicas vieron en esta iniciativa una violaci\u00f3n de la ley que prohib\u00eda las loter\u00edas p\u00fablicas y demandaron a Don Bosco. Este, al ser interrogado, protest\u00f3 diciendo que la loter\u00eda no ten\u00eda car\u00e1cter especulativo, sino que consist\u00eda en un simple llamamiento a la caridad c\u00edvica, acompa\u00f1ado de una peque\u00f1a muestra de agradecimiento. El caso se alarg\u00f3 durante mucho tiempo y s\u00f3lo termin\u00f3 en 1875 con la sentencia del Tribunal de Apelaci\u00f3n que condenaba \u201cal sacerdote caballero Don Juan Bosco\u201d a una fuerte multa por contravenir la ley de loter\u00edas. Aunque no cab\u00eda duda de que el fin que se hab\u00eda propuesto era loable, su buena fe no pod\u00eda eximirle de la pena, \u00a1siendo el hecho material suficiente para establecer la contravenci\u00f3n tambi\u00e9n porque \u201cpod\u00eda haber trascendido el fin que se propon\u00eda\u201d!<br>Esta advertencia impuls\u00f3 a Don Bosco a un \u00faltimo intento. Apel\u00f3 al rey V\u00edctor Manuel II, suplicando en virtud de un soberano perd\u00f3n en favor de sus j\u00f3venes sobre los que recaer\u00edan las consecuencias de la sentencia. Y el Soberano asinti\u00f3 graciosamente, concediendo el indulto. La concesi\u00f3n del indulto cay\u00f3 en un momento en que Don Bosco estaba, entre otras cosas, todo inundado de gastos para su primera expedici\u00f3n de misioneros salesianos a Am\u00e9rica. Pero mientras tanto, \u00a1cu\u00e1nta inquietud!<br>Aunque Don Bosco, en aras de la paz, trat\u00f3 siempre de evitar los litigios en los tribunales, aun as\u00ed tuvo que soportarlos, obteniendo s\u00f3lo a veces la absoluci\u00f3n completa. \u201c<em>Summum jus summa iniuria<\/em>\u201d (rigurosa justicia, rigurosa injusticia) dec\u00eda Cicer\u00f3n, queriendo decir que demasiado rigor al juzgar es a menudo una gran injusticia.<br><br><strong>El consejo del Santo<br><\/strong>Don Bosco era tan ajeno a las discusiones y a los litigios que dej\u00f3 escrito en su llamado Testamento Espiritual:<br>\u201c<em>Con los extra\u00f1os es necesario tolerar mucho, e incluso soportar el da\u00f1o antes que llegar a discusiones.<br>Con las autoridades civiles y eclesi\u00e1sticas hay que sufrir todo lo que se pueda honradamente, pero no llegar a discusiones ante los tribunales seculares. Puesto que, a pesar de los sacrificios y de toda buena voluntad, a veces hay que soportar discusiones y litigios, de modo que aconsejo y recomiendo que se someta la controversia a uno o dos \u00e1rbitros con plenos poderes, abandonando la controversia a cualquier parecer de ellos.<br>De este modo se salvan las conciencias y se pone fin a asuntos, que de ordinario son muy largos y costosos, y en los que es dif\u00edcil mantener la paz y la caridad cristiana<\/em>\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La vida de Don Bosco tuvo grandes sufrimientos, pero los soport\u00f3 con humildad y paciencia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":13379,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"iawp_total_views":24,"footnotes":""},"categories":[187],"tags":[1768,2620,2026],"class_list":["post-13395","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-don-bosco","tag-don-bosco","tag-testigos","tag-virtud"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13395"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13395\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50840,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13395\/revisions\/50840"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13379"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.donbosco.press\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}