Examen de conciencia sobre las disposiciones para los ejercicios espirituales

1. Propósito de los ejercicios y verdadera conversión
– ¿Quiero de verdad reformar mi vida o solo busco una bonita experiencia sin cambiar?
– ¿Estoy dispuesto a dejar el pecado y a aceptar lo que Dios me pide?
– ¿No me resisto interiormente a la conversión?
– ¿Entro en los ejercicios con el deseo de conversión o he venido a descansar?
2. Recta intención y búsqueda de la verdad
– ¿Hago los ejercicios por Dios o por otros motivos: costumbre, deber, emociones?
– ¿Busco de verdad entender qué debo cambiar de ahora en adelante?
– ¿Busco mis errores y las virtudes que debo practicar?
3. Atención y reflexión en las meditaciones
– ¿Escucho las meditaciones con interés?
– ¿Intento entender lo que se me dice?
– ¿No me distraigo o escucho sin ganas?
– Después de la meditación, ¿reflexiono sobre lo que he escuchado y saco conclusiones prácticas para mi vida?
– ¿No paso de una meditación a otra sin detenerme en lo que me ha llamado la atención?
4. Decisiones y propósitos concretos
– ¿Mis propósitos son concretos y prácticos, no vagos o genéricos?
– ¿Los escribo y los llevo a la oración, sin posponerlos?
5. Fidelidad a los propósitos y revisión
– ¿Recuerdo los propósitos de los ejercicios pasados? ¿Los he puesto en práctica?
– ¿No caigo siempre en los mismos errores?
– ¿Veo progresos concretos en mi vida?
6. Dirección espiritual y sinceridad
– ¿Pido consejo a quien me guía espiritualmente, hablando con sinceridad?
– ¿No evito el diálogo por orgullo o hago todo por mi cuenta sin guía?
7. Generosidad y desprendimiento
– ¿Soy generoso en mis decisiones y me entrego de verdad a Dios, sin guardarme algo para mí?
– ¿Dejo a un lado ocupaciones y distracciones inútiles para custodiar el tiempo dedicado a Dios?
– ¿No busco distracciones?
8. Silencio, recogimiento y mortificación de los sentidos
– ¿Guardo el silencio exterior e interior, evitando palabras inútiles y distracciones voluntarias?
– ¿Cuido lo que miro y escucho, sin ceder a la curiosidad inútil?
– ¿No molesto a los demás y respeto el recogimiento de quien quiere rezar?
9. Espíritu de oración y perseverancia
– ¿Rezo con empeño y ofrezco pequeños sacrificios para vivir bien los ejercicios?
– ¿Llevo los ejercicios hasta el final, sin cansarme a mitad de camino o disminuir el empeño con el paso de los días?
10. Memoria y fidelidad después de los ejercicios
– ¿Sigo meditando las verdades que me han impactado y retomo mis apuntes y propósitos?
– ¿No olvido enseguida lo que he recibido y no dejo que se apague el fuego encendido?
11. Vigilancia sobre la relajación espiritual
– Cuando noto un bajón espiritual, ¿busco la causa e intento corregir lo que no va bien?
– ¿No me dejo llevar por la tibieza ni pospongo el regreso a una vida más fervorosa?
